Ante la negativa de las regiones a acoger a los menores inmigrantes llegados a Ceuta a finales de julio, Pedro Sánchez tiene un ‘comodín’ para que las comunidades no se puedan negar a recibirlos. Éste es el mecanismo de la «contingencia migratoria» . Se trata de una modificación a la Ley de Extranjería por decreto. Fue aprobado por el Consejo de Ministros el verano pasado y puso en pie de guerra a las comunidades autónomas. Éste imponía los cupos según la población de cada territorio. Y lo hacía sin que las regiones pudieran replicar. Por eso llegaron a denunciarlo por invadir sus competencias.Andalucía lo llevó al Tribunal Constitucional. Otras como Baleares al Supremo. Y algunas como Aragón fueron a los Tribunales Superiores. Sin embargo, mientras todo se resuelve en los diferentes juzgados, los repartos no paran. El Gobierno sigue entregando menores como «paquetes de Amazon», llegaron a reprocharle a Sánchez en el Congreso. Cada vez que hay una crisis en Canarias, Ceuta o Melilla, el Gobierno lo usa y obliga a acoger. Se libran los territorios fronterizos por el riesgo de más crisis, incluso las que son frontera con la Unión Europea, como es el caso de País Vasco y Cataluña. A País Vasco se le reconoció la condición el año pasado. Sin embargo, a Andalucía que tiene 1.000 kilómetros de costa como frontera sur con África se lo niegan de forma sistemática.La guerra está servida desde su propia aprobación. Este sistema se incluyó en la legislación en pleno agosto. El Consejo de Ministros lo metió dentro de la regulación estatal que rige el reparto de ‘menas’ en España por la Ley de Extranjería. Específicamente se articula a través de la modificación estructural de su artículo 35.Es donde encaja el Real Decreto-ley 2/2025 del 18 de marzo, que transformó primero el modelo de acogida voluntaria por un mecanismo «obligatorio y vinculante» de distribución territorial ante una crisis migratorias.El marco normativo se complementa con otro segundo decreto, tiempo después, para regular de forma específica el procedimiento de derivación exprés. Se hace en un plazo máximo de 15 días naturales , desde que una región es declarada en «situación de contingencia migratoria extraordinaria». Para ello debe sobrepasar en un 300% su capacidad de acogida.Además, un tercer decreto fija oficialmente y de manera anual la «capacidad ordinaria» máxima del sistema de protección de cada comunidad. La fijó en 32 menores por cada 100.000 habitantes . De este modo, establece el actual sistema de los cupos matemáticos, a partir de los cuales se activa de forma obligatoria el traslado forzoso de menores si uno de los territorio se encuentra sobreocupado.Según la capacidad que otorga a cada comunidad y el números de menores derivados, va enviando nuevos ‘menas’ a los territorios sin que éstos puedan negarse.En base a ese ‘mecanismo’ es como el Gobierno de Sánchez puede repartir a los menores de Ceuta entre las regiones como Andalucía. Y lo hace sin preguntar. Los obliga a acoger . Para comenzar a llevar a los menores a la península solo tiene que declarar en Ceuta la «contingencia migratoria». Solo lo puede hacer si los inmigrantes que han llegado triplican los recursos de acogida de la Ciudad Autónoma.Ceuta ya superó esta ratio el año pasado y, en esta nueva crisis migratoria, que ha provocado una invasión de la ciudad, se podría declarar cuando haya un censo real de cuántos inmigrantes están vagando por las calles. Una vez que se declare, el Gobierno de España tiene 15 días naturales para repartir a esos menores.Ahí viene el problema. Sánchez dijo desde el principio que todas las personas que habían entrado por la frontera de Ceuta iban a volver a Marruecos. Y ya se aventura que la realidad va a ser otra. Ahora se traduce en una acampada con disturbios en los puntos donde hay repartos de ayuda alimentaria. Sin censo real, comunidades como Andalucía le exigen que cumpla su palabra , ya que también es lo que ha dictado la Unión Europea. Sin embargo, Sánchez tiene su ‘comodín’ y nunca ha dudado en utilizarlo según intereses. Ante la negativa de las regiones