El absentismo sigue desbocado mientras su coste aumenta a velocidad de vértigo, convirtiendo el desequilibrio en uno de los agujeros negros de la economía junto a las pensiones. En 2025 costó a la economía española 59.109 millones de euros el pasado año, un 11,7% más que en 2024 y casi el doble que en 2019 (30.171 millones), datos que incluyen tanto el aumento de la tasa como el encarecimiento del coste laboral. Así lo asegura el ‘ XV informe anual Adecco sobre empresa saludable y gestión del absentismo’ publicado este martes, en el que se avisa de que España afronta 2026 con niveles históricamente elevados y que el avance del primer trimestre sitúa la tasa de absentismo en España de nuevo en el 7,6%. La incapacidad temporal explica la mayor parte del incremento; representa cerca del 78% del total con una tasa del 5,95%, también máximo de la serie. «Tras el repunte extraordinario de 2020 debido a la pandemia, la tasa no ha vuelto a bajar de manera significativa y se mantiene estructuralmente por encima de los niveles prepandemia», avisan los autores que utilizan datos del INE y las mutuas.La salud mental se consolida como uno de los grandes vectores del absentismo laboral y según el informe, es ya la segunda causa de incapacidad temporal por número de episodios y la primera por duración media. Explican que las bajas por salud mental han crecido un 111% en cinco años y que presentan una probabilidad de cronificación superior a las de causa física. «Una baja por trastorno mental dura, de media, entre dos y cuatro veces más que una baja por causa física, lo que explica -selañan- su peso en el coste total del absentismo, aunque no sea la primera causa por número de episodios».El ‘burnout’, o síndrome del trabajador quemado, gana peso como fenómeno asociado al estrés laboral crónico en un momento de transformación marcado por la inteligencia artificial. El trabajo advierte de que la tecnología puede ayudar a reducir cargas repetitivas , pero también generar nuevos factores de presión si se implanta sin acompañamiento, formación y una gestión adecuada del cambio. Además, apunta que tiene un impacto sobre el presentismo, un aspecto que las estadísticas oficiales no recogen, que el trabajador acude a su puesto, pero rinde por debajo de su capacidad habitual por un problema físico o psicológico. The Adecco Group sitúa la prevención, la detección temprana, el acompañamiento en la reincorporación y la gestión de los riesgos psicosociales como elementos clave para abordar el problema.Noticia relacionada No No Las bajas por trastornos mentales se disparan un 365% entre los jóvenes Susana AlcelayPor comunidades autónomas, el País Vasco, Canarias y Cantabria registraron las tasas más altas de absentismo en 2025, todas ellas con un 9,6% de media. En términos interanuales, el mayor incremento entre estas tres comunidades se produce en Cantabria, Canarias y el País Vasco. En el extremo opuesto están Baleares, con la tasa más baja, aunque crece ligeramente, del 6,2%, seguida de la Comunidad de Madrid, con un 6,6% y La Rioja, con un 6,7%.Y por coste es Cataluña, con 11.557 millones de euros la que se sitúa a la cabeza; la Comunidad de Madrid, con 10.290 millones; y Andalucía, con 7.410 millones son las siguientes. Por el contrario, los menores costes se registran en La Rioja, con 332 millones de euros; Cantabria, con 838 millones; y Extremadura, con 839 millones.El análisis por sectores confirma que en 2025 la industria fue la actividad con mayor tasa de absentismo, con un 8,18%, seguida por los servicios, con un 7,62%, y, a cierta distancia, por la construcción, con un 6,25%. Los tres sectores registran aumentos respecto a 2024, en línea con el incremento del conjunto nacional, que pasa del 7,27% al 7,61%. Y respecto al coste del absentismo, los servicios concentran el mayor impacto económico, con 45.096,1 millones de euros en 2025, seguidos de la industria, con 11.087,9 millones, y la construcción , con 2.924,6 millones. En comparación con 2024, el coste aumenta un 13,12% en los servicios, un 16,21% en la industria y un 11,04% en la construcción. Envejecimiento y presión sanitariaPara Carlos Arcas, director de The Adecco Group Institute , el problema del absentismo requiere mirar más allá de las bajas laborales pues son muchas las causas profundas detrás de esta alta tasa: envejecimiento de la población activa como algo estructural y no coyuntural, el cuidado de la salud mental de manera reactiva y no preventiva, una mayor duración de los procesos de incapacidad temporal por la presión sanitaria creciente (saturación de la atención primaria, listas de espera mayores…), la persistencia de condiciones físicas exigentes en determinados sectores, y una coordinación insuficiente entre sistema sanitario, mutuas y empresas.Para Arcas, «la elevada tasa de absentismo debe interpretarse como el resultado de una interacción compleja entre factores empresariales, demográficos, sanitarios y organizativos. La mejora de la productividad y la reducción sostenible del absentismo exigirán un enfoque integral que incluya reformas en la gestión de los servicios públicos de salud , una mayor coordinación institucional y una apuesta decidida por la prevención y la salud laboral. Sólo así será posible abordar un problema que ya se ha convertido en uno de los principales desafíos estructurales de la economía española». El absentismo sigue desbocado