Las emergencias del momento eclipsan las preocupaciones constantes. La invasión de Ceuta, los graves incendios del verano, terremotos y los crímenes machistas aparecen en la primera plana de los noticiarios. No obstante, la gran angustia colectiva de andaluces y españoles continúa siendo l a falta de vivienda , a veces soterrada, otras en la superficie, disponga de mayor o menor hueco en la agenda mediática. Pero está en la realidad cotidiana de los ciudadanos. La Junta aceleró sus movimientos con el Decreto-Ley de medidas urgentes de febrero de 2025 y la posterior aprobación de la nueva normativa de Vivienda, en vigor desde finales del pasado año. Aún en vías de desarrollo aunque con la guía del mencionado decreto, busca mayor movilización de suelo público, facilidades administrativas, ayudas económicas y seguridad jurídica con tres objetivos: construir, construir, construir. Levantar hogares para responder con mayor oferta a un mercado condicionado por la altísima demanda, que no casa con lo que se ofrece.En estos últimos meses los expertos han detectado un aumento significativo del empleo cualificado en la construcción . Ahora mismo, la comunidad lidera este tipo de trabajo a nivel nacional con 272.021 ocupados (en España, los oficios cualificados analizados superan los 1,4 millones de empleados). Según Randstad, empresa global de recursos humanos, se están alcanzando niveles récord sin apariencia de descenso o freno, sin visos de que se pueda pinchar una hipotética burbuja.Es la primera región en volumen de empleo entre los perfiles estudiados y concentra el 18% nacional, por delante de Cataluña (16%), la Comunidad de Madrid (13,2%) y la Comunidad Valenciana (12,7%).La construcción cuenta con 63.000 trabajadores más que en 2019, un 30% más. Por aquel entonces, y antes de que el mundo se detuviera por la pandemia de coronavirus, había 209.026 trabajadores dentro de este sector. A principios de la década pasada se tocó el suelo merced a esa crisis financiera e inmobiliaria que arrasó con miles de puestos y es en gran parte origen del problema de la vivienda actual.Son necesarias 300.000 viviendas en diez añosDesde entonces el ritmo de construcción no ha ido acorde al de las necesidades de la ciudadanía. Los especialistas calculan que hacen falta 300.000 viviendas en los próximos diez años para compensar este desequilibrio que encarece casas y pisos en una espiral inflacionista sin fin conocido.El plan de la Consejería pasa por impulsar la construcción de 20.000 viviendas protegidas a precio asequible en un plazo de cinco años (con el 2030 como horizonte), además de movilizar una bolsa de suelo público y privado para construir 40.937 VPOs. Precisamente, en los últimos días ya plasmaron esa activación que servirá para levantar 3.678 hogares a lo largo y ancho de la comunidad autónoma.Desde la referencia de 2019 se ha observado esa tendencia al alza, interrumpida en 2022 por los avances del año anterior (con un enorme gasto de dinero público para incentivar la economía), y disparada en 2024 por la conciencia de la administración de que es el principal quebradero de cabeza de los habitantes de este país. El crecimiento de este 2026 (aun en su tercer trimestre) con respecto al anterior es de un 7,5%.Evolución por bloques de trabajoEn el informe Mercado de trabajo de oficios cualificados en construcción, el centro de estudios del grupo Randstad analiza los 13 oficios cualificados con mayor demanda en el sector. Los albañiles representan el mayor volumen de empleo en la región (25% del total en 2026). Se pasa de 48.229 en 2019 a 67.903 ocupados en la actualidad. Un 40%. En la información del pasado mes de junio, ABC ya señala que era una de las profesiones que más oportunidades laborales ofrecía junto a camareros, soldadores, cuidadores y técnicos solares.También han experimentado un incremento acentuado los peones , con ascensos que llegan al 68% tomando la referencia del 2023. Casi 50.000 ocupados en la región. En una tónica similar se manejan los trabajadores de estructuras. Canteros y labrantes de piedra mantienen la estabilidad, con oscilaciones entre 16.000 y 22.000 trabajadores, mientras que los encofradores presentan una alta volatilidad, en función de épocas.Los electricistas tienen un crecimiento sostenido y se registra un repunte relevante en 2024 de los fontaneros para después ir