Un pasajero conflictivo ha obligado a la tripulación de un nuevo Bucarest-Gran Canaria a desviarse para aterrizar en el aeropuerto de Málaga. El usuario se encontraba al parecer bajo los efectos de las drogas, tal y como lo han descrito los acompañantes. Así lo han dado a conocer los controladores aéreos en una publicación en su perfil en redes sociales publicada este pasado sábado por la tarde.La tripulación del vuelo notificó la situación al centro de control de Sevilla, al que informaron de la necesidad urgente de desviarse al aeródromo malagueño porque llevaban a bordo a un pasajero conflictivo aparentemente bajo los efectos de las sustancias psicoactivas.Los controladores señalan que se solicitó la presencia de la Guardia Civil para que estuviera presente a la llegada de la aeronave, y que todo fue coordinado con el Aeropuerto de la Costa del Sol de forma que se facilitó el descenso continuado y la aproximación directa a pista con prioridad.En su publicación, los controladores aéreos trasladan su apoyo a tripulaciones y pasajeros «que cada vez más a menudo deben soportar este tipo de situaciones». Un pasajero conflictivo ha obligado a la tripulación de un nuevo Bucarest-Gran Canaria a desviarse para aterrizar en el aeropuerto de Málaga. El usuario se encontraba al parecer bajo los efectos de las drogas, tal y como lo han descrito los acompañantes. Así lo han dado a conocer los controladores aéreos en una publicación en su perfil en redes sociales publicada este pasado sábado por la tarde.La tripulación del vuelo notificó la situación al centro de control de Sevilla, al que informaron de la necesidad urgente de desviarse al aeródromo malagueño porque llevaban a bordo a un pasajero conflictivo aparentemente bajo los efectos de las sustancias psicoactivas.Los controladores señalan que se solicitó la presencia de la Guardia Civil para que estuviera presente a la llegada de la aeronave, y que todo fue coordinado con el Aeropuerto de la Costa del Sol de forma que se facilitó el descenso continuado y la aproximación directa a pista con prioridad.En su publicación, los controladores aéreos trasladan su apoyo a tripulaciones y pasajeros «que cada vez más a menudo deben soportar este tipo de situaciones». Un pasajero conflictivo ha obligado a la tripulación de un nuevo Bucarest-Gran Canaria a desviarse para aterrizar en el aeropuerto de Málaga. El usuario se encontraba al parecer bajo los efectos de las drogas, tal y como lo han descrito los acompañantes. Así lo han dado a conocer los controladores aéreos en una publicación en su perfil en redes sociales publicada este pasado sábado por la tarde.La tripulación del vuelo notificó la situación al centro de control de Sevilla, al que informaron de la necesidad urgente de desviarse al aeródromo malagueño porque llevaban a bordo a un pasajero conflictivo aparentemente bajo los efectos de las sustancias psicoactivas.Los controladores señalan que se solicitó la presencia de la Guardia Civil para que estuviera presente a la llegada de la aeronave, y que todo fue coordinado con el Aeropuerto de la Costa del Sol de forma que se facilitó el descenso continuado y la aproximación directa a pista con prioridad.En su publicación, los controladores aéreos trasladan su apoyo a tripulaciones y pasajeros «que cada vez más a menudo deben soportar este tipo de situaciones». RSS de noticias de espana/andalucia
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