mientras su coste aumenta a velocidad de vértigo, convirtiendo el desequilibrio en uno de los agujeros negros de la economía junto a las pensiones. En 2025 costó a la economía española 59.109 millones de euros el pasado año, un 11,7% más que en 2024 y casi el doble que en 2019 (30.171 millones), datos que incluyen tanto el aumento de la tasa como el encarecimiento del coste laboral. Así lo asegura el ‘ XV informe anual Adecco sobre empresa saludable y gestión del absentismo’ publicado este martes, en el que se avisa de que España afronta 2026 con niveles históricamente elevados y que el avance del primer trimestre sitúa la tasa de absentismo en España de nuevo en el 7,6%. La incapacidad temporal explica la mayor parte del incremento; representa cerca del 78% del total con una tasa del 5,95%, también máximo de la serie. «Tras el repunte extraordinario de 2020 debido a la pandemia, la tasa no ha vuelto a bajar de manera significativa y se mantiene estructuralmente por encima de los niveles prepandemia», avisan los autores que utilizan datos del INE y las mutuas.La salud mental se consolida como uno de los grandes vectores del absentismo laboral y según el informe, es ya la segunda causa de incapacidad temporal por número de episodios y la primera por duración media. Explican que las bajas por salud mental han crecido un 111% en cinco años y que presentan una probabilidad de cronificación superior a las de causa física. «Una baja por trastorno mental dura, de media, entre dos y cuatro veces más que una baja por causa física, lo que explica -selañan- su peso en el coste total del absentismo, aunque no sea la primera causa por número de episodios».El ‘burnout’, o síndrome del trabajador quemado, gana peso como fenómeno asociado al estrés laboral crónico en un momento de transformación marcado por la inteligencia artificial. El trabajo advierte de que la tecnología puede ayudar a reducir cargas repetitivas , pero también generar nuevos factores de presión si se implanta sin acompañamiento, formación y una gestión adecuada del cambio. Además, apunta que tiene un impacto sobre el presentismo, un aspecto que las estadísticas oficiales no recogen, que el trabajador acude a su puesto, pero rinde por debajo de su capacidad habitual por un problema físico o psicológico. The Adecco Group sitúa la prevención, la detección temprana, el acompañamiento en la reincorporación y la gestión de los riesgos psicosociales como elementos clave para abordar el problema.Noticia relacionada No No Las bajas por trastornos mentales se disparan un 365% entre los jóvenes Susana AlcelayPor comunidades autónomas, el País Vasco, Canarias y Cantabria registraron las tasas más altas de absentismo en 2025, todas ellas con un 9,6% de media. En términos interanuales, el mayor incremento entre estas tres comunidades se produce en Cantabria, Canarias y el País Vasco. En el extremo opuesto están Baleares, con la tasa más baja, aunque crece ligeramente, del 6,2%, seguida de la Comunidad de Madrid, con un 6,6% y La Rioja, con un 6,7%.Y por coste es Cataluña, con 11.557 millones de euros la que se sitúa a la cabeza; la Comunidad de Madrid, con 10.290 millones; y Andalucía, con 7.410 millones son las siguientes. Por el contrario, los menores costes se registran en La Rioja, con 332 millones de euros; Cantabria, con 838 millones; y Extremadura, con 839 millones.El análisis por sectores confirma que en 2025 la industria fue la actividad con mayor tasa de absentismo, con un 8,18%, seguida por los servicios, con un 7,62%, y, a cierta distancia, por la construcción, con un 6,25%. Los tres sectores registran aumentos respecto a 2024, en línea con el incremento del conjunto nacional, que pasa del 7,27% al 7,61%. Y respecto al coste del absentismo, los servicios concentran el mayor impacto económico, con 45.096,1 millones de euros en 2025, seguidos de la industria, con 11.087,9 millones, y la construcción , con 2.924,6 millones. En comparación con 2024, el coste aumenta un 13,12% en los servicios, un 16,21% en la industria y un 11,04% en la construcción. Envejecimiento y presión sanitariaPara Carlos Arcas, director de The Adecco Group Institute , el problema del absentismo requiere mirar más allá de las bajas laborales pues son muchas las causas profundas detrás de esta alta tasa: envejecimiento de la población activa como algo estructural y no coyuntural, el cuidado de la salud mental de manera reactiva y no preventiva, una mayor duración de los procesos de incapacidad temporal por la presión sanitaria creciente (saturación de la atención primaria, listas de espera mayores…), la persistencia de condiciones físicas exigentes en determinados sectores, y una coordinación insuficiente entre sistema sanitario, mutuas y empresas.Para Arcas, «la elevada tasa de absentismo debe interpretarse como el resultado de una interacción compleja entre factores empresariales, demográficos, sanitarios y organizativos. La mejora de la productividad y la reducción sostenible del absentismo exigirán un enfoque integral que incluya reformas en la gestión de los servicios públicos de salud , una mayor coordinación institucional y una apuesta decidida por la prevención y la salud laboral. Sólo así será posible abordar un problema que ya se ha convertido en uno de los principales desafíos estructurales de la economía española». El absentismo sigue desbocado mientras su coste aumenta