cayendo en los dos cursos posteriores. Soladores, revestidores, empapeladores y pintores han descendido en esta etapa, aunque estos últimos registran una recuperación progresiva hasta alcanzar los 17.757 ocupados en 2026.A nivel estatal , «el empleo en los oficios cualificados de la construcción analizados supera en más de 338.000 personas el mínimo registrado en 2020 , hasta alcanzar el nivel más elevado de la serie». señala Lourdes Benito, responsable de la división de Oficios Cualificados de Construcción de Randstad. »Esta evolución refleja el dinamismo de estos perfiles y la relevancia que siguen teniendo profesionales especializados como albañiles, peones, carpinteros o fontaneros para el desarrollo de la actividad».La brecha de géneroEl estudio recoge una marcada brecha de género, pese al avance significativo de la mujer en estas ocupaciones cualificadas. De los más de 1,4 millones trabajadores de estos perfiles, 1.379.679 son hombres, (el 97,3% del total) y 38.688 son mujeres (2,7%). Y eso que creció un 7,1% interanual.El empleo femenino se ha mantenido durante los últimos años en niveles inferiores a las 41.000 ocupadas.Faltan jóvenes albañilesEn cuanto al rango de edad, el grupo de 45 a 54 años es el más numeroso, con 449.331 ocupados, seguido por el de 35 a 44 años, con 352.759 trabajadores, y el de 55 a 64 años, que reúne a 307.581 profesionales. Es la muestra del gran desafío de este sector (y otros sectores similares) : la falta de relevo generacional . Los trabajadores de entre 16 y 24 años representan una proporción reducida del empleo, con 75.283 ocupados, mientras que el grupo de 25 a 34 años suma 211.570. No obstante, algunas de las ocupaciones que más han crecido también han registrado un avance entre los trabajadores jóvenes. En el caso de los albañiles y afines, el empleo de profesionales de entre 16 y 24 años aumentó un 37,3% interanual , hasta los 9.828 ocupados. Entre los carpinteros, este grupo creció un 38,2%, hasta acercarse a los 9.000 trabajadores.La evolución refleja un crecimiento sostenido de los trabajadores de nacionalidad extranjera y con doble nacionalidad. En el primer trimestre de 2026, este colectivo alcanzó los 504.581 ocupados en toda España, mientras que el número de trabajadores de nacionalidad española se situó en 913.786.El peso de los trabajadores extranjeros y con doble nacionalidad es especialmente relevante en algunas de las principales ocupaciones analizadas. En el caso de los albañiles y afines, representan el 47,6% del total, tras registrar un crecimiento interanual del 32,4%, frente al aumento del 0,7% entre los trabajadores españoles.Entre los peones de la construcción y la minería, los trabajadores extranjeros y con doble nacionalidad ya representan el 52,6% del empleo, después de aumentar un 30,2% en el último año. El empleo de trabajadores españoles en esta ocupación también creció, un 28,2%. Las emergencias del momento eclipsan las preocupaciones constantes. La invasión de Ceuta, los graves incendios del verano, terremotos y los crímenes machistas aparecen en la primera plana de los noticiarios. No obstante, la gran angustia colectiva de andaluces y españoles continúa siendo l a falta de vivienda , a veces soterrada, otras en la superficie, disponga de mayor o menor hueco en la agenda mediática. Pero está en la realidad cotidiana de los ciudadanos. La Junta aceleró sus movimientos con el Decreto-Ley de medidas urgentes de febrero de 2025 y la posterior aprobación de la nueva normativa de Vivienda, en vigor desde finales del pasado año. Aún en vías de desarrollo aunque con la guía del mencionado decreto, busca mayor movilización de suelo público, facilidades administrativas, ayudas económicas y seguridad jurídica con tres objetivos: construir, construir, construir. Levantar hogares para responder con mayor oferta a un mercado condicionado por la altísima demanda, que no casa con lo que se ofrece.En estos últimos meses los expertos han detectado un aumento significativo del empleo cualificado en la construcción . Ahora mismo, la comunidad lidera este tipo de trabajo a nivel nacional con 272.021 ocupados (en España, los oficios cualificados analizados superan los 1,4 millones de empleados). Según Randstad, empresa global de recursos humanos, se están alcanzando niveles récord sin apariencia de descenso o freno, sin visos de que se pueda