La situación se preveía «complicada» y «difícil». Las circunstancias meteorológicas, con calor y fuertes rachas de viento, no ayudan a la extinción del incendio originado en Burgohondo, que ha puesto en jaque al sur de la provincia de Ávila. El avance del fuego obligaba a mediodía de este viernes a nuevas evacuaciones, con un centenar de vecinos de la zona periurbana de la localidad de Cebreros y a cortar una de las carreteras del municipio. Así, son alrededor de 1.600 las personas han sido desalojadas también en El Tiemblo y Burgohondo. Unos ciudadanos que han vivido esta situación como una «película de terror», con «nervios y miedo», ante unas llamas que lo «devoraban todo» y han teñido un paisaje «ideal» de negro, aseguraba el alcalde de la primera de las localidades, Alejandro Varas. Según los primeros cálculos, habrían ardido ya unas 9.000 hectáreas en la zona. El operativo se esforzaba en que este incendio no se una al que afecta a la Comunidad de Madrid y esa, precisamente, es una de las grandes preocupaciones, tal y como reconocían el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, que han comparecido juntos desde el punto de mando después de que el Ministerio del Interior declara a última hora del jueves la situación de emergencia nacional en la provincia abulense y Madrid. El humo y la cercanía del fuego obligaban también a la evacuación de en torno a 1.300 vecinos de la urbanización La Atalaya del Tiemblo, un camping prácticamente arrasado por el incendio y varias casas rurales del entorno del Valle de Iruelas, así como otro centenar de residentes la zona denominada Puente Nueva de Burgohondo. A estos se unen los 80 usuarios de una residencia de mayores que también han tenido que dejar las instalaciones. A su vez, continúan confinados los municipios de Burgohondo, Navaluenga y El Tiemblo.«Perfecta coordinación»Insistían ambos mandatarios en la importancia de la «colaboración» de la ciudadanía ante los desalojos. Por ello, tal y como decía el delegado del Gobierno, llamaban a «obedecer» las instrucciones de autoridades y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. «En esos momentos no se puede perder tiempo en discutir», apuntaba Sen. A mediodía las fuertes rachas de viento, de hasta 50 kilómetros por hora, hacían que la situación fuese «complicada» de cara a la extinción, según subrayaba el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. Todo ello, pese a que la previsión meteorológica era algo más esperanzadora que en los días anteriores. «Están todos los medios a disposición«, aseguraba el dirigente regional, que quiso destacar la «muy correcta y perfecta» coordinación de «todas las administraciones» contra el fuego. La principal preocupación es la «garantía de la vida tanto de las personas que viven en esta zona como de las que componen en operativo», detallaba, por lo que insistió en pedir «colaboración» a la ciudadanía. Además, anunciaba que la Junta trabaja ya en un «plan de apoyo y recuperación». En primer lugar, habló de la disposición de alimento, forraje y agua para el ganado y aseguraba que «inmediatamente» se están «tomando ya medidas» para las edificaciones que se hayan visto «dañadas». La Junta de Castilla y León prepara un «plan de apoyo y recuperación» para los afectadosPor su parte, Sen se refería a la primera vez en España que se adopta la decisión de declarar una situación de emergencia nacional por la confluencia de varios incendios, una decisión de «mando global» adoptada por el Ministerio del Interior y «respaldada» también por la Junta en cuanto a que hay dos comunidades autónomas afectadas por dos fuegos muy próximos. Con unas circunstancias de extinción que se prevén «complicadas», el delegado del Gobierno cifraba en unos 71 kilómetros el perímetro del incendio y aseguraba que le queda «muy poquito» para unirse al de la Comunidad de Madrid. Al respecto, aseguraba que es una «mala noticia», pero llamaba también a ser «positivos» porque hay «muchos medios», también de otras provincias y comunidades y se espera la llegada de efectivos de Europa, tal y como ha demandado el Ejecutivo central. «Aunque «es verdad que en otros países también hay incendios», recordaba. La situación se preveía «complicada» y «difícil». Las circunstancias meteorológicas, con calor y fuertes rachas de viento, no ayudan a la extinción del incendio originado en Burgohondo, que ha puesto en jaque al sur de la provincia de Ávila. El avance del fuego obligaba a mediodía de este viernes a nuevas evacuaciones, con un centenar de vecinos de la zona periurbana de la localidad de Cebreros y a cortar una de las carreteras del municipio. Así, son alrededor de 1.600 las personas han sido desalojadas también en El Tiemblo y Burgohondo. Unos ciudadanos que han vivido esta situación como una «película de terror», con «nervios y miedo», ante unas llamas que lo «devoraban todo» y han teñido un paisaje «ideal» de negro, aseguraba el alcalde de la primera de las localidades, Alejandro Varas. Según los primeros cálculos, habrían ardido ya unas 9.000 hectáreas en la zona. El operativo se esforzaba en que este incendio no se una al que afecta a la Comunidad de Madrid y esa, precisamente, es una de las grandes preocupaciones, tal y como reconocían el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, que han comparecido juntos desde el punto de mando después de que el Ministerio del Interior declara a última hora del jueves la situación de emergencia nacional en la provincia abulense y Madrid. El humo y la cercanía del fuego obligaban también a la evacuación de en torno a 1.300 vecinos de la urbanización La Atalaya del Tiemblo, un camping prácticamente arrasado por el incendio y varias casas rurales del entorno del Valle de Iruelas, así como otro centenar de residentes la zona denominada Puente Nueva de Burgohondo. A estos se unen los 80 usuarios de una residencia de mayores que también han tenido que dejar las instalaciones. A su vez, continúan confinados los municipios de Burgohondo, Navaluenga y El Tiemblo.«Perfecta coordinación»Insistían ambos mandatarios en la importancia de la «colaboración» de la ciudadanía ante los desalojos. Por ello, tal y como decía el delegado del Gobierno, llamaban a «obedecer» las instrucciones de autoridades y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. «En esos momentos no se puede perder tiempo en discutir», apuntaba Sen. A mediodía las fuertes rachas de viento, de hasta 50 kilómetros por hora, hacían que la situación fuese «complicada» de cara a la extinción, según subrayaba el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. Todo ello, pese a que la previsión meteorológica era algo más esperanzadora que en los días anteriores. «Están todos los medios a disposición«, aseguraba el dirigente regional, que quiso destacar la «muy correcta y perfecta» coordinación de «todas las administraciones» contra el fuego. La principal preocupación es la «garantía de la vida tanto de las personas que viven en esta zona como de las que componen en operativo», detallaba, por lo que insistió en pedir «colaboración» a la ciudadanía. Además, anunciaba que la Junta trabaja ya en un «plan de apoyo y recuperación». En primer lugar, habló de la disposición de alimento, forraje y agua para el ganado y aseguraba que «inmediatamente» se están «tomando ya medidas» para las edificaciones que se hayan visto «dañadas». La Junta de Castilla y León prepara un «plan de apoyo y recuperación» para los afectadosPor su parte, Sen se refería a la primera vez en España que se adopta la decisión de declarar una situación de emergencia nacional por la confluencia de varios incendios, una decisión de «mando global» adoptada por el Ministerio del Interior y «respaldada» también por la Junta en cuanto a que hay dos comunidades autónomas afectadas por dos fuegos muy próximos. Con unas circunstancias de extinción que se prevén «complicadas», el delegado del Gobierno cifraba en unos 71 kilómetros el perímetro del incendio y aseguraba que le queda «muy poquito» para unirse al de la Comunidad de Madrid. Al respecto, aseguraba que es una «mala noticia», pero llamaba también a ser «positivos» porque hay «muchos medios», también de otras provincias y comunidades y se espera la llegada de efectivos de Europa, tal y como ha demandado el Ejecutivo central. «Aunque «es verdad que en otros países también hay incendios», recordaba. La situación se preveía «complicada» y «difícil». Las