Agradecido. Ese es el sentimiento que en estos momentos más define a Andrés Hurtado, el murciano de Puebla de Soto que, a principios de este mes, se convertía en el protagonista de una de las historias más sorprendentes del año: devolver un cuadro de Sorolla, valorado en 150.000 euros, a su legítimo dueño, después de que éste se lo olvidara tirado en una calle de Sevilla.
Semanas más tarde de su heroica actuación, Andrés confirma que se ha gastado el dinero en dos regalos para su madre y en un pequeño viaje a Asturias, aunque aún conserva una pequeña cantidad.
Agradecido. Ese es el sentimiento que en estos momentos más define a Andrés Hurtado, el murciano de Puebla de Soto que, a principios de este mes, se convertía en el protagonista de una de las historias más sorprendentes del año: devolver un cuadro de Sorolla, valorado en 150.000 euros, a su legítimo dueño, después de que éste se lo olvidara tirado en una calle de Sevilla.
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