Sin presupuestos para 2026 y sin consorcio de inversiones. El Govern de Salvador Illa se ha vuelto a topar, este martes, con la realidad institucional. Es decir, con la debilidad del PSOE en el Congreso, que se suma a la del PSC en el Parlament. La Cámara Baja tumbará -la votación está prevista a partir de las 20.00 horas, aproximadamente- el acuerdo de los socialistas y ERC para crear un ente que gestione las inversiones del Gobierno en Cataluña.Ni la toma en consideración de la proposición de ley presentada por ERC, que detalla «la constitución de un consorcio de inversiones entre la Administración General del Estado y la Generalitat de Cataluña», ente especificado en el acuerdo de investidura de Illa entre el PSC y ERC, pasará el primer corte parlamentario. Y lo hará con el voto de los de Carles Puigdemont.Durante el debate en el Congreso, celebrado a partir de las tres de la tarde, Míriam Nogueras (Junts) ha defendido el ‘no’ de su formación para evitar que se normalice «la subordinación de Madrid», pues para los de Puigdemont el consorcio de inversiones sería un organismo «controlado por Madrid» ya que está planificado que sea un ente paritario al 50% Gobierno-Generalitat.En esta línea, Nogueras ha reivindicado la política que lleva a cabo Junts, a diferencia de la que practica ERC. «A quien te debe dinero, lo coges y le obligas a que te pague lo que te debe. O pagan, o pagan, sin inventos y sin excusas», ha dicho la portavoz de Junts, dirigiéndose a Inés Granollers (ERC), que ha defendido la proposición de ley desde la tribuna de oradores.«Cataluña no necesita un consorcio, necesita que nos hagan las transferencias que nos corresponden. Lo que queremos es que el poder lo tenga Cataluña», ha añadido Nogueras, para insistir en que «esta gente», en referencia al Gobierno y los anteriores, no ha invertido «lo que a Cataluña le corresponde» para las carreteras, los trenes y los aeropuertos de la comunidad.Por su parte, Granollers le ha espetado a los siete diputados de Junts que «Cataluña continúa, lamentablemente, siendo parte de España» y les ha reprochado que los de Puigdemont no hagan política «en Madrid» y que, con sus votos, se tumbe la toma en consideración de la propuesta de ley, impidiendo así el debate y las enmiendas de la propia norma. «Un triste papel» para Junts, ha dicho, y «un gran papel» para ERC.Granollers ha calificado el consorcio como necesario pues, en su opinión, el Gobierno lleva a cabo «desinversiones» en materia de infraestructuras de manera sostenida en el tiempo. Y ha definido el ente como «una herramienta de país», pues ha destacado que lo más importante es «el control» sobre los proyectos proyectados y evitar que la ejecución de los mismos no se lleve a cabo.Con esta idea, el Gobierno debería transferir al consorcio los recursos económicos para que este ente (al 50% Gobierno y Generalitat) planifique las inversiones. Además, estaba previsto que se crease una sociedad mercantil, que dependería del nuevo ente, que licitaría, adjudicaría y ejecutaría las inversiones planificadas. Según un cálculo del Govern, así se aseguraría que se ejecutase el 95% de las inversiones planificadas.En cualquier caso, la portavoz de ERC ha advertido de que el consorcio, que el Congreso tumbará salvo sorpresa de última hora, no era el destino final. Los de Oriol Junqueras, ha dicho Granollers, no renuncian «a la plena soberanía fiscal» y ha señalado que esta sociedad era solo una herramienta más para que se deje de decidir «desde fuera».Sin embargo, a pesar de las acusaciones de «desinversión» por parte de Junts y ERC, los datos de 2015 a 2022 demuestran que la ejecución en Cataluña no es muy diferente a la del resto de autonomías. Tal y como publicó ABC en 2024, según la serie estadística de la Intervención General del Estado sobre ejecución de la inversión territorializada la inejecución de los presupuestarios en Cataluña rozó los 6.000 millones de euros, en un periodo en que más de 32.000 millones de euros se quedaron sin ejecutar en el conjunto de las comunidades autónomas.El peso de Cataluña en ese déficit de inversiones fue del 18%, en línea con la importancia de la región en el PIB de España. Y en porcentajes, el grado medio de ejecución en Cataluña fue del 60%, mientras que en el conjunto de las autonomías fue algo mayor, del 69%. Cabe tener en cuenta que esta diferencia está condicionada por la ejecución del 35% de las