a velocidad de vértigo, convirtiendo el desequilibrio en uno de los agujeros negros de la economía junto a las pensiones. En 2025 costó a la economía española 59.109 millones de euros el pasado año, un 11,7% más que en 2024 y casi el doble que en 2019 (30.171 millones), datos que incluyen tanto el aumento de la tasa como el encarecimiento del coste laboral. Así lo asegura el ‘ XV informe anual Adecco sobre empresa saludable y gestión del absentismo’ publicado este martes, en el que se avisa de que España afronta 2026 con niveles históricamente elevados y que el avance del primer trimestre sitúa la tasa de absentismo en España de nuevo en el 7,6%. La incapacidad temporal explica la mayor parte del incremento; representa cerca del 78% del total con una tasa del 5,95%, también máximo de la serie. «Tras el repunte extraordinario de 2020 debido a la pandemia, la tasa no ha vuelto a bajar de manera significativa y se mantiene estructuralmente por encima de los niveles prepandemia», avisan los autores que utilizan datos del INE y las mutuas.La salud mental se consolida como uno de los grandes vectores del absentismo laboral y según el informe, es ya la segunda causa de incapacidad temporal por número de episodios y la primera por duración media. Explican que las bajas por salud mental han crecido un 111% en cinco años y que presentan una probabilidad de cronificación superior a las de causa física. «Una baja por trastorno mental dura, de media, entre dos y cuatro veces más que una baja por causa física, lo que explica -selañan- su peso en el coste total del absentismo, aunque no sea la primera causa por número de episodios».El ‘burnout’, o síndrome del trabajador quemado, gana peso como fenómeno asociado al estrés laboral crónico en un momento de transformación marcado por la inteligencia artificial. El trabajo advierte de que la tecnología puede ayudar a reducir cargas repetitivas , pero también generar nuevos factores de presión si se implanta sin acompañamiento, formación y una gestión adecuada del cambio. Además, apunta que tiene un impacto sobre el presentismo, un aspecto que las estadísticas oficiales no recogen, que el trabajador acude a su puesto, pero rinde por debajo de su capacidad habitual por un problema físico o psicológico. The Adecco Group sitúa la prevención, la detección temprana, el acompañamiento en la reincorporación y la gestión de los riesgos psicosociales como elementos clave para abordar el problema.Noticia relacionada No No Las bajas por trastornos mentales se disparan un 365% entre los jóvenes Susana AlcelayPor comunidades autónomas, el País Vasco, Canarias y Cantabria registraron las tasas más altas de absentismo en 2025, todas ellas con un 9,6% de media. En términos interanuales, el mayor incremento entre estas tres comunidades se produce en Cantabria, Canarias y el País Vasco. En el extremo opuesto están Baleares, con la tasa más baja, aunque crece ligeramente, del 6,2%, seguida de la Comunidad de Madrid, con un 6,6% y La Rioja, con un 6,7%.Y por coste es Cataluña, con 11.557 millones de euros la que se sitúa a la cabeza; la Comunidad de Madrid, con 10.290 millones; y Andalucía, con 7.410 millones son las siguientes. Por el contrario, los menores costes se registran en La Rioja, con 332 millones de euros; Cantabria, con 838 millones; y Extremadura, con 839 millones.El análisis por sectores confirma que en 2025 la industria fue la actividad con mayor tasa de absentismo, con un 8,18%, seguida por los servicios, con un 7,62%, y, a cierta distancia, por la construcción, con un 6,25%. Los tres sectores registran aumentos respecto a 2024, en línea con el incremento del conjunto nacional, que pasa del 7,27% al 7,61%. Y respecto al coste del absentismo, los servicios concentran el mayor impacto económico, con 45.096,1 millones de euros en 2025, seguidos de la industria, con 11.087,9 millones, y la construcción , con 2.924,6 millones. En comparación con 2024, el coste aumenta un 13,12% en los servicios, un 16,21% en la industria y un 11,04% en la construcción. Envejecimiento y presión sanitariaPara Carlos Arcas, director de The Adecco Group Institute , el problema del absentismo requiere mirar más allá de las bajas laborales pues son muchas las causas profundas detrás de esta alta tasa: envejecimiento de la población activa como algo estructural y no coyuntural, el cuidado de la salud mental de manera reactiva y no preventiva, una mayor duración de los procesos de incapacidad temporal por la presión sanitaria creciente (saturación de la atención primaria, listas de espera mayores…), la persistencia de condiciones físicas exigentes en determinados sectores, y una coordinación insuficiente entre sistema sanitario, mutuas y empresas.Para Arcas, «la elevada tasa de absentismo debe interpretarse como el resultado de una interacción compleja entre factores empresariales, demográficos, sanitarios y organizativos. La mejora de la productividad y la reducción sostenible del absentismo exigirán un enfoque integral que incluya reformas en la gestión de los servicios públicos de salud , una mayor coordinación institucional y una apuesta decidida por la prevención y la salud laboral. Sólo así será posible abordar un problema que ya se ha convertido en uno de los principales desafíos estructurales de la economía española». RSS de noticias de economia
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