La innovación siempre ha acompañado al sector de las infraestructuras. La ingeniería ha ido avanzado durante décadas con mejoras en la técnica constructiva, los materiales y la ejecución. Ahora, el salto digital y la irrupción de la IA están abriendo una nueva fase en un sector que empieza a incorporar estas herramientas en distintas partes del proceso: diseño, gestión, operación y mantenimiento.Según datos provistos por el I Congreso de Innovación en Construcción, el ámbito de la construcción ha captado 72 millones de euros del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) en los últimos cinco años. Solo en 2025 recibió 20,1 millones, casi el doble que en 2024. Más de la mitad de las empresas beneficiarias fueron pymes, de acuerdo con los organizadores del congreso que se celebra en junio en Santander. Tecnologías como building information modeling (BIM), los sistemas de gestión integrados, la automatización de procesos, la IA y los gemelos digitales son ya herramientas imprescindibles para las empresas de Anci, señala Concha Santos, presidenta de la asociación de constructoras no cotizadas. De hecho, añade, el uso de materiales innovadores también constituye una práctica muy extendida entre sus asociados. Otra de las grandes innovaciones pasa por sistemas capaces de anticipar incidencias y apoyar decisiones en tiempo real, explica David Millán Fernández, socio responsable de infraestructuras en NTT DATA. Entre ellos figuran los sensores IoT, las redes 5G, las plataformas cloud, la analítica avanzada y los gemelos digitales.Noticia relacionada No No A fondo El desafío de dar forma a una nueva era desde un presente incierto Belén RodrigoLa integración de la digitalización en el ciclo de vida de las infraestructuras es un importante vector de cambio, apunta Julián Núñez, presidente de Seopan. La metodología BIM, el gemelo digital o la sensorización avanzada permitirán gestionar el stock de infraestructuras de forma más eficiente, con beneficios tanto en su conservación y mantenimiento como en la extensión de la vida útil de los activos, añade.En IA, Millán Fernández indica que en las fases iniciales de los proyectos permite optimizar diseños con modelos generativos y simulación de escenarios, equilibrando costes, plazos y riesgos. Durante la ejecución, facilita anticipar desviaciones y optimizar recursos en tiempo real. Y en operación, impulsa el mantenimiento predictivo y la mejora continua del rendimiento, añade.La IA llega a la obraLa obra es uno de los terrenos donde esa transformación tecnológica se está haciendo más visible. La IA, dice Laura Tordera, directora global de innovación de Ferrovial Construcción, tiene ya un impacto real en los procesos constructivos y en la operación de infraestructuras, sobre todo en fases en las que la precisión, la seguridad y la eficiencia son críticas, explica. Ayudan en tareas como el control inteligente de maquinaria autónoma o semiautónoma. Hacen posible ejecutar excavaciones y movimientos de tierras con tota exactitud, reduciendo errores, consumo de materiales y tiempos de ejecución, dice. La IA juega también un papel relevante en la protección de la seguridad y salud de los trabajadores y usuarios, «ya que disminuye la exposición de los equipos a tareas de mayor riesgo y actúa como un asistente que ayuda a prevenir incidentes».Por su parte, FCC Construcción sitúa la IA, los gemelos digitales y el análisis avanzado de datos en el núcleo de su estrategia de ‘Construcción Conectada’. Mediante el uso de modelos BIM enriquecidos que dan lugar a gemelos digitales vivos, la firma optimiza la coordinación y la planificación en todas las fases, anticipando incidencias y reforzando la toma de decisiones.Al mismo tiempo, FCC Construcción está incorporando robótica y digitalización para optimizar tareas repetitivas, mejorar la precisión en obra y reducir cargas operativas en un contexto marcado por la falta de mano de obra cualificada. «Es un ecosistema digital, apoyado en la estandarización y en la explotación coherente de la información generada en los proyectos mediante una estrategia de gestión del conocimiento», aseguran.Los materiales son otro de los frentes de cambio. Su peso crece por su efecto sobre las emisiones, la