Es la hora del fútbol barrial y pirata. Es el día del Rayo Vallecano . A dos días del 102 aniversario de su fundación, el equipo madrileño convoca a once jugadores y a cerca de 300.000 vecinos al partido más importante de su historia. Su primera final. Y, además, europea. La ilusión se desborda desde el Puente hasta la Villa, de Santa Eugenia al Ensanche y de Palomeras a Entrevías. También invade el resto de la ciudad, más allá del límite que marcan el hormigón y el alquitrán.Vallecas, donde los balcones y las estaciones de metro se han llenado de franjas, ‘flipa’ con jugar esta final. Pero una vez en Leipzig nadie se conforma con otra cosa que no sea levantar el título. Humildes, sí, pero no inferiores. Currantes, a mucha honra, y con ganas de darle un giro al relato de un club acostumbrado a convivir con decepciones y contratiempos.Hay confianza en la expedición franjirroja, que viajó a Alemania acompañada de sus familias, en un avión bautizado ‘Julio Iglesias’ en el que se cantó por el ‘puto Rayo’ después de que el capitán pidiera llevarlos a la gloria. Hay fe en un equipo que acumula nueve partidos sin perder y firma una trayectoria continental digna de elogio.Noticia relacionada general No No Pedro Riesco: «El grupo humano de este Rayo siente el barrio, y eso es un punto muy fuerte» Javier AsprónDesde la ronda previa de agosto ante el Neman Grodno bielorruso, pasando por una sólida fase liga que lo clasificó quinto, hasta tres eliminatorias que obligaron a Íñigo Pérez y a su plantilla a sacar lo mejor de sí mismos. En la vuelta de cuartos, en Atenas, llegó la última derrota del Rayo. Un 3-1 ante el AEK que, sin embargo, clasificó a los vallecanos gracias al 3-0 de la ida. Fue el momento de mayor tensión, tal vez el único en el que surgieron dudas. Aquella noche fue Isi quien evitó la prórroga. En otras aparecieron Alemao, Camello o Álvaro García. Nadie se esconde en este equipo empeñado en dejar huella. El destino ha querido que esta primera final la juegue contra otro club marcado por su situación geográfica. Al igual que los madrileños, el Crystal Palace también ejerce como referencia social y cultural para los habitantes de Croydon, un ‘borough’ del sur de Londres con una población similar al conjunto de Vallecas. También ellos están acostumbrados al papel de ‘outsider’ en su propia ciudad, a la sombra de equipos como el Arsenal, el Chelsea o el Tottenham. La de la Conference no es, ni mucho menos, la final de dos gigantes, pero ambos representan un orgullo vecinal reconocible, con códigos propios y una fuerte conexión con territorios muy concretos.Las similitudes terminan ahí. En cuanto se comparan estructuras y economías, las diferencias aparecen enseguida. Mientras el Rayo maneja un presupuesto de apenas 50 millones de euros, el Crystal Palace se mueve cerca de los 230. No hay comparación posible en salarios, infraestructuras, capacidad comercial o valor de plantilla. Tampoco en el mercado de fichajes. El Crystal Palace, presidido por el inglés Steve Parish, aunque con mayoría estadounidense en el accionariado, ha gastado unos 235 millones de euros en las dos últimas temporadas y ha ingresado alrededor de 200 gracias a ventas como las de Michael Olise al Bayern de Múnich o Eberechi Eze al Arsenal. En ese mismo periodo, el Rayo apenas gastó siete millones e ingresó dos.Comparativa Crystal Palace / Rayo Vallecano Dato Crystal Palace Rayo Vallecano Año de fundación 1905 1924 Años en Primera 25 22 Títulos 1 FA Cup (2025), 1 Community Shield (2025) 1 2ª División (2018) Socios +/- 25.000 +/- 11.000 Presupuesto +/- 230 mill. +/- 52 mill. Valor de plantilla 541,3 mill. 107,3 mill.»Eso tiene que ver más con el márketin y la industria», relativizó en la previa Íñigo Pérez, más centrado en los futbolístico. «Más allá de las comparaciones, de diferencias en presupuestos y valores de mercado, tenemos