El círculo sáfico de Madrid no fue, como el Lyceum Club Femenino fundado en 1926, en plena dictadura de Primo de Rivera, una asociación reglada con su presidenta (María de Maeztu, la primera), su junta directiva (en la que estaban, entre otras, Isabel Oyarzábal o Zenobia Camprubí) y sus actividades sociales y culturales bien organizadas. El Círculo Sáfico era un lugar de libertad clandestino inspirado por la entones pintora y escenógrafa Victorina Durán (que había nacido en Madrid en 1899), que también fue fundadora del Lyceum.
Autora de teatro, escenógrafa, diseñadora de vestuario, catedrática, periodista y pintora, decidió no dar nunca «marcha atrás» y vivir «al margen», como dejó escrito en una de sus obras, en la que hizo apología de la «amistad» lésbica
El círculo sáfico de Madrid no fue, como el Lyceum Club Femenino fundado en 1926, en plena dictadura de Primo de Rivera, una asociación reglada con su presidenta (María de Maeztu, la primera), su junta directiva (en la que estaban, entre otras, Isabel Oyarzábal o Zenobia Camprubí) y sus actividades sociales y culturales bien organizadas. El Círculo Sáfico era un lugar de libertad clandestino inspirado por la entones pintora y escenógrafa Victorina Durán (que había nacido en Madrid en 1899), que también fue fundadora del Lyceum.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
