El recién investido presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, aún se dará unos días más para dar a conocer los nombres de su consejo de gobierno, del que sólo uno está confirmado, el de Manuel Gavira . El líder andaluz de Vox se integra en el ejecutivo ocupando la cartera de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, una macroconsejería al estilo de la diseñada para Juan Marín en 2019 con áreas de poca carga ideológica y que maneja en torno al 2,5% del presupuesto. Será entre el miércoles y el jueves cuando quede definido el gabinete del presidente y los nombres de las otras dos vicepresidencias, así como el orden de prelación. En los corrillos posteriores en los jardines del Palacio de San Telmo tras la toma de posesión se deslizaron nombres sin confirmación oficial. Igual que en la negociación del pacto de gobierno con Vox, Moreno y su equipo más próximo guardan silencio hasta que la decisión esté tomada.Ni siquiera se han confirmado los que continuarán al frente de sus departamentos, algunos desde hace siete años y medio como Patricia del Pozo, que tras un tiempo en Educación volvió a Cultura y Rocío Blanco, designada inicialmente por Ciudadanos para dirigir Empleo y que luego se integró en el segundo gabinete del líder popular. La antigüedad tampoco garantiza la permanencia y todo está abierto hasta mediados de semana. Lo que sí parece más complicado es la recolocación de José Antonio Nieto y Arturo Bernal, que venían ocupando Justicia y Turismo, respectivamente. Ambas áreas han pasado a manos de Vox y no hay intención de superar las trece consejerías con las que ha terminado esta pasada legislatura. En el aire ha quedado la consejería de Inteligencia Artificial, que fue una de las promesas electorales del candidato del PP durante la campaña y de la que no se ha vuelto a hablar. Como ha deslizado en su discurso de investidura, Moreno va a moverse en los parámetros de pragmatismo y utilidad, lo que se resume muy bien cuando ha asegurado que «la legislatura sólo será larga si es fructífera». También ha reconocido que «los acuerdos no gustan al 100% ni a las partes que lo firman, pero son fruto de diálogo» y ha dejado claro que por encima de todo está el marco legal, el Estatuto Andaluz y la Constitución. El presidente andaluz habla poco del documento firmado con los de Abascal, ni siquiera se refiere a los puntos más polémicos como el que hace referencia a los menores no acompañados y al recorte de subvenciones a la patronal y a los sindicatos. El papel quedó firmado y la pelea estuvo en la cesión de consejerías cercando las de más peso ideológico como Educación, Cultura o Familia, donde se desarrollan las políticas de igualdad de género. Tampoco ha querido entregar Agricultura, a pesar de que es una de las carteras que han demandado en el resto de regiones en las que se ha firmado el pacto con el PP, ya las propias organizaciones agrarias habían manifestado públicamente su negativa a un consejero de Vox y finalmente se quedará en manos de los populares. El recién investido presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, aún se dará unos días más para dar a conocer los nombres de su consejo de gobierno, del que sólo uno está confirmado, el de Manuel Gavira . El líder andaluz de Vox se integra en el ejecutivo ocupando la cartera de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, una macroconsejería al estilo de la diseñada para Juan Marín en 2019 con áreas de poca carga ideológica y que maneja en torno al 2,5% del presupuesto. Será entre el miércoles y el jueves cuando quede definido el gabinete del presidente y los nombres de las otras dos vicepresidencias, así como el orden de prelación. En los corrillos posteriores en los jardines del Palacio de San Telmo tras la toma de posesión se deslizaron nombres sin confirmación oficial. Igual que en la negociación del pacto de gobierno con Vox, Moreno y su equipo más próximo guardan silencio hasta que la decisión esté tomada.Ni siquiera se han confirmado los que continuarán al frente de sus departamentos, algunos desde hace siete años y medio como Patricia del Pozo, que tras un tiempo en Educación volvió a Cultura y Rocío Blanco, designada inicialmente por Ciudadanos para dirigir Empleo y que luego se integró en el segundo gabinete del líder popular. La antigüedad tampoco garantiza la permanencia y todo está abierto hasta mediados de semana. Lo que sí parece más complicado es la recolocación de José Antonio Nieto y Arturo Bernal, que venían ocupando Justicia y Turismo, respectivamente. Ambas áreas han pasado a manos de Vox y no