Han pasado más de dos meses desde que Granada y su Área Metropolitana se vieran envueltas en un auténtico enjambre sísmico, con temblores que alcanzaron los cinco grados de intensidad. Ahora la situación es tranquila, pero las consecuencias de aquellos terremotos continúan manifestándose. Una bastante llamativa se ha dado a conocer este jueves 29 de octubre en Armilla, un municipio contiguo a la capital que tendrá que ser desalojado «de manera temporal y preventiva» por decisión del ayuntamiento y a raíz de la solicitud presentada por la comunidad de propietarios y la dirección facultativa encargada de las obras de reparación estructural del inmueble.La medida, explica el consistorio, responde a las condiciones de seguridad necesarias para ejecutar el proyecto de reparación definido por los técnicos contratados por la propia comunidad. En concreto, los trabajos iniciales han permitido detectar un deterioro del hormigón «de mayor alcance del inicialmente apreciado» en seis de los pilares del edificio, que afecta a su núcleo resistente. Esto obliga a intervenir sobre elementos estructurales y a modificar temporalmente los sistemas de apuntalamiento existentes para poder acometer su reparación definitiva. La alternativa técnica elegida requiere que el edificio permanezca completamente desocupado durante la ejecución de las obras, que exigirán el desmontaje y retirada de los elementos de apeo y apuntalamiento.«Garantizar la seguridad»Tras recibir el escrito presentado el 22 de octubre por la dirección facultativa y la comunidad de propietarios del edificio, de 36 viviendas, los servicios técnicos municipales realizaron una visita al edificio el día 23 y emitieron un informe en el que consideran justificada la necesidad del desalojo temporal para garantizar la seguridad durante la ejecución de las obras.El informe municipal señala expresamente que esta nueva medida «responde a circunstancias sobrevenidas, conocidas durante los trabajos de reparación», y que son diferentes de las que motivaron el desalojo inicial y el posterior realojo parcial autorizado mediante decreto de Alcaldía el pasado 19 de septiembre.En aquel momento, el ayuntamiento autorizó el regreso condicionado de los residentes después de que se validaran las medidas provisionales de apeo y apuntalamiento ejecutadas en el inmueble. Sin embargo, el descubrimiento de daños que permanecían ocultos y las condiciones técnicas necesarias para acometer su reparación han modificado la situación que permitió aquella autorización.Tras las obras, para autorizar el regreso de los residentes será necesario que la dirección facultativa presente el correspondiente certificado final, acreditando las condiciones de seguridad estructural del inmueble, y que los servicios técnicos municipales emitan un informe favorable que permita autorizar nuevamente su ocupación. Han pasado más de dos meses desde que Granada y su Área Metropolitana se vieran envueltas en un auténtico enjambre sísmico, con temblores que alcanzaron los cinco grados de intensidad. Ahora la situación es tranquila, pero las consecuencias de aquellos terremotos continúan manifestándose. Una bastante llamativa se ha dado a conocer este jueves 29 de octubre en Armilla, un municipio contiguo a la capital que tendrá que ser desalojado «de manera temporal y preventiva» por decisión del ayuntamiento y a raíz de la solicitud presentada por la comunidad de propietarios y la dirección facultativa encargada de las obras de reparación estructural del inmueble.La medida, explica el consistorio, responde a las condiciones de seguridad necesarias para ejecutar el proyecto de reparación definido por los técnicos contratados por la propia comunidad. En concreto, los trabajos iniciales han permitido detectar un deterioro del hormigón «de mayor alcance del inicialmente apreciado» en seis de los pilares del edificio, que afecta a su núcleo resistente. Esto obliga a intervenir sobre elementos estructurales y a modificar temporalmente los sistemas de apuntalamiento existentes para poder acometer su reparación definitiva. La alternativa técnica elegida requiere que el edificio permanezca completamente desocupado durante la ejecución de las obras, que exigirán el desmontaje y retirada de los elementos de apeo y apuntalamiento.