Los que nunca fallan están ahí. No hay palabras. Siempre estará el equipo en deuda con ellos. Lo rápido que han volado las entradas. Más de 66.000. Y se queda pequeño el estadio. ¿Cuántas se habrían vendido? Un jueves a las 21.00. La esperanza es verde, blanca y verde. Y la historia está por escribirse. El movimiento popular que congrega el Betis lleva tiempo preparado para disfrutar de grandes momentos. El equipo está en disposición de entregárselos. Lo hizo el año pasado haciendo viajar a miles de corazones a Breslavia. Lo puede hacer en el presente si derrota al Sporting de Braga esta noche en el volcán de la Cartuja. Debe ser una de esas noches para recordar, para contársela a los amigos y seres queridos. «Yo estuve allí». Porque no todos los días se está a las puertas de una semifinal, no todos los días se necesita tanto a una afición para subir un peldaño. Isco se sube al carro y será, con el privilegio de poder jugar, uno de esos más de 60.000 béticos hoy en la Cartuja. Se buscan héroes sobre el campo para salir en las portadas porque en las gradas habrá miles cuyo deseo será impulsar el pie de Cucho, la cabeza de Abde, la zurda de Antony, el pecho de Aitor o las manos de Pau para que la fiesta se prolongue, al menos, hasta el 7 de mayo pero soñando con un viaje hacia la eterna Estambul.En Europa sólo llegó el Betis a semifinales en la extinta Recopa (dos veces y cayó ante Dínamo de Moscú y Chelsea, en 1977 y 1997, respectivamente) y en la Conference, superando a la Fiorentina el año pasado. Se quedó en demasiadas ocasiones en cuartos de final. Ahora llega al abrigo de su gente que lo sigue sin rechistar después del 1-1 en Braga, un resultado que lo deja todo para los 90 ó 120 minutos de esta noche en la Cartuja. Si ya superó el 1-0 ante el Panathinaikos con una soberbia demostración ofensiva pintando un 4-0 ahora ha de hacer lo propio pero entendiendo que el portugués es un conjunto de mejor toque y con el que conviene aplicar la paciencia. Semejante al Celta, Girona o Elche, el Braga gusta de tener el balón de forma abusiva en cada encuentro y sufre sin él. En la ida hizo daño el Betis cuando se lo arrebató y también cuando supo correr, además de aprovechar su mejor rotación en el banquillo. Todo ello ha de ponerlo encima de la mesa para ganar méritos, que no son otra cosa que goles, de cara a pasar la eliminatoria y bucar nueva pelea ante Friburgo o Celta.La presencia de Isco es un llamamiento a todos. El capitán está de vuelta. Quizás no para ser el faro sobre el campo todavía, en camino de ello está, pero sí para ser un bético más ahí abajo. El que más expectación congrega, el que recibe sobre sus hombros todas las esperanzas de éxito, el que está presente en el mayor número de camisetas cuando uno llega al estadio (ya sea la Cartuja o Villamarín)… A punto de cumplir 34 años y su primer gol es el anímico. Regresó a tiempo para estar en una cita así. Su sola presencia hace juego doble: eleva a los suyos e intimida a los oponentes. Si todo va bien jugará. Si no, será reservado pero hará su trabajo desde el banquillo. Como cada uno en su asiento en la grada.Real Betis Pau López; Bellerín, Bartra, Llorente, Ricardo; Amrabat, Marc Roca; Antony, Fornals, Abde; y Cucho Hernández. SC Braga Hornicek; Lagerbielke, Paulo Oliveira, Arrey-Mbi; Víctor Gómez, Grillitsch, Gorby, Tiknaz, Ricardo Horta, Gabri Martínez; y Pau Víctor. Árbitro Daniele Massa (Italia) Estadio La Cartuja (21.00 / Movistar Plus)Pellegrini no hará experimentos. No es el momento para ello. Va asomando algo de la rotación pero esta noche saldrán los que se esperan. Las prácticas lo indican. Un once firme y asentado, de los jugadores en los que más confía el preparador para un día así. Jerarquía, como siempre repite. Un equipo fiable que pueda mostrar las mejores virtudes. Defendió así a Antony, una de las dudas, en la sala de prensa. Señalando que es de esos partidos en los que los futbolistas importantes dan el paso. Los que tienen el duro han de demostrarlo. El brasileño es uno de ellos. Como Fornals, como Cucho, como Abde. Todos. Una jornada para hacer historia ante su gente. La grada no quiere ni acordarse de las decepciones en los días de expectativa, con previas espectaculares, como ante Athletic, Atlético, Barcelona o derbi. Sino que agarra a la exhibición ante el Panathinaikos y a las sensaciones en el partido de ida, cuando el Betis demostró ser superior por juego y ocasiones a un rival con gusto pero con menos colmillo.Mientras, en el SC