durabilidad y el comportamiento de las estructuras. La evolución pasa por la economía circular, la reutilización de desechos del propio sector y la valorización de residuos de otras industrias, además del desarrollo de áridos artificiales, ligantes sintéticos y biológicos y conglomerantes bajos en carbono, afirma Ángel Sampedro, director del área de ingeniería y arquitectura de UAX.A eso se suman materiales con nuevas prestaciones, capacidad de autorreparación y componentes que pueden auscultarse o comunicarse con otros sistemas, añade. Esta línea busca ampliar la durabilidad y mejorar la respuesta de las infraestructuras a lo largo del tiempo. También apunta a estructuras con mayor capacidad de adaptación y a elementos que, además de cumplir una función resistente, puedan ofrecer información útil para su seguimiento y conservación.Desde FCC Construcción indican que la firma apuesta por una ingeniería de materiales avanzada que impulsa el uso de hormigones de baja huella de carbono, áridos reciclados y soluciones procedentes de la economía circular, reduciendo emisiones y prolongando la vida útil de las estructuras. A ello, señalan, se suman materiales capaces de mejorar su comportamiento ante microfisuras y recubrimientos basados en nanotecnología que refuerzan la resistencia al desgaste, aumentando la durabilidad.La parte difícilLa incorporación de estas tecnologías no depende solo de su potencial. También choca con barreras de inversión, regulación y capacitación que frenan su despliegue a escala, advierte Carlos Martínez Bertrand, director gerente de la Plataforma Tecnológica Española de la Construcción y portavoz del I Congreso de Innovación en Construcción. El coste inicial suele ser alto, el retorno no siempre es inmediato y muchas empresas siguen encontrando dificultades para pasar del desarrollo experimental a proyectos reales.En España, además, el gran reto es regulatorio, apunta Núñez, de Seopan. La contratación pública necesita una revisión más profunda para incorporar modelos colaborativos, recuperar esquemas de colaboración público-privada y valorar de verdad la innovación en los procedimientos, dice.La dificultad se nota también en la normativa de diseño y construcción y en el sistema de adjudicación por precio, que no favorece soluciones nuevas, añade Ángel Sampedro, director del área de ingeniería y arquitectura de UAX. El problema no está solo en desarrollar materiales o sistemas más avanzados, sino en lograr que puedan incorporarse con más facilidad a los criterios técnicos y a los procesos de contratación.La transformación exige además redefinir roles en el trabajo, adaptar la formación de operadores y acompañar el cambio con un marco regulatorio capaz de absorber estas herramientas, explica Tordera, de Ferrovial Construcción. La innovación siempre ha acompañado al sector de las infraestructuras. La ingeniería ha ido avanzado durante décadas con mejoras en la técnica constructiva, los materiales y la ejecución. Ahora, el salto digital y la irrupción de la IA están abriendo una nueva fase en un sector que empieza a incorporar estas herramientas en distintas partes del proceso: diseño, gestión, operación y mantenimiento.Según datos provistos por el I Congreso de Innovación en Construcción, el ámbito de la construcción ha captado 72 millones de euros del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) en los últimos cinco años. Solo en 2025 recibió 20,1 millones, casi el doble que en 2024. Más de la mitad de las empresas beneficiarias fueron pymes, de acuerdo con los organizadores del congreso que se celebra en junio en Santander. Tecnologías como building information modeling (BIM), los sistemas de gestión integrados, la automatización de procesos, la IA y los gemelos digitales son ya herramientas imprescindibles para las empresas de Anci, señala Concha Santos, presidenta de la asociación de constructoras no cotizadas. De hecho, añade, el uso de materiales innovadores también constituye una práctica muy extendida entre sus asociados. Otra de las grandes innovaciones pasa por sistemas capaces de anticipar incidencias y apoyar decisiones en tiempo real, explica David Millán Fernández, socio responsable de infraestructuras en NTT DATA. Entre