La incertidumbre generada tras la comparecencia el viernes pasado de Óscar Puente, ministro de Transportes, tras la tragedia ferroviaria en Urda (Toledo), es total en Zaragoza. Miles de familias dependen del corredor Madrid-Barcelona bien por razones personales, bien laborales en la capital de Aragón; por no hablar de las industrias y la merma en el tejido económico, social y productivo que supondría el planteamiento de Puente de detener la línea hasta resolver los problemas de inseguridad. La pregunta la ha lanzado esta mañana de 3 de noviembre el consejero autonómico del ramo, Octavio López, pero está en boca de todos en Aragón: «Cuando el ministro Puente dice que el tramo Madrid-Calatayud es manifiestamente mejorable en cuestiones de seguridad ferroviaria, ¿quiere decir que hasta ahora viajábamos inseguros? Necesitamos transparencia?». Aunque hoy el ministro Puente ha matizado estas palabras y ha clamado por las desventajas que supondría cortar la línea, ya tiene en la mesa de su despacho la misiva remitida por el Gobierno de Aragón pidiéndole explicaciones. El consejero de Transportes del Gobierno de Aragón ha remitido, en nombre de la comunidad y su presidente, Jorge Azcón, dicha carta en la que solicita al Ministerio una auditoría independiente sobre el estado de la vía -lo mismo que, por otra parte, ha hecho otro barón popular, Juanma Moreno, indagando sobre el corredor a Andalucía-; también ha encargado un informe completo a la Fundación Basilio Paraíso sobre el impacto negativo que tendría sobre la región la paralización de esta vía durante una temporada; así como ha anunciado una reunión el próximo jueves con los principales agentes sociales y patronales (CEOE Aragón, Cepyme) para advertir las repercusiones en la industria y las empresas aragonesas. El consejero, sensibilizado especialmente también después de un fin de semana donde ha estado compartiendo duelo con la familia de la exministra de Trabajo Fátima Báñez -cuyo fallecimiento ha atravesado como una daga el corazón de la familia popular- ha afirmado que no quiere hacer demagogia con el accidente reciente en Urda , pero como servidores públicos preocupa enormemente la gravedad de las palabras de Puente. «Ha pasado de anunciar que iríamos a 350 kilómetros por hora en esta línea Madrid-Barcelona a plantear pararla», de 350 a 0 km/h, «en menos de un año», ha llamado la atención López. La comunidad autónoma aragonesa arrastra ahora mismo diez asuntos de déficit ferroviario que preocupan a López, que ha enumerado la línea a Canfranc, la posible llegada del AVE a Huesca o el corredor Mediterráneo-Cantábrico, con la doble electrificación pendiente del tramo Teruel-Sagunto, como ejes pendientes. No obstante, es la línea de Madrid-Barcelona con parada en Calatayud y Zaragoza la más rentable para la región, así como la única de los tres grandes corredores que todavía revierte ingresos al Estado (un 6% más de gastos al año). En consecuencia, el consejero ha planteado posibles alternativas que no bascularían entre la dicotomía de o mantener la línea tal y como está o detenerla. Entre esas opciones, estaría el refuerzo del trabajo nocturno en la seguridad. Noticia en ampliación La incertidumbre generada tras la comparecencia el viernes pasado de Óscar Puente, ministro de Transportes, tras la tragedia ferroviaria en Urda (Toledo), es total en Zaragoza. Miles de familias dependen del corredor Madrid-Barcelona bien por razones personales, bien laborales en la capital de Aragón; por no hablar de las industrias y la merma en el tejido económico, social y productivo que supondría el planteamiento de Puente de detener la línea hasta resolver los problemas de inseguridad. La pregunta la ha lanzado esta mañana de 3 de noviembre el consejero autonómico del ramo, Octavio López, pero está en boca de todos en Aragón: «Cuando el ministro Puente dice que el tramo Madrid-Calatayud es manifiestamente mejorable en cuestiones de seguridad ferroviaria, ¿quiere decir que hasta ahora viajábamos inseguros? Necesitamos transparencia?». Aunque hoy el ministro Puente ha matizado estas palabras y ha clamado por las desventajas que supondría cortar la línea, ya tiene en la mesa de su despacho la misiva remitida por el Gobierno de Aragón pidiéndole explicaciones. El consejero de Transportes del Gobierno de Aragón ha remitido, en nombre de la comunidad y su presidente, Jorge Azcón, dicha carta en la que solicita al Ministerio una auditoría independiente sobre el estado de la vía -lo mismo que, por otra parte, ha hecho otro barón popular, Juanma Moreno, indagando sobre el corredor a Andalucía-; también ha encargado un informe completo a la Fundación Basilio Paraíso sobre el impacto negativo que tendría sobre la región la paralización de esta vía durante una temporada; así como ha anunciado una reunión el próximo