Braga se mantiene la duda de Rodrigo Zalazar. Viajó el uruguayo, hijo del mítico jugador del Albacete, después de realizar un único entrenamiento con sus compañeros. Es el máximo goleador de su equipo con 22 dianas este curso y una pieza fundamental para Carlos Vicens. Será duda hasta última hora pero su presencia, como la de Isco en el Betis, aporta mucho valor a su expedición. Son bajas confirmadas Niakaté y Diego Rodrigues, que se rompieron en el duelo de ida. El primero es muy sensible porque era el marcador de Cucho y se une a la de Barisic, con lo que la defensa bracarense está afectada. El sustituto apunta a ser Paulo Oliveira, que estuvo en el Eibar hace unos años. El peligro del Braga está en su capacidad de tener la pelota y poder poner nerviosos a los béticos con un rondo gigante, como ya intentaron Girona, Rayo, Elche o Celta en la Cartuja. Por ello la afición ha de saber ayudar en la presión al rival y no a los suyos. Pitará el italiano Daniele Massa, un veterano en Europa que aún no había coincidido con el Betis. Este Betis que quiere seguir adelante en el camino más corto para conseguir entrar en Champions y el único que puede hacer que se abran de nuevo sus vitrinas. Estar entre los cuatro mejores de la Europa League es el gran reto. Encarar luego al Friburgo o Celta será otra cuestión. Es el momento del Betis. De Isco y de los más de 60.000 que se dejarán la garganta animando, bufandas y banderas al viento, al Real Betis Balompié. Los que nunca fallan están ahí. No hay palabras. Siempre estará el equipo en deuda con ellos. Lo rápido que han volado las entradas. Más de 66.000. Y se queda pequeño el estadio. ¿Cuántas se habrían vendido? Un jueves a las 21.00. La esperanza es verde, blanca y verde. Y la historia está por escribirse. El movimiento popular que congrega el Betis lleva tiempo preparado para disfrutar de grandes momentos. El equipo está en disposición de entregárselos. Lo hizo el año pasado haciendo viajar a miles de corazones a Breslavia. Lo puede hacer en el presente si derrota al Sporting de Braga esta noche en el volcán de la Cartuja. Debe ser una de esas noches para recordar, para contársela a los amigos y seres queridos. «Yo estuve allí». Porque no todos los días se está a las puertas de una semifinal, no todos los días se necesita tanto a una afición para subir un peldaño. Isco se sube al carro y será, con el privilegio de poder jugar, uno de esos más de 60.000 béticos hoy en la Cartuja. Se buscan héroes sobre el campo para salir en las portadas porque en las gradas habrá miles cuyo deseo será impulsar el pie de Cucho, la cabeza de Abde, la zurda de Antony, el pecho de Aitor o las manos de Pau para que la fiesta se prolongue, al menos, hasta el 7 de mayo pero soñando con un viaje hacia la eterna Estambul.En Europa sólo llegó el Betis a semifinales en la extinta Recopa (dos veces y cayó ante Dínamo de Moscú y Chelsea, en 1977 y 1997, respectivamente) y en la Conference, superando a la Fiorentina el año pasado. Se quedó en demasiadas ocasiones en cuartos de final. Ahora llega al abrigo de su gente que lo sigue sin rechistar después del 1-1 en Braga, un resultado que lo deja todo para los 90 ó 120 minutos de esta noche en la Cartuja. Si ya superó el 1-0 ante el Panathinaikos con una soberbia demostración ofensiva pintando un 4-0 ahora ha de hacer lo propio pero entendiendo que el portugués es un conjunto de mejor toque y con el que conviene aplicar la paciencia. Semejante al Celta, Girona o Elche, el Braga gusta de tener el balón de forma abusiva en cada encuentro y sufre sin él. En la ida hizo daño el Betis cuando se lo arrebató y también cuando supo correr, además de aprovechar su mejor rotación en el banquillo. Todo ello ha de ponerlo encima de la mesa para ganar méritos, que no son otra cosa que goles, de cara a pasar la eliminatoria y bucar nueva pelea ante Friburgo o Celta.La presencia de Isco es un llamamiento a todos. El capitán está de vuelta. Quizás no para ser el faro sobre el campo todavía, en camino de ello está, pero sí para ser un bético más ahí abajo. El que más expectación congrega, el que recibe sobre sus hombros todas las esperanzas de éxito, el que está presente en el mayor número de camisetas cuando uno llega al estadio (ya sea la Cartuja o Villamarín)… A punto de cumplir 34 años y su primer gol es el anímico. Regresó a tiempo para estar en una cita así. Su sola presencia hace juego doble: eleva a los suyos e intimida a los oponentes. Si todo va bien jugará. Si