En su primera visita a Ceuta dieciocho días después de la crisis migratoria consecuencia de la invasión del 30 de julio, la ministra de Migraciones, Elma Saiz, ha confirmado la notícia que este mismo lunes avanzaba ABC. Se trata de la reubicación de más de 1.500 personas solicitantes de asilo cuya atención, según una sentencia del Tribunal Supremo, corresponde al Gobierno de España. La voluntad es que su reubicación en estos recusos aparentemente temporales, temporalidad que se alargará varios meses según las fuentes consultadas, permita desalojar los asentamientos en playas como la del Trampolín.La mayoría de estas personas, las más representativas de la crisis migratoria que sí existe dentro de la invasión, proceden de países como Sudán, Mali, el África subsahariana o Argelia. Llegaron a Ceuta tras una larga travesía, normalmente sin recursos, desde sus territorios hasta el norte de Marruecos. Allí, como ha ocurrido tras el 30 de julio, permanecen escondidos en montaña esperando el momento para cruzar. Las imágenes del pasado sábado 15 de agosto evidencian que son muchos los que ahí siguen y que buscan otra oportunidad para cruzar.Su situación agónica, que requiere de una respuesta humanitaria, choca con la realidad de la tensión con la que se vive en Ceuta por la permanencia no solo de estas personas, cuya situación se entiende, si no también de los miles de marroquíes que todavía no han retornado. El principal temor es que el ofrecimiento de una solución habitacional de estas características en la misma ciudad de Ceuta, empuje a muchos de estos ciudadanos a acogerse al programa de protección internacional, obligando a darles una atención mientras se resuelven sus expedientes pese a que estén encaminados al fracaso y mientras sigan en las calles de la ciudad autónoma.Falta de plazasPese a la promesa de aportar soluciones habitacionales urgentes para las miles de personas que siguen durmiendo a la intemperie, el departamento de Saiz no ha dado ningún paso que permita avanzar en esta dirección, ni en la urgencia ceutí ni a lo largo del último año en la península. Con la ministra ausente, siendo la Secretaria de Estado de Migraciones Pilar Cancela, que sí viajó a Ceuta, la que lleva el peso de la gestión, la dejadez de funciones de este departamento sigue cargando la presión sobre las comunidades autónomas, principalmente las receptoras de esta inmigración ilegal por la vía marítima.En los últimos 365 días el Tribunal Supremo se ha pronunciado en distinas ocasiones en contra de la actitud del Ministerio de Migraciones, reprobando su falta de atención a los peticionarios de asilo. De hecho esos escritos del alto tribunal han obligado al departamento de Saiz a mover ficha, asumiendo esa atención, aunque en la mayoría de ocasiones con fuertes tensiones con las autonomías y buscando colaboración y cooperación con ONG que tienen conciertos con el Ejecutivo.Entre las opciones que se han puesto sobre la mesa hasta el momento, según ha podido confirmar ABC, hay una zona militar propiedad del Ministerio de Defensa, que ya puso a disposición el antiguo hospital para convertirlo en una macro morgue, una antigua fábrica de harina, en un campo de fútbol, las naves del Tarajal cercanas al CETI o la ampliación del Puerto de Ceuta. En este último caso, según esas mismas fuentes, incluso se habían iniciado los trámites administrativos correspondientes tanto en el Ministerio de Migraciones como en el de Transportes, que no puso problemas para ceder parte de la instalación.No obstante, aunque la opción parecía la perfecta, un informe de la Guardia Civil desaconsejándolo por razones de seguridad, provocó la unión del Gobierno de Ceuta y de la Delegación del Gobierno, hasta ese momento más alineada con Moncloa, rechazando ese emplazamiento. Esa misma razón obligó a descartar las naves del Tarajal, una de las primeras opciones que se puso sobre la mesa, y que a día de hoy siguen ocupadas de forma ilegal por los inmigrantes que buscan ahí cobijo frente a las altas temperaturas y a la humedad de la ciudad.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Mónica García acusa ahora a Marruecos de utilizar «de manera cruel» a los inmigrantes noticia Si Matteo Salvini: «Marruecos miró a otro lado en Ceuta, pero el Gobierno español ha fracasado» noticia Si Vivas acusa al Gobierno de Sánchez de «falta de respuesta» y «querer maquillar la realidad» en CeutaUna de las grandes preocupaciones en Ceuta con esta decisión de instalar unas carpas que, pese al carácter temporal que dice tendrán desde Migraciones se acabaran convirtiendo en algo más estructural, como mínimo prolongando la estancia en la ciudad de estas más de 1.500 personas, que se suman a otras casi mil del CETI y a los menores, como mínimo un año. Es decir, que los ceutíes tendrán que convivir con alrededor de 4.000 o 5.000 personas más, compartiendo unos servicios sociales ya saturados, hasta que se resuelvan esos expedientes. Juan Jesús Vivas exige al Ejecutivo que devuelva a Marruecos a todos los migrantes posibles. Vivas en su momento ya pidió suspender temporalmente el derecho de asilo, algo que contraviene la normativa internacional, En su primera visita a Ceuta