El debate a cinco que ha enfrentado este lunes a los candidatos de los grupos con representación parlamentaria en TVE ha borrado la naturalidad de los contrincantes, que se han mostrado mucho más cohibidos de lo que acostumbran, condicionados por los tiempos y esa primera prueba de fuego que supone el careo frente a los espectadores. Como ha mencionado el moderador Xabier Fortes , se ha sorteado todo, desde el atril que ha ocupado cada uno hasta quien ha abierto y cerrado los tres bloques.La intervención de María Jesús Montero , la candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta, es una de las que más ha sorprendido por su puesta en escena relajada, mucho más que sus formas habituales, incluso en las comparecencias de su propio partido. Pero en un enorme esfuerzo de contención, la socialista ha logrado medir los tiempos para intentar escenificar el cara a cara contra el candidato del PP, Juanma Moreno, que no pudo conseguir. La estrategia ha sido clara desde el principio, Montero ha ido acumulado minutos hasta lograr la confrontación con el presidente de la Junta. También ha llamado la atención que se ha moderado en sus reproches cuando ha surgido el asunto de la crisis de los cribados. Lo peor, en su caso, es que no ha logrado defender sus posturas ni ha aportado datos que cambien el relato sobre temas de su etapa como ministra como la financiación singular o durante su último mandato como consejera de Salud. Juan Moreno es el que mejor domina la habilidad de controlar los tiempos y la enorme templanza a la hora de afrontar este tipo de situaciones le ha favorecido. Es también el que tiene más experiencia al afrontar sus terceras elecciones andaluzas. Ha logrado defender la gestión y se ha amparado en datos sólidos procedentes de documentos oficiales. Lo peor ha sido que en varias partes del debate se ha dejado avasallar por sus adversarios y ha separado poco su camino de Vox. La rigidez del modelo tampoco le ha favorecido. El más natural de todos ha sido José Ignacio García , candidato de Adelante Andalucía, quien ha mostrado un gran alcance como comunicador simplificando el lenguaje para todos los públicos. Su brevedad y la concisión, sabiendo buscar titulares, ha brillado sobre otros candidatos. Lo peor en su caso es que se ha dedicado a cargar contra la derecha más que a defender sus propuestas y ha sido muy repetitivo con algunos mensajes que son casi un eslogan. Le sobraron varias frases populistas que le han restado credibilidad. Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía, ha ido mejorando conforme avanzaba el debate y ha mostrado una postura más conciliadora que sus oponentes. Es el único que ha ofrecido propuestas claras como su política de pactos o las líneas maestras de la gestión que pretende realizar. Pero los nervios mal controlados y la evidente falta de práctica han lastrado su intervención. Ha perdido el tiempo en disputas sin rédito y no ha podido rematar las intervenciones como el momento requería.El candidato de Vox a la Presidencia de la Junta, Manuel Gavira , ha controlado mejor los tiempos y los mensajes, recurriendo a la brevedad y la concisión en sus intervenciones como ha hecho su contrincante de Adelante.Lo peor ha sido enrocarse en algunos argumentos de difícil defensa como la subvención extra a otros grupos del parlamento o recurrir en cada turno de palabra al pacto en Extremadura cuando todavía no ha comenzado a gobernar tal coalición. El debate a cinco que ha enfrentado este lunes a los candidatos de los grupos con representación parlamentaria en TVE ha borrado la naturalidad de los contrincantes, que se han mostrado mucho más cohibidos de lo que acostumbran, condicionados por los tiempos y esa primera prueba de fuego que supone el careo frente a los espectadores. Como ha mencionado el moderador Xabier Fortes , se ha sorteado todo, desde el atril que ha ocupado cada uno hasta quien ha abierto y cerrado los tres bloques.La intervención de María Jesús Montero , la candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta, es una de las que más ha sorprendido por su puesta en escena relajada, mucho más que sus formas habituales, incluso en las comparecencias de su propio partido. Pero en un enorme esfuerzo de contención, la socialista ha logrado medir los tiempos para intentar escenificar el cara a cara contra el candidato del PP, Juanma Moreno, que no pudo conseguir. La estrategia ha sido clara desde el principio, Montero ha ido acumulado minutos hasta lograr la confrontación con el presidente de la Junta. También ha llamado la atención que se ha moderado en sus reproches cuando ha surgido el asunto de la crisis de los cribados. Lo peor, en su caso, es que no ha logrado defender sus posturas ni ha aportado datos que cambien el relato sobre temas de su etapa como ministra como la financiación singular o durante su último mandato como consejera de Salud. Juan Moreno es el que mejor domina la habilidad de controlar los tiempos y la enorme templanza a la hora de afrontar este tipo de situaciones le ha favorecido. Es también el que tiene más experiencia al afrontar sus terceras elecciones andaluzas. Ha logrado defender la gestión y se ha amparado en datos sólidos procedentes de documentos oficiales. Lo peor ha sido que en varias partes del debate se ha dejado avasallar por sus adversarios y ha separado poco su camino de Vox. La rigidez del modelo tampoco le ha favorecido. El más natural de todos ha sido José Ignacio García , candidato de Adelante Andalucía, quien ha mostrado un gran alcance como comunicador simplificando el lenguaje para todos los públicos. Su brevedad y la concisión, sabiendo buscar titulares, ha brillado sobre otros candidatos. Lo peor en su caso es que se ha dedicado a cargar contra la derecha más que a defender sus propuestas y ha sido muy repetitivo con algunos mensajes que son casi un eslogan. Le sobraron varias frases populistas que le han restado credibilidad. Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía, ha ido mejorando conforme avanzaba el debate y ha mostrado una postura más conciliadora que sus oponentes. Es el único que ha ofrecido propuestas claras como su política de pactos o las líneas maestras de la gestión que pretende realizar. Pero los nervios mal controlados y la evidente falta de práctica han lastrado su intervención. Ha perdido el tiempo en disputas sin rédito y no ha podido rematar las intervenciones como el momento requería.El candidato de Vox a la Presidencia de la Junta, Manuel Gavira , ha controlado mejor los tiempos y los mensajes, recurriendo a la brevedad y la concisión en sus intervenciones como ha hecho su contrincante de Adelante.Lo peor ha sido enrocarse en algunos argumentos de difícil defensa como la subvención extra a otros grupos del parlamento o recurrir en cada turno de palabra al pacto en Extremadura cuando todavía no ha comenzado a gobernar tal coalición. El debate a cinco que ha enfrentado este lunes a los candidatos de los grupos con representación parlamentaria en TVE ha borrado la naturalidad de los contrincantes, que se han mostrado mucho más cohibidos de lo que acostumbran, condicionados por los tiempos y esa primera prueba de fuego que supone el careo frente a los espectadores. Como ha mencionado el moderador Xabier Fortes , se ha sorteado todo, desde el atril que ha ocupado cada uno hasta quien ha abierto y cerrado los tres bloques.La intervención de María Jesús Montero , la candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta, es una de las que más ha sorprendido por su puesta en escena relajada, mucho más que sus formas habituales, incluso en las comparecencias de su propio partido. Pero en un enorme esfuerzo de contención, la socialista ha logrado medir los tiempos para intentar escenificar el cara a cara contra el candidato del PP, Juanma Moreno, que no pudo conseguir. La estrategia ha sido clara desde el principio, Montero ha ido acumulado minutos hasta lograr la confrontación con el presidente de la Junta. También ha llamado la atención que se ha moderado en sus reproches cuando ha surgido el asunto de la crisis de los cribados. Lo peor, en su caso, es que no ha logrado defender sus posturas ni ha aportado datos que cambien el relato sobre temas de su etapa como ministra como la financiación singular o durante su último mandato como consejera de Salud. Juan Moreno es el que mejor domina la habilidad de controlar los tiempos y la enorme templanza a la hora de afrontar este tipo de situaciones le ha favorecido. Es también el que tiene más experiencia al afrontar sus terceras elecciones andaluzas. Ha logrado defender la gestión y se ha amparado en datos sólidos procedentes de documentos oficiales. Lo peor ha sido que en varias partes del debate se ha dejado avasallar por sus adversarios y ha separado poco su camino de Vox. La rigidez del modelo tampoco le ha favorecido. El más natural de todos ha sido José Ignacio García , candidato de Adelante Andalucía, quien ha mostrado un gran alcance como comunicador simplificando el lenguaje para todos los públicos. Su brevedad y la concisión, sabiendo buscar titulares, ha brillado sobre otros candidatos. Lo peor en su caso es que se ha dedicado a cargar contra la derecha más que a defender sus propuestas y ha sido muy repetitivo con algunos mensajes que son casi un eslogan. Le sobraron varias frases populistas que le han restado credibilidad. Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía, ha ido mejorando conforme avanzaba el debate y ha mostrado una postura más conciliadora que sus oponentes. Es el único que ha ofrecido propuestas claras como su política de pactos o las líneas maestras de la gestión que pretende realizar. Pero los nervios mal controlados y la evidente falta de práctica han lastrado su intervención. Ha perdido el tiempo en disputas sin rédito y no ha podido rematar las intervenciones como el momento requería.El candidato de Vox a la Presidencia de la Junta, Manuel Gavira , ha controlado mejor los tiempos y los mensajes, recurriendo a la brevedad y la concisión en sus intervenciones como ha hecho su contrincante de Adelante.Lo peor ha sido enrocarse en algunos argumentos de difícil defensa como la subvención extra a otros grupos del parlamento o recurrir en cada turno de palabra al pacto en Extremadura cuando todavía no ha comenzado a gobernar tal coalición. RSS de noticias de espana/andalucia
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