Andalucía se enfrenta a una catástrofe ambiental de dimensiones históricas. El devastador incendio originado en el municipio de Los Gallardos y que se ha cobrado la vida de al menos 12 personas que aún no han sido identificadas, se ha convertido en el peor siniestro forestal registrado en la historia de la comunidad autónoma. Su virulencia ha sido tal que, por sí solo, ha arrasado 7.000 hectáreas de terreno, prácticamente la misma superficie (7.200 hectáreas) que se había quemado en toda la región desde el inicio de este año 2026 hasta finales del pasado mes de junio.De hecho según los datos que daba a conocer la Junta de Andalucía el pasado 26 de junio, hasta esta fecha habían ardido 7.259 hectáreas en incendios forestales y se habían producido casi 290 intervenciones del Infoca en todo el año. Con este trágico suceso y las cifras del fuego que aún no ha sido controlado, el balance provisional de territorio calcinado en Andalucía se duplica de golpe, alcanzando las 14.200 hectáreas.Más allá de las alarmantes cifras, está claro que el incendio tendrá un impacto crítico y duradero en el patrimonio natural andaluz. Las llamas han devorado zonas de esparto y matorral, plantas que, según los expertos, actúan como una mecha y que provocaron que en algunos momentos el fuego avanzara a una velocidad de cien metros por minuto.Una vez que el fuego quede controlado habrá que realizar las tareas de evaluación de daños sobre el terreno, mientras la comunidad asimila el impacto de una herida ambiental que tardará en cicatrizar. Andalucía se enfrenta a una catástrofe ambiental de dimensiones históricas. El devastador incendio originado en el municipio de Los Gallardos y que se ha cobrado la vida de al menos 12 personas que aún no han sido identificadas, se ha convertido en el peor siniestro forestal registrado en la historia de la comunidad autónoma. Su virulencia ha sido tal que, por sí solo, ha arrasado 7.000 hectáreas de terreno, prácticamente la misma superficie (7.200 hectáreas) que se había quemado en toda la región desde el inicio de este año 2026 hasta finales del pasado mes de junio.De hecho según los datos que daba a conocer la Junta de Andalucía el pasado 26 de junio, hasta esta fecha habían ardido 7.259 hectáreas en incendios forestales y se habían producido casi 290 intervenciones del Infoca en todo el año. Con este trágico suceso y las cifras del fuego que aún no ha sido controlado, el balance provisional de territorio calcinado en Andalucía se duplica de golpe, alcanzando las 14.200 hectáreas.Más allá de las alarmantes cifras, está claro que el incendio tendrá un impacto crítico y duradero en el patrimonio natural andaluz. Las llamas han devorado zonas de esparto y matorral, plantas que, según los expertos, actúan como una mecha y que provocaron que en algunos momentos el fuego avanzara a una velocidad de cien metros por minuto.Una vez que el fuego quede controlado habrá que realizar las tareas de evaluación de daños sobre el terreno, mientras la comunidad asimila el impacto de una herida ambiental que tardará en cicatrizar. Andalucía se enfrenta a una catástrofe ambiental de dimensiones históricas. El devastador incendio originado en el municipio de Los Gallardos y que se ha cobrado la vida de al menos 12 personas que aún no han sido identificadas, se ha convertido en el peor siniestro forestal registrado en la historia de la comunidad autónoma. Su virulencia ha sido tal que, por sí solo, ha arrasado 7.000 hectáreas de terreno, prácticamente la misma superficie (7.200 hectáreas) que se había quemado en toda la región desde el inicio de este año 2026 hasta finales del pasado mes de junio.De hecho según los datos que daba a conocer la Junta de Andalucía el pasado 26 de junio, hasta esta fecha habían ardido 7.259 hectáreas en incendios forestales y se habían producido casi 290 intervenciones del Infoca en todo el año. Con este trágico suceso y las cifras del fuego que aún no ha sido controlado, el balance provisional de territorio calcinado en Andalucía se duplica de golpe, alcanzando las 14.200 hectáreas.Más allá de las alarmantes cifras, está claro que el incendio tendrá un impacto crítico y duradero en el patrimonio natural andaluz. Las llamas han devorado zonas de esparto y matorral, plantas que, según los expertos, actúan como una mecha y que provocaron que en algunos momentos el fuego avanzara a una velocidad de cien metros por minuto.Una vez que el fuego quede controlado habrá que realizar las tareas de evaluación de daños sobre el terreno, mientras la comunidad asimila el impacto de una herida ambiental que tardará en cicatrizar. RSS de noticias de espana/andalucia
Noticias Similares
