Javier Tebas es una de las estrellas de cualquier convención futbolística. Lo es por cargo, por ser el presidente de LaLiga, y también porque es de esos que va siempre con el verbo por delante, sin pelos en la lengua. Después de su ponencia en el World Football Summit se encontró, una tarde más, con la prensa, y allí retomó una de sus batallas más recientes, la que tiene que ver con Gianni Infantino y las disfuncionalidades de la FIFA. En el aire está, y es algo de lo que se habla en los pasillos, ¿se debería replantear España su posición con respecto a la organización del Mundial 2030? Él lo tiene muy claro: «Sí, porque Infantino no es creíble. No es creíble una persona que llama para que quiten una tarjeta roja en un Mundial, con todo lo que se juegan las selecciones. No es creíble, ya lo viene haciendo con muchas cuestiones. Si Infantino sigue yo no esperaría a que se decidiese la final. Hay que repensar al menos la situación. No sé si salirse o no, pero repensar todo lo que estamos haciendo». No se queda ahí. Tebas está convencido de que, pese a todos los desmentidos de la FIFA, España no tiene opciones de albergar la final mundialista si el organismo no cambia de mandamás. «Si sigue Infantino las posibilidades de que España tenga la final son ínfimas o cero. Que un miembro del Comité Ejecutivo de FIFA, como es el presidente de la Federación de Marruecos, diga con tanto descaro que se va a jugar la final allí, no se lo inventa, no seamos ingenuos. Y nadie le ha dicho que se vaya ni nada. Desmiente en una nota FIFA, pero ahí está», añade contundente, como es él, para cerrar la cuestión.Tebas entiende que Infantino es un problema y que el fútbol necesita que se vaya, aunque no tiene claro si va a existir siquiera la opción en los próximos meses: «Si Infantino continúa sería una vergüenza para el fútbol, y no lo digo por el caso de la privatización, que es lo que menos me preocupa. Hay que saber también cómo funciona el sistema, un sistema clientelar. Muchas federaciones necesitan el dinero y dependen del dinero de FIFA y creen que si manifiestan su oposición igual pierden el dinero. Todavía queda tiempo, el 18 de noviembre hay que tener algún candidato»Antes de hablar con los medios, Tebas ya había usado parte de su ponencia para criticar la gobernanza del fútbol, un lamento que incluye a la FIFA, pero no se detiene en ella, pues también tiene problemas con las competiciones europeas. «Donde veo un problema importante en el ámbito de la gobernanza. Tenemos un constante cambio de competiciones, hacemos formatos que solo benefician a una pequeña parte de la industria y a los grandes clubes y se están destruyendo las ligas nacionales. Hay ligas nacionales bastante destruidas: la suiza, la belga, la austriaca…», explica el presidente de LaLiga, que considera que la industria debería operar de una manera distinta. «Yo lo decía hace poco con mi compañero de la Premier League. A las grandes ligas nos están matando a pellizcos. Poco a poco, nos van cogiendo, y nosotros ahora en ciertos territorios, sobre todo de Europa, en los que nuestro mercado audiovisual ha bajado. Ha bajado porque tenemos la competición europea, en la que hay siete clubes españoles y nueve ingleses, y nosotros tenemos a los mismos equipos aquí jugando los fines de semana. Y el mercado audiovisual es el que es, muy segmentado, y esto hace mucho daño a las competiciones», remarca antes de explicar que la expansión de la Champions, el Mundial de Clubes o el aumento de selecciones en la Copa del Mundo va directamente contra los intereses de los campeonatos locales y son cambios que se han hecho sin consultar. «Las instituciones, tanto UEFA como FIFA, no entra en el fondo de esto. Y la industria nace de aquí, la gran mayoría de los clubes y los jugadores no juegan mundiales o competiciones europeas. Se está rompiendo el ecosistema y es muy peligroso», añade Tebas, que tiene en esta competencia, considerada por él desleal, una de las grandes vigas de su discurso público junto con la lucha contra la piratería. Más allá de su guerra abierta con los organismos supranacionales del fútbol, Tebas hizo un repaso por algunas cuestiones de actualidad. Se volvió a lamentar de las críticas a los árbitros de Real Madrid TV, «Es lo que hay, siempre es lo mismo. Creo que es un victimismo fuera de lugar, ya no se quejan de lo suyo, sino de lo de los demás»; señaló que según su criterio Rodri se merece el Balón de Oro; afrontó la situación de Abde —criticado en Marruecos por lucir una camiseta de apoyo a Ceuta—, al que considera «un daño colateral» de la situación; o volvió a cargar contra el desaforado gasto en fichajes de la Premier. Un día más en la vida de Javier Tebas. Javier Tebas es una de las