no, será reservado pero hará su trabajo desde el banquillo. Como cada uno en su asiento en la grada.Real Betis Pau López; Bellerín, Bartra, Llorente, Ricardo; Amrabat, Marc Roca; Antony, Fornals, Abde; y Cucho Hernández. SC Braga Hornicek; Lagerbielke, Paulo Oliveira, Arrey-Mbi; Víctor Gómez, Grillitsch, Gorby, Tiknaz, Ricardo Horta, Gabri Martínez; y Pau Víctor. Árbitro Daniele Massa (Italia) Estadio La Cartuja (21.00 / Movistar Plus)Pellegrini no hará experimentos. No es el momento para ello. Va asomando algo de la rotación pero esta noche saldrán los que se esperan. Las prácticas lo indican. Un once firme y asentado, de los jugadores en los que más confía el preparador para un día así. Jerarquía, como siempre repite. Un equipo fiable que pueda mostrar las mejores virtudes. Defendió así a Antony, una de las dudas, en la sala de prensa. Señalando que es de esos partidos en los que los futbolistas importantes dan el paso. Los que tienen el duro han de demostrarlo. El brasileño es uno de ellos. Como Fornals, como Cucho, como Abde. Todos. Una jornada para hacer historia ante su gente. La grada no quiere ni acordarse de las decepciones en los días de expectativa, con previas espectaculares, como ante Athletic, Atlético, Barcelona o derbi. Sino que agarra a la exhibición ante el Panathinaikos y a las sensaciones en el partido de ida, cuando el Betis demostró ser superior por juego y ocasiones a un rival con gusto pero con menos colmillo.Mientras, en el SC Braga se mantiene la duda de Rodrigo Zalazar. Viajó el uruguayo, hijo del mítico jugador del Albacete, después de realizar un único entrenamiento con sus compañeros. Es el máximo goleador de su equipo con 22 dianas este curso y una pieza fundamental para Carlos Vicens. Será duda hasta última hora pero su presencia, como la de Isco en el Betis, aporta mucho valor a su expedición. Son bajas confirmadas Niakaté y Diego Rodrigues, que se rompieron en el duelo de ida. El primero es muy sensible porque era el marcador de Cucho y se une a la de Barisic, con lo que la defensa bracarense está afectada. El sustituto apunta a ser Paulo Oliveira, que estuvo en el Eibar hace unos años. El peligro del Braga está en su capacidad de tener la pelota y poder poner nerviosos a los béticos con un rondo gigante, como ya intentaron Girona, Rayo, Elche o Celta en la Cartuja. Por ello la afición ha de saber ayudar en la presión al rival y no a los suyos. Pitará el italiano Daniele Massa, un veterano en Europa que aún no había coincidido con el Betis. Este Betis que quiere seguir adelante en el camino más corto para conseguir entrar en Champions y el único que puede hacer que se abran de nuevo sus vitrinas. Estar entre los cuatro mejores de la Europa League es el gran reto. Encarar luego al Friburgo o Celta será otra cuestión. Es el momento del Betis. De Isco y de los más de 60.000 que se dejarán la garganta animando, bufandas y banderas al viento, al Real Betis Balompié. Los que nunca fallan están ahí. No hay palabras. Siempre estará el equipo en deuda con ellos. Lo rápido que han volado las entradas. Más de 66.000. Y se queda pequeño el estadio. ¿Cuántas se habrían vendido? Un jueves a las 21.00. La esperanza es verde, blanca y verde. Y la historia está por escribirse. El movimiento popular que congrega el Betis lleva tiempo preparado para disfrutar de grandes momentos. El equipo está en disposición de entregárselos. Lo hizo el año pasado haciendo viajar a miles de corazones a Breslavia. Lo puede hacer en el presente si derrota al Sporting de Braga esta noche en el volcán de la Cartuja. Debe ser una de esas noches para recordar, para contársela a los amigos y seres queridos. «Yo estuve allí». Porque no todos los días se está a las puertas de una semifinal, no todos los días se necesita tanto a una afición para subir un peldaño. Isco se sube al carro y será, con el privilegio de poder jugar, uno de esos más de 60.000 béticos hoy en la Cartuja. Se buscan héroes sobre el campo para salir en las portadas porque en las gradas habrá miles cuyo deseo será impulsar el pie de Cucho, la cabeza de Abde, la zurda de Antony, el pecho de Aitor o las manos de Pau para que la fiesta se prolongue, al menos, hasta el 7 de mayo pero soñando con un viaje hacia la eterna Estambul.En Europa sólo llegó el Betis a semifinales en la extinta Recopa (dos veces y cayó ante Dínamo de Moscú y Chelsea, en 1977 y 1997, respectivamente) y en la Conference, superando a la Fiorentina el año pasado. Se quedó en demasiadas ocasiones