dieciocho días después de la crisis migratoria consecuencia de la invasión del 30 de julio, la ministra de Migraciones, Elma Saiz, ha confirmado la notícia que este mismo lunes avanzaba ABC. Se trata de la reubicación de más de 1.500 personas solicitantes de asilo cuya atención, según una sentencia del Tribunal Supremo, corresponde al Gobierno de España. La voluntad es que su reubicación en estos recusos aparentemente temporales, temporalidad que se alargará varios meses según las fuentes consultadas, permita desalojar los asentamientos en playas como la del Trampolín.La mayoría de estas personas, las más representativas de la crisis migratoria que sí existe dentro de la invasión, proceden de países como Sudán, Mali, el África subsahariana o Argelia. Llegaron a Ceuta tras una larga travesía, normalmente sin recursos, desde sus territorios hasta el norte de Marruecos. Allí, como ha ocurrido tras el 30 de julio, permanecen escondidos en montaña esperando el momento para cruzar. Las imágenes del pasado sábado 15 de agosto evidencian que son muchos los que ahí siguen y que buscan otra oportunidad para cruzar.Su situación agónica, que requiere de una respuesta humanitaria, choca con la realidad de la tensión con la que se vive en Ceuta por la permanencia no solo de estas personas, cuya situación se entiende, si no también de los miles de marroquíes que todavía no han retornado. El principal temor es que el ofrecimiento de una solución habitacional de estas características en la misma ciudad de Ceuta, empuje a muchos de estos ciudadanos a acogerse al programa de protección internacional, obligando a darles una atención mientras se resuelven sus expedientes pese a que estén encaminados al fracaso y mientras sigan en las calles de la ciudad autónoma.Falta de plazasPese a la promesa de aportar soluciones habitacionales urgentes para las miles de personas que siguen durmiendo a la intemperie, el departamento de Saiz no ha dado ningún paso que permita avanzar en esta dirección, ni en la urgencia ceutí ni a lo largo del último año en la península. Con la ministra ausente, siendo la Secretaria de Estado de Migraciones Pilar Cancela, que sí viajó a Ceuta, la que lleva el peso de la gestión, la dejadez de funciones de este departamento sigue cargando la presión sobre las comunidades autónomas, principalmente las receptoras de esta inmigración ilegal por la vía marítima.En los últimos 365 días el Tribunal Supremo se ha pronunciado en distinas ocasiones en contra de la actitud del Ministerio de Migraciones, reprobando su falta de atención a los peticionarios de asilo. De hecho esos escritos del alto tribunal han obligado al departamento de Saiz a mover ficha, asumiendo esa atención, aunque en la mayoría de ocasiones con fuertes tensiones con las autonomías y buscando colaboración y cooperación con ONG que tienen conciertos con el Ejecutivo.Entre las opciones que se han puesto sobre la mesa hasta el momento, según ha podido confirmar ABC, hay una zona militar propiedad del Ministerio de Defensa, que ya puso a disposición el antiguo hospital para convertirlo en una macro morgue, una antigua fábrica de harina, en un campo de fútbol, las naves del Tarajal cercanas al CETI o la ampliación del Puerto de Ceuta. En este último caso, según esas mismas fuentes, incluso se habían iniciado los trámites administrativos correspondientes tanto en el Ministerio de Migraciones como en el de Transportes, que no puso problemas para ceder parte de la instalación.No obstante, aunque la opción parecía la perfecta, un informe de la Guardia Civil desaconsejándolo por razones de seguridad, provocó la unión del Gobierno de Ceuta y de la Delegación del Gobierno, hasta ese momento más alineada con Moncloa, rechazando ese emplazamiento. Esa misma razón obligó a descartar las naves del Tarajal, una de las primeras opciones que se puso sobre la mesa, y que a día de hoy siguen ocupadas de forma ilegal por los inmigrantes que buscan ahí cobijo frente a las altas temperaturas y a la humedad de la ciudad.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Mónica García acusa ahora a Marruecos de utilizar «de manera cruel» a los inmigrantes noticia Si Matteo Salvini: «Marruecos miró a otro lado en Ceuta, pero el Gobierno español ha fracasado» noticia Si Vivas acusa al Gobierno de Sánchez de «falta de respuesta» y «querer maquillar la realidad» en CeutaUna de las grandes preocupaciones en Ceuta con esta decisión de instalar unas carpas que, pese al carácter temporal que dice tendrán desde Migraciones se acabaran convirtiendo en algo más estructural, como mínimo prolongando la estancia en la ciudad de estas más de 1.500 personas, que se suman a otras casi mil del CETI y a los menores, como mínimo un año. Es decir, que los ceutíes tendrán que convivir con alrededor de 4.000 o 5.000 personas más, compartiendo unos servicios sociales ya saturados, hasta que se resuelvan esos expedientes. Juan Jesús Vivas exige al Ejecutivo que devuelva a Marruecos a todos los migrantes posibles. Vivas en su momento ya pidió suspender temporalmente el derecho de asilo, algo que contraviene la normativa internacional, En su primera visita a Ceuta dieciocho días después