estrellas de cualquier convención futbolística. Lo es por cargo, por ser el presidente de LaLiga, y también porque es de esos que va siempre con el verbo por delante, sin pelos en la lengua. Después de su ponencia en el World Football Summit se encontró, una tarde más, con la prensa, y allí retomó una de sus batallas más recientes, la que tiene que ver con Gianni Infantino y las disfuncionalidades de la FIFA. En el aire está, y es algo de lo que se habla en los pasillos, ¿se debería replantear España su posición con respecto a la organización del Mundial 2030? Él lo tiene muy claro: «Sí, porque Infantino no es creíble. No es creíble una persona que llama para que quiten una tarjeta roja en un Mundial, con todo lo que se juegan las selecciones. No es creíble, ya lo viene haciendo con muchas cuestiones. Si Infantino sigue yo no esperaría a que se decidiese la final. Hay que repensar al menos la situación. No sé si salirse o no, pero repensar todo lo que estamos haciendo». No se queda ahí. Tebas está convencido de que, pese a todos los desmentidos de la FIFA, España no tiene opciones de albergar la final mundialista si el organismo no cambia de mandamás. «Si sigue Infantino las posibilidades de que España tenga la final son ínfimas o cero. Que un miembro del Comité Ejecutivo de FIFA, como es el presidente de la Federación de Marruecos, diga con tanto descaro que se va a jugar la final allí, no se lo inventa, no seamos ingenuos. Y nadie le ha dicho que se vaya ni nada. Desmiente en una nota FIFA, pero ahí está», añade contundente, como es él, para cerrar la cuestión.Tebas entiende que Infantino es un problema y que el fútbol necesita que se vaya, aunque no tiene claro si va a existir siquiera la opción en los próximos meses: «Si Infantino continúa sería una vergüenza para el fútbol, y no lo digo por el caso de la privatización, que es lo que menos me preocupa. Hay que saber también cómo funciona el sistema, un sistema clientelar. Muchas federaciones necesitan el dinero y dependen del dinero de FIFA y creen que si manifiestan su oposición igual pierden el dinero. Todavía queda tiempo, el 18 de noviembre hay que tener algún candidato»Antes de hablar con los medios, Tebas ya había usado parte de su ponencia para criticar la gobernanza del fútbol, un lamento que incluye a la FIFA, pero no se detiene en ella, pues también tiene problemas con las competiciones europeas. «Donde veo un problema importante en el ámbito de la gobernanza. Tenemos un constante cambio de competiciones, hacemos formatos que solo benefician a una pequeña parte de la industria y a los grandes clubes y se están destruyendo las ligas nacionales. Hay ligas nacionales bastante destruidas: la suiza, la belga, la austriaca…», explica el presidente de LaLiga, que considera que la industria debería operar de una manera distinta. «Yo lo decía hace poco con mi compañero de la Premier League. A las grandes ligas nos están matando a pellizcos. Poco a poco, nos van cogiendo, y nosotros ahora en ciertos territorios, sobre todo de Europa, en los que nuestro mercado audiovisual ha bajado. Ha bajado porque tenemos la competición europea, en la que hay siete clubes españoles y nueve ingleses, y nosotros tenemos a los mismos equipos aquí jugando los fines de semana. Y el mercado audiovisual es el que es, muy segmentado, y esto hace mucho daño a las competiciones», remarca antes de explicar que la expansión de la Champions, el Mundial de Clubes o el aumento de selecciones en la Copa del Mundo va directamente contra los intereses de los campeonatos locales y son cambios que se han hecho sin consultar. «Las instituciones, tanto UEFA como FIFA, no entra en el fondo de esto. Y la industria nace de aquí, la gran mayoría de los clubes y los jugadores no juegan mundiales o competiciones europeas. Se está rompiendo el ecosistema y es muy peligroso», añade Tebas, que tiene en esta competencia, considerada por él desleal, una de las grandes vigas de su discurso público junto con la lucha contra la piratería. Más allá de su guerra abierta con los organismos supranacionales del fútbol, Tebas hizo un repaso por algunas cuestiones de actualidad. Se volvió a lamentar de las críticas a los árbitros de Real Madrid TV, «Es lo que hay, siempre es lo mismo. Creo que es un victimismo fuera de lugar, ya no se quejan de lo suyo, sino de lo de los demás»; señaló que según su criterio Rodri se merece el Balón de Oro; afrontó la situación de Abde —criticado en Marruecos por lucir una camiseta de apoyo a Ceuta—, al que considera «un daño colateral» de la situación; o volvió a cargar contra el desaforado gasto en fichajes de la Premier. Un día más en la vida de Javier Tebas. Javier Tebas es una de las estrellas de cualquier