La riqueza de las empresas españolas siempre ha estado condicionada por la maldición del tamaño. Las nuestras son más pequeñas que la media europea y, por ende, menos productivas al disponer de peor acceso a la financiación y recursos escasos para innovar. Los datos dejan pocas dudas. Las firmas de menos de diez trabajadores representan el 89% del total y el 27% del empleo, cuatro puntos más que en el resto de la Unión. Esta brecha se ensancha más en las sociedades de menos de cinco empleados, que en España son el 77% frente al 71% del resto de países comunitarios.
La riqueza de las empresas españolas siempre ha estado condicionada por la maldición del tamaño. Las nuestras son más pequeñas que la media europea y, por ende, menos productiva
La riqueza de las empresas españolas siempre ha estado condicionada por la maldición del tamaño. Las nuestras son más pequeñas que la media europea y, por ende, menos productivas al disponer de peor acceso a la financiación y recursos escasos para innovar. Los datos dejan pocas dudas. Las firmas de menos de diez trabajadores representan el 89% del total y el 27% del empleo, cuatro puntos más que en el resto de la Unión. Esta brecha se ensancha más en las sociedades de menos de cinco empleados, que en España son el 77% frente al 71% del resto de países comunitarios.
Actualidad Económica. Noticias de Economía Nacional e Internacional