«Garantizar la seguridad»Tras recibir el escrito presentado el 22 de octubre por la dirección facultativa y la comunidad de propietarios del edificio, de 36 viviendas, los servicios técnicos municipales realizaron una visita al edificio el día 23 y emitieron un informe en el que consideran justificada la necesidad del desalojo temporal para garantizar la seguridad durante la ejecución de las obras.El informe municipal señala expresamente que esta nueva medida «responde a circunstancias sobrevenidas, conocidas durante los trabajos de reparación», y que son diferentes de las que motivaron el desalojo inicial y el posterior realojo parcial autorizado mediante decreto de Alcaldía el pasado 19 de septiembre.En aquel momento, el ayuntamiento autorizó el regreso condicionado de los residentes después de que se validaran las medidas provisionales de apeo y apuntalamiento ejecutadas en el inmueble. Sin embargo, el descubrimiento de daños que permanecían ocultos y las condiciones técnicas necesarias para acometer su reparación han modificado la situación que permitió aquella autorización.Tras las obras, para autorizar el regreso de los residentes será necesario que la dirección facultativa presente el correspondiente certificado final, acreditando las condiciones de seguridad estructural del inmueble, y que los servicios técnicos municipales emitan un informe favorable que permita autorizar nuevamente su ocupación. Han pasado más de dos meses desde que Granada y su Área Metropolitana se vieran envueltas en un auténtico enjambre sísmico, con temblores que alcanzaron los cinco grados de intensidad. Ahora la situación es tranquila, pero las consecuencias de aquellos terremotos continúan manifestándose. Una bastante llamativa se ha dado a conocer este jueves 29 de octubre en Armilla, un municipio contiguo a la capital que tendrá que ser desalojado «de manera temporal y preventiva» por decisión del ayuntamiento y a raíz de la solicitud presentada por la comunidad de propietarios y la dirección facultativa encargada de las obras de reparación estructural del inmueble.La medida, explica el consistorio, responde a las condiciones de seguridad necesarias para ejecutar el proyecto de reparación definido por los técnicos contratados por la propia comunidad. En concreto, los trabajos iniciales han permitido detectar un deterioro del hormigón «de mayor alcance del inicialmente apreciado» en seis de los pilares del edificio, que afecta a su núcleo resistente. Esto obliga a intervenir sobre elementos estructurales y a modificar temporalmente los sistemas de apuntalamiento existentes para poder acometer su reparación definitiva. La alternativa técnica elegida requiere que el edificio permanezca completamente desocupado durante la ejecución de las obras, que exigirán el desmontaje y retirada de los elementos de apeo y apuntalamiento.«Garantizar la seguridad»Tras recibir el escrito presentado el 22 de octubre por la dirección facultativa y la comunidad de propietarios del edificio, de 36 viviendas, los servicios técnicos municipales realizaron una visita al edificio el día 23 y emitieron un informe en el que consideran justificada la necesidad del desalojo temporal para garantizar la seguridad durante la ejecución de las obras.El informe municipal señala expresamente que esta nueva medida «responde a circunstancias sobrevenidas, conocidas durante los trabajos de reparación», y que son diferentes de las que motivaron el desalojo inicial y el posterior realojo parcial autorizado mediante decreto de Alcaldía el pasado 19 de septiembre.En aquel momento, el ayuntamiento autorizó el regreso condicionado de los residentes después de que se validaran las medidas provisionales de apeo y apuntalamiento ejecutadas en el inmueble. Sin embargo, el descubrimiento de daños que permanecían ocultos y las condiciones técnicas necesarias para acometer su reparación han modificado la situación que permitió aquella autorización.Tras las obras, para autorizar el regreso de los residentes será necesario que la dirección facultativa presente el correspondiente certificado final, acreditando las condiciones de seguridad estructural del inmueble, y que los servicios técnicos municipales emitan un informe favorable que permita autorizar nuevamente su ocupación. RSS de noticias de espana/andalucia
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