ellos figuran los sensores IoT, las redes 5G, las plataformas cloud, la analítica avanzada y los gemelos digitales.Noticia relacionada No No A fondo El desafío de dar forma a una nueva era desde un presente incierto Belén RodrigoLa integración de la digitalización en el ciclo de vida de las infraestructuras es un importante vector de cambio, apunta Julián Núñez, presidente de Seopan. La metodología BIM, el gemelo digital o la sensorización avanzada permitirán gestionar el stock de infraestructuras de forma más eficiente, con beneficios tanto en su conservación y mantenimiento como en la extensión de la vida útil de los activos, añade.En IA, Millán Fernández indica que en las fases iniciales de los proyectos permite optimizar diseños con modelos generativos y simulación de escenarios, equilibrando costes, plazos y riesgos. Durante la ejecución, facilita anticipar desviaciones y optimizar recursos en tiempo real. Y en operación, impulsa el mantenimiento predictivo y la mejora continua del rendimiento, añade.La IA llega a la obraLa obra es uno de los terrenos donde esa transformación tecnológica se está haciendo más visible. La IA, dice Laura Tordera, directora global de innovación de Ferrovial Construcción, tiene ya un impacto real en los procesos constructivos y en la operación de infraestructuras, sobre todo en fases en las que la precisión, la seguridad y la eficiencia son críticas, explica. Ayudan en tareas como el control inteligente de maquinaria autónoma o semiautónoma. Hacen posible ejecutar excavaciones y movimientos de tierras con tota exactitud, reduciendo errores, consumo de materiales y tiempos de ejecución, dice. La IA juega también un papel relevante en la protección de la seguridad y salud de los trabajadores y usuarios, «ya que disminuye la exposición de los equipos a tareas de mayor riesgo y actúa como un asistente que ayuda a prevenir incidentes».Por su parte, FCC Construcción sitúa la IA, los gemelos digitales y el análisis avanzado de datos en el núcleo de su estrategia de ‘Construcción Conectada’. Mediante el uso de modelos BIM enriquecidos que dan lugar a gemelos digitales vivos, la firma optimiza la coordinación y la planificación en todas las fases, anticipando incidencias y reforzando la toma de decisiones.Al mismo tiempo, FCC Construcción está incorporando robótica y digitalización para optimizar tareas repetitivas, mejorar la precisión en obra y reducir cargas operativas en un contexto marcado por la falta de mano de obra cualificada. «Es un ecosistema digital, apoyado en la estandarización y en la explotación coherente de la información generada en los proyectos mediante una estrategia de gestión del conocimiento», aseguran.Los materiales son otro de los frentes de cambio. Su peso crece por su efecto sobre las emisiones, la durabilidad y el comportamiento de las estructuras. La evolución pasa por la economía circular, la reutilización de desechos del propio sector y la valorización de residuos de otras industrias, además del desarrollo de áridos artificiales, ligantes sintéticos y biológicos y conglomerantes bajos en carbono, afirma Ángel Sampedro, director del área de ingeniería y arquitectura de UAX.A eso se suman materiales con nuevas prestaciones, capacidad de autorreparación y componentes que pueden auscultarse o comunicarse con otros sistemas, añade. Esta línea busca ampliar la durabilidad y mejorar la respuesta de las infraestructuras a lo largo del tiempo. También apunta a estructuras con mayor capacidad de adaptación y a elementos que, además de cumplir una función resistente, puedan ofrecer información útil para su seguimiento y conservación.Desde FCC Construcción indican que la firma apuesta por una ingeniería de materiales avanzada que impulsa el uso de hormigones de baja huella de carbono, áridos reciclados y soluciones procedentes de la economía circular, reduciendo emisiones y prolongando la vida útil de las estructuras. A ello, señalan, se suman materiales capaces de mejorar su comportamiento ante microfisuras y recubrimientos basados en nanotecnología que refuerzan la resistencia al desgaste, aumentando la durabilidad.La parte difícilLa incorporación de estas tecnologías no depende solo de su potencial. También choca