convención futbolística. Lo es por cargo, por ser el presidente de LaLiga, y también porque es de esos que va siempre con el verbo por delante, sin pelos en la lengua. Después de su ponencia en el World Football Summit se encontró, una tarde más, con la prensa, y allí retomó una de sus batallas más recientes, la que tiene que ver con Gianni Infantino y las disfuncionalidades de la FIFA. En el aire está, y es algo de lo que se habla en los pasillos, ¿se debería replantear España su posición con respecto a la organización del Mundial 2030? Él lo tiene muy claro: «Sí, porque Infantino no es creíble. No es creíble una persona que llama para que quiten una tarjeta roja en un Mundial, con todo lo que se juegan las selecciones. No es creíble, ya lo viene haciendo con muchas cuestiones. Si Infantino sigue yo no esperaría a que se decidiese la final. Hay que repensar al menos la situación. No sé si salirse o no, pero repensar todo lo que estamos haciendo». No se queda ahí. Tebas está convencido de que, pese a todos los desmentidos de la FIFA, España no tiene opciones de albergar la final mundialista si el organismo no cambia de mandamás. «Si sigue Infantino las posibilidades de que España tenga la final son ínfimas o cero. Que un miembro del Comité Ejecutivo de FIFA, como es el presidente de la Federación de Marruecos, diga con tanto descaro que se va a jugar la final allí, no se lo inventa, no seamos ingenuos. Y nadie le ha dicho que se vaya ni nada. Desmiente en una nota FIFA, pero ahí está», añade contundente, como es él, para cerrar la cuestión.Tebas entiende que Infantino es un problema y que el fútbol necesita que se vaya, aunque no tiene claro si va a existir siquiera la opción en los próximos meses: «Si Infantino continúa sería una vergüenza para el fútbol, y no lo digo por el caso de la privatización, que es lo que menos me preocupa. Hay que saber también cómo funciona el sistema, un sistema clientelar. Muchas federaciones necesitan el dinero y dependen del dinero de FIFA y creen que si manifiestan su oposición igual pierden el dinero. Todavía queda tiempo, el 18 de noviembre hay que tener algún candidato»Antes de hablar con los medios, Tebas ya había usado parte de su ponencia para criticar la gobernanza del fútbol, un lamento que incluye a la FIFA, pero no se detiene en ella, pues también tiene problemas con las competiciones europeas. «Donde veo un problema importante en el ámbito de la gobernanza. Tenemos un constante cambio de competiciones, hacemos formatos que solo benefician a una pequeña parte de la industria y a los grandes clubes y se están destruyendo las ligas nacionales. Hay ligas nacionales bastante destruidas: la suiza, la belga, la austriaca…», explica el presidente de LaLiga, que considera que la industria debería operar de una manera distinta. «Yo lo decía hace poco con mi compañero de la Premier League. A las grandes ligas nos están matando a pellizcos. Poco a poco, nos van cogiendo, y nosotros ahora en ciertos territorios, sobre todo de Europa, en los que nuestro mercado audiovisual ha bajado. Ha bajado porque tenemos la competición europea, en la que hay siete clubes españoles y nueve ingleses, y nosotros tenemos a los mismos equipos aquí jugando los fines de semana. Y el mercado audiovisual es el que es, muy segmentado, y esto hace mucho daño a las competiciones», remarca antes de explicar que la expansión de la Champions, el Mundial de Clubes o el aumento de selecciones en la Copa del Mundo va directamente contra los intereses de los campeonatos locales y son cambios que se han hecho sin consultar. «Las instituciones, tanto UEFA como FIFA, no entra en el fondo de esto. Y la industria nace de aquí, la gran mayoría de los clubes y los jugadores no juegan mundiales o competiciones europeas. Se está rompiendo el ecosistema y es muy peligroso», añade Tebas, que tiene en esta competencia, considerada por él desleal, una de las grandes vigas de su discurso público junto con la lucha contra la piratería. Más allá de su guerra abierta con los organismos supranacionales del fútbol, Tebas hizo un repaso por algunas cuestiones de actualidad. Se volvió a lamentar de las críticas a los árbitros de Real Madrid TV, «Es lo que hay, siempre es lo mismo. Creo que es un victimismo fuera de lugar, ya no se quejan de lo suyo, sino de lo de los demás»; señaló que según su criterio Rodri se merece el Balón de Oro; afrontó la situación de Abde —criticado en Marruecos por lucir una camiseta de apoyo a Ceuta—, al que considera «un daño colateral» de la situación; o volvió a cargar contra el desaforado gasto en fichajes de la Premier. Un día más en la vida de Javier Tebas. RSS de noticias de deportes
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