a acoger a los menores inmigrantes llegados a Ceuta a finales de julio, Pedro Sánchez tiene un ‘comodín’ para que las comunidades no se puedan negar a recibirlos. Éste es el mecanismo de la «contingencia migratoria» . Se trata de una modificación a la Ley de Extranjería por decreto. Fue aprobado por el Consejo de Ministros el verano pasado y puso en pie de guerra a las comunidades autónomas. Éste imponía los cupos según la población de cada territorio. Y lo hacía sin que las regiones pudieran replicar. Por eso llegaron a denunciarlo por invadir sus competencias.Andalucía lo llevó al Tribunal Constitucional. Otras como Baleares al Supremo. Y algunas como Aragón fueron a los Tribunales Superiores. Sin embargo, mientras todo se resuelve en los diferentes juzgados, los repartos no paran. El Gobierno sigue entregando menores como «paquetes de Amazon», llegaron a reprocharle a Sánchez en el Congreso. Cada vez que hay una crisis en Canarias, Ceuta o Melilla, el Gobierno lo usa y obliga a acoger. Se libran los territorios fronterizos por el riesgo de más crisis, incluso las que son frontera con la Unión Europea, como es el caso de País Vasco y Cataluña. A País Vasco se le reconoció la condición el año pasado. Sin embargo, a Andalucía que tiene 1.000 kilómetros de costa como frontera sur con África se lo niegan de forma sistemática.La guerra está servida desde su propia aprobación. Este sistema se incluyó en la legislación en pleno agosto. El Consejo de Ministros lo metió dentro de la regulación estatal que rige el reparto de ‘menas’ en España por la Ley de Extranjería. Específicamente se articula a través de la modificación estructural de su artículo 35.Es donde encaja el Real Decreto-ley 2/2025 del 18 de marzo, que transformó primero el modelo de acogida voluntaria por un mecanismo «obligatorio y vinculante» de distribución territorial ante una crisis migratorias.El marco normativo se complementa con otro segundo decreto, tiempo después, para regular de forma específica el procedimiento de derivación exprés. Se hace en un plazo máximo de 15 días naturales , desde que una región es declarada en «situación de contingencia migratoria extraordinaria». Para ello debe sobrepasar en un 300% su capacidad de acogida.Además, un tercer decreto fija oficialmente y de manera anual la «capacidad ordinaria» máxima del sistema de protección de cada comunidad. La fijó en 32 menores por cada 100.000 habitantes . De este modo, establece el actual sistema de los cupos matemáticos, a partir de los cuales se activa de forma obligatoria el traslado forzoso de menores si uno de los territorio se encuentra sobreocupado.Según la capacidad que otorga a cada comunidad y el números de menores derivados, va enviando nuevos ‘menas’ a los territorios sin que éstos puedan negarse.En base a ese ‘mecanismo’ es como el Gobierno de Sánchez puede repartir a los menores de Ceuta entre las regiones como Andalucía. Y lo hace sin preguntar. Los obliga a acoger . Para comenzar a llevar a los menores a la península solo tiene que declarar en Ceuta la «contingencia migratoria». Solo lo puede hacer si los inmigrantes que han llegado triplican los recursos de acogida de la Ciudad Autónoma.Ceuta ya superó esta ratio el año pasado y, en esta nueva crisis migratoria, que ha provocado una invasión de la ciudad, se podría declarar cuando haya un censo real de cuántos inmigrantes están vagando por las calles. Una vez que se declare, el Gobierno de España tiene 15 días naturales para repartir a esos menores.Ahí viene el problema. Sánchez dijo desde el principio que todas las personas que habían entrado por la frontera de Ceuta iban a volver a Marruecos. Y ya se aventura que la realidad va a ser otra. Ahora se traduce en una acampada con disturbios en los puntos donde hay repartos de ayuda alimentaria. Sin censo real, comunidades como Andalucía le exigen que cumpla su palabra , ya que también es lo que ha dictado la Unión Europea. Sin embargo, Sánchez tiene su ‘comodín’ y nunca ha dudado en utilizarlo según intereses. Ante la negativa de las regiones a acoger a los menores