que representar bien al barrio, mantener la identidad. Lo otro son temas que se han añadido al deporte en las últimas décadas, pero que no tienen nada que ver con lo que es el fútbol y el juego».A diferencia del Rayo, el Crystal Palace recorrió un camino mucho más irregular en la Conference, con derrotas y empates inesperados en la fase liga que lo obligaron a jugar el playoff. A partir de ahí sí despegó, con buenas eliminatorias ante Fiorentina y Shakhtar hasta alcanzar la final.Su experiencia europea no supera a la del Rayo. Su única presencia previa se limita a los partidos que disputó en 1998 en la desaparecida Copa Intertoto. Como se espera que ocurra con Íñigo, también será el último partido para el técnico londinense. El austríaco Oliver Glasner anunció hace meses su salida al final de temporada. En cuanto a jugadores, la gran duda es el pivote Adam Wharton, una de sus piezas clave, entre algodones tras sufrir un pisotón en el último partido de Premier ante el Arsenal. El que sí estará es Yeremi Pino, otra de las figuras del equipo. «No sé lo que conocen al Rayo mis compañeros, pero yo sí que los conozco bien. He jugado muchas veces contra ellos y sé lo complicado que va a ser el partido», dijo este martes el canario, protagonista en la rueda de prensa de su equipo.Leipzig, donde hace un calor impropio, ya respira ambiente de final. Aún comparte protagonismo con un festival de música y arte gótico que ha llenado las calles de miles de seguidores de esa estética oscura, pero eso cambiará pronto. El grueso de las aficiones tiene previsto aterrizar este mismo miércoles. Se espera a unos 12.000 aficionados rayistas. La cifra de ingleses con entrada será similar. Sin ella, puede aumentar considerablemente. También está confirmada la presencia en el palco de Félix Bolaños, actual ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes y declarado hincha del Rayo. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, también viajará a Alemania.»Queda un paso», repitió Íñigo Pérez antes de levantarse de la rueda de prensa oficial para irse a dirigir el último entrenamiento. «Nunca me gusta hablar de hay que ganar como sea. No se puede controlar. Pero es importante que repliquen lo que les ha traído hasta aquí, lo que hacen en otros partidos. Hay cosas a las que no estamos acostumbrados, y hay que aceptarlas. Hay que obviar los focos, mantener nuestra identidad y que eso nos dé para competir, disfrutar y, ojalá, ganar la final. Todo esto es un partido de fútbol. Cuanto más lo simplifiquemos, más fácil será». Es la hora del fútbol barrial y pirata. Es el día del Rayo Vallecano . A dos días del 102 aniversario de su fundación, el equipo madrileño convoca a once jugadores y a cerca de 300.000 vecinos al partido más importante de su historia. Su primera final. Y, además, europea. La ilusión se desborda desde el Puente hasta la Villa, de Santa Eugenia al Ensanche y de Palomeras a Entrevías. También invade el resto de la ciudad, más allá del límite que marcan el hormigón y el alquitrán.Vallecas, donde los balcones y las estaciones de metro se han llenado de franjas, ‘flipa’ con jugar esta final. Pero una vez en Leipzig nadie se conforma con otra cosa que no sea levantar el título. Humildes, sí, pero no inferiores. Currantes, a mucha honra, y con ganas de darle un giro al relato de un club acostumbrado a convivir con decepciones y contratiempos.Hay confianza en la expedición franjirroja, que viajó a Alemania acompañada de sus familias, en un avión bautizado ‘Julio Iglesias’ en el que se cantó por el ‘puto Rayo’ después de que el capitán pidiera llevarlos a la gloria. Hay fe en un equipo que acumula nueve partidos sin perder y firma una trayectoria continental digna de elogio.Noticia relacionada general No No Pedro Riesco: «El grupo humano de este Rayo siente el barrio, y eso es un punto muy fuerte» Javier