Día uno sin Yolanda Díaz. A las puertas del parón vacacional estival, Sumar vuelve a tratar de exhibir músculo frente a un PSOE cercado por los escándalos de corrupción con una reunión al más alto nivel celebrada este lunes en la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados. Los ministros -a excepción de la vicepresidenta segunda y titular de Trabajo, ya de salida tras haber renunciado hace meses a seguir encabezando el espacio en la próxima legislatura, y de la de Juventud e Infancia, Sira Rego- y partidos aliados -Izquierda Unida, Comuns, Más Madrid, Chunta Aragonesista, Movimiento Sumar y Compromís- del espacio, así como algunos de sus principales dirigentes -es el caso de Antonio Maíllo, de IU- se conjuran para enderezar la recta final de un mandato marcado por los escándalos de su socio, además de por su propio caos interno -guerras fratricidas, fuga de cuadros, divorcio de Podemos, caída en picado en las encuestas, ninguneo por parte del PSOE…-. «Abandonemos la resignación […]. A dar caña y a sacar [medidas]», ha reivindicado el responsable de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, quien se ha ufanado de la hoja de servicios de la coalición en pleno final de una legislatura «dificilísima» que ha dicho encontrarse en un momento «crítico». «Es para estar muy orgullosos y para defenderla con la cabeza bien alta», ha añadido, sacando pecho del balance final de un mandato en el que, no obstante, la aprobación de normas ha sido limitada dada la aritmética parlamentaria actual, que complica atar los votos de todos los socios. Ejemplo de ello es el fracaso de la norma estrella de Díaz, la reducción de jornada, rechazada por el Congreso en septiembre del año pasado; o el bloqueo, por parte de los socialistas -hasta su propio socio pone palos en la rueda- de la ley de nacionalización de saharauis, aún en comisión. También del primer decreto de vivienda, que incluía la prórroga de los alquileres y que costó a Sumar sangre, sudor y lágrimas aprobarlo en el Consejo de Ministros. Ahora, planean volver a llevarlo a la Cámara Baja para su convalidación a la vuelta del verano; esta vez sí esperan atar los votos de Junts, tragando con las deducciones a caseros que exigen los de Carles Puigdemont, pero que rechazan en otras formaciones, cuyos votos son también necesarios, como Podemos. «Estamos en un momento clave de la legislatura y hay que multiplicar la presión y el trabajo para que el decreto salga adelante. Nos va la vida en ello. Es nuestra forma de hacer campaña. La izquierda nos votó para que nos partamos la cara y es lo que estamos haciendo», ha pregonado el ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030.Noticia relacionada general No No Tercera asamblea estatal Sumar finiquita sin pena ni gloria el congreso que entierra a Yolanda Díaz Patricia RomeroBustinduy, que ha reconocido que la plataforma que aún preside Díaz ha cometido errores, ha pedido «repasarlos» de cara a «dar un empujón» a lo que resta de mandato de Pedro Sánchez, recalcando que en Sumar son «limpios, honrados, honestos y eficaces». «Con la cabeza bien alta lo podemos decir», ha hecho hincapié. Y frente a un PSOE «lleno de casos de corrupción vinculados a casos de ‘lawfare’», está Sumar «dándole contenido a la legislatura y logrando avances concretos», ha presumido Ernest Urtasun, ministro de Cultura. «Estamos orgullosos de lo que hemos hecho y tenemos hambre de más», asegura Mónica García, responsable de Sanidad y máxima dirigente de Más Madrid. La también candidata a las elecciones a la Asamblea de la Comunidad en 2027, de nuevo rival de la popular Isabel Díaz Ayuso, ha definido a Sumar como la «izquierda umami», esa que «da sabor a las políticas progresistas», aunque «no sin esfuerzo y sin tirar de los ministerios del PSOE porque, detrás de los avances, van unos mesecitos de pugna con ellos». «Aunque, con cabezonería, los ponemos en marcha». Muestra de ello, ha expuesto: «Todos los logros que hemos ido haciendo y que eran impensables». «Tenemos que hacer más gala y orgullo de eso», se ha propuesto García. «Somos la izquierda umami, la que le da sabor a las políticas progresistas» Mónica García Ministra de Sanidad, líder de Más Madrid y candidata a la Asamblea en 2027El tirón de orejas al PSOE por la inacción respecto a la emergencia habitacional no ha sido el único. «Cualquier Gobierno que se tercie tiene que presentar presupuestos», ha reivindicado el coordinador federal de IU, Maíllo, quien también ha hablado en términos de «conjurarse» como espacio político para ser capaces de construir un «proyecto amplio» que apunte a la necesidad de acometer reformas estructurales en nuestro país «a las que nunca se han llegado». Y para que se produzca, ha recordado el también diputado del Parlamento andaluz: «Necesitamos un apoyo electoral masivo». Y ello, ha defendido también Urtasun, no se logra simplemente «yendo a elecciones con el miedo a lo que pueda venir». «Así no se ganan elecciones», ha dicho. Hay que «convencer a la mayoría social» como ya se hizo el 23-J, en 2023, opina el ministro de Cultura. Día uno sin Yolanda Díaz. A