En verano, durante las olas de calor, la brisa marina que suele entrar desde el mar desaparece prácticamente por completo, provocando que ciudades del litoral registren temperaturas tan elevadas como las del interior.Lejos de tratarse de una casualidad, este comportamiento tiene una explicación meteorológica. La razón no está en que sople un viento de tierra que impida la entrada del aire marino, sino en la propia atmósfera . Durante las olas de calor se desarrolla sobre el continente una capa límite muy profunda, con intensos movimientos verticales de aire caliente que « cortocircuitan » el mecanismo responsable de generar la brisa marina. Como consecuencia, desaparece esa circulación de aire fresco desde el mar hacia la costa y las temperaturas se disparan también en el litoral.En condiciones normales de verano, la tierra se calienta mucho más rápido que el mar a medida que avanza la mañana. Esa diferencia de temperatura provoca un cambio en la presión atmosférica que hace que el aire más fresco del mar se desplace hacia la costa, originando la conocida brisa marina.Este fenómeno suele producirse en jornadas soleadas y con poco viento , ofreciendo un alivio térmico especialmente apreciable en las playas y municipios costeros.El caso de Málaga y CádizEste fenómeno explica situaciones muy conocidas en el litoral andaluz. En Cádiz , donde el viento de poniente suele refrescar las jornadas más calurosas, durante las olas de calor es habitual escuchar la expresión « levante en calma », ya que, aunque apenas sopla viento, la sensación térmica recuerda a los días de levante.En Málaga ocurre algo parecido con el llamado « terral en calma ». Aunque el viento puede llegar desde el mar, el aire deja de ser fresco porque la capa de aire marítimo es extremadamente fina y rápidamente se mezcla con aire mucho más cálido situado en niveles superiores de la atmósfera. El resultado es que esa aparente brisa apenas refresca y las temperaturas permanecen muy elevadas incluso junto a la playa. En verano, durante las olas de calor, la brisa marina que suele entrar desde el mar desaparece prácticamente por completo, provocando que ciudades del litoral registren temperaturas tan elevadas como las del interior.Lejos de tratarse de una casualidad, este comportamiento tiene una explicación meteorológica. La razón no está en que sople un viento de tierra que impida la entrada del aire marino, sino en la propia atmósfera . Durante las olas de calor se desarrolla sobre el continente una capa límite muy profunda, con intensos movimientos verticales de aire caliente que « cortocircuitan » el mecanismo responsable de generar la brisa marina. Como consecuencia, desaparece esa circulación de aire fresco desde el mar hacia la costa y las temperaturas se disparan también en el litoral.En condiciones normales de verano, la tierra se calienta mucho más rápido que el mar a medida que avanza la mañana. Esa diferencia de temperatura provoca un cambio en la presión atmosférica que hace que el aire más fresco del mar se desplace hacia la costa, originando la conocida brisa marina.Este fenómeno suele producirse en jornadas soleadas y con poco viento , ofreciendo un alivio térmico especialmente apreciable en las playas y municipios costeros.El caso de Málaga y CádizEste fenómeno explica situaciones muy conocidas en el litoral andaluz. En Cádiz , donde el viento de poniente suele refrescar las jornadas más calurosas, durante las olas de calor es habitual escuchar la expresión « levante en calma », ya que, aunque apenas sopla viento, la sensación térmica recuerda a los días de levante.En Málaga ocurre algo parecido con el llamado « terral en calma ». Aunque el viento puede llegar desde el mar, el aire deja de ser fresco porque la capa de aire marítimo es extremadamente fina y rápidamente se mezcla con aire mucho más cálido situado en niveles superiores de la atmósfera. El resultado es que esa aparente brisa apenas refresca y las temperaturas permanecen muy elevadas incluso junto a la playa. En verano, durante las olas de calor, la brisa marina que suele entrar desde el mar desaparece prácticamente por completo, provocando que ciudades del litoral registren temperaturas tan elevadas como las del interior.Lejos de tratarse de una casualidad, este comportamiento tiene una explicación meteorológica. La razón no está en que sople un viento de tierra que impida la entrada del aire marino, sino en la propia atmósfera . Durante las olas de calor se desarrolla sobre el continente una capa límite muy profunda, con intensos movimientos verticales de aire caliente que « cortocircuitan » el mecanismo responsable de generar la brisa marina. Como consecuencia, desaparece esa circulación de aire fresco desde el mar hacia la costa y las temperaturas se disparan también en el litoral.En condiciones normales de verano, la tierra se calienta mucho más rápido que el mar a medida que avanza la mañana. Esa diferencia de temperatura provoca un cambio en la presión atmosférica que hace que el aire más fresco del mar se desplace hacia la costa, originando la conocida brisa marina.Este fenómeno suele producirse en jornadas soleadas y con poco viento , ofreciendo un alivio térmico especialmente apreciable en las playas y municipios costeros.El caso de Málaga y CádizEste fenómeno explica situaciones muy conocidas en el litoral andaluz. En Cádiz , donde el viento de poniente suele refrescar las jornadas más calurosas, durante las olas de calor es habitual escuchar la expresión « levante en calma », ya que, aunque apenas sopla viento, la sensación térmica recuerda a los días de levante.En Málaga ocurre algo parecido con el llamado « terral en calma ». Aunque el viento puede llegar desde el mar, el aire deja de ser fresco porque la capa de aire marítimo es extremadamente fina y rápidamente se mezcla con aire mucho más cálido situado en niveles superiores de la atmósfera. El resultado es que esa aparente brisa apenas refresca y las temperaturas permanecen muy elevadas incluso junto a la playa. RSS de noticias de espana/andalucia
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