Hay carteles que llevan días, e incluso semanas, colgando de los escaparates de los negocios anunciando las bajadas de precios. Más gente con bolsas cargadas con sus compras por las calles. Aunque hace años -allá por 2012- que la liberalización quitó los ‘corsés’ de unas fechas marcadas para reducir los precios, hay épocas que siguen marcadas en el calendario tradicional de consumidores y vendedores como las de las rebajas. Y este año, las de verano llegan para el pequeño comercio de Castilla marcadas por el «optimismo». Así lo señalaba la patronal del sector, Conferco, cuyas previsiones apuntan a una «campaña mejor que la del pasado verano».«Las tiendas de Castilla y León llegan a estas rebajas con mucho género y una oferta muy variada», defiende el presidente de la Confederación, Adolfo Sainz. «Es fundamental dar salida a ese stock y recuperar liquidez para afrontar con mayor fortaleza la segunda mitad del año después de una primavera que no ha sido todo lo dinámica que esperábamos», apostilla, a la vez que asegura que esos almacenes con gran cantidad de género deben suponer «una magnífica oportunidad» para que los clientes encuentran «una gran diversidad de productos con descuentos reales».Y ahí está uno de los ‘peros’ del pequeño comercio a los periodos ya no tasados en tiempo para las rebajas. No sólo porque desde Conferco consideran que la liberalización «ha desvirtuado completamente el concepto de rebajas» hasta el extremo de vivir «prácticamente en promociones continuas durante todo el año», sino porque eso «genera confusión» en los consumidores y además, denuncia Sainz, «sitúa al pequeño comercio en una clara situación de desventaja frente a las grandes cadenas y las plataformas de venta on-line».De ahí que, pese a ese «optimismo» con el que arrancan la campaña de rebajas, desde la Confederación de Comercio de Castilla y León vuelvan a aprovechar para «reclamar a las administraciones» una regulación «clara» de los periodos de rebajas «que permita recuperar su verdadero sentido comercial y poner fin a la liberalización permanente de ofertas y descuentos».Esos precios a la baja sobre los que también llaman la atención. «El pequeño comercio hace un esfuerzo real reduciendo sus ya ajustados márgenes para ofrecer descuentos auténticos», defiende el presidente de la patronal del sector en la Comunidad. «En cambio, seguimos viendo campaña de rebajas con el 60, 70 u 80 por ciento», apostilla Sainz para llamar al consumidor a «reflexionar si responden realmente a una bajada efectiva del precio o a estrategias comerciales que desvirtúan el mercado».«Aparentar descuentos»Por eso vuelve a insistir «en la necesidad de reforzar la vigilancia sobre las falsas rebajas y las prácticas comerciales engañosas que siguen produciéndose en determinadas plataformas de venta por internet». Por contra, desde Conferco recalcan su defensa de las reducciones de precios que llevan a cabo en el pequeño comercio en este periodo, con rebajas «reales -de hasta el 30 por ciento inicialmente-, aplicadas sobre productos que ya estaban a la venta durante la temporada y cuyos precios no se incrementan previamente para aparentar descuentos posteriores».Defienden las fechas clásicas. Incluso que «los negocios de Castilla y León saben respetar y adaptarse a la realidad y tradiciones de cada provincia» por más que de nuevo la campaña vuelva a «estar marcada por el adelanto generalizado promovido por las grandes cadenas comerciales» incluso antes de acaba junio. Así, ejemplifican desde Conferco, en Soria han aguardado a que acabaran las fiestas de san Juan para colgar los carteles y en Burgos las celebraciones de san Pedro «están condicionando estos primeros días de actividad». En general, en las principales ciudades, «ya se aprecia un importante movimiento comercial», reconocen, si bien en las localidades más pequeñas esperan que un goteo «constante» y «más distribuido» en las próximas semanas.El sector estima un gasto medio por personas superior a los cien euros en este periodo, con un incremento de las operaciones cercano al cinco por cientoPese a estas dificultades, el «optimismo» de Conferco se traduce en que en el pequeño comercio de Castilla y León tienen «mejores expectativas de ventas» que en la campaña del pasado verano. Sus cálculos apuntan a un gasto medio por consumidor superior a los cien euros, sobre todo en moda, textil y calzado, así como televisores y otros productos tecnológicos en los que confían tenga también su tirón del Mundial de fútbol. Con un incremento total de las operaciones cercano al cinco por ciento en comparación con una temporada de rebajas en el verano de 2025 «que resultó especialmente discreta».Aunque cálculos de empresas cifraban en más de 55.000 las contrataciones de verano en Castilla y León este año, desde el pequeño comercio «no prevén realizar contrataciones específicas» en este periodo. «Centrarán sus esfuerzos en reorganizar las plantillas habituales para cubrir las vacaciones del personal y mantener la calidad del servicio», explican desde Conferco, por lo que señalan que en materia de empleo lo que mandará es la «estabilidad».Desde la Confederación del pequeño comercio defienden el papel «estratégico» del sector en Castilla y León, con unos 120.000 empleos y una aportación cercana al diez por ciento del PIB (Producto Interior Bruto) regional. Así como su «papel esencial» en la «cohesión social y territorial, especialmente en el medio rural». De ahí también su llamada para comprar en este periodo en estos establecimientos. «Comprar en el comercio local es apostar por el empleo, por nuestras ciudades y pueblos y por un modelo comercial que genera riqueza, mantiene vivas nuestras calles y barrios y ofrece un trato cercano y profesional», recalca Adolfo Sainz. Hay carteles que llevan días, e incluso semanas, colgando de los escaparates de los negocios anunciando las bajadas de precios. Más gente con bolsas cargadas con sus compras por las calles. Aunque hace años -allá por 2012- que la liberalización quitó los ‘corsés’ de unas fechas marcadas para reducir los precios, hay épocas que siguen marcadas en el calendario tradicional de consumidores y vendedores como las de las rebajas. Y este año, las de verano llegan para el pequeño comercio de Castilla marcadas por el «optimismo». Así lo señalaba la patronal del sector, Conferco, cuyas previsiones apuntan a una «campaña mejor que la del pasado verano».