jueves con los principales agentes sociales y patronales (CEOE Aragón, Cepyme) para advertir las repercusiones en la industria y las empresas aragonesas. El consejero, sensibilizado especialmente también después de un fin de semana donde ha estado compartiendo duelo con la familia de la exministra de Trabajo Fátima Báñez -cuyo fallecimiento ha atravesado como una daga el corazón de la familia popular- ha afirmado que no quiere hacer demagogia con el accidente reciente en Urda , pero como servidores públicos preocupa enormemente la gravedad de las palabras de Puente. «Ha pasado de anunciar que iríamos a 350 kilómetros por hora en esta línea Madrid-Barcelona a plantear pararla», de 350 a 0 km/h, «en menos de un año», ha llamado la atención López. La comunidad autónoma aragonesa arrastra ahora mismo diez asuntos de déficit ferroviario que preocupan a López, que ha enumerado la línea a Canfranc, la posible llegada del AVE a Huesca o el corredor Mediterráneo-Cantábrico, con la doble electrificación pendiente del tramo Teruel-Sagunto, como ejes pendientes. No obstante, es la línea de Madrid-Barcelona con parada en Calatayud y Zaragoza la más rentable para la región, así como la única de los tres grandes corredores que todavía revierte ingresos al Estado (un 6% más de gastos al año). En consecuencia, el consejero ha planteado posibles alternativas que no bascularían entre la dicotomía de o mantener la línea tal y como está o detenerla. Entre esas opciones, estaría el refuerzo del trabajo nocturno en la seguridad. Noticia en ampliación La incertidumbre generada tras la comparecencia el viernes pasado de Óscar Puente, ministro de Transportes, tras la tragedia ferroviaria en Urda (Toledo), es total en Zaragoza. Miles de familias dependen del corredor Madrid-Barcelona bien por razones personales, bien laborales en la capital de Aragón; por no hablar de las industrias y la merma en el tejido económico, social y productivo que supondría el planteamiento de Puente de detener la línea hasta resolver los problemas de inseguridad. La pregunta la ha lanzado esta mañana de 3 de noviembre el consejero autonómico del ramo, Octavio López, pero está en boca de todos en Aragón: «Cuando el ministro Puente dice que el tramo Madrid-Calatayud es manifiestamente mejorable en cuestiones de seguridad ferroviaria, ¿quiere decir que hasta ahora viajábamos inseguros? Necesitamos transparencia?». Aunque hoy el ministro Puente ha matizado estas palabras y ha clamado por las desventajas que supondría cortar la línea, ya tiene en la mesa de su despacho la misiva remitida por el Gobierno de Aragón pidiéndole explicaciones. El consejero de Transportes del Gobierno de Aragón ha remitido, en nombre de la comunidad y su presidente, Jorge Azcón, dicha carta en la que solicita al Ministerio una auditoría independiente sobre el estado de la vía -lo mismo que, por otra parte, ha hecho otro barón popular, Juanma Moreno, indagando sobre el corredor a Andalucía-; también ha encargado un informe completo a la Fundación Basilio Paraíso sobre el impacto negativo que tendría sobre la región la paralización de esta vía durante una temporada; así como ha anunciado una reunión el próximo jueves con los principales agentes sociales y patronales (CEOE Aragón, Cepyme) para advertir las repercusiones en la industria y las empresas aragonesas. El consejero, sensibilizado especialmente también después de un fin de semana donde ha estado compartiendo duelo con la familia de la exministra de Trabajo Fátima Báñez -cuyo fallecimiento ha atravesado como una daga el corazón de la familia popular- ha afirmado que no quiere hacer demagogia con el accidente reciente en Urda , pero como servidores públicos preocupa enormemente la gravedad de las palabras de Puente. «Ha pasado de anunciar que iríamos a 350 kilómetros por hora en esta línea Madrid-Barcelona a plantear pararla», de 350 a 0 km/h, «en menos de un año», ha llamado la atención López. La comunidad autónoma aragonesa arrastra ahora mismo diez asuntos de déficit ferroviario que preocupan a López, que ha enumerado la línea a Canfranc, la posible llegada del AVE a Huesca o el corredor Mediterráneo-Cantábrico, con la doble electrificación pendiente del tramo Teruel-Sagunto, como ejes pendientes. No obstante, es la línea de Madrid-Barcelona con parada en Calatayud y Zaragoza la más rentable para la región, así como la única de los tres grandes corredores que todavía revierte ingresos al Estado (un 6% más de gastos al año). En consecuencia, el consejero ha planteado posibles alternativas que no bascularían entre la dicotomía de o mantener la línea tal y como está o detenerla. Entre esas opciones, estaría el refuerzo del trabajo nocturno en la seguridad. Noticia en ampliación RSS de noticias de espana
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