Si el Consistorio quiere comprar los cines de verano o expropiarlos, su actual propietario tiene buena disposición. Tras el anuncio de una declaración institucional en el Ayuntamiento de Córdoba, consensuada entre todos los grupos, que se abre a esta posibilidad, entre otras, para salvar estos recintos, su actual propietario se muestra abierto.«Si la voluntad municipal es adquirir los inmuebles, estamos dispuestos a negociar », ha afirmado, en declaraciones a ABC, Antonio Amil, el dueño de Fuenseca, Delicias y Olimpia. Ha insistido en que el coste real de su adquisición no fue de 300.000 euros, sino de 780.000. En el caso de que la vía elegida fuera la expropiación y hubiera discrepancia sobre el valor, «correspondería determinar el justiprecio conforme a la normativa». Sólo el cine Fuenseca, por ejemplo, ya tiene un valor superior a los 400.000 euros, según él.Noticia relacionada general No No El dueño de Fuenseca y Delicias: «Con voluntad de las administraciones, esta situación podría solucionarse» Juan Carlos JiménezAntonio Amil estaría dispuesto a negociar por debajo «siempre que se reconozcan las importantes inversiones realizadas», como los 144.000 euros en rentadas soportadas y unos 80.000 en el acondicionamiento de los cines de verano para cumplir la normativa en materia de aforo, accesibilidad, seguridad y emergencias.El empresario ha conocido la moción y cree que la propuesta de «mantener unos espacios abiertos de uso social, zonas verdes y otros servicios públicos a cargo de una empresa privada cuya única actividad es un negocio estacional y deficitario resulta completamente inviable». Esa condición figura en el documento municipal.Sí está de acuerdo con lo manifestado por el concejal de Presidencia, M iguel Ángel Torrico , al decir que «la actividad privada no puede mezclarse con la prestación de un servicio público o social», pero tampoco le parece razonable «exigir que una empresa privada asuma, con sus recursos, el mantenimiento permanente de unos espacios privados destinados al uso general de la ciudadanía, sin que exista un mecanismo de financiación pública que garantice su sostenibilidad».Según el empresario, no es razonable exigir el mantenimiento permanente sin un mecanismo de financiación públicaPor eso Antonio Amil ha insistido en agradecer la iniciativa de llegar a «una solución consensuada», pero también ha asegurado que no ha recibido «ninguna comunicación, ni oficial ni extraoficial, para participar en las conversaciones» o aportar su posición.De hecho, ya habían presentado propuestas, «tanto de iniciativa privada como contemplando la posibilidad de una adquisición por parte del Ayuntamiento, para mantener los espacios abiertos, las zonas verdes y la actividad cinematográfica».Porque su voluntad siempre ha sido la de mantener las proyecciones, algo que ahora no es posible por la falta de licencias y también porque una explotación para tres meses resulta «económicamente inviable» y porque es necesaria compensación pública para el mantenimiento.Por eso se solicitó el cambio de uso urbanístico para el uso como aparcamientos cuando no hubiera proyecciones. Reciben con cautela la propuesta de que sean Bien de Interés Cultural , «si eso implica nuevas obligaciones de conservación y mantenimiento para una empresa privada sin una financiación pública suficiente».En ese caso la viabilidad económica sería menor y tendría «mucho más sentido si fuese la propia Administración la que asumiera las obligaciones inherentes a esta protección». Si el Consistorio quiere comprar los cines de verano o expropiarlos, su actual propietario tiene buena disposición. Tras el anuncio de una declaración institucional en el Ayuntamiento de Córdoba, consensuada entre todos los grupos, que se abre a esta posibilidad, entre otras, para salvar estos recintos, su actual propietario se muestra abierto.«Si la voluntad municipal es adquirir los inmuebles, estamos dispuestos a negociar », ha afirmado, en declaraciones a ABC, Antonio Amil, el dueño de Fuenseca, Delicias y Olimpia. Ha insistido en que el coste real de su adquisición no fue de 300.000 euros, sino de 780.000. En el caso de que la vía elegida fuera la expropiación y hubiera discrepancia sobre el valor, «correspondería determinar el justiprecio conforme a la normativa». Sólo el cine Fuenseca, por ejemplo, ya tiene un valor superior a los 400.000 euros, según él.Noticia relacionada general No No El dueño de Fuenseca y Delicias: «Con voluntad de las administraciones, esta situación podría solucionarse» Juan Carlos JiménezAntonio Amil estaría dispuesto a negociar por debajo «siempre que se reconozcan las importantes inversiones realizadas», como los 144.000 euros en rentadas soportadas y unos 80.000 en el acondicionamiento de los cines de verano para cumplir la normativa en materia de aforo, accesibilidad, seguridad y emergencias.El empresario ha conocido la moción y cree que la propuesta de «mantener unos espacios abiertos de uso social, zonas verdes y otros servicios públicos a cargo de una empresa privada cuya única actividad es un negocio estacional y deficitario resulta completamente inviable». Esa condición figura en el documento municipal.Sí está de acuerdo con lo manifestado por el concejal de Presidencia, M iguel Ángel Torrico , al decir que «la actividad privada no