pinchar una hipotética burbuja.Es la primera región en volumen de empleo entre los perfiles estudiados y concentra el 18% nacional, por delante de Cataluña (16%), la Comunidad de Madrid (13,2%) y la Comunidad Valenciana (12,7%).La construcción cuenta con 63.000 trabajadores más que en 2019, un 30% más. Por aquel entonces, y antes de que el mundo se detuviera por la pandemia de coronavirus, había 209.026 trabajadores dentro de este sector. A principios de la década pasada se tocó el suelo merced a esa crisis financiera e inmobiliaria que arrasó con miles de puestos y es en gran parte origen del problema de la vivienda actual.Son necesarias 300.000 viviendas en diez añosDesde entonces el ritmo de construcción no ha ido acorde al de las necesidades de la ciudadanía. Los especialistas calculan que hacen falta 300.000 viviendas en los próximos diez años para compensar este desequilibrio que encarece casas y pisos en una espiral inflacionista sin fin conocido.El plan de la Consejería pasa por impulsar la construcción de 20.000 viviendas protegidas a precio asequible en un plazo de cinco años (con el 2030 como horizonte), además de movilizar una bolsa de suelo público y privado para construir 40.937 VPOs. Precisamente, en los últimos días ya plasmaron esa activación que servirá para levantar 3.678 hogares a lo largo y ancho de la comunidad autónoma.Desde la referencia de 2019 se ha observado esa tendencia al alza, interrumpida en 2022 por los avances del año anterior (con un enorme gasto de dinero público para incentivar la economía), y disparada en 2024 por la conciencia de la administración de que es el principal quebradero de cabeza de los habitantes de este país. El crecimiento de este 2026 (aun en su tercer trimestre) con respecto al anterior es de un 7,5%.Evolución por bloques de trabajoEn el informe Mercado de trabajo de oficios cualificados en construcción, el centro de estudios del grupo Randstad analiza los 13 oficios cualificados con mayor demanda en el sector. Los albañiles representan el mayor volumen de empleo en la región (25% del total en 2026). Se pasa de 48.229 en 2019 a 67.903 ocupados en la actualidad. Un 40%. En la información del pasado mes de junio, ABC ya señala que era una de las profesiones que más oportunidades laborales ofrecía junto a camareros, soldadores, cuidadores y técnicos solares.También han experimentado un incremento acentuado los peones , con ascensos que llegan al 68% tomando la referencia del 2023. Casi 50.000 ocupados en la región. En una tónica similar se manejan los trabajadores de estructuras. Canteros y labrantes de piedra mantienen la estabilidad, con oscilaciones entre 16.000 y 22.000 trabajadores, mientras que los encofradores presentan una alta volatilidad, en función de épocas.Los electricistas tienen un crecimiento sostenido y se registra un repunte relevante en 2024 de los fontaneros para después ir cayendo en los dos cursos posteriores. Soladores, revestidores, empapeladores y pintores han descendido en esta etapa, aunque estos últimos registran una recuperación progresiva hasta alcanzar los 17.757 ocupados en 2026.A nivel estatal , «el empleo en los oficios cualificados de la construcción analizados supera en más de 338.000 personas el mínimo registrado en 2020 , hasta alcanzar el nivel más elevado de la serie». señala Lourdes Benito, responsable de la división de Oficios Cualificados de Construcción de Randstad. »Esta evolución refleja el dinamismo de estos perfiles y la relevancia que siguen teniendo profesionales especializados como albañiles, peones, carpinteros o fontaneros para el desarrollo de la actividad».La brecha de géneroEl estudio recoge una marcada brecha de género, pese al avance significativo de la mujer en estas ocupaciones cualificadas. De los más de 1,4 millones trabajadores de estos perfiles, 1.379.679 son hombres, (el 97,3% del total) y 38.688 son mujeres (2,7%). Y eso que creció un 7,1% interanual.El empleo femenino se ha mantenido durante los últimos años en niveles inferiores a las 41.000 ocupadas.Faltan jóvenes albañilesEn cuanto al rango de edad, el grupo de 45 a 54 años es el más numeroso, con 449.331 ocupados, seguido por el de 35 a 44 años, con 352.759 trabajadores, y el de 55 a 64 años, que reúne a 307.581 profesionales. Es la muestra del gran desafío de este sector (y otros sectores similares) : la falta de relevo