El desembarco en Lavacolla de la turoperadora Fly2Galicia para la próxima campaña de invierno ha desatado la polémica entre las distintas agrupaciones políticas. La alcaldesa, Goretti Sanmartín (BNG), se ha desmarcado este viernes del proyecto y ha garantizado que «no hubo ni habrá» convenios, apoyo financiero ni colaboración municipal con la compañía. La decisión llega tras conocerse que la aerolínea rumana FLYYO —contratada para operar los vuelos comercializados por Fly2Galicia— mantiene su principal centro de actividad en Tel Aviv y está vinculada con el traslado de ciudadanos palestinos fuera de la Franja de Gaza.«Una vez conocido hace unos días que puede haber capital israelí, desde luego, por nuestra parte no habrá colaboración. Pero insisto en que ya ni estaba prevista ni existió ningún compromiso de que la fuese a haber», zanjó la regidora durante una visita a las obras de la rúa Doutor Teixeiro. Sanmartín precisó que la fiscalización técnica y los permisos de vuelo corresponden en exclusiva a Aena: «Apoyamos todo lo que mejore la conectividad de la ciudad, pero no somos nosotros quienes autorizamos las operaciones».Las sospechas en torno a la operativa aumentaron tras las investigaciones de medios internacionales como Al Jazeera y la agencia Associated Press (AP). Según estas informaciones, FLYYO actuó como transportista en salidas de gazatíes bajo la premisa de «emigración voluntaria», canalizadas a través de una entidad tras la que se identificó a Ad Kan, una organización israelí fundada por oficiales y antiguos miembros de los servicios de inteligencia. El propio dueño de la aerolínea, Ziv Mayberg, admitió al diario israelí ‘Haaretz’ haber realizado estas operaciones tras ser contratado por un agente de viajes de ese país.Sumar acude a Consumo y señala a la XuntaSumar Galicia anunció que elevará el caso ante el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 para comprobar si la comercialización de estos billetes vulnera la legislación de protección a las personas consumidoras. La normativa obliga a detallar con claridad la identidad real de la empresa que opera el servicio y las garantías contractuales ante posibles cancelaciones o incumplimientos. «Nosotros, sinceramente, estamos flipando. Esto no es serio», denunció el secretario xeral de la formación, Paulo Carlos López, quien advirtió de que FLYYO «no es una compañía ajena al proyecto» y exigió a Fly2Galicia desvelar «qué sabía» sobre estos antecedentes en el momento de la contratación.El secretario xeral también puso el foco sobre la actuación del Gobierno gallego y le reprochó su silencio: «la Xunta no puede decir que esto no va con ella. Suele aparecer cuando se anuncian nuevas conexiones y desaparecer cuando surgen las preguntas; queremos saber qué documentación solicitó, qué información recibió sobre FLYYO y si comprobó los antecedentes de la aerolínea antes de avalarla».Guerra en redes y presión de la oposiciónLa controversia ha agrietado también la relación dentro del bipartito municipal. Compostela Aberta (CA), socia de gobierno del BNG en Raxoi bajo el liderazgo de la teniente de alcaldesa María Rozas, fijó una postura tajante en redes sociales al reiterar su rechazo a «cualquier apoyo institucional a entidades sospechosas de colaborar con el genocidio en Gaza» y vetar la actividad de firmas involucradas en las políticas del Estado de Israel.Este pronunciamiento fue replicado con ironía por el portavoz municipal del PP, Borja Verea, quien citó el mensaje de CA en ‘X’ con un escueto «¿Qué pasa, bro?», para evidenciar la falta de sintonía entre los dos socios del ejecutivo local.El cruce dialéctico se produce después de que el Ayuntamiento reconociese días atrás que llevaba meses colaborando técnicamente para facilitar la implantación de la turoperadora en Lavacolla, un papel del que ahora Raxoi se repliega al limitar su conocimiento del entramado a lo publicado en prensa. Tanto el PSdeG como la concejala no adscrita Mercedes Rosón mantienen la presión sobre el gobierno municipal y reclaman un ejercicio pleno de transparencia y explicaciones detalladas sobre el contenido de todas las reuniones institucionales mantenidas con los promotores de la iniciativa. El desembarco en Lavacolla de la turoperadora Fly2Galicia para la próxima campaña de invierno ha desatado la polémica entre las distintas agrupaciones políticas. La alcaldesa, Goretti Sanmartín (BNG), se ha desmarcado este viernes del proyecto y ha garantizado que «no hubo ni habrá» convenios, apoyo financiero ni colaboración municipal con la compañía. La decisión llega tras conocerse que la aerolínea rumana FLYYO —contratada para operar los vuelos comercializados por Fly2Galicia— mantiene su principal centro de actividad en Tel Aviv y está vinculada con el traslado de ciudadanos palestinos fuera de la Franja de Gaza.