en cuartos de final. Ahora llega al abrigo de su gente que lo sigue sin rechistar después del 1-1 en Braga, un resultado que lo deja todo para los 90 ó 120 minutos de esta noche en la Cartuja. Si ya superó el 1-0 ante el Panathinaikos con una soberbia demostración ofensiva pintando un 4-0 ahora ha de hacer lo propio pero entendiendo que el portugués es un conjunto de mejor toque y con el que conviene aplicar la paciencia. Semejante al Celta, Girona o Elche, el Braga gusta de tener el balón de forma abusiva en cada encuentro y sufre sin él. En la ida hizo daño el Betis cuando se lo arrebató y también cuando supo correr, además de aprovechar su mejor rotación en el banquillo. Todo ello ha de ponerlo encima de la mesa para ganar méritos, que no son otra cosa que goles, de cara a pasar la eliminatoria y bucar nueva pelea ante Friburgo o Celta.La presencia de Isco es un llamamiento a todos. El capitán está de vuelta. Quizás no para ser el faro sobre el campo todavía, en camino de ello está, pero sí para ser un bético más ahí abajo. El que más expectación congrega, el que recibe sobre sus hombros todas las esperanzas de éxito, el que está presente en el mayor número de camisetas cuando uno llega al estadio (ya sea la Cartuja o Villamarín)… A punto de cumplir 34 años y su primer gol es el anímico. Regresó a tiempo para estar en una cita así. Su sola presencia hace juego doble: eleva a los suyos e intimida a los oponentes. Si todo va bien jugará. Si no, será reservado pero hará su trabajo desde el banquillo. Como cada uno en su asiento en la grada.Real Betis Pau López; Bellerín, Bartra, Llorente, Ricardo; Amrabat, Marc Roca; Antony, Fornals, Abde; y Cucho Hernández. SC Braga Hornicek; Lagerbielke, Paulo Oliveira, Arrey-Mbi; Víctor Gómez, Grillitsch, Gorby, Tiknaz, Ricardo Horta, Gabri Martínez; y Pau Víctor. Árbitro Daniele Massa (Italia) Estadio La Cartuja (21.00 / Movistar Plus)Pellegrini no hará experimentos. No es el momento para ello. Va asomando algo de la rotación pero esta noche saldrán los que se esperan. Las prácticas lo indican. Un once firme y asentado, de los jugadores en los que más confía el preparador para un día así. Jerarquía, como siempre repite. Un equipo fiable que pueda mostrar las mejores virtudes. Defendió así a Antony, una de las dudas, en la sala de prensa. Señalando que es de esos partidos en los que los futbolistas importantes dan el paso. Los que tienen el duro han de demostrarlo. El brasileño es uno de ellos. Como Fornals, como Cucho, como Abde. Todos. Una jornada para hacer historia ante su gente. La grada no quiere ni acordarse de las decepciones en los días de expectativa, con previas espectaculares, como ante Athletic, Atlético, Barcelona o derbi. Sino que agarra a la exhibición ante el Panathinaikos y a las sensaciones en el partido de ida, cuando el Betis demostró ser superior por juego y ocasiones a un rival con gusto pero con menos colmillo.Mientras, en el SC Braga se mantiene la duda de Rodrigo Zalazar. Viajó el uruguayo, hijo del mítico jugador del Albacete, después de realizar un único entrenamiento con sus compañeros. Es el máximo goleador de su equipo con 22 dianas este curso y una pieza fundamental para Carlos Vicens. Será duda hasta última hora pero su presencia, como la de Isco en el Betis, aporta mucho valor a su expedición. Son bajas confirmadas Niakaté y Diego Rodrigues, que se rompieron en el duelo de ida. El primero es muy sensible porque era el marcador de Cucho y se une a la de Barisic, con lo que la defensa bracarense está afectada. El sustituto apunta a ser Paulo Oliveira, que estuvo en el Eibar hace unos años. El peligro del Braga está en su capacidad de tener la pelota y poder poner nerviosos a los béticos con un rondo gigante, como ya intentaron Girona, Rayo, Elche o Celta en la Cartuja. Por ello la afición ha de saber ayudar en la presión al rival y no a los suyos. Pitará el italiano Daniele Massa, un veterano en Europa que aún no había coincidido con el Betis. Este Betis que quiere seguir adelante en el camino más corto para conseguir entrar en Champions y el único que puede hacer que se abran de nuevo sus vitrinas. Estar entre los cuatro mejores de la Europa League es el gran reto. Encarar luego al Friburgo o Celta será otra cuestión. Es el momento del Betis. De Isco y de los más de 60.000 que se dejarán la garganta animando, bufandas y banderas al viento, al Real Betis Balompié. RSS de noticias de deportes
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