generacional . Los trabajadores de entre 16 y 24 años representan una proporción reducida del empleo, con 75.283 ocupados, mientras que el grupo de 25 a 34 años suma 211.570. No obstante, algunas de las ocupaciones que más han crecido también han registrado un avance entre los trabajadores jóvenes. En el caso de los albañiles y afines, el empleo de profesionales de entre 16 y 24 años aumentó un 37,3% interanual , hasta los 9.828 ocupados. Entre los carpinteros, este grupo creció un 38,2%, hasta acercarse a los 9.000 trabajadores.La evolución refleja un crecimiento sostenido de los trabajadores de nacionalidad extranjera y con doble nacionalidad. En el primer trimestre de 2026, este colectivo alcanzó los 504.581 ocupados en toda España, mientras que el número de trabajadores de nacionalidad española se situó en 913.786.El peso de los trabajadores extranjeros y con doble nacionalidad es especialmente relevante en algunas de las principales ocupaciones analizadas. En el caso de los albañiles y afines, representan el 47,6% del total, tras registrar un crecimiento interanual del 32,4%, frente al aumento del 0,7% entre los trabajadores españoles.Entre los peones de la construcción y la minería, los trabajadores extranjeros y con doble nacionalidad ya representan el 52,6% del empleo, después de aumentar un 30,2% en el último año. El empleo de trabajadores españoles en esta ocupación también creció, un 28,2%. Las emergencias del momento eclipsan las preocupaciones constantes. La invasión de Ceuta, los graves incendios del verano, terremotos y los crímenes machistas aparecen en la primera plana de los noticiarios. No obstante, la gran angustia colectiva de andaluces y españoles continúa siendo l a falta de vivienda , a veces soterrada, otras en la superficie, disponga de mayor o menor hueco en la agenda mediática. Pero está en la realidad cotidiana de los ciudadanos. La Junta aceleró sus movimientos con el Decreto-Ley de medidas urgentes de febrero de 2025 y la posterior aprobación de la nueva normativa de Vivienda, en vigor desde finales del pasado año. Aún en vías de desarrollo aunque con la guía del mencionado decreto, busca mayor movilización de suelo público, facilidades administrativas, ayudas económicas y seguridad jurídica con tres objetivos: construir, construir, construir. Levantar hogares para responder con mayor oferta a un mercado condicionado por la altísima demanda, que no casa con lo que se ofrece.En estos últimos meses los expertos han detectado un aumento significativo del empleo cualificado en la construcción . Ahora mismo, la comunidad lidera este tipo de trabajo a nivel nacional con 272.021 ocupados (en España, los oficios cualificados analizados superan los 1,4 millones de empleados). Según Randstad, empresa global de recursos humanos, se están alcanzando niveles récord sin apariencia de descenso o freno, sin visos de que se pueda pinchar una hipotética burbuja.Es la primera región en volumen de empleo entre los perfiles estudiados y concentra el 18% nacional, por delante de Cataluña (16%), la Comunidad de Madrid (13,2%) y la Comunidad Valenciana (12,7%).La construcción cuenta con 63.000 trabajadores más que en 2019, un 30% más. Por aquel entonces, y antes de que el mundo se detuviera por la pandemia de coronavirus, había 209.026 trabajadores dentro de este sector. A principios de la década pasada se tocó el suelo merced a esa crisis financiera e inmobiliaria que arrasó con miles de puestos y es en gran parte origen del problema de la vivienda actual.Son necesarias 300.000 viviendas en diez añosDesde entonces el ritmo de construcción no ha ido acorde al de las necesidades de la ciudadanía. Los especialistas calculan que hacen falta 300.000 viviendas en los próximos diez años para compensar este desequilibrio que encarece casas y pisos en una espiral inflacionista sin fin conocido.El plan de la Consejería pasa por impulsar la construcción de 20.000 viviendas protegidas a precio asequible en un plazo de cinco años (con el 2030 como horizonte), además de movilizar una bolsa de suelo público y privado para construir 40.937 VPOs. Precisamente, en los últimos días ya plasmaron esa activación que servirá para levantar 3.678 hogares a lo largo y ancho de la comunidad autónoma.Desde la referencia de 2019 se ha observado esa tendencia al alza, interrumpida en 2022 por los avances del año