El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, ha cargado contra los investigadores del accidente de Adamuz , es decir, los agentes de la Guardia Civil, por hacer «interpretaciones incorrectas» en la documentación remitida a la jueza de Montoro. Una vez más ha vuelto a reivindicar que «no ha habido una mala praxis por parte de Adif» ni el mantenimiento de los materiales ni en las comprobaciones de lo sucedido.El máximo responsable del administrador ferroviario lo ha dicho en referencia a la perturbación en el sistema eléctrico de señalización que se produjo a las 21.46 del día 17 de enero y que la Guardia Civil hace constar en su informe. Un fallo consistente en una disminución de tensión compatible, desde el punto de vista técnico, con una posible discontinuidad en la vía. Durante su comparecencia ante los medios de comunicación en el centro de control H24 de Adif, Marco de la Peña ha tachado el informe de la Guardia Civil de exhaustivo en su alcance, pero ha advertido que su interpretación se adentra en un ámbito de «elevada complejidad técnica», susceptible de generar lecturas divergentes . Ha llegado a verbalizar que algunas de las cuestiones que en dicho documento se reflejan «que no se ajustan» a la realidad.Noticia relacionada general No No Las víctimas del accidente de Adamuz denuncian un colapso del 061 y el 112 que provocó demoras en el auxilio a los heridos H. CorpaCasi 24 horas de margen para corregir la incidenciaDe acuerdo con las conclusiones del instituto armado, que ya obran en poder de la magistrada, entre la detección de esta incidencia y la materialización del accidente transcurrió un intervalo exacto de 21 horas y 57 minutos. Este casi día entero hubiera permitido, según los investigadores, una intervención correctiva, siempre que la señal hubiera sido interpretada dentro de un marco operativo adecuado.Y ahí está el quid de la cuestión, ya que aunque dicha anomalía no alcanzó los niveles establecidos para la activación de alarmas, su persistencia temporal habría podido justificar la adopción de medidas de verificación o inspección preventiva. No obstante el sistema de supervisión no emitió ninguna alerta automática.Dicha funcionalidad, según se hace constar en el informe técnico, no estaba implementada, debido a la limitada fiabilidad atribuida a este tipo de señales eléctricas como indicadores de fallo estructural en la infraestructura ferroviaria. Este aspecto se ha convertido en un elemento central tanto en el análisis técnico como en el ámbito judicial.El máximo responsable de Adif ha subrayado que los circuitos de vía «no constituyen un mecanismo fiable para la detección de fracturas en el carril», en línea con el consenso técnico internacional, tratando así de restar importancia a esta interpretación de los investigadores como posible causa del siniestro. De hecho Marco de La Peña ha llegado a decir que «eso de que el carril estaba roto no lo puede saber nadie» sin tener todos los elementos de valoración, como las pruebas del laboratorio que siguen pendientes de remitirse. El ejecutivo del administrador de infraestructuras ferroviarias, el responsable del trazado por el que a diario circulan centenares de trenes en nuestra red, ha recordado que no existe ninguna prueba que permita afirmar, en contra de lo que dice la Guardia Civil, que la vía estaba rota desde 22 horas antes. El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, ha cargado contra los investigadores del accidente de Adamuz , es decir, los agentes de la Guardia Civil, por hacer «interpretaciones incorrectas» en la documentación remitida a la jueza de Montoro. Una vez más ha vuelto a reivindicar que «no ha habido una mala praxis por parte de Adif» ni el mantenimiento de los materiales ni en las comprobaciones de lo sucedido.El máximo responsable del administrador ferroviario lo ha dicho en referencia a la perturbación en el sistema eléctrico de señalización que se produjo a las 21.46 del día 17 de enero y que la Guardia Civil hace constar en su informe. Un fallo consistente en una disminución de tensión compatible, desde el punto de vista técnico, con una posible discontinuidad en la vía. Durante su comparecencia ante los medios de comunicación en el centro de control H24 de Adif, Marco de la Peña ha tachado el informe de la Guardia Civil de exhaustivo en su alcance, pero ha advertido que su interpretación se adentra en un ámbito de «elevada complejidad técnica», susceptible de generar lecturas divergentes . Ha llegado a verbalizar que algunas de las cuestiones que en dicho documento se reflejan «que no se ajustan» a la realidad.Noticia relacionada general No No Las víctimas del accidente de Adamuz denuncian un colapso del 061 y el 112 que provocó demoras en el auxilio a los heridos H. CorpaCasi 24 horas de margen para corregir la incidenciaDe acuerdo con las conclusiones del instituto armado, que ya obran en poder de la magistrada, entre la detección de esta incidencia y la materialización del accidente transcurrió un intervalo exacto de 21 horas y 57 minutos. Este casi día entero