«La patria no se vende». Este ha sido el contundente reclamo que se ha hecho oír en las calles de Buenos Aires en las últimas semanas y ha logrado frenar en el Congreso la última batalla del presidente argentino, Javier Milei: la de la extranjerización de las tierras . Ocurre que, en la actualidad, un porcentaje del territorio de país suramericano ya se encuentra en manos extranjeras. Pero todavía hay zonas muy codiciadas por intereses privados y empresas foráneas. Según explica a ABC Florencia Gómez , abogada especialista en política ambiental y exdirectora del Registro Nacional de Tierras Rurales, «a partir de lo ocurrido en el Mundial con la bandera de las Malvinas, se instaló en Argentina el tema de la soberanía y la defensa de tierras». Esto, señala, ayudó a que se bloqueara la iniciativa del Gobierno en el Parlamento. De acuerdo con la última información que revela la cantidad de tierra argentina adquirida por extranjeros, el porcentaje de territorio del país andino en manos foráneas es inferior al 15% que permite la actual ley. «Un 5% del país se encuentra extranjerizado», enfatiza la letrada.En este sentido, Gómez indica que en los registros oficiales consta que en total hay más de trece millones de hectáreas dentro del país que fueron adquiridas por extranjeros. En la misma línea, Vasco Baigorri, miembro del Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (EMiPA), cuenta a este medio que las tierras en manos extranjeras suelen encontrarse en sitios estratégicos: «Todas están en lugares preferenciales como fronteras, cuencas hídricas o minerales».Si bien esos terrenos pertenecen a una infinidad de personas o empresas de origen no argentino, existen determinados privados que concentran una mayor cantidad de hectáreas. Expertos en el análisis del territorio dan cuenta de los cambios en las nacionalidades de los propietarios y alertan por la creciente presencia de capital árabe en los últimos años. «Todas las tierras en manos extranjeras están en lugares preferenciales como fronteras, cuencas hídricas o minerales» Vasco Baigorri Equipo Misiones de Pastoral Aborigen«En la última década se advierte un fuerte incremento de la compra de tierras por parte de capital árabe», señala en conversación con ABC la periodista Susana Lara , que lleva más de 30 años estudiando la distribución de tierras en la Patagonia. Y añade que «la presencia de Emiratos Árabes es la que más está creciendo». Sin ir más lejos, se estima que intereses privados y empresas de este origen se hicieron con más de 50.000 hectáreas en las provincias patagónicas de Río Negro y Chubut.Los principales protetarios foráneosA la hora de ser consultados por este medio acerca de los extranjeros que poseen tierras en el país suramericano, los especialistas refieren casos de empresas de distintas nacionalidades. En principio, mencionan de manera casi inmediata a la firma Benetton que, según los registros oficiales, supera las 900.000 hectáreas. Lara ubica el territorio adquirido por el grupo italiano en 930.000 hectáreas. La empresa se concentra en la zona patagónica –específicamente, en las provincias de Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Neuquén- y administra sus terrenos la Compañía de Tierras del Sud Argentino. Parte de sus tierras son reclamadas por los mapuches.Según los registros oficiales, la firma Benetton supera las 900.000 hectáreas. Parte de sus tierras son reclamadas por los mapuchesOtra de las compañías extranjeras que posee grandes cantidades de tierra en Argentina es la suiza Estomonte , que alcanza incluso a superar las 400.000 hectáreas. El territorio adquirido por la firma se ubica en la provincia de San Juan, en la cordillera de Calingasta. Asimismo, la empresa de origen chileno Arauco se encuentra entre las compañías foráneas con mayor cantidad de tierras en Argentina, con un total 260.000 hectáreas de su propiedad. Si bien concentra sus territorios sobre todo en la provincia norteña de Misiones, también cuenta con hectáreas en otras provincias, como Misiones, Buenos Aires, Entre Ríos o Santa Fe.Por otro lado, la firma Adecoagro , con domicilio legal en Luxembrugo, supera las 190.000 hectáreas y posee incluso una sede en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca. Le sigue en cantidad de tierras la empresa Nieves de Mendoza, del Grupo Walbrook, con capitales de Malasia y Reino Unido y que cuenta con 145.000 hectáreas en la provincia andina que lleva este nombre.La pelea por el aguaSi bien la cantidad de hectáreas es un factor a tener en cuenta