AsprónDesde la ronda previa de agosto ante el Neman Grodno bielorruso, pasando por una sólida fase liga que lo clasificó quinto, hasta tres eliminatorias que obligaron a Íñigo Pérez y a su plantilla a sacar lo mejor de sí mismos. En la vuelta de cuartos, en Atenas, llegó la última derrota del Rayo. Un 3-1 ante el AEK que, sin embargo, clasificó a los vallecanos gracias al 3-0 de la ida. Fue el momento de mayor tensión, tal vez el único en el que surgieron dudas. Aquella noche fue Isi quien evitó la prórroga. En otras aparecieron Alemao, Camello o Álvaro García. Nadie se esconde en este equipo empeñado en dejar huella. El destino ha querido que esta primera final la juegue contra otro club marcado por su situación geográfica. Al igual que los madrileños, el Crystal Palace también ejerce como referencia social y cultural para los habitantes de Croydon, un ‘borough’ del sur de Londres con una población similar al conjunto de Vallecas. También ellos están acostumbrados al papel de ‘outsider’ en su propia ciudad, a la sombra de equipos como el Arsenal, el Chelsea o el Tottenham. La de la Conference no es, ni mucho menos, la final de dos gigantes, pero ambos representan un orgullo vecinal reconocible, con códigos propios y una fuerte conexión con territorios muy concretos.Las similitudes terminan ahí. En cuanto se comparan estructuras y economías, las diferencias aparecen enseguida. Mientras el Rayo maneja un presupuesto de apenas 50 millones de euros, el Crystal Palace se mueve cerca de los 230. No hay comparación posible en salarios, infraestructuras, capacidad comercial o valor de plantilla. Tampoco en el mercado de fichajes. El Crystal Palace, presidido por el inglés Steve Parish, aunque con mayoría estadounidense en el accionariado, ha gastado unos 235 millones de euros en las dos últimas temporadas y ha ingresado alrededor de 200 gracias a ventas como las de Michael Olise al Bayern de Múnich o Eberechi Eze al Arsenal. En ese mismo periodo, el Rayo apenas gastó siete millones e ingresó dos.Comparativa Crystal Palace / Rayo Vallecano Dato Crystal Palace Rayo Vallecano Año de fundación 1905 1924 Años en Primera 25 22 Títulos 1 FA Cup (2025), 1 Community Shield (2025) 1 2ª División (2018) Socios +/- 25.000 +/- 11.000 Presupuesto +/- 230 mill. +/- 52 mill. Valor de plantilla 541,3 mill. 107,3 mill.»Eso tiene que ver más con el márketin y la industria», relativizó en la previa Íñigo Pérez, más centrado en los futbolístico. «Más allá de las comparaciones, de diferencias en presupuestos y valores de mercado, tenemos que representar bien al barrio, mantener la identidad. Lo otro son temas que se han añadido al deporte en las últimas décadas, pero que no tienen nada que ver con lo que es el fútbol y el juego».A diferencia del Rayo, el Crystal Palace recorrió un camino mucho más irregular en la Conference, con derrotas y empates inesperados en la fase liga que lo obligaron a jugar el playoff. A partir de ahí sí despegó, con buenas eliminatorias ante Fiorentina y Shakhtar hasta alcanzar la final.Su experiencia europea no supera a la del Rayo. Su única presencia previa se limita a los partidos que disputó en 1998 en la desaparecida Copa Intertoto. Como se espera que ocurra con Íñigo, también será el último partido para el técnico londinense. El austríaco Oliver Glasner anunció hace meses su salida al final de temporada. En cuanto a jugadores, la gran duda es el pivote Adam Wharton, una de sus piezas clave, entre algodones tras sufrir un pisotón en el último partido de Premier ante el Arsenal. El que sí estará es Yeremi Pino, otra de las figuras del equipo. «No sé lo que conocen al Rayo mis compañeros, pero yo sí que los conozco bien. He jugado muchas veces contra ellos y sé lo complicado que va a ser el partido», dijo este martes el canario, protagonista en la rueda de prensa de su equipo.Leipzig, donde hace un calor impropio, ya respira ambiente de final. Aún comparte protagonismo con un festival de música y arte gótico que ha llenado las calles de miles de seguidores de esa estética oscura, pero eso cambiará pronto. El grueso de las aficiones tiene previsto aterrizar este mismo miércoles. Se espera a unos 12.000 aficionados rayistas. La cifra de ingleses con entrada será similar. Sin ella, puede aumentar considerablemente. También está confirmada la presencia en el palco de Félix Bolaños, actual ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes y declarado hincha del Rayo. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, también viajará a Alemania.»Queda un paso», repitió Íñigo Pérez antes de levantarse de la rueda de prensa oficial para irse a dirigir el último entrenamiento. «Nunca me gusta hablar de hay que ganar como sea. No se puede controlar. Pero es importante que repliquen lo que les ha traído hasta aquí, lo que hacen en otros partidos. Hay cosas a las que no estamos acostumbrados, y hay que aceptarlas. Hay que obviar los focos, mantener nuestra identidad y que eso nos dé para competir, disfrutar y, ojalá, ganar la final. Todo esto es un partido de fútbol. Cuanto más lo simplifiquemos, más fácil será». Es la hora del fútbol barrial y pirata. Es el día del Rayo Vallecano . A dos días del 102 aniversario de su fundación, el equipo madrileño convoca a once jugadores y a cerca de 300.000 vecinos al partido más importante de su historia. Su primera final. Y, además, europea. La ilusión se desborda desde el Puente hasta la Villa, de Santa Eugenia al Ensanche y de Palomeras a Entrevías. También invade el resto de la ciudad, más allá del límite que marcan el hormigón y el alquitrán.Vallecas, donde los balcones y las estaciones de metro se han llenado de franjas, ‘flipa’ con jugar esta final. Pero una vez en Leipzig nadie se conforma con otra cosa que no sea levantar el título. Humildes, sí, pero no inferiores. Currantes, a mucha honra, y con ganas de darle un giro al relato de un club acostumbrado a convivir con decepciones y contratiempos.Hay confianza en la expedición franjirroja, que viajó a Alemania acompañada de sus familias, en un avión bautizado ‘Julio Iglesias’ en el que se cantó por el ‘puto Rayo’ después de que el capitán pidiera llevarlos a la gloria. Hay fe en un equipo que acumula nueve partidos sin perder y firma una trayectoria continental digna de elogio.Noticia relacionada general No No Pedro Riesco: «El grupo humano de este Rayo siente el barrio, y eso es un punto muy fuerte» Javier AsprónDesde la ronda previa de agosto ante el Neman Grodno bielorruso, pasando por una sólida fase liga que lo clasificó quinto, hasta tres eliminatorias que obligaron a Íñigo Pérez y a su plantilla a sacar lo mejor de sí mismos. En la vuelta de cuartos, en Atenas, llegó la última derrota del Rayo. Un 3-1 ante el AEK que, sin embargo, clasificó a los vallecanos gracias al 3-0 de la ida. Fue el momento de mayor tensión, tal vez el único en el que surgieron dudas. Aquella noche fue Isi quien evitó la prórroga. En otras aparecieron Alemao, Camello o Álvaro García. Nadie se esconde en este equipo empeñado en dejar huella. El destino ha querido que esta primera final la juegue contra otro club marcado por su situación geográfica. Al igual que los madrileños, el Crystal Palace también ejerce como referencia social y cultural para los habitantes de Croydon, un ‘borough’ del sur de Londres con una población similar al conjunto de Vallecas. También ellos están acostumbrados al papel de ‘outsider’ en su propia ciudad, a la sombra de equipos como el Arsenal, el Chelsea o el Tottenham. La de la Conference no es, ni mucho menos, la final de dos gigantes, pero ambos representan un orgullo vecinal reconocible, con códigos propios y una fuerte conexión con territorios muy concretos.Las similitudes terminan ahí. En