No era difícil aventurar que el contenido del pacto entre el PP y Vox coparía el grueso de la sesión de investidura ayer en las Cortes, que tuvo un duro cara a cara entre Mañueco y Martínez. En su discurso, el candidato a presidente, Alfonso Fernández Mañueco, expuso un proyecto de legislatura con medidas concretas y basado en la estabilidad que da un pacto, que aventuró positivo y del que enumeró más propuestas que compromisos, pero con una positiva visión del futuro. Entró a la prioridad nacional asegurando que será siempre conforme a la ley y pidió no hacer demagogia sobre el término y su aplicación.Noticia relacionada general No No PUNTO DE VISTA Maniobra de despiste Luis Jaramillo El buen ambiente en el hemiciclo de la mañana se agrió por la tarde con un tenso cara a cara, en el que Martínez acusó a Mañueco de haberse echado en los brazos de Vox y haber abdicado de los principios y prioridades de su partido. Martínez dedicó la mayor parte del tiempo a descalificar el pacto y sus medidas más ideológicas y acusó al candidato de no tener proyecto para una comunidad que se desmorona. La réplica no se hizo esperar y Mañueco, con datos, evidenció que Castilla y León no está tan mal como el PSOE la dibuja y afirmó que el líder socialista no es de fiar, porque ni siquiera tiene control sobre su partido. Aseguró, con datos, que la prioridad nacional, en términos de arraigo, la aplicó el propio Martínez en Soria, así como otros ayuntamientos socialistas de la comunidad y le pidió que defendiera menos a Sánchez y más a la comunidad. No gustó nada el tono al socialista, que emuló el gurruño que en su día hizo Mañueco con las propuestas de Vox, y aseguró que ese gurruño será su cena fría. Por delante nos quedan muchos cara a cara entre ambos y prometen ser intensos. Ojalá no se pierdan las formas y la legislatura pueda tener debates desde diferente óptica pero positivos para la comunidad. No era difícil aventurar que el contenido del pacto entre el PP y Vox coparía el grueso de la sesión de investidura ayer en las Cortes, que tuvo un duro cara a cara entre Mañueco y Martínez. En su discurso, el candidato a presidente, Alfonso Fernández Mañueco, expuso un proyecto de legislatura con medidas concretas y basado en la estabilidad que da un pacto, que aventuró positivo y del que enumeró más propuestas que compromisos, pero con una positiva visión del futuro. Entró a la prioridad nacional asegurando que será siempre conforme a la ley y pidió no hacer demagogia sobre el término y su aplicación.Noticia relacionada general No No PUNTO DE VISTA Maniobra de despiste Luis Jaramillo El buen ambiente en el hemiciclo de la mañana se agrió por la tarde con un tenso cara a cara, en el que Martínez acusó a Mañueco de haberse echado en los brazos de Vox y haber abdicado de los principios y prioridades de su partido. Martínez dedicó la mayor parte del tiempo a descalificar el pacto y sus medidas más ideológicas y acusó al candidato de no tener proyecto para una comunidad que se desmorona. La réplica no se hizo esperar y Mañueco, con datos, evidenció que Castilla y León no está tan mal como el PSOE la dibuja y afirmó que el líder socialista no es de fiar, porque ni siquiera tiene control sobre su partido. Aseguró, con datos, que la prioridad nacional, en términos de arraigo, la aplicó el propio Martínez en Soria, así como otros ayuntamientos socialistas de la comunidad y le pidió que defendiera menos a Sánchez y más a la comunidad. No gustó nada el tono al socialista, que emuló el gurruño que en su día hizo Mañueco con las propuestas de Vox, y aseguró que ese gurruño será su cena fría. Por delante nos quedan muchos cara a cara entre ambos y prometen ser intensos. Ojalá no se pierdan las formas y la legislatura pueda tener debates desde diferente óptica pero positivos para la comunidad. No era difícil aventurar que el contenido del pacto entre el PP y Vox coparía el grueso de la sesión de investidura ayer en las Cortes, que tuvo un duro cara a cara entre Mañueco y Martínez. En su discurso, el candidato a presidente, Alfonso Fernández Mañueco, expuso un proyecto de legislatura con medidas concretas y basado en la estabilidad que da un pacto, que aventuró positivo y del que enumeró más propuestas que compromisos, pero con una positiva visión del futuro. Entró a la prioridad nacional asegurando que será siempre conforme a la ley y pidió no hacer demagogia sobre el término y su aplicación.Noticia relacionada general No No PUNTO DE VISTA Maniobra de despiste Luis Jaramillo El buen ambiente en el hemiciclo de la mañana se agrió por la tarde con un tenso cara a cara, en el que Martínez acusó a Mañueco de haberse echado en los brazos de Vox y haber abdicado de los principios y prioridades de su partido. Martínez dedicó la mayor parte del tiempo a descalificar el pacto y sus medidas más ideológicas y acusó al candidato de no tener proyecto para una comunidad que se desmorona. La réplica no se hizo esperar y Mañueco, con datos, evidenció que Castilla y León no está tan mal como el PSOE la dibuja y afirmó que el líder socialista no es de fiar, porque ni siquiera tiene control sobre su partido. Aseguró, con datos, que la prioridad nacional, en términos de arraigo, la aplicó el propio Martínez en Soria, así como otros ayuntamientos socialistas de la comunidad y le pidió que defendiera menos a Sánchez y más a la comunidad. No gustó nada el tono al socialista, que emuló el gurruño que en su día hizo Mañueco con las propuestas de Vox, y aseguró que ese gurruño será su cena fría. Por delante nos quedan muchos cara a cara entre ambos y prometen ser intensos. Ojalá no se pierdan las formas y la legislatura pueda tener debates desde diferente óptica pero positivos para la comunidad. 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