«Una vez conocido hace unos días que puede haber capital israelí, desde luego, por nuestra parte no habrá colaboración. Pero insisto en que ya ni estaba prevista ni existió ningún compromiso de que la fuese a haber», zanjó la regidora durante una visita a las obras de la rúa Doutor Teixeiro. Sanmartín precisó que la fiscalización técnica y los permisos de vuelo corresponden en exclusiva a Aena: «Apoyamos todo lo que mejore la conectividad de la ciudad, pero no somos nosotros quienes autorizamos las operaciones».Las sospechas en torno a la operativa aumentaron tras las investigaciones de medios internacionales como Al Jazeera y la agencia Associated Press (AP). Según estas informaciones, FLYYO actuó como transportista en salidas de gazatíes bajo la premisa de «emigración voluntaria», canalizadas a través de una entidad tras la que se identificó a Ad Kan, una organización israelí fundada por oficiales y antiguos miembros de los servicios de inteligencia. El propio dueño de la aerolínea, Ziv Mayberg, admitió al diario israelí ‘Haaretz’ haber realizado estas operaciones tras ser contratado por un agente de viajes de ese país.Sumar acude a Consumo y señala a la XuntaSumar Galicia anunció que elevará el caso ante el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 para comprobar si la comercialización de estos billetes vulnera la legislación de protección a las personas consumidoras. La normativa obliga a detallar con claridad la identidad real de la empresa que opera el servicio y las garantías contractuales ante posibles cancelaciones o incumplimientos. «Nosotros, sinceramente, estamos flipando. Esto no es serio», denunció el secretario xeral de la formación, Paulo Carlos López, quien advirtió de que FLYYO «no es una compañía ajena al proyecto» y exigió a Fly2Galicia desvelar «qué sabía» sobre estos antecedentes en el momento de la contratación.El secretario xeral también puso el foco sobre la actuación del Gobierno gallego y le reprochó su silencio: «la Xunta no puede decir que esto no va con ella. Suele aparecer cuando se anuncian nuevas conexiones y desaparecer cuando surgen las preguntas; queremos saber qué documentación solicitó, qué información recibió sobre FLYYO y si comprobó los antecedentes de la aerolínea antes de avalarla».Guerra en redes y presión de la oposiciónLa controversia ha agrietado también la relación dentro del bipartito municipal. Compostela Aberta (CA), socia de gobierno del BNG en Raxoi bajo el liderazgo de la teniente de alcaldesa María Rozas, fijó una postura tajante en redes sociales al reiterar su rechazo a «cualquier apoyo institucional a entidades sospechosas de colaborar con el genocidio en Gaza» y vetar la actividad de firmas involucradas en las políticas del Estado de Israel.Este pronunciamiento fue replicado con ironía por el portavoz municipal del PP, Borja Verea, quien citó el mensaje de CA en ‘X’ con un escueto «¿Qué pasa, bro?», para evidenciar la falta de sintonía entre los dos socios del ejecutivo local.El cruce dialéctico se produce después de que el Ayuntamiento reconociese días atrás que llevaba meses colaborando técnicamente para facilitar la implantación de la turoperadora en Lavacolla, un papel del que ahora Raxoi se repliega al limitar su conocimiento del entramado a lo publicado en prensa. Tanto el PSdeG como la concejala no adscrita Mercedes Rosón mantienen la presión sobre el gobierno municipal y reclaman un ejercicio pleno de transparencia y explicaciones detalladas sobre el contenido de todas las reuniones institucionales mantenidas con los promotores de la iniciativa. El desembarco en Lavacolla de la turoperadora Fly2Galicia para la próxima campaña de invierno ha desatado la polémica entre las distintas agrupaciones políticas. La alcaldesa, Goretti Sanmartín (BNG), se ha desmarcado este viernes del proyecto y ha garantizado que «no hubo ni habrá» convenios, apoyo financiero ni colaboración municipal con la compañía. La decisión llega tras conocerse que la aerolínea rumana FLYYO —contratada para operar los vuelos comercializados por Fly2Galicia— mantiene su principal centro de actividad en Tel Aviv y está vinculada con el traslado de ciudadanos palestinos fuera de la Franja de Gaza.