En los últimos días se ha conocido la queja de los representantes actuales de Farusa (Familia Ruiz Ávalo, S. A.), herederos de Manuel Ruiz de Lopera , por la posible rescisión del contrato que tiene esta empresa vigente con el Real Betis para el disfrute de un palco en los partidos del equipo verdiblanco en el estadio de la Cartuja. «Un presidente de una sociedad no es el dueño de todo y no puedo entender cómo a una empresa, Farusa , con contrato en vigor y al corriente de pago se le quite un palco de esta manera tan fea, más tratándose de Farusa, que algo ha tenido que ver, y para bien, en este club. Se castiga a mis sobrinos, béticos hasta la médula, como todos nosotros, y sin ningún motivo», señalaba Javier Páez en declaraciones difundidas por la agencia EFE.En su versión de los hechos el actual representante de Farusa, empresa que fue condenada al menos en dos ocasiones por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Sevilla por perjudicar al Betis (sentencia por la declaración culpable del concurso de acreedores y por titular de forma irregular en 1992 a su nombre el 31,38 por ciento de las acciones del club), acusa directamente a Ángel Haro , presidente verdiblanco, de este movimiento vinculándolo a los diálogos previos entre las partes para arreglar el caso pendiente de los avales por el fichaje de Nelson desde el Benfica y uniéndolo a contactos para la compra del pequeño paquete de títulos del Betis que aún está a nombre de Farusa.Hace año y medio tanto Ángel Haro como Ramón Alarcón se reunieron con Javier Páez para tratar el citado asunto pendiente de los avales de Nelson con el Benfica , incluido en el pacto de 2017 por el que Lopera reconocía su culpa en el proceso penal y aceptaba vender las acciones tituladas a nombre de Farusa a un precio mucho menor de lo que estipulaba el mercado. En este contexto surgió la posibilidad de que la familia Ruiz de Lopera le vendiera a Haro el pequeño paquete de títulos que aún mantiene (un 0,4 por ciento del total, de las que únicamente puede transmitir alrededor de 600 acciones que son ordinarias, un 0,2). Páez en los meses siguientes no dio una respuesta clara y el asunto se enfrió de tal forma que Haro descartó totalmente la adquisición .El asunto del palco en la CartujaMás allá de esa cuestión Farusa se hizo con uno de los palcos de la Cartuja en un contrato firmado para las temporadas 2025-26 y 2026-27 pero en este tiempo el Betis ha observado una creciente demanda premium y ha recibido ofertas de patrocinadores y otras empresas por precios muy superiores a los que ha comprometido ya estos espacios privilegiados en su estadio y valora en estos momentos una reorganización interna considerando con sus servicios jurídicos si es viable este cambio y si beneficia económicamente a la entidad. Y se reconoce que uno de los palcos afectados puede ser el de Farusa en este sentido, de ahí la queja pública de los familiares de Ruiz de Lopera, que han señalado al club que no aceptan ningún tipo de cambio. En este sentido no han ayudado en nada las citadas duras declaraciones públicas realizadas por Javier Páez ante las cuales el club se reserva su derecho a realizar las actuaciones oportunas. En los últimos días se ha conocido la queja de los representantes actuales de Farusa (Familia Ruiz Ávalo, S. A.), herederos de Manuel Ruiz de Lopera , por la posible rescisión del contrato que tiene esta empresa vigente con el Real Betis para el disfrute de un palco en los partidos del equipo verdiblanco en el estadio de la Cartuja. «Un presidente de una sociedad no es el dueño de todo y no puedo entender cómo a una empresa, Farusa , con contrato en vigor y al corriente de pago se le quite un palco de esta manera tan fea, más tratándose de Farusa, que algo ha tenido que ver, y para bien, en este club. Se castiga a mis sobrinos, béticos hasta la médula, como todos nosotros, y sin ningún motivo», señalaba Javier Páez en declaraciones difundidas por la agencia EFE.En su versión de los hechos el actual representante de Farusa, empresa que fue condenada al menos en dos ocasiones por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Sevilla por perjudicar al Betis (sentencia por la declaración culpable del concurso de acreedores y por titular de forma irregular en 1992 a su nombre el 31,38 por ciento de las acciones del club), acusa directamente a Ángel Haro , presidente verdiblanco, de este movimiento vinculándolo a los diálogos previos entre las partes para arreglar el caso pendiente de los avales por el fichaje de Nelson desde el Benfica y uniéndolo a contactos para la compra del pequeño paquete de títulos del Betis que aún está a nombre de Farusa.Hace año y medio tanto Ángel Haro como Ramón Alarcón se reunieron con Javier Páez para tratar el citado asunto pendiente de los avales de Nelson con el