puede mezclarse con la prestación de un servicio público o social», pero tampoco le parece razonable «exigir que una empresa privada asuma, con sus recursos, el mantenimiento permanente de unos espacios privados destinados al uso general de la ciudadanía, sin que exista un mecanismo de financiación pública que garantice su sostenibilidad».Según el empresario, no es razonable exigir el mantenimiento permanente sin un mecanismo de financiación públicaPor eso Antonio Amil ha insistido en agradecer la iniciativa de llegar a «una solución consensuada», pero también ha asegurado que no ha recibido «ninguna comunicación, ni oficial ni extraoficial, para participar en las conversaciones» o aportar su posición.De hecho, ya habían presentado propuestas, «tanto de iniciativa privada como contemplando la posibilidad de una adquisición por parte del Ayuntamiento, para mantener los espacios abiertos, las zonas verdes y la actividad cinematográfica».Porque su voluntad siempre ha sido la de mantener las proyecciones, algo que ahora no es posible por la falta de licencias y también porque una explotación para tres meses resulta «económicamente inviable» y porque es necesaria compensación pública para el mantenimiento.Por eso se solicitó el cambio de uso urbanístico para el uso como aparcamientos cuando no hubiera proyecciones. Reciben con cautela la propuesta de que sean Bien de Interés Cultural , «si eso implica nuevas obligaciones de conservación y mantenimiento para una empresa privada sin una financiación pública suficiente».En ese caso la viabilidad económica sería menor y tendría «mucho más sentido si fuese la propia Administración la que asumiera las obligaciones inherentes a esta protección». Si el Consistorio quiere comprar los cines de verano o expropiarlos, su actual propietario tiene buena disposición. Tras el anuncio de una declaración institucional en el Ayuntamiento de Córdoba, consensuada entre todos los grupos, que se abre a esta posibilidad, entre otras, para salvar estos recintos, su actual propietario se muestra abierto.«Si la voluntad municipal es adquirir los inmuebles, estamos dispuestos a negociar », ha afirmado, en declaraciones a ABC, Antonio Amil, el dueño de Fuenseca, Delicias y Olimpia. Ha insistido en que el coste real de su adquisición no fue de 300.000 euros, sino de 780.000. En el caso de que la vía elegida fuera la expropiación y hubiera discrepancia sobre el valor, «correspondería determinar el justiprecio conforme a la normativa». Sólo el cine Fuenseca, por ejemplo, ya tiene un valor superior a los 400.000 euros, según él.Noticia relacionada general No No El dueño de Fuenseca y Delicias: «Con voluntad de las administraciones, esta situación podría solucionarse» Juan Carlos JiménezAntonio Amil estaría dispuesto a negociar por debajo «siempre que se reconozcan las importantes inversiones realizadas», como los 144.000 euros en rentadas soportadas y unos 80.000 en el acondicionamiento de los cines de verano para cumplir la normativa en materia de aforo, accesibilidad, seguridad y emergencias.El empresario ha conocido la moción y cree que la propuesta de «mantener unos espacios abiertos de uso social, zonas verdes y otros servicios públicos a cargo de una empresa privada cuya única actividad es un negocio estacional y deficitario resulta completamente inviable». Esa condición figura en el documento municipal.Sí está de acuerdo con lo manifestado por el concejal de Presidencia, M iguel Ángel Torrico , al decir que «la actividad privada no puede mezclarse con la prestación de un servicio público o social», pero tampoco le parece razonable «exigir que una empresa privada asuma, con sus recursos, el mantenimiento permanente de unos espacios privados destinados al uso general de la ciudadanía, sin que exista un mecanismo de financiación pública que garantice su sostenibilidad».Según el empresario, no es razonable exigir el mantenimiento permanente sin un mecanismo de financiación públicaPor eso Antonio Amil ha insistido en agradecer la iniciativa de llegar a «una solución consensuada», pero también ha asegurado que no ha recibido «ninguna comunicación, ni oficial ni extraoficial, para participar en las conversaciones» o aportar su posición.De hecho, ya habían presentado propuestas, «tanto de iniciativa privada como contemplando la posibilidad de una adquisición por parte del Ayuntamiento, para mantener los espacios abiertos, las zonas verdes y la actividad cinematográfica».Porque su voluntad siempre ha sido la de mantener las proyecciones, algo que ahora no es posible por la falta de licencias y también porque una explotación para tres meses resulta «económicamente inviable» y porque es necesaria compensación pública para el mantenimiento.Por eso se solicitó el cambio de uso urbanístico para el uso como aparcamientos cuando no hubiera proyecciones. Reciben con cautela la propuesta de que sean Bien de Interés Cultural , «si eso implica nuevas obligaciones de conservación y mantenimiento para una empresa privada sin una financiación pública suficiente».En ese caso la viabilidad económica sería menor y tendría «mucho más sentido si fuese la propia Administración la que asumiera las obligaciones inherentes a esta protección». RSS de noticias de espana/andalucia
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