Hay un Balón de Oro que quiere jugar en el Real Madrid. Se llama Rodrigo Hernández y es español. Esa sería la conclusión más fácil y simple a la que podría llegar el conjunto blanco tras el Mundial que ha elevado a España y a sus estrellas al olimpo del balón. Pero es eso, una conclusión simple, porque en Valdebebas estos días se acumulan las reflexiones y los debates futbolísticos que trascienden al español, y que tienen que ver con él, sí, pero también, y sobre todo, con Vinicius Júnior y con otros jugadores objeto de deseo como Yan Diomande, el extremo del Leipzig, cuya operación trata de cerrar, está ya muy encaminada, el club blanco.
El club blanco sigue de cerca la pista del campeón del mundo que podría solucionar el centro del campo de José Mourinho. El fichaje del marfileño pone en duda el futuro de la estrella brasileña
Hay un Balón de Oro que quiere jugar en el Real Madrid. Se llama Rodrigo Hernández y es español. Esa sería la conclusión más fácil y simple a la que podría llegar el conjunto blanco tras el Mundial que ha elevado a España y a sus estrellas al olimpo del balón. Pero es eso, una conclusión simple, porque en Valdebebas estos días se acumulan las reflexiones y los debates futbolísticos que trascienden al español, y que tienen que ver con él, sí, pero también, y sobre todo, con Vinicius Júnior y con otros jugadores objeto de deseo como Yan Diomande, el extremo del Leipzig, cuya operación trata de cerrar, está ya muy encaminada, el club blanco.
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