inversiones en Cataluña del año 2021, cuando el Gobierno de Sánchez incrementó casi un 60% las inversiones programadas. Magnitudes imposibles de absorber.Además de Nogueras y Granollers, José Zaragoza (PSC) y Candela López (Sumar) se han posicionado a favor de la toma en consideración de la ley que crea el consorcio. También Néstor Rego (BNG) y Martina Velarde (Podemos). En contra de la iniciativa se han manifestado, además de la representante de Junts, Cristina Agüera (PP) y Juan José Aizcorbe (Vox). Tanto desde el PP como desde Vox se ha criticado el fondo (una cesión al nacionalismo) y la forma (por un pacto para la investidura de Illa) del consorcio de inversiones.De esta manera, la consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, recibirá el segundo fiasco en solo unos meses. Primero, con el proyecto de presupuestos para este año, que el Govern tuvo que retirar del Parlament tras el ‘no’ de ERC; y ahora con el ente que Romero presentó hace menos de diez días en el Círculo de Economía de la mano de su interlocutor en ERC, Lluís Salvadó. Poco antes de la votación, al mediodía, pero después de que desde Junts se avanzase ya la intención del voto de los de Puigdemont en el Congreso, Sílvia Paneque, portavoz del Govern, ha lamentado la decisión de esta formación calificando su voto como «una lástima, una pérdida para Cataluña e incomprensible». Para Paneque, «es incomprensible que se vote en contra de esta herramienta». Sin presupuestos para 2026 y sin consorcio de inversiones. El Govern de Salvador Illa se ha vuelto a topar, este martes, con la realidad institucional. Es decir, con la debilidad del PSOE en el Congreso, que se suma a la del PSC en el Parlament. La Cámara Baja tumbará -la votación está prevista a partir de las 20.00 horas, aproximadamente- el acuerdo de los socialistas y ERC para crear un ente que gestione las inversiones del Gobierno en Cataluña.Ni la toma en consideración de la proposición de ley presentada por ERC, que detalla «la constitución de un consorcio de inversiones entre la Administración General del Estado y la Generalitat de Cataluña», ente especificado en el acuerdo de investidura de Illa entre el PSC y ERC, pasará el primer corte parlamentario. Y lo hará con el voto de los de Carles Puigdemont.Durante el debate en el Congreso, celebrado a partir de las tres de la tarde, Míriam Nogueras (Junts) ha defendido el ‘no’ de su formación para evitar que se normalice «la subordinación de Madrid», pues para los de Puigdemont el consorcio de inversiones sería un organismo «controlado por Madrid» ya que está planificado que sea un ente paritario al 50% Gobierno-Generalitat.En esta línea, Nogueras ha reivindicado la política que lleva a cabo Junts, a diferencia de la que practica ERC. «A quien te debe dinero, lo coges y le obligas a que te pague lo que te debe. O pagan, o pagan, sin inventos y sin excusas», ha dicho la portavoz de Junts, dirigiéndose a Inés Granollers (ERC), que ha defendido la proposición de ley desde la tribuna de oradores.«Cataluña no necesita un consorcio, necesita que nos hagan las transferencias que nos corresponden. Lo que queremos es que el poder lo tenga Cataluña», ha añadido Nogueras, para insistir en que «esta gente», en referencia al Gobierno y los anteriores, no ha invertido «lo que a Cataluña le corresponde» para las carreteras, los trenes y los aeropuertos de la comunidad.Por su parte, Granollers le ha espetado a los siete diputados de Junts que «Cataluña continúa, lamentablemente, siendo parte de España» y les ha reprochado que los de Puigdemont no hagan política «en Madrid» y que, con sus votos, se tumbe la toma en consideración de la propuesta de ley, impidiendo así el debate y las enmiendas de la propia norma. «Un triste papel» para Junts, ha dicho, y «un gran papel» para ERC.Granollers ha calificado el consorcio como necesario pues, en su opinión, el Gobierno lleva a cabo «desinversiones» en materia de infraestructuras de manera sostenida en el tiempo. Y ha definido el ente como «una herramienta de país», pues ha destacado que lo más importante es «el control» sobre los proyectos proyectados y evitar que la ejecución de los mismos no se lleve a cabo.Con esta idea, el Gobierno debería transferir al consorcio los recursos económicos para que este ente (al 50% Gobierno y Generalitat) planifique las inversiones. Además, estaba previsto que se crease una sociedad mercantil, que dependería