anterior (con un enorme gasto de dinero público para incentivar la economía), y disparada en 2024 por la conciencia de la administración de que es el principal quebradero de cabeza de los habitantes de este país. El crecimiento de este 2026 (aun en su tercer trimestre) con respecto al anterior es de un 7,5%.Evolución por bloques de trabajoEn el informe Mercado de trabajo de oficios cualificados en construcción, el centro de estudios del grupo Randstad analiza los 13 oficios cualificados con mayor demanda en el sector. Los albañiles representan el mayor volumen de empleo en la región (25% del total en 2026). Se pasa de 48.229 en 2019 a 67.903 ocupados en la actualidad. Un 40%. En la información del pasado mes de junio, ABC ya señala que era una de las profesiones que más oportunidades laborales ofrecía junto a camareros, soldadores, cuidadores y técnicos solares.También han experimentado un incremento acentuado los peones , con ascensos que llegan al 68% tomando la referencia del 2023. Casi 50.000 ocupados en la región. En una tónica similar se manejan los trabajadores de estructuras. Canteros y labrantes de piedra mantienen la estabilidad, con oscilaciones entre 16.000 y 22.000 trabajadores, mientras que los encofradores presentan una alta volatilidad, en función de épocas.Los electricistas tienen un crecimiento sostenido y se registra un repunte relevante en 2024 de los fontaneros para después ir cayendo en los dos cursos posteriores. Soladores, revestidores, empapeladores y pintores han descendido en esta etapa, aunque estos últimos registran una recuperación progresiva hasta alcanzar los 17.757 ocupados en 2026.A nivel estatal , «el empleo en los oficios cualificados de la construcción analizados supera en más de 338.000 personas el mínimo registrado en 2020 , hasta alcanzar el nivel más elevado de la serie». señala Lourdes Benito, responsable de la división de Oficios Cualificados de Construcción de Randstad. »Esta evolución refleja el dinamismo de estos perfiles y la relevancia que siguen teniendo profesionales especializados como albañiles, peones, carpinteros o fontaneros para el desarrollo de la actividad».La brecha de géneroEl estudio recoge una marcada brecha de género, pese al avance significativo de la mujer en estas ocupaciones cualificadas. De los más de 1,4 millones trabajadores de estos perfiles, 1.379.679 son hombres, (el 97,3% del total) y 38.688 son mujeres (2,7%). Y eso que creció un 7,1% interanual.El empleo femenino se ha mantenido durante los últimos años en niveles inferiores a las 41.000 ocupadas.Faltan jóvenes albañilesEn cuanto al rango de edad, el grupo de 45 a 54 años es el más numeroso, con 449.331 ocupados, seguido por el de 35 a 44 años, con 352.759 trabajadores, y el de 55 a 64 años, que reúne a 307.581 profesionales. Es la muestra del gran desafío de este sector (y otros sectores similares) : la falta de relevo generacional . Los trabajadores de entre 16 y 24 años representan una proporción reducida del empleo, con 75.283 ocupados, mientras que el grupo de 25 a 34 años suma 211.570. No obstante, algunas de las ocupaciones que más han crecido también han registrado un avance entre los trabajadores jóvenes. En el caso de los albañiles y afines, el empleo de profesionales de entre 16 y 24 años aumentó un 37,3% interanual , hasta los 9.828 ocupados. Entre los carpinteros, este grupo creció un 38,2%, hasta acercarse a los 9.000 trabajadores.La evolución refleja un crecimiento sostenido de los trabajadores de nacionalidad extranjera y con doble nacionalidad. En el primer trimestre de 2026, este colectivo alcanzó los 504.581 ocupados en toda España, mientras que el número de trabajadores de nacionalidad española se situó en 913.786.El peso de los trabajadores extranjeros y con doble nacionalidad es especialmente relevante en algunas de las principales ocupaciones analizadas. En el caso de los albañiles y afines, representan el 47,6% del total, tras registrar un crecimiento interanual del 32,4%, frente al aumento del 0,7% entre los trabajadores españoles.Entre los peones de la construcción y la minería, los trabajadores extranjeros y con doble nacionalidad ya representan el 52,6% del empleo, después de aumentar un 30,2% en el último año. El empleo de trabajadores españoles en esta ocupación también creció, un 28,2%. 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