a la hora de definir cuáles son los principales dueños de tierras argentinas de origen extranjero, la extensión del territorio no es lo único que importa. «A veces no es solo la superficie lo que cuenta, sino también la ubicación y los bienes de la naturaleza que se ven afectados», aclara Susana Lara.En esta línea, los expertos hacen especial foco en los accesos al agua. Por ejemplo, la periodista especializada en tierras cita el caso de Joe Lewis, un magnate de origen británico que cuenta con 12.000 hectáreas en la zona austral de Lago Escondido. Desde hace varias décadas, el empresario prohíbe el acceso al lago, pero además el pasado mes de julio se creó allí una reserva privada que es señalada por no cumplir con las normativas locales. «El tema de los cuerpos de agua está legislado y no se pueden comprar terrenos que limiten con ríos o lagos», reclama Florencia Gómez.Patagonia árabePese a que existen datos oficiales, la exdirectora del Registro Nacional de Tierras Rurales asegura que también «hay muchos casos de compra de tierras que no figuran en los registros». Es por ello que los especialistas reclaman que se lleve a cabo una nueva auditoría. En ocasiones, aseguran, para los extranjeros el modo de hacerse de tierras es a través de testaferros.En este sentido, Lara hace referencia a una investigación que pone el foco en la compra de miles de hectáreas en zonas de cordilleras –en la región de la Patagonia- por parte de Emiratos Árabes a través del uso de intermediarios locales, como un modo de burlar la legislación local que limita la compra de tierras de extranjeros en zonas limítrofes. «En muchos casos, los dueños técnicamente son argentinos, pero los capitales son extranjeros», detalla.«En muchos casos, los dueños técnicamente son argentinos, pero los capitales son extranjeros» Susana Lara PeriodistaEl interés del mundo árabe por la Patagonia argentina quedó evidenciado en marzo de este año cuando el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan , realizó un misterioso viaje a esta región.Terreno para las Big DataHabida cuenta de que los registros oficiales señalan que solo un 5% del territorio argentino se encuentra en manos extranjeras, y que la actual legislación permite hasta un 15%, Florencia Gómez cree que la razón que hay detrás del intento del Gobierno de extender aún más este límite es que «se está preparando el terreno para que se instalen aquí las Big Data y atraer inversiones de negocios vinculados a la inteligencia artificial». Para ello, explica, se necesitan tres condiciones: «Energía, acceso al agua y una normativa laxa». Pero aclara que «no se trata de paraísos fiscales, sino de guaridas ambientales» –en referencia a sitios donde están permitidos abusos medioambientales sin fiscalización-.No obstante, la abogada no cree que este propósito se concrete. «Ya ha despertado mucho rechazo en la sociedad. Quisieron promocionar la venta de tierras como defensa de la propiedad privada y eso es vender gato por liebre». «La patria no se vende». Este ha sido el contundente reclamo que se ha hecho oír en las calles de Buenos Aires en las últimas semanas y ha logrado frenar en el Congreso la última batalla del presidente argentino, Javier Milei: la de la extranjerización de las tierras . Ocurre que, en la actualidad, un porcentaje del territorio de país suramericano ya se encuentra en manos extranjeras. Pero todavía hay zonas muy codiciadas por intereses privados y empresas foráneas. Según explica a ABC Florencia Gómez , abogada especialista en política ambiental y exdirectora del Registro Nacional de Tierras Rurales, «a partir de lo ocurrido en el Mundial con la bandera de las Malvinas, se instaló en Argentina el tema de la soberanía y la defensa de tierras». Esto, señala, ayudó a que se bloqueara la iniciativa del Gobierno en el Parlamento. De acuerdo con la última información que revela la cantidad de tierra argentina adquirida por extranjeros, el porcentaje de territorio del país andino en manos foráneas es inferior al 15% que permite la actual ley. «Un 5% del país se encuentra extranjerizado», enfatiza la letrada.En este sentido, Gómez indica que en los registros oficiales consta que en total hay más de trece millones de hectáreas dentro del país que fueron adquiridas por extranjeros. En la misma línea, Vasco Baigorri, miembro del Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (EMiPA), cuenta a este medio que las tierras en manos extranjeras suelen encontrarse en sitios estratégicos: «Todas están en lugares preferenciales