del nuevo ente, que licitaría, adjudicaría y ejecutaría las inversiones planificadas. Según un cálculo del Govern, así se aseguraría que se ejecutase el 95% de las inversiones planificadas.En cualquier caso, la portavoz de ERC ha advertido de que el consorcio, que el Congreso tumbará salvo sorpresa de última hora, no era el destino final. Los de Oriol Junqueras, ha dicho Granollers, no renuncian «a la plena soberanía fiscal» y ha señalado que esta sociedad era solo una herramienta más para que se deje de decidir «desde fuera».Sin embargo, a pesar de las acusaciones de «desinversión» por parte de Junts y ERC, los datos de 2015 a 2022 demuestran que la ejecución en Cataluña no es muy diferente a la del resto de autonomías. Tal y como publicó ABC en 2024, según la serie estadística de la Intervención General del Estado sobre ejecución de la inversión territorializada la inejecución de los presupuestarios en Cataluña rozó los 6.000 millones de euros, en un periodo en que más de 32.000 millones de euros se quedaron sin ejecutar en el conjunto de las comunidades autónomas.El peso de Cataluña en ese déficit de inversiones fue del 18%, en línea con la importancia de la región en el PIB de España. Y en porcentajes, el grado medio de ejecución en Cataluña fue del 60%, mientras que en el conjunto de las autonomías fue algo mayor, del 69%. Cabe tener en cuenta que esta diferencia está condicionada por la ejecución del 35% de las inversiones en Cataluña del año 2021, cuando el Gobierno de Sánchez incrementó casi un 60% las inversiones programadas. Magnitudes imposibles de absorber.Además de Nogueras y Granollers, José Zaragoza (PSC) y Candela López (Sumar) se han posicionado a favor de la toma en consideración de la ley que crea el consorcio. También Néstor Rego (BNG) y Martina Velarde (Podemos). En contra de la iniciativa se han manifestado, además de la representante de Junts, Cristina Agüera (PP) y Juan José Aizcorbe (Vox). Tanto desde el PP como desde Vox se ha criticado el fondo (una cesión al nacionalismo) y la forma (por un pacto para la investidura de Illa) del consorcio de inversiones.De esta manera, la consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, recibirá el segundo fiasco en solo unos meses. Primero, con el proyecto de presupuestos para este año, que el Govern tuvo que retirar del Parlament tras el ‘no’ de ERC; y ahora con el ente que Romero presentó hace menos de diez días en el Círculo de Economía de la mano de su interlocutor en ERC, Lluís Salvadó. Poco antes de la votación, al mediodía, pero después de que desde Junts se avanzase ya la intención del voto de los de Puigdemont en el Congreso, Sílvia Paneque, portavoz del Govern, ha lamentado la decisión de esta formación calificando su voto como «una lástima, una pérdida para Cataluña e incomprensible». Para Paneque, «es incomprensible que se vote en contra de esta herramienta». Sin presupuestos para 2026 y sin consorcio de inversiones. El Govern de Salvador Illa se ha vuelto a topar, este martes, con la realidad institucional. Es decir, con la debilidad del PSOE en el Congreso, que se suma a la del PSC en el Parlament. La Cámara Baja tumbará -la votación está prevista a partir de las 20.00 horas, aproximadamente- el acuerdo de los socialistas y ERC para crear un ente que gestione las inversiones del Gobierno en Cataluña.Ni la toma en consideración de la proposición de ley presentada por ERC, que detalla «la constitución de un consorcio de inversiones entre la Administración General del Estado y la Generalitat de Cataluña», ente especificado en el acuerdo de investidura de Illa entre el PSC y ERC, pasará el primer corte parlamentario. Y lo hará con el voto de los de Carles Puigdemont.Durante el debate en el Congreso, celebrado a partir de las tres de la tarde, Míriam Nogueras (Junts) ha defendido el ‘no’ de su formación para evitar que se normalice «la subordinación de Madrid», pues para los de Puigdemont el consorcio de inversiones sería un organismo «controlado por Madrid» ya que está planificado que sea un ente paritario al 50% Gobierno-Generalitat.En esta línea, Nogueras ha reivindicado la política que lleva a cabo Junts, a diferencia de la que practica ERC. «A quien te debe dinero, lo coges y le obligas a que te pague lo que te debe. O pagan, o pagan, sin inventos y sin excusas», ha dicho la portavoz de Junts, dirigiéndose a Inés Granollers (ERC), que ha defendido la proposición de ley desde la tribuna de oradores.