cuanto se comparan estructuras y economías, las diferencias aparecen enseguida. Mientras el Rayo maneja un presupuesto de apenas 50 millones de euros, el Crystal Palace se mueve cerca de los 230. No hay comparación posible en salarios, infraestructuras, capacidad comercial o valor de plantilla. Tampoco en el mercado de fichajes. El Crystal Palace, presidido por el inglés Steve Parish, aunque con mayoría estadounidense en el accionariado, ha gastado unos 235 millones de euros en las dos últimas temporadas y ha ingresado alrededor de 200 gracias a ventas como las de Michael Olise al Bayern de Múnich o Eberechi Eze al Arsenal. En ese mismo periodo, el Rayo apenas gastó siete millones e ingresó dos.Comparativa Crystal Palace / Rayo Vallecano Dato Crystal Palace Rayo Vallecano Año de fundación 1905 1924 Años en Primera 25 22 Títulos 1 FA Cup (2025), 1 Community Shield (2025) 1 2ª División (2018) Socios +/- 25.000 +/- 11.000 Presupuesto +/- 230 mill. +/- 52 mill. Valor de plantilla 541,3 mill. 107,3 mill.»Eso tiene que ver más con el márketin y la industria», relativizó en la previa Íñigo Pérez, más centrado en los futbolístico. «Más allá de las comparaciones, de diferencias en presupuestos y valores de mercado, tenemos que representar bien al barrio, mantener la identidad. Lo otro son temas que se han añadido al deporte en las últimas décadas, pero que no tienen nada que ver con lo que es el fútbol y el juego».A diferencia del Rayo, el Crystal Palace recorrió un camino mucho más irregular en la Conference, con derrotas y empates inesperados en la fase liga que lo obligaron a jugar el playoff. A partir de ahí sí despegó, con buenas eliminatorias ante Fiorentina y Shakhtar hasta alcanzar la final.Su experiencia europea no supera a la del Rayo. Su única presencia previa se limita a los partidos que disputó en 1998 en la desaparecida Copa Intertoto. Como se espera que ocurra con Íñigo, también será el último partido para el técnico londinense. El austríaco Oliver Glasner anunció hace meses su salida al final de temporada. En cuanto a jugadores, la gran duda es el pivote Adam Wharton, una de sus piezas clave, entre algodones tras sufrir un pisotón en el último partido de Premier ante el Arsenal. El que sí estará es Yeremi Pino, otra de las figuras del equipo. «No sé lo que conocen al Rayo mis compañeros, pero yo sí que los conozco bien. He jugado muchas veces contra ellos y sé lo complicado que va a ser el partido», dijo este martes el canario, protagonista en la rueda de prensa de su equipo.Leipzig, donde hace un calor impropio, ya respira ambiente de final. Aún comparte protagonismo con un festival de música y arte gótico que ha llenado las calles de miles de seguidores de esa estética oscura, pero eso cambiará pronto. El grueso de las aficiones tiene previsto aterrizar este mismo miércoles. Se espera a unos 12.000 aficionados rayistas. La cifra de ingleses con entrada será similar. Sin ella, puede aumentar considerablemente. También está confirmada la presencia en el palco de Félix Bolaños, actual ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes y declarado hincha del Rayo. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, también viajará a Alemania.»Queda un paso», repitió Íñigo Pérez antes de levantarse de la rueda de prensa oficial para irse a dirigir el último entrenamiento. «Nunca me gusta hablar de hay que ganar como sea. No se puede controlar. Pero es importante que repliquen lo que les ha traído hasta aquí, lo que hacen en otros partidos. Hay cosas a las que no estamos acostumbrados, y hay que aceptarlas. Hay que obviar los focos, mantener nuestra identidad y que eso nos dé para competir, disfrutar y, ojalá, ganar la final. Todo esto es un partido de fútbol. Cuanto más lo simplifiquemos, más fácil será». RSS de noticias de deportes
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