como fronteras, cuencas hídricas o minerales».Si bien esos terrenos pertenecen a una infinidad de personas o empresas de origen no argentino, existen determinados privados que concentran una mayor cantidad de hectáreas. Expertos en el análisis del territorio dan cuenta de los cambios en las nacionalidades de los propietarios y alertan por la creciente presencia de capital árabe en los últimos años. «Todas las tierras en manos extranjeras están en lugares preferenciales como fronteras, cuencas hídricas o minerales» Vasco Baigorri Equipo Misiones de Pastoral Aborigen«En la última década se advierte un fuerte incremento de la compra de tierras por parte de capital árabe», señala en conversación con ABC la periodista Susana Lara , que lleva más de 30 años estudiando la distribución de tierras en la Patagonia. Y añade que «la presencia de Emiratos Árabes es la que más está creciendo». Sin ir más lejos, se estima que intereses privados y empresas de este origen se hicieron con más de 50.000 hectáreas en las provincias patagónicas de Río Negro y Chubut.Los principales protetarios foráneosA la hora de ser consultados por este medio acerca de los extranjeros que poseen tierras en el país suramericano, los especialistas refieren casos de empresas de distintas nacionalidades. En principio, mencionan de manera casi inmediata a la firma Benetton que, según los registros oficiales, supera las 900.000 hectáreas. Lara ubica el territorio adquirido por el grupo italiano en 930.000 hectáreas. La empresa se concentra en la zona patagónica –específicamente, en las provincias de Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Neuquén- y administra sus terrenos la Compañía de Tierras del Sud Argentino. Parte de sus tierras son reclamadas por los mapuches.Según los registros oficiales, la firma Benetton supera las 900.000 hectáreas. Parte de sus tierras son reclamadas por los mapuchesOtra de las compañías extranjeras que posee grandes cantidades de tierra en Argentina es la suiza Estomonte , que alcanza incluso a superar las 400.000 hectáreas. El territorio adquirido por la firma se ubica en la provincia de San Juan, en la cordillera de Calingasta. Asimismo, la empresa de origen chileno Arauco se encuentra entre las compañías foráneas con mayor cantidad de tierras en Argentina, con un total 260.000 hectáreas de su propiedad. Si bien concentra sus territorios sobre todo en la provincia norteña de Misiones, también cuenta con hectáreas en otras provincias, como Misiones, Buenos Aires, Entre Ríos o Santa Fe.Por otro lado, la firma Adecoagro , con domicilio legal en Luxembrugo, supera las 190.000 hectáreas y posee incluso una sede en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca. Le sigue en cantidad de tierras la empresa Nieves de Mendoza, del Grupo Walbrook, con capitales de Malasia y Reino Unido y que cuenta con 145.000 hectáreas en la provincia andina que lleva este nombre.La pelea por el aguaSi bien la cantidad de hectáreas es un factor a tener en cuenta a la hora de definir cuáles son los principales dueños de tierras argentinas de origen extranjero, la extensión del territorio no es lo único que importa. «A veces no es solo la superficie lo que cuenta, sino también la ubicación y los bienes de la naturaleza que se ven afectados», aclara Susana Lara.En esta línea, los expertos hacen especial foco en los accesos al agua. Por ejemplo, la periodista especializada en tierras cita el caso de Joe Lewis, un magnate de origen británico que cuenta con 12.000 hectáreas en la zona austral de Lago Escondido. Desde hace varias décadas, el empresario prohíbe el acceso al lago, pero además el pasado mes de julio se creó allí una reserva privada que es señalada por no cumplir con las normativas locales. «El tema de los cuerpos de agua está legislado y no se pueden comprar terrenos que limiten con ríos o lagos», reclama Florencia Gómez.Patagonia árabePese a que existen datos oficiales, la exdirectora del Registro Nacional de Tierras Rurales asegura que también «hay muchos casos de compra de tierras que no figuran en los registros». Es por ello que los especialistas reclaman que se lleve a cabo una nueva auditoría. En ocasiones, aseguran, para los extranjeros el modo de hacerse de tierras es a través de testaferros.En este sentido, Lara hace referencia a una investigación que pone el foco en la compra de miles de hectáreas en zonas de cordilleras –en la región de la Patagonia- por parte de Emiratos Árabes a través del uso de intermediarios locales, como un modo de burlar la legislación local que limita la compra de tierras de extranjeros en zonas limítrofes. «En muchos casos, los dueños técnicamente son argentinos, pero los capitales son extranjeros», detalla.