con barreras de inversión, regulación y capacitación que frenan su despliegue a escala, advierte Carlos Martínez Bertrand, director gerente de la Plataforma Tecnológica Española de la Construcción y portavoz del I Congreso de Innovación en Construcción. El coste inicial suele ser alto, el retorno no siempre es inmediato y muchas empresas siguen encontrando dificultades para pasar del desarrollo experimental a proyectos reales.En España, además, el gran reto es regulatorio, apunta Núñez, de Seopan. La contratación pública necesita una revisión más profunda para incorporar modelos colaborativos, recuperar esquemas de colaboración público-privada y valorar de verdad la innovación en los procedimientos, dice.La dificultad se nota también en la normativa de diseño y construcción y en el sistema de adjudicación por precio, que no favorece soluciones nuevas, añade Ángel Sampedro, director del área de ingeniería y arquitectura de UAX. El problema no está solo en desarrollar materiales o sistemas más avanzados, sino en lograr que puedan incorporarse con más facilidad a los criterios técnicos y a los procesos de contratación.La transformación exige además redefinir roles en el trabajo, adaptar la formación de operadores y acompañar el cambio con un marco regulatorio capaz de absorber estas herramientas, explica Tordera, de Ferrovial Construcción. La innovación siempre ha acompañado al sector de las infraestructuras. La ingeniería ha ido avanzado durante décadas con mejoras en la técnica constructiva, los materiales y la ejecución. Ahora, el salto digital y la irrupción de la IA están abriendo una nueva fase en un sector que empieza a incorporar estas herramientas en distintas partes del proceso: diseño, gestión, operación y mantenimiento.Según datos provistos por el I Congreso de Innovación en Construcción, el ámbito de la construcción ha captado 72 millones de euros del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) en los últimos cinco años. Solo en 2025 recibió 20,1 millones, casi el doble que en 2024. Más de la mitad de las empresas beneficiarias fueron pymes, de acuerdo con los organizadores del congreso que se celebra en junio en Santander. Tecnologías como building information modeling (BIM), los sistemas de gestión integrados, la automatización de procesos, la IA y los gemelos digitales son ya herramientas imprescindibles para las empresas de Anci, señala Concha Santos, presidenta de la asociación de constructoras no cotizadas. De hecho, añade, el uso de materiales innovadores también constituye una práctica muy extendida entre sus asociados. Otra de las grandes innovaciones pasa por sistemas capaces de anticipar incidencias y apoyar decisiones en tiempo real, explica David Millán Fernández, socio responsable de infraestructuras en NTT DATA. Entre ellos figuran los sensores IoT, las redes 5G, las plataformas cloud, la analítica avanzada y los gemelos digitales.Noticia relacionada No No A fondo El desafío de dar forma a una nueva era desde un presente incierto Belén RodrigoLa integración de la digitalización en el ciclo de vida de las infraestructuras es un importante vector de cambio, apunta Julián Núñez, presidente de Seopan. La metodología BIM, el gemelo digital o la sensorización avanzada permitirán gestionar el stock de infraestructuras de forma más eficiente, con beneficios tanto en su conservación y mantenimiento como en la extensión de la vida útil de los activos, añade.En IA, Millán Fernández indica que en las fases iniciales de los proyectos permite optimizar diseños con modelos generativos y simulación de escenarios, equilibrando costes, plazos y riesgos. Durante la ejecución, facilita anticipar desviaciones y optimizar recursos en tiempo real. Y en operación, impulsa el mantenimiento predictivo y la mejora continua del rendimiento, añade.La IA llega a la obraLa obra es uno de los terrenos donde esa transformación tecnológica se está haciendo más visible. La IA, dice Laura Tordera, directora global de innovación de Ferrovial Construcción, tiene ya un impacto real en los procesos constructivos y en la operación de infraestructuras, sobre todo en fases en las que la precisión, la seguridad y la eficiencia son críticas, explica. Ayudan en tareas como