hay intención de superar las trece consejerías con las que ha terminado esta pasada legislatura. En el aire ha quedado la consejería de Inteligencia Artificial, que fue una de las promesas electorales del candidato del PP durante la campaña y de la que no se ha vuelto a hablar. Como ha deslizado en su discurso de investidura, Moreno va a moverse en los parámetros de pragmatismo y utilidad, lo que se resume muy bien cuando ha asegurado que «la legislatura sólo será larga si es fructífera». También ha reconocido que «los acuerdos no gustan al 100% ni a las partes que lo firman, pero son fruto de diálogo» y ha dejado claro que por encima de todo está el marco legal, el Estatuto Andaluz y la Constitución. El presidente andaluz habla poco del documento firmado con los de Abascal, ni siquiera se refiere a los puntos más polémicos como el que hace referencia a los menores no acompañados y al recorte de subvenciones a la patronal y a los sindicatos. El papel quedó firmado y la pelea estuvo en la cesión de consejerías cercando las de más peso ideológico como Educación, Cultura o Familia, donde se desarrollan las políticas de igualdad de género. Tampoco ha querido entregar Agricultura, a pesar de que es una de las carteras que han demandado en el resto de regiones en las que se ha firmado el pacto con el PP, ya las propias organizaciones agrarias habían manifestado públicamente su negativa a un consejero de Vox y finalmente se quedará en manos de los populares. El recién investido presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, aún se dará unos días más para dar a conocer los nombres de su consejo de gobierno, del que sólo uno está confirmado, el de Manuel Gavira . El líder andaluz de Vox se integra en el ejecutivo ocupando la cartera de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, una macroconsejería al estilo de la diseñada para Juan Marín en 2019 con áreas de poca carga ideológica y que maneja en torno al 2,5% del presupuesto. Será entre el miércoles y el jueves cuando quede definido el gabinete del presidente y los nombres de las otras dos vicepresidencias, así como el orden de prelación. En los corrillos posteriores en los jardines del Palacio de San Telmo tras la toma de posesión se deslizaron nombres sin confirmación oficial. Igual que en la negociación del pacto de gobierno con Vox, Moreno y su equipo más próximo guardan silencio hasta que la decisión esté tomada.Ni siquiera se han confirmado los que continuarán al frente de sus departamentos, algunos desde hace siete años y medio como Patricia del Pozo, que tras un tiempo en Educación volvió a Cultura y Rocío Blanco, designada inicialmente por Ciudadanos para dirigir Empleo y que luego se integró en el segundo gabinete del líder popular. La antigüedad tampoco garantiza la permanencia y todo está abierto hasta mediados de semana. Lo que sí parece más complicado es la recolocación de José Antonio Nieto y Arturo Bernal, que venían ocupando Justicia y Turismo, respectivamente. Ambas áreas han pasado a manos de Vox y no hay intención de superar las trece consejerías con las que ha terminado esta pasada legislatura. En el aire ha quedado la consejería de Inteligencia Artificial, que fue una de las promesas electorales del candidato del PP durante la campaña y de la que no se ha vuelto a hablar. Como ha deslizado en su discurso de investidura, Moreno va a moverse en los parámetros de pragmatismo y utilidad, lo que se resume muy bien cuando ha asegurado que «la legislatura sólo será larga si es fructífera». También ha reconocido que «los acuerdos no gustan al 100% ni a las partes que lo firman, pero son fruto de diálogo» y ha dejado claro que por encima de todo está el marco legal, el Estatuto Andaluz y la Constitución. El presidente andaluz habla poco del documento firmado con los de Abascal, ni siquiera se refiere a los puntos más polémicos como el que hace referencia a los menores no acompañados y al recorte de subvenciones a la patronal y a los sindicatos. El papel quedó firmado y la pelea estuvo en la cesión de consejerías cercando las de más peso ideológico como Educación, Cultura o Familia, donde se desarrollan las políticas de igualdad de género. Tampoco ha querido entregar Agricultura, a pesar de que es una de las carteras que han demandado en el resto de regiones en las que se ha firmado el pacto con el PP, ya las propias organizaciones agrarias habían manifestado públicamente su negativa a un consejero de Vox y finalmente se quedará en manos de los populares. RSS de noticias de espana/andalucia
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