«En muchos casos, los dueños técnicamente son argentinos, pero los capitales son extranjeros» Susana Lara PeriodistaEl interés del mundo árabe por la Patagonia argentina quedó evidenciado en marzo de este año cuando el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan , realizó un misterioso viaje a esta región.Terreno para las Big DataHabida cuenta de que los registros oficiales señalan que solo un 5% del territorio argentino se encuentra en manos extranjeras, y que la actual legislación permite hasta un 15%, Florencia Gómez cree que la razón que hay detrás del intento del Gobierno de extender aún más este límite es que «se está preparando el terreno para que se instalen aquí las Big Data y atraer inversiones de negocios vinculados a la inteligencia artificial». Para ello, explica, se necesitan tres condiciones: «Energía, acceso al agua y una normativa laxa». Pero aclara que «no se trata de paraísos fiscales, sino de guaridas ambientales» –en referencia a sitios donde están permitidos abusos medioambientales sin fiscalización-.No obstante, la abogada no cree que este propósito se concrete. «Ya ha despertado mucho rechazo en la sociedad. Quisieron promocionar la venta de tierras como defensa de la propiedad privada y eso es vender gato por liebre». «La patria no se vende». Este ha sido el contundente reclamo que se ha hecho oír en las calles de Buenos Aires en las últimas semanas y ha logrado frenar en el Congreso la última batalla del presidente argentino, Javier Milei: la de la extranjerización de las tierras . Ocurre que, en la actualidad, un porcentaje del territorio de país suramericano ya se encuentra en manos extranjeras. Pero todavía hay zonas muy codiciadas por intereses privados y empresas foráneas. Según explica a ABC Florencia Gómez , abogada especialista en política ambiental y exdirectora del Registro Nacional de Tierras Rurales, «a partir de lo ocurrido en el Mundial con la bandera de las Malvinas, se instaló en Argentina el tema de la soberanía y la defensa de tierras». Esto, señala, ayudó a que se bloqueara la iniciativa del Gobierno en el Parlamento. De acuerdo con la última información que revela la cantidad de tierra argentina adquirida por extranjeros, el porcentaje de territorio del país andino en manos foráneas es inferior al 15% que permite la actual ley. «Un 5% del país se encuentra extranjerizado», enfatiza la letrada.En este sentido, Gómez indica que en los registros oficiales consta que en total hay más de trece millones de hectáreas dentro del país que fueron adquiridas por extranjeros. En la misma línea, Vasco Baigorri, miembro del Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (EMiPA), cuenta a este medio que las tierras en manos extranjeras suelen encontrarse en sitios estratégicos: «Todas están en lugares preferenciales como fronteras, cuencas hídricas o minerales».Si bien esos terrenos pertenecen a una infinidad de personas o empresas de origen no argentino, existen determinados privados que concentran una mayor cantidad de hectáreas. Expertos en el análisis del territorio dan cuenta de los cambios en las nacionalidades de los propietarios y alertan por la creciente presencia de capital árabe en los últimos años. «Todas las tierras en manos extranjeras están en lugares preferenciales como fronteras, cuencas hídricas o minerales» Vasco Baigorri Equipo Misiones de Pastoral Aborigen«En la última década se advierte un fuerte incremento de la compra de tierras por parte de capital árabe», señala en conversación con ABC la periodista Susana Lara , que lleva más de 30 años estudiando la distribución de tierras en la Patagonia. Y añade que «la presencia de Emiratos Árabes es la que más está creciendo». Sin ir más lejos, se estima que intereses privados y empresas de este origen se hicieron con más de 50.000 hectáreas en las provincias patagónicas de Río Negro y Chubut.Los principales protetarios foráneosA la hora de ser consultados por este medio acerca de los extranjeros que poseen tierras en el país suramericano, los especialistas refieren casos de empresas de distintas nacionalidades. En principio, mencionan de manera casi inmediata a la firma Benetton que, según los registros oficiales, supera las 900.000 hectáreas. Lara ubica el territorio adquirido por el grupo italiano en 930.000 hectáreas. La empresa se concentra en la zona patagónica –específicamente, en las provincias de Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Neuquén- y administra sus terrenos la Compañía de Tierras del Sud Argentino. Parte de sus tierras son reclamadas por los mapuches.Según los registros oficiales, la firma Benetton supera las 900.000 hectáreas. Parte de sus tierras son reclamadas por los mapuchesOtra de las compañías extranjeras que posee grandes cantidades de tierra en Argentina es la suiza Estomonte , que alcanza incluso a superar las 400.000 hectáreas. El territorio adquirido por la firma se ubica en la provincia de San Juan, en la cordillera de Calingasta. Asimismo, la empresa de origen chileno Arauco se encuentra entre las compañías foráneas con mayor cantidad de tierras en Argentina, con un total 260.000 hectáreas de su propiedad. Si bien concentra sus territorios sobre todo en la provincia norteña de Misiones, también cuenta con hectáreas en otras provincias, como Misiones, Buenos Aires, Entre Ríos o Santa Fe.Por otro lado, la firma Adecoagro , con domicilio legal en Luxembrugo, supera las 190.000 hectáreas y posee incluso una sede en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca. Le sigue en cantidad de tierras la empresa Nieves de Mendoza, del Grupo Walbrook, con capitales de Malasia y Reino Unido y que cuenta con 145.000 hectáreas en la provincia andina que lleva este nombre.La pelea por el aguaSi bien la cantidad de hectáreas es un factor a tener en cuenta a la hora de definir cuáles son los principales dueños de tierras argentinas de origen extranjero, la extensión del territorio no es lo único que importa. «A veces no es solo la superficie lo que cuenta, sino también la ubicación y los bienes de la naturaleza que se ven afectados», aclara Susana Lara.En esta línea, los expertos hacen especial foco en los accesos al agua. Por ejemplo, la periodista especializada en tierras cita el caso de Joe Lewis, un magnate de origen británico que cuenta con 12.000 hectáreas en la zona austral de Lago Escondido. Desde hace varias décadas, el empresario prohíbe el acceso al lago, pero además el pasado mes de julio se creó allí una reserva privada que es señalada por no cumplir con las normativas locales. «El tema de los cuerpos de agua está legislado y no se pueden comprar terrenos que limiten con ríos o lagos», reclama Florencia Gómez.Patagonia árabePese a que existen datos oficiales, la exdirectora del Registro Nacional de Tierras Rurales asegura que también «hay muchos casos de compra de tierras que no figuran en los registros». Es por ello que los especialistas reclaman que se lleve a cabo una nueva auditoría. En ocasiones, aseguran, para los extranjeros el modo de hacerse de tierras es a través de testaferros.En este sentido, Lara hace referencia a una investigación que pone el foco en la compra de miles de hectáreas en zonas de cordilleras –en la región de la Patagonia- por parte de Emiratos Árabes a través del uso de intermediarios locales, como un modo de burlar la legislación local que limita la compra de tierras de extranjeros en zonas limítrofes. «En muchos casos, los dueños técnicamente son argentinos, pero los capitales son extranjeros», detalla.«En muchos casos, los dueños técnicamente son argentinos, pero los capitales son extranjeros» Susana Lara PeriodistaEl interés del mundo árabe por la Patagonia argentina quedó evidenciado en marzo de este año cuando el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan , realizó un misterioso viaje a esta región.Terreno para las Big DataHabida cuenta de que los registros oficiales señalan que solo un 5% del territorio argentino se encuentra en manos extranjeras, y que la actual legislación permite hasta un 15%, Florencia Gómez cree que la razón que hay detrás del intento del Gobierno de extender aún más este límite es que «se está preparando el terreno para que se instalen aquí las Big Data y atraer inversiones de negocios vinculados a la inteligencia artificial». Para ello, explica, se necesitan tres condiciones: «Energía, acceso al agua y una normativa laxa». Pero aclara que «no se trata de paraísos fiscales, sino de guaridas ambientales» –en referencia a sitios donde están permitidos abusos medioambientales sin fiscalización-.No obstante, la abogada no cree que este propósito se concrete. «Ya ha despertado mucho rechazo en la sociedad. Quisieron promocionar la venta de tierras como defensa de la propiedad privada y eso es vender gato por liebre». RSS de noticias de internacional
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