las puertas del parón vacacional estival, Sumar vuelve a tratar de exhibir músculo frente a un PSOE cercado por los escándalos de corrupción con una reunión al más alto nivel celebrada este lunes en la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados. Los ministros -a excepción de la vicepresidenta segunda y titular de Trabajo, ya de salida tras haber renunciado hace meses a seguir encabezando el espacio en la próxima legislatura, y de la de Juventud e Infancia, Sira Rego- y partidos aliados -Izquierda Unida, Comuns, Más Madrid, Chunta Aragonesista, Movimiento Sumar y Compromís- del espacio, así como algunos de sus principales dirigentes -es el caso de Antonio Maíllo, de IU- se conjuran para enderezar la recta final de un mandato marcado por los escándalos de su socio, además de por su propio caos interno -guerras fratricidas, fuga de cuadros, divorcio de Podemos, caída en picado en las encuestas, ninguneo por parte del PSOE…-. «Abandonemos la resignación […]. A dar caña y a sacar [medidas]», ha reivindicado el responsable de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, quien se ha ufanado de la hoja de servicios de la coalición en pleno final de una legislatura «dificilísima» que ha dicho encontrarse en un momento «crítico». «Es para estar muy orgullosos y para defenderla con la cabeza bien alta», ha añadido, sacando pecho del balance final de un mandato en el que, no obstante, la aprobación de normas ha sido limitada dada la aritmética parlamentaria actual, que complica atar los votos de todos los socios. Ejemplo de ello es el fracaso de la norma estrella de Díaz, la reducción de jornada, rechazada por el Congreso en septiembre del año pasado; o el bloqueo, por parte de los socialistas -hasta su propio socio pone palos en la rueda- de la ley de nacionalización de saharauis, aún en comisión. También del primer decreto de vivienda, que incluía la prórroga de los alquileres y que costó a Sumar sangre, sudor y lágrimas aprobarlo en el Consejo de Ministros. Ahora, planean volver a llevarlo a la Cámara Baja para su convalidación a la vuelta del verano; esta vez sí esperan atar los votos de Junts, tragando con las deducciones a caseros que exigen los de Carles Puigdemont, pero que rechazan en otras formaciones, cuyos votos son también necesarios, como Podemos. «Estamos en un momento clave de la legislatura y hay que multiplicar la presión y el trabajo para que el decreto salga adelante. Nos va la vida en ello. Es nuestra forma de hacer campaña. La izquierda nos votó para que nos partamos la cara y es lo que estamos haciendo», ha pregonado el ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030.Noticia relacionada general No No Tercera asamblea estatal Sumar finiquita sin pena ni gloria el congreso que entierra a Yolanda Díaz Patricia RomeroBustinduy, que ha reconocido que la plataforma que aún preside Díaz ha cometido errores, ha pedido «repasarlos» de cara a «dar un empujón» a lo que resta de mandato de Pedro Sánchez, recalcando que en Sumar son «limpios, honrados, honestos y eficaces». «Con la cabeza bien alta lo podemos decir», ha hecho hincapié. Y frente a un PSOE «lleno de casos de corrupción vinculados a casos de ‘lawfare’», está Sumar «dándole contenido a la legislatura y logrando avances concretos», ha presumido Ernest Urtasun, ministro de Cultura. «Estamos orgullosos de lo que hemos hecho y tenemos hambre de más», asegura Mónica García, responsable de Sanidad y máxima dirigente de Más Madrid. La también candidata a las elecciones a la Asamblea de la Comunidad en 2027, de nuevo rival de la popular Isabel Díaz Ayuso, ha definido a Sumar como la «izquierda umami», esa que «da sabor a las políticas progresistas», aunque «no sin esfuerzo y sin tirar de los ministerios del PSOE porque, detrás de los avances, van unos mesecitos de pugna con ellos». «Aunque, con cabezonería, los ponemos en marcha». Muestra de ello, ha expuesto: «Todos los logros que hemos ido haciendo y que eran impensables». «Tenemos que hacer más gala y orgullo de eso», se ha propuesto García. «Somos la izquierda umami, la que le da sabor a las políticas progresistas» Mónica García Ministra de Sanidad, líder de Más Madrid y candidata a la Asamblea en 2027El tirón de orejas al PSOE por la inacción respecto a la emergencia habitacional no ha sido el único. «Cualquier Gobierno que se tercie tiene que presentar presupuestos», ha reivindicado el coordinador federal de IU, Maíllo, quien también ha hablado en términos de «conjurarse» como espacio político para ser capaces de construir un «proyecto amplio» que apunte a la necesidad de acometer reformas estructurales en nuestro país «a las que nunca se han llegado». Y para que se produzca, ha recordado el también diputado del Parlamento andaluz: «Necesitamos un apoyo electoral masivo». Y ello, ha defendido también Urtasun, no se logra simplemente «yendo a elecciones con el miedo a lo que pueda venir». «Así no se ganan elecciones», ha dicho. Hay que «convencer a la mayoría social» como ya se hizo el 23-J, en 2023, opina el ministro de Cultura. Día uno sin Yolanda Díaz. A las puertas del parón