El proyecto de nueva ley antitabaco ha provocado un enorme rechazo en la hostelería y en la Mesa del Tabaco, que representa tanto a los sindicatos como a los empresarios. La medida más polémica es la prohibición de fumar en las terrazas. Cuando se vetó el consumo de tabaco en el interior de los bares, no se cumplieron los augurios de que estos se quedarían vacíos, lo cual no obsta para que el desarrollo de la nueva ley pueda tener en cuenta la visión de los sectores afectados. También se equiparan los vapeadores con los cigarrillos de toda la vida, algo que los productores creen que no está avalado científicamente. Es evidente que la profusión de este tipo de alternativas requiere un tratamiento legal, aunque puede ser discutible la fórmula elegida por el Gobierno. El plan va a iniciar su tramitación parlamentaria sin un informe preceptivo del Consejo de Estado y sin esperar a que la Comisión Europea termine de revisar las directivas sobre el asunto, que quizá no necesitaba estas urgencias. Es loable la intención del Ejecutivo de abordar la cuestión y sus derivadas en la salud de la gente, aunque un enfoque más matizado no le vendría mal.
Cuando se vetó el consumo en el interior de los bares no se cumplieron los augurios de que se quedarían vacíos
El proyecto de nueva ley antitabaco ha provocado un enorme rechazo en la hostelería y en la Mesa del Tabaco, que representa tanto a los sindicatos como a los empresarios. La medida más polémica es la prohibición de fumar en las terrazas. Cuando se vetó el consumo de tabaco en el interior de los bares, no se cumplieron los augurios de que estos se quedarían vacíos, lo cual no obsta para que el desarrollo de la nueva ley pueda tener en cuenta la visión de los sectores afectados. También se equiparan los vapeadores con los cigarrillos de toda la vida, algo que los productores creen que no está avalado científicamente. Es evidente que la profusión de este tipo de alternativas requiere un tratamiento legal, aunque puede ser discutible la fórmula elegida por el Gobierno. El plan va a iniciar su tramitación parlamentaria sin un informe preceptivo del Consejo de Estado y sin esperar a que la Comisión Europea termine de revisar las directivas sobre el asunto, que quizá no necesitaba estas urgencias. Es loable la intención del Ejecutivo de abordar la cuestión y sus derivadas en la salud de la gente, aunque un enfoque más matizado no le vendría mal.
Feed MRSS-S Noticias