Benfica , incluido en el pacto de 2017 por el que Lopera reconocía su culpa en el proceso penal y aceptaba vender las acciones tituladas a nombre de Farusa a un precio mucho menor de lo que estipulaba el mercado. En este contexto surgió la posibilidad de que la familia Ruiz de Lopera le vendiera a Haro el pequeño paquete de títulos que aún mantiene (un 0,4 por ciento del total, de las que únicamente puede transmitir alrededor de 600 acciones que son ordinarias, un 0,2). Páez en los meses siguientes no dio una respuesta clara y el asunto se enfrió de tal forma que Haro descartó totalmente la adquisición .El asunto del palco en la CartujaMás allá de esa cuestión Farusa se hizo con uno de los palcos de la Cartuja en un contrato firmado para las temporadas 2025-26 y 2026-27 pero en este tiempo el Betis ha observado una creciente demanda premium y ha recibido ofertas de patrocinadores y otras empresas por precios muy superiores a los que ha comprometido ya estos espacios privilegiados en su estadio y valora en estos momentos una reorganización interna considerando con sus servicios jurídicos si es viable este cambio y si beneficia económicamente a la entidad. Y se reconoce que uno de los palcos afectados puede ser el de Farusa en este sentido, de ahí la queja pública de los familiares de Ruiz de Lopera, que han señalado al club que no aceptan ningún tipo de cambio. En este sentido no han ayudado en nada las citadas duras declaraciones públicas realizadas por Javier Páez ante las cuales el club se reserva su derecho a realizar las actuaciones oportunas. En los últimos días se ha conocido la queja de los representantes actuales de Farusa (Familia Ruiz Ávalo, S. A.), herederos de Manuel Ruiz de Lopera , por la posible rescisión del contrato que tiene esta empresa vigente con el Real Betis para el disfrute de un palco en los partidos del equipo verdiblanco en el estadio de la Cartuja. «Un presidente de una sociedad no es el dueño de todo y no puedo entender cómo a una empresa, Farusa , con contrato en vigor y al corriente de pago se le quite un palco de esta manera tan fea, más tratándose de Farusa, que algo ha tenido que ver, y para bien, en este club. Se castiga a mis sobrinos, béticos hasta la médula, como todos nosotros, y sin ningún motivo», señalaba Javier Páez en declaraciones difundidas por la agencia EFE.En su versión de los hechos el actual representante de Farusa, empresa que fue condenada al menos en dos ocasiones por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Sevilla por perjudicar al Betis (sentencia por la declaración culpable del concurso de acreedores y por titular de forma irregular en 1992 a su nombre el 31,38 por ciento de las acciones del club), acusa directamente a Ángel Haro , presidente verdiblanco, de este movimiento vinculándolo a los diálogos previos entre las partes para arreglar el caso pendiente de los avales por el fichaje de Nelson desde el Benfica y uniéndolo a contactos para la compra del pequeño paquete de títulos del Betis que aún está a nombre de Farusa.Hace año y medio tanto Ángel Haro como Ramón Alarcón se reunieron con Javier Páez para tratar el citado asunto pendiente de los avales de Nelson con el Benfica , incluido en el pacto de 2017 por el que Lopera reconocía su culpa en el proceso penal y aceptaba vender las acciones tituladas a nombre de Farusa a un precio mucho menor de lo que estipulaba el mercado. En este contexto surgió la posibilidad de que la familia Ruiz de Lopera le vendiera a Haro el pequeño paquete de títulos que aún mantiene (un 0,4 por ciento del total, de las que únicamente puede transmitir alrededor de 600 acciones que son ordinarias, un 0,2). Páez en los meses siguientes no dio una respuesta clara y el asunto se enfrió de tal forma que Haro descartó totalmente la adquisición .El asunto del palco en la CartujaMás allá de esa cuestión Farusa se hizo con uno de los palcos de la Cartuja en un contrato firmado para las temporadas 2025-26 y 2026-27 pero en este tiempo el Betis ha observado una creciente demanda premium y ha recibido ofertas de patrocinadores y otras empresas por precios muy superiores a los que ha comprometido ya estos espacios privilegiados en su estadio y valora en estos momentos una reorganización interna considerando con sus servicios jurídicos si es viable este cambio y si beneficia económicamente a la entidad. Y se reconoce que uno de los palcos afectados puede ser el de Farusa en este sentido, de ahí la queja pública de los familiares de Ruiz de Lopera, que han señalado al club que no aceptan ningún tipo de cambio. En este sentido no han ayudado en nada las citadas duras declaraciones públicas realizadas por Javier Páez ante las cuales el club se reserva su derecho a realizar las actuaciones oportunas. RSS de noticias de deportes
Noticias Similares
