La línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla es uno de los corredores ferroviarios con mayor demanda en España, con más de ocho millones de viajeros al año. El accidente de Urda, en el que murieron 69 personas, ha sido el segundo en lo que va de año del mismo corredor y suma, con el de Adamuz, más de un centenar de víctimas mortales.Según ha informado el ministro de Transportes tras el primer Consejo de Ministros celebrado tras la tragedia en Urda, las frecuencias en esta línea van a reducirse para llevar a cabo los trabajos de finalización del despliegue total del ERTMS N2 en la línea Madrid – Sevilla, lo que durará previsiblemente hasta comienzos de 2027. Durante este periodo, y para intentar que la reducción de la capacidad sea mínima, la intención es utilizar trenes de doble composición, según ha explicado Puente, de forma que se junten dos unidades para duplicar las plazas y que no se vean afectadas pese a reducir los trenes en circulación. La medida sólo afectará a este corredor y no se extenderá al resto, que asegura el ministro Puente, tienen una mayor capacidad aún. Pese a esta revisión de frecuencias, el titular de Transportes ha querido recalcar que «la red española no está saturada» y ha querido desvincular el accidente de la liberalización del servicio.Esta medida está incluida en el plan que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros para reforzar la seguridad ferroviaria y evitar que accidentes como el de Urda vuelvan a ocurrir. El plan, elaborado por ADIF y el Ministerio de Transportes, incluye la creación de un software para los centros de control que cuente con alertas automáticas, libros electrónicos de telefonemas, ‘checklist’ de validación, y una ergonomía visual mejorada que permita entender con más facilidad la ubicación de los trenes y la situación de las vías.También prevé la creación de un agente de Inteligencia Artificial y un gemelo digital de la red que se encargue de supervisar el funcionamiento del sistema, anticipar escenarios, detectar anomalías, y monitorizar conversaciones entre maquinistas y controladores, lo que facilitaría el trabajo de los empleados y minimizaría la posibilidad de fallo humano.Cambio en los protocolosEl plan del Gobierno afecta también a los protocolos con los que se trabaja en la actualidad para introducir mecanismos de validación cruzada. A partir de ahora, todas las decisiones que se tomen en un centro de control en momentos de circulación “degradada”, es decir, cuando no se cuente con la asistencia de sistemas de bloqueo automático, estarán supervisadas y tendrán que ser validadas por al menos un segundo controlador humano. Además, se revisará la normativa y la operativa del sistema por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y se elaborará un estudio técnico con expertos independientes para valorar la implantación de medidas adicionales de seguridad pasiva en los vagones. Por ejemplo, el rediseño de los espacios de equipajes para convertirlos en compartimentos cerrados que eviten que salgan despedidos en caso de frenazos bruscos o impactos.Mejoras laborales de los controladores y refuerzo de plantillasEn el aspecto de los recursos humanos, el plan contempla mejora de las condiciones laborales de los controladores y el refuerzo de las plantillas. Entre otras mejoras, se modificará el artículo 38 del RDSOIF para adecuar el desarrollo de los descansos de los reguladores de tráfico, adaptándolos a los picos de mayor exigencia, y se extenderán los protocolos de control de fatiga a otros perfiles críticos como el personal de seguridad en obras ferroviarias. Asimismo, se ampliarán los mecanismos de formación continua de los controladores, con mentorías, nuevas acreditaciones y simulacros regulares para entrenar la gestión de situaciones no habituales. La línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla es uno de los corredores ferroviarios con mayor demanda en España, con más de ocho millones de viajeros al año. El accidente de Urda, en el que murieron 69 personas, ha sido el segundo en lo que va de año del mismo corredor y suma, con el de Adamuz, más de un centenar de víctimas mortales.Según ha informado el ministro de Transportes tras el primer Consejo de Ministros celebrado tras la tragedia en Urda, las frecuencias en esta línea van a reducirse para llevar a cabo los trabajos de finalización del despliegue total del ERTMS N2 en la línea Madrid – Sevilla, lo que durará previsiblemente hasta comienzos de 2027. Durante este periodo, y para intentar que la reducción de la capacidad sea mínima, la intención es utilizar trenes de doble composición, según ha explicado Puente, de forma que se junten dos unidades para duplicar las plazas y que no se vean afectadas pese a reducir los trenes en circulación. La medida sólo afectará a este corredor y no se extenderá al resto, que asegura el ministro Puente, tienen una mayor capacidad aún. Pese a esta revisión de frecuencias, el titular de Transportes ha querido recalcar que «la red española no está saturada» y ha querido desvincular el accidente de la liberalización del servicio.Esta medida está incluida en el plan que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros para reforzar la seguridad ferroviaria y evitar que accidentes como el de Urda vuelvan a ocurrir. El plan, elaborado por ADIF y el Ministerio de Transportes, incluye la creación de un software para los centros de control que cuente con alertas automáticas, libros electrónicos de telefonemas, ‘checklist’ de validación, y una ergonomía visual mejorada que permita entender con más facilidad la ubicación de los trenes y la situación de las vías.También prevé la creación de un agente de Inteligencia Artificial y un gemelo digital de la red que se