de la crisis migratoria consecuencia de la invasión del 30 de julio, la ministra de Migraciones, Elma Saiz, ha confirmado la notícia que este mismo lunes avanzaba ABC. Se trata de la reubicación de más de 1.500 personas solicitantes de asilo cuya atención, según una sentencia del Tribunal Supremo, corresponde al Gobierno de España. La voluntad es que su reubicación en estos recusos aparentemente temporales, temporalidad que se alargará varios meses según las fuentes consultadas, permita desalojar los asentamientos en playas como la del Trampolín.La mayoría de estas personas, las más representativas de la crisis migratoria que sí existe dentro de la invasión, proceden de países como Sudán, Mali, el África subsahariana o Argelia. Llegaron a Ceuta tras una larga travesía, normalmente sin recursos, desde sus territorios hasta el norte de Marruecos. Allí, como ha ocurrido tras el 30 de julio, permanecen escondidos en montaña esperando el momento para cruzar. Las imágenes del pasado sábado 15 de agosto evidencian que son muchos los que ahí siguen y que buscan otra oportunidad para cruzar.Su situación agónica, que requiere de una respuesta humanitaria, choca con la realidad de la tensión con la que se vive en Ceuta por la permanencia no solo de estas personas, cuya situación se entiende, si no también de los miles de marroquíes que todavía no han retornado. El principal temor es que el ofrecimiento de una solución habitacional de estas características en la misma ciudad de Ceuta, empuje a muchos de estos ciudadanos a acogerse al programa de protección internacional, obligando a darles una atención mientras se resuelven sus expedientes pese a que estén encaminados al fracaso y mientras sigan en las calles de la ciudad autónoma.Falta de plazasPese a la promesa de aportar soluciones habitacionales urgentes para las miles de personas que siguen durmiendo a la intemperie, el departamento de Saiz no ha dado ningún paso que permita avanzar en esta dirección, ni en la urgencia ceutí ni a lo largo del último año en la península. Con la ministra ausente, siendo la Secretaria de Estado de Migraciones Pilar Cancela, que sí viajó a Ceuta, la que lleva el peso de la gestión, la dejadez de funciones de este departamento sigue cargando la presión sobre las comunidades autónomas, principalmente las receptoras de esta inmigración ilegal por la vía marítima.En los últimos 365 días el Tribunal Supremo se ha pronunciado en distinas ocasiones en contra de la actitud del Ministerio de Migraciones, reprobando su falta de atención a los peticionarios de asilo. De hecho esos escritos del alto tribunal han obligado al departamento de Saiz a mover ficha, asumiendo esa atención, aunque en la mayoría de ocasiones con fuertes tensiones con las autonomías y buscando colaboración y cooperación con ONG que tienen conciertos con el Ejecutivo.Entre las opciones que se han puesto sobre la mesa hasta el momento, según ha podido confirmar ABC, hay una zona militar propiedad del Ministerio de Defensa, que ya puso a disposición el antiguo hospital para convertirlo en una macro morgue, una antigua fábrica de harina, en un campo de fútbol, las naves del Tarajal cercanas al CETI o la ampliación del Puerto de Ceuta. En este último caso, según esas mismas fuentes, incluso se habían iniciado los trámites administrativos correspondientes tanto en el Ministerio de Migraciones como en el de Transportes, que no puso problemas para ceder parte de la instalación.No obstante, aunque la opción parecía la perfecta, un informe de la Guardia Civil desaconsejándolo por razones de seguridad, provocó la unión del Gobierno de Ceuta y de la Delegación del Gobierno, hasta ese momento más alineada con Moncloa, rechazando ese emplazamiento. Esa misma razón obligó a descartar las naves del Tarajal, una de las primeras opciones que se puso sobre la mesa, y que a día de hoy siguen ocupadas de forma ilegal por los inmigrantes que buscan ahí cobijo frente a las altas temperaturas y a la humedad de la ciudad.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Mónica García acusa ahora a Marruecos de utilizar «de manera cruel» a los inmigrantes noticia Si Matteo Salvini: «Marruecos miró a otro lado en Ceuta, pero el Gobierno español ha fracasado» noticia Si Vivas acusa al Gobierno de Sánchez de «falta de respuesta» y «querer maquillar la realidad» en CeutaUna de las grandes preocupaciones en Ceuta con esta decisión de instalar unas carpas que, pese al carácter temporal que dice tendrán desde Migraciones se acabaran convirtiendo en algo más estructural, como mínimo prolongando la estancia en la ciudad de estas más de 1.500 personas, que se suman a otras casi mil del CETI y a los menores, como mínimo un año. Es decir, que los ceutíes tendrán que convivir con alrededor de 4.000 o 5.000 personas más, compartiendo unos servicios sociales ya saturados, hasta que se resuelvan esos expedientes. Juan Jesús Vivas exige al Ejecutivo que devuelva a Marruecos a todos los migrantes posibles. Vivas en su momento ya pidió suspender temporalmente el derecho de asilo, algo que contraviene la normativa internacional, RSS de noticias de espana
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