hubiera permitido, según los investigadores, una intervención correctiva, siempre que la señal hubiera sido interpretada dentro de un marco operativo adecuado.Y ahí está el quid de la cuestión, ya que aunque dicha anomalía no alcanzó los niveles establecidos para la activación de alarmas, su persistencia temporal habría podido justificar la adopción de medidas de verificación o inspección preventiva. No obstante el sistema de supervisión no emitió ninguna alerta automática.Dicha funcionalidad, según se hace constar en el informe técnico, no estaba implementada, debido a la limitada fiabilidad atribuida a este tipo de señales eléctricas como indicadores de fallo estructural en la infraestructura ferroviaria. Este aspecto se ha convertido en un elemento central tanto en el análisis técnico como en el ámbito judicial.El máximo responsable de Adif ha subrayado que los circuitos de vía «no constituyen un mecanismo fiable para la detección de fracturas en el carril», en línea con el consenso técnico internacional, tratando así de restar importancia a esta interpretación de los investigadores como posible causa del siniestro. De hecho Marco de La Peña ha llegado a decir que «eso de que el carril estaba roto no lo puede saber nadie» sin tener todos los elementos de valoración, como las pruebas del laboratorio que siguen pendientes de remitirse. El ejecutivo del administrador de infraestructuras ferroviarias, el responsable del trazado por el que a diario circulan centenares de trenes en nuestra red, ha recordado que no existe ninguna prueba que permita afirmar, en contra de lo que dice la Guardia Civil, que la vía estaba rota desde 22 horas antes. El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, ha cargado contra los investigadores del accidente de Adamuz , es decir, los agentes de la Guardia Civil, por hacer «interpretaciones incorrectas» en la documentación remitida a la jueza de Montoro. Una vez más ha vuelto a reivindicar que «no ha habido una mala praxis por parte de Adif» ni el mantenimiento de los materiales ni en las comprobaciones de lo sucedido.El máximo responsable del administrador ferroviario lo ha dicho en referencia a la perturbación en el sistema eléctrico de señalización que se produjo a las 21.46 del día 17 de enero y que la Guardia Civil hace constar en su informe. Un fallo consistente en una disminución de tensión compatible, desde el punto de vista técnico, con una posible discontinuidad en la vía. Durante su comparecencia ante los medios de comunicación en el centro de control H24 de Adif, Marco de la Peña ha tachado el informe de la Guardia Civil de exhaustivo en su alcance, pero ha advertido que su interpretación se adentra en un ámbito de «elevada complejidad técnica», susceptible de generar lecturas divergentes . Ha llegado a verbalizar que algunas de las cuestiones que en dicho documento se reflejan «que no se ajustan» a la realidad.Noticia relacionada general No No Las víctimas del accidente de Adamuz denuncian un colapso del 061 y el 112 que provocó demoras en el auxilio a los heridos H. CorpaCasi 24 horas de margen para corregir la incidenciaDe acuerdo con las conclusiones del instituto armado, que ya obran en poder de la magistrada, entre la detección de esta incidencia y la materialización del accidente transcurrió un intervalo exacto de 21 horas y 57 minutos. Este casi día entero hubiera permitido, según los investigadores, una intervención correctiva, siempre que la señal hubiera sido interpretada dentro de un marco operativo adecuado.Y ahí está el quid de la cuestión, ya que aunque dicha anomalía no alcanzó los niveles establecidos para la activación de alarmas, su persistencia temporal habría podido justificar la adopción de medidas de verificación o inspección preventiva. No obstante el sistema de supervisión no emitió ninguna alerta automática.Dicha funcionalidad, según se hace constar en el informe técnico, no estaba implementada, debido a la limitada fiabilidad atribuida a este tipo de señales eléctricas como indicadores de fallo estructural en la infraestructura ferroviaria. Este aspecto se ha convertido en un elemento central tanto en el análisis técnico como en el ámbito judicial.El máximo responsable de Adif ha subrayado que los circuitos de vía «no constituyen un mecanismo fiable para la detección de fracturas en el carril», en línea con el consenso técnico internacional, tratando así de restar importancia a esta interpretación de los investigadores como posible causa del siniestro. De hecho Marco de La Peña ha llegado a decir que «eso de que el carril estaba roto no lo puede saber nadie» sin tener todos los elementos de valoración, como las pruebas del laboratorio que siguen pendientes de remitirse. El ejecutivo del administrador de infraestructuras ferroviarias, el responsable del trazado por el que a diario circulan centenares de trenes en nuestra red, ha recordado que no existe ninguna prueba que permita afirmar, en contra de lo que dice la Guardia Civil, que la vía estaba rota desde 22 horas antes. RSS de noticias de espana
Noticias Similares
