El Ministerio de Transportes se ha sacado de la chistera esta semana una nueva vida para la futura Variante Sur de la autovía A-4 a su paso por Córdoba, después de haberla enterrado y sepultado en la reforma prevista para esta carretera, que cuenta con una presupuesto de 512 millones de euros y lleva tramitándose desde 2007, casi 20 años, para estar actualmente simplemente con el anteproyecto definitivamente aprobado.La Variante Sur, a la que ahora ha pretendido dar vida a través del estudio informativo de la autovía a Málaga (A-45) de 1997, llega, además, a medias. Dice que es compatible con la reforma de la A-4 y que podría hacerse de forma independiente. Pero, le pone varios condicionantes que mandan su volantazo al limbo. En primer lugar, le obliga a medir la evolución del tráfico antes de ponerse manos a la obra. En segundo lugar, reconoce que no tiene presupuesto para ejecutarla y dependerá de su disponibilidad futura. Y ya saben que el Gobierno de Sánchez no ha aprobado ni uno en esta legislatura. En tercer lugar, le impone un horizonte temporal lejano, lejanísimo, porque recalca que esta variante sólo será posible activarla a posteriori de la reforma de la A-4, que va para largo, larguísimo.El Gobierno abre la puerta ahora a la variante que había descabalgado completamente con los hechos, sus decisiones y hasta en el discurso de sus responsables políticos. Pero, la realidad es que tiene unos condicionantes tan complicados para salir adelante, que nos avanza que tenemos una Variante Sur sin norte. La Variante Sur es uno de los agravios más sangrantes que tiene Córdoba en los últimos años desde el Gobierno central. Y la lista es larga y extensa. Y si no, que le pregunten a los vecinos del Norte de la provincia por el agua, la potencia eléctrica y la conversión de la N-432 en autovía. ● El Ministerio de Transportes se ha sacado de la chistera esta semana una nueva vida para la futura Variante Sur de la autovía A-4 a su paso por Córdoba, después de haberla enterrado y sepultado en la reforma prevista para esta carretera, que cuenta con una presupuesto de 512 millones de euros y lleva tramitándose desde 2007, casi 20 años, para estar actualmente simplemente con el anteproyecto definitivamente aprobado.La Variante Sur, a la que ahora ha pretendido dar vida a través del estudio informativo de la autovía a Málaga (A-45) de 1997, llega, además, a medias. Dice que es compatible con la reforma de la A-4 y que podría hacerse de forma independiente. Pero, le pone varios condicionantes que mandan su volantazo al limbo. En primer lugar, le obliga a medir la evolución del tráfico antes de ponerse manos a la obra. En segundo lugar, reconoce que no tiene presupuesto para ejecutarla y dependerá de su disponibilidad futura. Y ya saben que el Gobierno de Sánchez no ha aprobado ni uno en esta legislatura. En tercer lugar, le impone un horizonte temporal lejano, lejanísimo, porque recalca que esta variante sólo será posible activarla a posteriori de la reforma de la A-4, que va para largo, larguísimo.El Gobierno abre la puerta ahora a la variante que había descabalgado completamente con los hechos, sus decisiones y hasta en el discurso de sus responsables políticos. Pero, la realidad es que tiene unos condicionantes tan complicados para salir adelante, que nos avanza que tenemos una Variante Sur sin norte. La Variante Sur es uno de los agravios más sangrantes que tiene Córdoba en los últimos años desde el Gobierno central. Y la lista es larga y extensa. Y si no, que le pregunten a los vecinos del Norte de la provincia por el agua, la potencia eléctrica y la conversión de la N-432 en autovía. ● El Ministerio de Transportes se ha sacado de la chistera esta semana una nueva vida para la futura Variante Sur de la autovía A-4 a su paso por Córdoba, después de haberla enterrado y sepultado en la reforma prevista para esta carretera, que cuenta con una presupuesto de 512 millones de euros y lleva tramitándose desde 2007, casi 20 años, para estar actualmente simplemente con el anteproyecto definitivamente aprobado.La Variante Sur, a la que ahora ha pretendido dar vida a través del estudio informativo de la autovía a Málaga (A-45) de 1997, llega, además, a medias. Dice que es compatible con la reforma de la A-4 y que podría hacerse de forma independiente. Pero, le pone varios condicionantes que mandan su volantazo al limbo. En primer lugar, le obliga a medir la evolución del tráfico antes de ponerse manos a la obra. En segundo lugar, reconoce que no tiene presupuesto para ejecutarla y dependerá de su disponibilidad futura. Y ya saben que el Gobierno de Sánchez no ha aprobado ni uno en esta legislatura. En tercer lugar, le impone un horizonte temporal lejano, lejanísimo, porque recalca que esta variante sólo será posible activarla a posteriori de la reforma de la A-4, que va para largo, larguísimo.El Gobierno abre la puerta ahora a la variante que había descabalgado completamente con los hechos, sus decisiones y hasta en el discurso de sus responsables políticos. Pero, la realidad es que tiene unos condicionantes tan complicados para salir adelante, que nos avanza que tenemos una Variante Sur sin norte. La Variante Sur es uno de los agravios más sangrantes que tiene Córdoba en los últimos años desde el Gobierno central. Y la lista es larga y extensa. Y si no, que le pregunten a los vecinos del Norte de la provincia por el agua, la potencia eléctrica y la conversión de la N-432 en autovía. ● RSS de noticias de espana/andalucia
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