el control inteligente de maquinaria autónoma o semiautónoma. Hacen posible ejecutar excavaciones y movimientos de tierras con tota exactitud, reduciendo errores, consumo de materiales y tiempos de ejecución, dice. La IA juega también un papel relevante en la protección de la seguridad y salud de los trabajadores y usuarios, «ya que disminuye la exposición de los equipos a tareas de mayor riesgo y actúa como un asistente que ayuda a prevenir incidentes».Por su parte, FCC Construcción sitúa la IA, los gemelos digitales y el análisis avanzado de datos en el núcleo de su estrategia de ‘Construcción Conectada’. Mediante el uso de modelos BIM enriquecidos que dan lugar a gemelos digitales vivos, la firma optimiza la coordinación y la planificación en todas las fases, anticipando incidencias y reforzando la toma de decisiones.Al mismo tiempo, FCC Construcción está incorporando robótica y digitalización para optimizar tareas repetitivas, mejorar la precisión en obra y reducir cargas operativas en un contexto marcado por la falta de mano de obra cualificada. «Es un ecosistema digital, apoyado en la estandarización y en la explotación coherente de la información generada en los proyectos mediante una estrategia de gestión del conocimiento», aseguran.Los materiales son otro de los frentes de cambio. Su peso crece por su efecto sobre las emisiones, la durabilidad y el comportamiento de las estructuras. La evolución pasa por la economía circular, la reutilización de desechos del propio sector y la valorización de residuos de otras industrias, además del desarrollo de áridos artificiales, ligantes sintéticos y biológicos y conglomerantes bajos en carbono, afirma Ángel Sampedro, director del área de ingeniería y arquitectura de UAX.A eso se suman materiales con nuevas prestaciones, capacidad de autorreparación y componentes que pueden auscultarse o comunicarse con otros sistemas, añade. Esta línea busca ampliar la durabilidad y mejorar la respuesta de las infraestructuras a lo largo del tiempo. También apunta a estructuras con mayor capacidad de adaptación y a elementos que, además de cumplir una función resistente, puedan ofrecer información útil para su seguimiento y conservación.Desde FCC Construcción indican que la firma apuesta por una ingeniería de materiales avanzada que impulsa el uso de hormigones de baja huella de carbono, áridos reciclados y soluciones procedentes de la economía circular, reduciendo emisiones y prolongando la vida útil de las estructuras. A ello, señalan, se suman materiales capaces de mejorar su comportamiento ante microfisuras y recubrimientos basados en nanotecnología que refuerzan la resistencia al desgaste, aumentando la durabilidad.La parte difícilLa incorporación de estas tecnologías no depende solo de su potencial. También choca con barreras de inversión, regulación y capacitación que frenan su despliegue a escala, advierte Carlos Martínez Bertrand, director gerente de la Plataforma Tecnológica Española de la Construcción y portavoz del I Congreso de Innovación en Construcción. El coste inicial suele ser alto, el retorno no siempre es inmediato y muchas empresas siguen encontrando dificultades para pasar del desarrollo experimental a proyectos reales.En España, además, el gran reto es regulatorio, apunta Núñez, de Seopan. La contratación pública necesita una revisión más profunda para incorporar modelos colaborativos, recuperar esquemas de colaboración público-privada y valorar de verdad la innovación en los procedimientos, dice.La dificultad se nota también en la normativa de diseño y construcción y en el sistema de adjudicación por precio, que no favorece soluciones nuevas, añade Ángel Sampedro, director del área de ingeniería y arquitectura de UAX. El problema no está solo en desarrollar materiales o sistemas más avanzados, sino en lograr que puedan incorporarse con más facilidad a los criterios técnicos y a los procesos de contratación.La transformación exige además redefinir roles en el trabajo, adaptar la formación de operadores y acompañar el cambio con un marco regulatorio capaz de absorber estas herramientas, explica Tordera, de Ferrovial Construcción. RSS de noticias de economia
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