El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha tomado una actitud más agitada de lo que acostumbra durante el primer debate del 17M, televisado por RTVE y donde este se ha enfrentado a Juanma Moreno (PP), María Jesús Montero (PSOE), Manuel Gavira (VOX)) y José Ignacio García (Adelante Andalucía). El coordinador federal de IU ha aprovechado prácticamente todas sus intervenciones para dirigirse personalmente al candidato popular a quien reprocha su «abandono» de los servicios públicos. «Usted desprecia a todos los trabajadores que tiene a su servicio», le ha dicho a Juanma Moreno, quien le ha recriminado su actitud: « no vuelva a decir que yo maltrato a ningún trabajador , eso es impropio de usted». Maíllo ha llegado a la sede territorial de RTVE con chaqueta y pantalón azul y camisa blanca así como con un pin de Amama referente al cribado del cáncer de mama. Sus treinta segundos de plata, en los que ha respondido por qué quería ser presidente, Maíllo ha puesto el foco como era de esperar en las políticas de vivienda y sociales. «Que nuestras políticas vayan dirigidas a las familias trabajadoras, que sois la mayoría en nuestra tierra», ha destacado en su intervención donde le han sobrado once segundos. Mientras que su inicio en el debate ha sido algo flojo, sin intervenir en exceso, el candidato de Por Andalucía ha tomado rápidamente una actitud beligerante. En el bloque económico, ha recalcado el voto en contra del partido popular del contrato de alquiler. «Moreno Bonilla se ríe de la gente con vivienda protegida a 350.000 euros», ha añadido. En ese aspecto ha abogado por una actitud intervencionista en el mercado de la vivienda donde se controle el precio «igual que se hace con el precio del medicamento, como el paracetamol para que sea accesible». Ha calificado la actual ley de regulación de los pisos turísticos como « la ley de la selva que expulsa a los vecinos de sus barrios ». Como el resto de la oposición de izquierda, ha cargado contra las «7.000 viviendas de la Caixa» que a su juicio el actual gobierno permite y que estarían detrás de la tensión en el mercado de vivienda. Prácticamente, la única respuesta que el candidato ha dado a alguien que no sea el actual presidente, ha sido a Manuel Gavira por sus declaraciones sobre las okupaciones. «Son ustedes ridículos», ha añadido. Falta de crítica En el bloque social, no ha faltado como el resto de candidatos de la izquierda referencias a la crisis del cribado de cáncer de mama: «No sé cómo no puede haber dicho la verdad con los escándalos del cribado si usted tuviera un poco de vergüenza política lo diría aquí y ahora», ha recriminado a Moreno, quien ha recordado a Maíllo los 7.773 puestos de trabajo que destruyó Montero en su tiempo como consejera de Sanidad. En el plano educativo ha declarado que le «hierve la sangre» como docente al ver como «se introduce» la educación de pago y ha acusado al candidato popular de infrafinanciar instituciones como la Universidad de Sevilla y de Granada. También le ha criticado por las esperas en la ley de dependencia acusándole de no ponerse en «lugar del otro». « Quien le ha visto y quien le ve señor Maíllo» , ha respondido Juanma Moreno, quien ha dicho haberle visto combatir a Montero y este lunes ha criticado su discurso nada crítico al PSOE «por un sillón». «No sabe lo que es trabajar ni conseguir una beca, ha vivido toda su vida de la política. Me va a dar lecciones a mí que he trabajado 25 años en la enseñanza pública», le ha contrarreplicado Maíllo a Moreno. El momento de mayor tranquilidad en su discurso ha sido al hablar de la financiación, donde ha hecho alusión al acuerdo que se llegó por parte de las fuerzas políticas en marzo de 2018 y que podría servir de ejemplo de cooperación al resto de España. Un acuerdo que, no obstante, acusa a Moreno de haber roto. En un momento de crítica del candidato de Vox a la actual gestión del PP ha instado a Gavira a «dejar el teatrito» porque «lo primero que van a hacer es pactar». En ese sentido ha detallado que seguirán los que dice son los mismos puntos que en 2018, bajada masiva impuestos a las altas rentas, privatización de los servicios públicos y barra libre fondo de inversión. «Usted es Vox Moreno Bonilla, Vox sonriente pero Vox ». «Ustedes si que pactarán, con Montero, por quien dejarán todo pasar», ha respondido Moreno hacienda alusión a los escándalos de corrupción a los que se enfrenta el partido socialista. En su respuesta el candidato de Por Andalucía ha aprovechado para nombrar el caso Kitchen. Ha terminado su intervención citando a Julio Anguita en el minuto de oro, además de definirse para instar al voto ciudadano como «la izquierda que pelea con uñas y dientes y somos la izquierda andaluza que te protege». El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha tomado una actitud más agitada de lo que acostumbra durante el primer debate del 17M, televisado por RTVE y donde este se ha enfrentado a Juanma Moreno (PP), María Jesús Montero (PSOE), Manuel Gavira (VOX)) y José Ignacio García (Adelante Andalucía). El coordinador federal de IU ha aprovechado prácticamente todas sus intervenciones para dirigirse personalmente al candidato popular a quien reprocha su «abandono» de los servicios públicos. «Usted desprecia a todos los trabajadores que tiene a su servicio», le ha dicho a Juanma Moreno, quien le ha recriminado su actitud: « no vuelva a decir que yo maltrato a ningún trabajador , eso es impropio de usted». Maíllo ha llegado a la sede territorial de RTVE con chaqueta y pantalón azul y camisa blanca así como con un pin de Amama referente al cribado del cáncer de mama. Sus treinta segundos de plata, en los que ha respondido por qué quería ser presidente, Maíllo ha puesto el foco como era de esperar en las políticas de vivienda y sociales. «Que nuestras políticas vayan dirigidas a las familias trabajadoras, que sois la mayoría en nuestra tierra», ha destacado en su intervención donde le han sobrado once segundos. Mientras que su inicio en el debate ha sido algo flojo, sin intervenir en exceso, el candidato de Por Andalucía ha tomado rápidamente una actitud beligerante. En el bloque económico, ha recalcado el voto en contra del partido popular del contrato de alquiler. «Moreno Bonilla se ríe de la gente con vivienda protegida a 350.000 euros», ha añadido. En ese aspecto ha abogado por una actitud intervencionista en el mercado de la vivienda donde se controle el precio «igual que se hace con el precio del medicamento, como el paracetamol para que sea accesible». Ha calificado la actual ley de regulación de los pisos turísticos como « la ley de la selva que expulsa a los vecinos de sus barrios ». Como el resto de la oposición de izquierda, ha cargado contra las «7.000 viviendas de la Caixa» que a su juicio el actual gobierno permite y que estarían detrás de la tensión en el mercado de vivienda. Prácticamente, la única respuesta que el candidato ha dado a alguien que no sea el actual presidente, ha sido a Manuel Gavira por sus declaraciones sobre las okupaciones. «Son ustedes ridículos», ha añadido. Falta de crítica En el bloque social, no ha faltado como el resto de candidatos de la izquierda referencias a la crisis del cribado de cáncer de mama: «No sé cómo no puede haber dicho la verdad con los escándalos del cribado si usted tuviera un poco de vergüenza política lo diría aquí y ahora», ha recriminado a Moreno, quien ha recordado a Maíllo los 7.773 puestos de trabajo que destruyó Montero en su tiempo como consejera de Sanidad. En el plano educativo ha declarado que le «hierve la sangre» como docente al ver como «se introduce» la educación de pago y ha acusado al candidato popular de infrafinanciar instituciones como la Universidad de Sevilla y de Granada. También le ha criticado por las esperas en la ley de dependencia acusándole de no ponerse en «lugar del otro». « Quien le ha visto y quien le ve señor Maíllo» , ha respondido Juanma Moreno, quien ha dicho haberle visto combatir a Montero y este lunes ha criticado su discurso nada crítico al PSOE «por un sillón». «No sabe lo que es trabajar ni conseguir una beca, ha vivido toda su vida de la política. Me va a dar lecciones a mí que he trabajado 25 años en la enseñanza pública», le ha contrarreplicado Maíllo a Moreno. El momento de mayor tranquilidad en su discurso ha sido al hablar de la financiación, donde ha hecho alusión al acuerdo que se llegó por parte de las fuerzas políticas en marzo de 2018 y que podría servir de ejemplo de cooperación al resto de España. Un acuerdo que, no obstante, acusa a Moreno de haber roto. En un momento de crítica del candidato de Vox a la actual gestión del PP ha instado a Gavira a «dejar el teatrito» porque «lo primero que van a hacer es pactar». En ese sentido ha detallado que seguirán los que dice son los mismos puntos que en 2018, bajada masiva impuestos a las altas rentas, privatización de los servicios públicos y barra libre fondo de inversión. «Usted es Vox Moreno Bonilla, Vox sonriente pero Vox ». «Ustedes si que pactarán, con Montero, por quien dejarán todo pasar», ha respondido Moreno hacienda alusión a los escándalos de corrupción a los que se enfrenta el partido socialista. En su respuesta el candidato de Por Andalucía ha aprovechado para nombrar el caso Kitchen. Ha terminado su intervención citando a Julio Anguita en el minuto de oro, además de definirse para instar al voto ciudadano como «la izquierda que pelea con uñas y dientes y somos la izquierda andaluza que te protege». El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha tomado una actitud más agitada de lo que acostumbra durante el primer debate del 17M, televisado por RTVE y donde este se ha enfrentado a Juanma Moreno (PP), María Jesús Montero (PSOE), Manuel Gavira (VOX)) y José Ignacio García (Adelante Andalucía). El coordinador federal de IU ha aprovechado prácticamente todas sus intervenciones para dirigirse personalmente al candidato popular a quien reprocha su «abandono» de los servicios públicos. «Usted desprecia a todos los trabajadores que tiene a su servicio», le ha dicho a Juanma Moreno, quien le ha recriminado su actitud: « no vuelva a decir que yo maltrato a ningún trabajador , eso es impropio de usted». Maíllo ha llegado a la sede territorial de RTVE con chaqueta y pantalón azul y camisa blanca así como con un pin de Amama referente al cribado del cáncer de mama. Sus treinta segundos de plata, en los que ha respondido por qué quería ser presidente, Maíllo ha puesto el foco como era de esperar en las políticas de vivienda y sociales. «Que nuestras políticas vayan dirigidas a las familias trabajadoras, que sois la mayoría en nuestra tierra», ha destacado en su intervención donde le han sobrado once segundos. Mientras que su inicio en el debate ha sido algo flojo, sin intervenir en exceso, el candidato de Por Andalucía ha tomado rápidamente una actitud beligerante. En el bloque económico, ha recalcado el voto en contra del partido popular del contrato de alquiler. «Moreno Bonilla se ríe de la gente con vivienda protegida a 350.000 euros», ha añadido. En ese aspecto ha abogado por una actitud intervencionista en el mercado de la vivienda donde se controle el precio «igual que se hace con el precio del medicamento, como el paracetamol para que sea accesible». Ha calificado la actual ley de regulación de los pisos turísticos como « la ley de la selva que expulsa a los vecinos de sus barrios ». Como el resto de la oposición de izquierda, ha cargado contra las «7.000 viviendas de la Caixa» que a su juicio el actual gobierno permite y que estarían detrás de la tensión en el mercado de vivienda. Prácticamente, la única respuesta que el candidato ha dado a alguien que no sea el actual presidente, ha sido a Manuel Gavira por sus declaraciones sobre las okupaciones. «Son ustedes ridículos», ha añadido. Falta de crítica En el bloque social, no ha faltado como el resto de candidatos de la izquierda referencias a la crisis del cribado de cáncer de mama: «No sé cómo no puede haber dicho la verdad con los escándalos del cribado si usted tuviera un poco de vergüenza política lo diría aquí y ahora», ha recriminado a Moreno, quien ha recordado a Maíllo los 7.773 puestos de trabajo que destruyó Montero en su tiempo como consejera de Sanidad. En el plano educativo ha declarado que le «hierve la sangre» como docente al ver como «se introduce» la educación de pago y ha acusado al candidato popular de infrafinanciar instituciones como la Universidad de Sevilla y de Granada. También le ha criticado por las esperas en la ley de dependencia acusándole de no ponerse en «lugar del otro». « Quien le ha visto y quien le ve señor Maíllo» , ha respondido Juanma Moreno, quien ha dicho haberle visto combatir a Montero y este lunes ha criticado su discurso nada crítico al PSOE «por un sillón». «No sabe lo que es trabajar ni conseguir una beca, ha vivido toda su vida de la política. Me va a dar lecciones a mí que he trabajado 25 años en la enseñanza pública», le ha contrarreplicado Maíllo a Moreno. El momento de mayor tranquilidad en su discurso ha sido al hablar de la financiación, donde ha hecho alusión al acuerdo que se llegó por parte de las fuerzas políticas en marzo de 2018 y que podría servir de ejemplo de cooperación al resto de España. Un acuerdo que, no obstante, acusa a Moreno de haber roto. En un momento de crítica del candidato de Vox a la actual gestión del PP ha instado a Gavira a «dejar el teatrito» porque «lo primero que van a hacer es pactar». En ese sentido ha detallado que seguirán los que dice son los mismos puntos que en 2018, bajada masiva impuestos a las altas rentas, privatización de los servicios públicos y barra libre fondo de inversión. «Usted es Vox Moreno Bonilla, Vox sonriente pero Vox ». «Ustedes si que pactarán, con Montero, por quien dejarán todo pasar», ha respondido Moreno hacienda alusión a los escándalos de corrupción a los que se enfrenta el partido socialista. En su respuesta el candidato de Por Andalucía ha aprovechado para nombrar el caso Kitchen. Ha terminado su intervención citando a Julio Anguita en el minuto de oro, además de definirse para instar al voto ciudadano como «la izquierda que pelea con uñas y dientes y somos la izquierda andaluza que te protege». RSS de noticias de espana/andalucia
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