circunstancias meteorológicas, con calor y fuertes rachas de viento, no ayudan a la extinción del incendio originado en Burgohondo, que ha puesto en jaque al sur de la provincia de Ávila. El avance del fuego obligaba a mediodía de este viernes a nuevas evacuaciones, con un centenar de vecinos de la zona periurbana de la localidad de Cebreros y a cortar una de las carreteras del municipio. Así, son alrededor de 1.600 las personas han sido desalojadas también en El Tiemblo y Burgohondo. Unos ciudadanos que han vivido esta situación como una «película de terror», con «nervios y miedo», ante unas llamas que lo «devoraban todo» y han teñido un paisaje «ideal» de negro, aseguraba el alcalde de la primera de las localidades, Alejandro Varas. Según los primeros cálculos, habrían ardido ya unas 9.000 hectáreas en la zona. El operativo se esforzaba en que este incendio no se una al que afecta a la Comunidad de Madrid y esa, precisamente, es una de las grandes preocupaciones, tal y como reconocían el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, que han comparecido juntos desde el punto de mando después de que el Ministerio del Interior declara a última hora del jueves la situación de emergencia nacional en la provincia abulense y Madrid. El humo y la cercanía del fuego obligaban también a la evacuación de en torno a 1.300 vecinos de la urbanización La Atalaya del Tiemblo, un camping prácticamente arrasado por el incendio y varias casas rurales del entorno del Valle de Iruelas, así como otro centenar de residentes la zona denominada Puente Nueva de Burgohondo. A estos se unen los 80 usuarios de una residencia de mayores que también han tenido que dejar las instalaciones. A su vez, continúan confinados los municipios de Burgohondo, Navaluenga y El Tiemblo.«Perfecta coordinación»Insistían ambos mandatarios en la importancia de la «colaboración» de la ciudadanía ante los desalojos. Por ello, tal y como decía el delegado del Gobierno, llamaban a «obedecer» las instrucciones de autoridades y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. «En esos momentos no se puede perder tiempo en discutir», apuntaba Sen. A mediodía las fuertes rachas de viento, de hasta 50 kilómetros por hora, hacían que la situación fuese «complicada» de cara a la extinción, según subrayaba el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. Todo ello, pese a que la previsión meteorológica era algo más esperanzadora que en los días anteriores. «Están todos los medios a disposición«, aseguraba el dirigente regional, que quiso destacar la «muy correcta y perfecta» coordinación de «todas las administraciones» contra el fuego. La principal preocupación es la «garantía de la vida tanto de las personas que viven en esta zona como de las que componen en operativo», detallaba, por lo que insistió en pedir «colaboración» a la ciudadanía. Además, anunciaba que la Junta trabaja ya en un «plan de apoyo y recuperación». En primer lugar, habló de la disposición de alimento, forraje y agua para el ganado y aseguraba que «inmediatamente» se están «tomando ya medidas» para las edificaciones que se hayan visto «dañadas». La Junta de Castilla y León prepara un «plan de apoyo y recuperación» para los afectadosPor su parte, Sen se refería a la primera vez en España que se adopta la decisión de declarar una situación de emergencia nacional por la confluencia de varios incendios, una decisión de «mando global» adoptada por el Ministerio del Interior y «respaldada» también por la Junta en cuanto a que hay dos comunidades autónomas afectadas por dos fuegos muy próximos. Con unas circunstancias de extinción que se prevén «complicadas», el delegado del Gobierno cifraba en unos 71 kilómetros el perímetro del incendio y aseguraba que le queda «muy poquito» para unirse al de la Comunidad de Madrid. Al respecto, aseguraba que es una «mala noticia», pero llamaba también a ser «positivos» porque hay «muchos medios», también de otras provincias y comunidades y se espera la llegada de efectivos de Europa, tal y como ha demandado el Ejecutivo central. «Aunque «es verdad que en otros países también hay incendios», recordaba. RSS de noticias de espana
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