encargue de supervisar el funcionamiento del sistema, anticipar escenarios, detectar anomalías, y monitorizar conversaciones entre maquinistas y controladores, lo que facilitaría el trabajo de los empleados y minimizaría la posibilidad de fallo humano.Cambio en los protocolosEl plan del Gobierno afecta también a los protocolos con los que se trabaja en la actualidad para introducir mecanismos de validación cruzada. A partir de ahora, todas las decisiones que se tomen en un centro de control en momentos de circulación “degradada”, es decir, cuando no se cuente con la asistencia de sistemas de bloqueo automático, estarán supervisadas y tendrán que ser validadas por al menos un segundo controlador humano. Además, se revisará la normativa y la operativa del sistema por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y se elaborará un estudio técnico con expertos independientes para valorar la implantación de medidas adicionales de seguridad pasiva en los vagones. Por ejemplo, el rediseño de los espacios de equipajes para convertirlos en compartimentos cerrados que eviten que salgan despedidos en caso de frenazos bruscos o impactos.Mejoras laborales de los controladores y refuerzo de plantillasEn el aspecto de los recursos humanos, el plan contempla mejora de las condiciones laborales de los controladores y el refuerzo de las plantillas. Entre otras mejoras, se modificará el artículo 38 del RDSOIF para adecuar el desarrollo de los descansos de los reguladores de tráfico, adaptándolos a los picos de mayor exigencia, y se extenderán los protocolos de control de fatiga a otros perfiles críticos como el personal de seguridad en obras ferroviarias. Asimismo, se ampliarán los mecanismos de formación continua de los controladores, con mentorías, nuevas acreditaciones y simulacros regulares para entrenar la gestión de situaciones no habituales. La línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla es uno de los corredores ferroviarios con mayor demanda en España, con más de ocho millones de viajeros al año. El accidente de Urda, en el que murieron 69 personas, ha sido el segundo en lo que va de año del mismo corredor y suma, con el de Adamuz, más de un centenar de víctimas mortales.Según ha informado el ministro de Transportes tras el primer Consejo de Ministros celebrado tras la tragedia en Urda, las frecuencias en esta línea van a reducirse para llevar a cabo los trabajos de finalización del despliegue total del ERTMS N2 en la línea Madrid – Sevilla, lo que durará previsiblemente hasta comienzos de 2027. Durante este periodo, y para intentar que la reducción de la capacidad sea mínima, la intención es utilizar trenes de doble composición, según ha explicado Puente, de forma que se junten dos unidades para duplicar las plazas y que no se vean afectadas pese a reducir los trenes en circulación. La medida sólo afectará a este corredor y no se extenderá al resto, que asegura el ministro Puente, tienen una mayor capacidad aún. Pese a esta revisión de frecuencias, el titular de Transportes ha querido recalcar que «la red española no está saturada» y ha querido desvincular el accidente de la liberalización del servicio.Esta medida está incluida en el plan que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros para reforzar la seguridad ferroviaria y evitar que accidentes como el de Urda vuelvan a ocurrir. El plan, elaborado por ADIF y el Ministerio de Transportes, incluye la creación de un software para los centros de control que cuente con alertas automáticas, libros electrónicos de telefonemas, ‘checklist’ de validación, y una ergonomía visual mejorada que permita entender con más facilidad la ubicación de los trenes y la situación de las vías.También prevé la creación de un agente de Inteligencia Artificial y un gemelo digital de la red que se encargue de supervisar el funcionamiento del sistema, anticipar escenarios, detectar anomalías, y monitorizar conversaciones entre maquinistas y controladores, lo que facilitaría el trabajo de los empleados y minimizaría la posibilidad de fallo humano.Cambio en los protocolosEl plan del Gobierno afecta también a los protocolos con los que se trabaja en la actualidad para introducir mecanismos de validación cruzada. A partir de ahora, todas las decisiones que se tomen en un centro de control en momentos de circulación “degradada”, es decir, cuando no se cuente con la asistencia de sistemas de bloqueo automático, estarán supervisadas y tendrán que ser validadas por al menos un segundo controlador humano. Además, se revisará la normativa y la operativa del sistema por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y se elaborará un estudio técnico con expertos independientes para valorar la implantación de medidas adicionales de seguridad pasiva en los vagones. Por ejemplo, el rediseño de los espacios de equipajes para convertirlos en compartimentos cerrados que eviten que salgan despedidos en caso de frenazos bruscos o impactos.Mejoras laborales de los controladores y refuerzo de plantillasEn el aspecto de los recursos humanos, el plan contempla mejora de las condiciones laborales de los controladores y el refuerzo de las plantillas. Entre otras mejoras, se modificará el artículo 38 del RDSOIF para adecuar el desarrollo de los descansos de los reguladores de tráfico, adaptándolos a los picos de mayor exigencia, y se extenderán los protocolos de control de fatiga a otros perfiles críticos como el personal de seguridad en obras ferroviarias. Asimismo, se ampliarán los mecanismos de formación continua de los controladores, con mentorías, nuevas acreditaciones y simulacros regulares para entrenar la gestión de situaciones no habituales. RSS de noticias de economia
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