«Una vez conocido hace unos días que puede haber capital israelí, desde luego, por nuestra parte no habrá colaboración. Pero insisto en que ya ni estaba prevista ni existió ningún compromiso de que la fuese a haber», zanjó la regidora durante una visita a las obras de la rúa Doutor Teixeiro. Sanmartín precisó que la fiscalización técnica y los permisos de vuelo corresponden en exclusiva a Aena: «Apoyamos todo lo que mejore la conectividad de la ciudad, pero no somos nosotros quienes autorizamos las operaciones».Las sospechas en torno a la operativa aumentaron tras las investigaciones de medios internacionales como Al Jazeera y la agencia Associated Press (AP). Según estas informaciones, FLYYO actuó como transportista en salidas de gazatíes bajo la premisa de «emigración voluntaria», canalizadas a través de una entidad tras la que se identificó a Ad Kan, una organización israelí fundada por oficiales y antiguos miembros de los servicios de inteligencia. El propio dueño de la aerolínea, Ziv Mayberg, admitió al diario israelí ‘Haaretz’ haber realizado estas operaciones tras ser contratado por un agente de viajes de ese país.Sumar acude a Consumo y señala a la XuntaSumar Galicia anunció que elevará el caso ante el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 para comprobar si la comercialización de estos billetes vulnera la legislación de protección a las personas consumidoras. La normativa obliga a detallar con claridad la identidad real de la empresa que opera el servicio y las garantías contractuales ante posibles cancelaciones o incumplimientos. «Nosotros, sinceramente, estamos flipando. Esto no es serio», denunció el secretario xeral de la formación, Paulo Carlos López, quien advirtió de que FLYYO «no es una compañía ajena al proyecto» y exigió a Fly2Galicia desvelar «qué sabía» sobre estos antecedentes en el momento de la contratación.El secretario xeral también puso el foco sobre la actuación del Gobierno gallego y le reprochó su silencio: «la Xunta no puede decir que esto no va con ella. Suele aparecer cuando se anuncian nuevas conexiones y desaparecer cuando surgen las preguntas; queremos saber qué documentación solicitó, qué información recibió sobre FLYYO y si comprobó los antecedentes de la aerolínea antes de avalarla».Guerra en redes y presión de la oposiciónLa controversia ha agrietado también la relación dentro del bipartito municipal. Compostela Aberta (CA), socia de gobierno del BNG en Raxoi bajo el liderazgo de la teniente de alcaldesa María Rozas, fijó una postura tajante en redes sociales al reiterar su rechazo a «cualquier apoyo institucional a entidades sospechosas de colaborar con el genocidio en Gaza» y vetar la actividad de firmas involucradas en las políticas del Estado de Israel.Este pronunciamiento fue replicado con ironía por el portavoz municipal del PP, Borja Verea, quien citó el mensaje de CA en ‘X’ con un escueto «¿Qué pasa, bro?», para evidenciar la falta de sintonía entre los dos socios del ejecutivo local.El cruce dialéctico se produce después de que el Ayuntamiento reconociese días atrás que llevaba meses colaborando técnicamente para facilitar la implantación de la turoperadora en Lavacolla, un papel del que ahora Raxoi se repliega al limitar su conocimiento del entramado a lo publicado en prensa. Tanto el PSdeG como la concejala no adscrita Mercedes Rosón mantienen la presión sobre el gobierno municipal y reclaman un ejercicio pleno de transparencia y explicaciones detalladas sobre el contenido de todas las reuniones institucionales mantenidas con los promotores de la iniciativa. RSS de noticias de espana
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