inmigrantes llegados a Ceuta a finales de julio, Pedro Sánchez tiene un ‘comodín’ para que las comunidades no se puedan negar a recibirlos. Éste es el mecanismo de la «contingencia migratoria» . Se trata de una modificación a la Ley de Extranjería por decreto. Fue aprobado por el Consejo de Ministros el verano pasado y puso en pie de guerra a las comunidades autónomas. Éste imponía los cupos según la población de cada territorio. Y lo hacía sin que las regiones pudieran replicar. Por eso llegaron a denunciarlo por invadir sus competencias.Andalucía lo llevó al Tribunal Constitucional. Otras como Baleares al Supremo. Y algunas como Aragón fueron a los Tribunales Superiores. Sin embargo, mientras todo se resuelve en los diferentes juzgados, los repartos no paran. El Gobierno sigue entregando menores como «paquetes de Amazon», llegaron a reprocharle a Sánchez en el Congreso. Cada vez que hay una crisis en Canarias, Ceuta o Melilla, el Gobierno lo usa y obliga a acoger. Se libran los territorios fronterizos por el riesgo de más crisis, incluso las que son frontera con la Unión Europea, como es el caso de País Vasco y Cataluña. A País Vasco se le reconoció la condición el año pasado. Sin embargo, a Andalucía que tiene 1.000 kilómetros de costa como frontera sur con África se lo niegan de forma sistemática.La guerra está servida desde su propia aprobación. Este sistema se incluyó en la legislación en pleno agosto. El Consejo de Ministros lo metió dentro de la regulación estatal que rige el reparto de ‘menas’ en España por la Ley de Extranjería. Específicamente se articula a través de la modificación estructural de su artículo 35.Es donde encaja el Real Decreto-ley 2/2025 del 18 de marzo, que transformó primero el modelo de acogida voluntaria por un mecanismo «obligatorio y vinculante» de distribución territorial ante una crisis migratorias.El marco normativo se complementa con otro segundo decreto, tiempo después, para regular de forma específica el procedimiento de derivación exprés. Se hace en un plazo máximo de 15 días naturales , desde que una región es declarada en «situación de contingencia migratoria extraordinaria». Para ello debe sobrepasar en un 300% su capacidad de acogida.Además, un tercer decreto fija oficialmente y de manera anual la «capacidad ordinaria» máxima del sistema de protección de cada comunidad. La fijó en 32 menores por cada 100.000 habitantes . De este modo, establece el actual sistema de los cupos matemáticos, a partir de los cuales se activa de forma obligatoria el traslado forzoso de menores si uno de los territorio se encuentra sobreocupado.Según la capacidad que otorga a cada comunidad y el números de menores derivados, va enviando nuevos ‘menas’ a los territorios sin que éstos puedan negarse.En base a ese ‘mecanismo’ es como el Gobierno de Sánchez puede repartir a los menores de Ceuta entre las regiones como Andalucía. Y lo hace sin preguntar. Los obliga a acoger . Para comenzar a llevar a los menores a la península solo tiene que declarar en Ceuta la «contingencia migratoria». Solo lo puede hacer si los inmigrantes que han llegado triplican los recursos de acogida de la Ciudad Autónoma.Ceuta ya superó esta ratio el año pasado y, en esta nueva crisis migratoria, que ha provocado una invasión de la ciudad, se podría declarar cuando haya un censo real de cuántos inmigrantes están vagando por las calles. Una vez que se declare, el Gobierno de España tiene 15 días naturales para repartir a esos menores.Ahí viene el problema. Sánchez dijo desde el principio que todas las personas que habían entrado por la frontera de Ceuta iban a volver a Marruecos. Y ya se aventura que la realidad va a ser otra. Ahora se traduce en una acampada con disturbios en los puntos donde hay repartos de ayuda alimentaria. Sin censo real, comunidades como Andalucía le exigen que cumpla su palabra , ya que también es lo que ha dictado la Unión Europea. Sin embargo, Sánchez tiene su ‘comodín’ y nunca ha dudado en utilizarlo según intereses. RSS de noticias de espana/andalucia
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