«Cataluña no necesita un consorcio, necesita que nos hagan las transferencias que nos corresponden. Lo que queremos es que el poder lo tenga Cataluña», ha añadido Nogueras, para insistir en que «esta gente», en referencia al Gobierno y los anteriores, no ha invertido «lo que a Cataluña le corresponde» para las carreteras, los trenes y los aeropuertos de la comunidad.Por su parte, Granollers le ha espetado a los siete diputados de Junts que «Cataluña continúa, lamentablemente, siendo parte de España» y les ha reprochado que los de Puigdemont no hagan política «en Madrid» y que, con sus votos, se tumbe la toma en consideración de la propuesta de ley, impidiendo así el debate y las enmiendas de la propia norma. «Un triste papel» para Junts, ha dicho, y «un gran papel» para ERC.Granollers ha calificado el consorcio como necesario pues, en su opinión, el Gobierno lleva a cabo «desinversiones» en materia de infraestructuras de manera sostenida en el tiempo. Y ha definido el ente como «una herramienta de país», pues ha destacado que lo más importante es «el control» sobre los proyectos proyectados y evitar que la ejecución de los mismos no se lleve a cabo.Con esta idea, el Gobierno debería transferir al consorcio los recursos económicos para que este ente (al 50% Gobierno y Generalitat) planifique las inversiones. Además, estaba previsto que se crease una sociedad mercantil, que dependería del nuevo ente, que licitaría, adjudicaría y ejecutaría las inversiones planificadas. Según un cálculo del Govern, así se aseguraría que se ejecutase el 95% de las inversiones planificadas.En cualquier caso, la portavoz de ERC ha advertido de que el consorcio, que el Congreso tumbará salvo sorpresa de última hora, no era el destino final. Los de Oriol Junqueras, ha dicho Granollers, no renuncian «a la plena soberanía fiscal» y ha señalado que esta sociedad era solo una herramienta más para que se deje de decidir «desde fuera».Sin embargo, a pesar de las acusaciones de «desinversión» por parte de Junts y ERC, los datos de 2015 a 2022 demuestran que la ejecución en Cataluña no es muy diferente a la del resto de autonomías. Tal y como publicó ABC en 2024, según la serie estadística de la Intervención General del Estado sobre ejecución de la inversión territorializada la inejecución de los presupuestarios en Cataluña rozó los 6.000 millones de euros, en un periodo en que más de 32.000 millones de euros se quedaron sin ejecutar en el conjunto de las comunidades autónomas.El peso de Cataluña en ese déficit de inversiones fue del 18%, en línea con la importancia de la región en el PIB de España. Y en porcentajes, el grado medio de ejecución en Cataluña fue del 60%, mientras que en el conjunto de las autonomías fue algo mayor, del 69%. Cabe tener en cuenta que esta diferencia está condicionada por la ejecución del 35% de las inversiones en Cataluña del año 2021, cuando el Gobierno de Sánchez incrementó casi un 60% las inversiones programadas. Magnitudes imposibles de absorber.Además de Nogueras y Granollers, José Zaragoza (PSC) y Candela López (Sumar) se han posicionado a favor de la toma en consideración de la ley que crea el consorcio. También Néstor Rego (BNG) y Martina Velarde (Podemos). En contra de la iniciativa se han manifestado, además de la representante de Junts, Cristina Agüera (PP) y Juan José Aizcorbe (Vox). Tanto desde el PP como desde Vox se ha criticado el fondo (una cesión al nacionalismo) y la forma (por un pacto para la investidura de Illa) del consorcio de inversiones.De esta manera, la consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, recibirá el segundo fiasco en solo unos meses. Primero, con el proyecto de presupuestos para este año, que el Govern tuvo que retirar del Parlament tras el ‘no’ de ERC; y ahora con el ente que Romero presentó hace menos de diez días en el Círculo de Economía de la mano de su interlocutor en ERC, Lluís Salvadó. Poco antes de la votación, al mediodía, pero después de que desde Junts se avanzase ya la intención del voto de los de Puigdemont en el Congreso, Sílvia Paneque, portavoz del Govern, ha lamentado la decisión de esta formación calificando su voto como «una lástima, una pérdida para Cataluña e incomprensible». Para Paneque, «es incomprensible que se vote en contra de esta herramienta». RSS de noticias de espana
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