vacacional estival, Sumar vuelve a tratar de exhibir músculo frente a un PSOE cercado por los escándalos de corrupción con una reunión al más alto nivel celebrada este lunes en la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados. Los ministros -a excepción de la vicepresidenta segunda y titular de Trabajo, ya de salida tras haber renunciado hace meses a seguir encabezando el espacio en la próxima legislatura, y de la de Juventud e Infancia, Sira Rego- y partidos aliados -Izquierda Unida, Comuns, Más Madrid, Chunta Aragonesista, Movimiento Sumar y Compromís- del espacio, así como algunos de sus principales dirigentes -es el caso de Antonio Maíllo, de IU- se conjuran para enderezar la recta final de un mandato marcado por los escándalos de su socio, además de por su propio caos interno -guerras fratricidas, fuga de cuadros, divorcio de Podemos, caída en picado en las encuestas, ninguneo por parte del PSOE…-. «Abandonemos la resignación […]. A dar caña y a sacar [medidas]», ha reivindicado el responsable de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, quien se ha ufanado de la hoja de servicios de la coalición en pleno final de una legislatura «dificilísima» que ha dicho encontrarse en un momento «crítico». «Es para estar muy orgullosos y para defenderla con la cabeza bien alta», ha añadido, sacando pecho del balance final de un mandato en el que, no obstante, la aprobación de normas ha sido limitada dada la aritmética parlamentaria actual, que complica atar los votos de todos los socios. Ejemplo de ello es el fracaso de la norma estrella de Díaz, la reducción de jornada, rechazada por el Congreso en septiembre del año pasado; o el bloqueo, por parte de los socialistas -hasta su propio socio pone palos en la rueda- de la ley de nacionalización de saharauis, aún en comisión. También del primer decreto de vivienda, que incluía la prórroga de los alquileres y que costó a Sumar sangre, sudor y lágrimas aprobarlo en el Consejo de Ministros. Ahora, planean volver a llevarlo a la Cámara Baja para su convalidación a la vuelta del verano; esta vez sí esperan atar los votos de Junts, tragando con las deducciones a caseros que exigen los de Carles Puigdemont, pero que rechazan en otras formaciones, cuyos votos son también necesarios, como Podemos. «Estamos en un momento clave de la legislatura y hay que multiplicar la presión y el trabajo para que el decreto salga adelante. Nos va la vida en ello. Es nuestra forma de hacer campaña. La izquierda nos votó para que nos partamos la cara y es lo que estamos haciendo», ha pregonado el ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030.Noticia relacionada general No No Tercera asamblea estatal Sumar finiquita sin pena ni gloria el congreso que entierra a Yolanda Díaz Patricia RomeroBustinduy, que ha reconocido que la plataforma que aún preside Díaz ha cometido errores, ha pedido «repasarlos» de cara a «dar un empujón» a lo que resta de mandato de Pedro Sánchez, recalcando que en Sumar son «limpios, honrados, honestos y eficaces». «Con la cabeza bien alta lo podemos decir», ha hecho hincapié. Y frente a un PSOE «lleno de casos de corrupción vinculados a casos de ‘lawfare’», está Sumar «dándole contenido a la legislatura y logrando avances concretos», ha presumido Ernest Urtasun, ministro de Cultura. «Estamos orgullosos de lo que hemos hecho y tenemos hambre de más», asegura Mónica García, responsable de Sanidad y máxima dirigente de Más Madrid. La también candidata a las elecciones a la Asamblea de la Comunidad en 2027, de nuevo rival de la popular Isabel Díaz Ayuso, ha definido a Sumar como la «izquierda umami», esa que «da sabor a las políticas progresistas», aunque «no sin esfuerzo y sin tirar de los ministerios del PSOE porque, detrás de los avances, van unos mesecitos de pugna con ellos». «Aunque, con cabezonería, los ponemos en marcha». Muestra de ello, ha expuesto: «Todos los logros que hemos ido haciendo y que eran impensables». «Tenemos que hacer más gala y orgullo de eso», se ha propuesto García. «Somos la izquierda umami, la que le da sabor a las políticas progresistas» Mónica García Ministra de Sanidad, líder de Más Madrid y candidata a la Asamblea en 2027El tirón de orejas al PSOE por la inacción respecto a la emergencia habitacional no ha sido el único. «Cualquier Gobierno que se tercie tiene que presentar presupuestos», ha reivindicado el coordinador federal de IU, Maíllo, quien también ha hablado en términos de «conjurarse» como espacio político para ser capaces de construir un «proyecto amplio» que apunte a la necesidad de acometer reformas estructurales en nuestro país «a las que nunca se han llegado». Y para que se produzca, ha recordado el también diputado del Parlamento andaluz: «Necesitamos un apoyo electoral masivo». Y ello, ha defendido también Urtasun, no se logra simplemente «yendo a elecciones con el miedo a lo que pueda venir». «Así no se ganan elecciones», ha dicho. Hay que «convencer a la mayoría social» como ya se hizo el 23-J, en 2023, opina el ministro de Cultura. RSS de noticias de espana
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