«Las tiendas de Castilla y León llegan a estas rebajas con mucho género y una oferta muy variada», defiende el presidente de la Confederación, Adolfo Sainz. «Es fundamental dar salida a ese stock y recuperar liquidez para afrontar con mayor fortaleza la segunda mitad del año después de una primavera que no ha sido todo lo dinámica que esperábamos», apostilla, a la vez que asegura que esos almacenes con gran cantidad de género deben suponer «una magnífica oportunidad» para que los clientes encuentran «una gran diversidad de productos con descuentos reales».Y ahí está uno de los ‘peros’ del pequeño comercio a los periodos ya no tasados en tiempo para las rebajas. No sólo porque desde Conferco consideran que la liberalización «ha desvirtuado completamente el concepto de rebajas» hasta el extremo de vivir «prácticamente en promociones continuas durante todo el año», sino porque eso «genera confusión» en los consumidores y además, denuncia Sainz, «sitúa al pequeño comercio en una clara situación de desventaja frente a las grandes cadenas y las plataformas de venta on-line».De ahí que, pese a ese «optimismo» con el que arrancan la campaña de rebajas, desde la Confederación de Comercio de Castilla y León vuelvan a aprovechar para «reclamar a las administraciones» una regulación «clara» de los periodos de rebajas «que permita recuperar su verdadero sentido comercial y poner fin a la liberalización permanente de ofertas y descuentos».Esos precios a la baja sobre los que también llaman la atención. «El pequeño comercio hace un esfuerzo real reduciendo sus ya ajustados márgenes para ofrecer descuentos auténticos», defiende el presidente de la patronal del sector en la Comunidad. «En cambio, seguimos viendo campaña de rebajas con el 60, 70 u 80 por ciento», apostilla Sainz para llamar al consumidor a «reflexionar si responden realmente a una bajada efectiva del precio o a estrategias comerciales que desvirtúan el mercado».«Aparentar descuentos»Por eso vuelve a insistir «en la necesidad de reforzar la vigilancia sobre las falsas rebajas y las prácticas comerciales engañosas que siguen produciéndose en determinadas plataformas de venta por internet». Por contra, desde Conferco recalcan su defensa de las reducciones de precios que llevan a cabo en el pequeño comercio en este periodo, con rebajas «reales -de hasta el 30 por ciento inicialmente-, aplicadas sobre productos que ya estaban a la venta durante la temporada y cuyos precios no se incrementan previamente para aparentar descuentos posteriores».Defienden las fechas clásicas. Incluso que «los negocios de Castilla y León saben respetar y adaptarse a la realidad y tradiciones de cada provincia» por más que de nuevo la campaña vuelva a «estar marcada por el adelanto generalizado promovido por las grandes cadenas comerciales» incluso antes de acaba junio. Así, ejemplifican desde Conferco, en Soria han aguardado a que acabaran las fiestas de san Juan para colgar los carteles y en Burgos las celebraciones de san Pedro «están condicionando estos primeros días de actividad». En general, en las principales ciudades, «ya se aprecia un importante movimiento comercial», reconocen, si bien en las localidades más pequeñas esperan que un goteo «constante» y «más distribuido» en las próximas semanas.El sector estima un gasto medio por personas superior a los cien euros en este periodo, con un incremento de las operaciones cercano al cinco por cientoPese a estas dificultades, el «optimismo» de Conferco se traduce en que en el pequeño comercio de Castilla y León tienen «mejores expectativas de ventas» que en la campaña del pasado verano. Sus cálculos apuntan a un gasto medio por consumidor superior a los cien euros, sobre todo en moda, textil y calzado, así como televisores y otros productos tecnológicos en los que confían tenga también su tirón del Mundial de fútbol. Con un incremento total de las operaciones cercano al cinco por ciento en comparación con una temporada de rebajas en el verano de 2025 «que resultó especialmente discreta».Aunque cálculos de empresas cifraban en más de 55.000 las contrataciones de verano en Castilla y León este año, desde el pequeño comercio «no prevén realizar contrataciones específicas» en este periodo. «Centrarán sus esfuerzos en reorganizar las plantillas habituales para cubrir las vacaciones del personal y mantener la calidad del servicio», explican desde Conferco, por lo que señalan que en materia de empleo lo que mandará es la «estabilidad».Desde la Confederación del pequeño comercio defienden el papel «estratégico» del sector en Castilla y León, con unos 120.000 empleos y una aportación cercana al diez por ciento del PIB (Producto Interior Bruto) regional. Así como su «papel esencial» en la «cohesión social y territorial, especialmente en el medio rural». De ahí también su llamada para comprar en este periodo en estos establecimientos. «Comprar en el comercio local es apostar por el empleo, por nuestras ciudades y pueblos y por un modelo comercial que genera riqueza, mantiene vivas nuestras calles y barrios y ofrece un trato cercano y profesional», recalca Adolfo Sainz. Hay carteles que llevan días, e incluso semanas, colgando de los escaparates de los negocios anunciando las bajadas de precios. Más gente con bolsas cargadas con sus compras por las calles. Aunque hace años -allá por 2012- que la liberalización quitó los ‘corsés’ de unas fechas marcadas para reducir los precios, hay épocas que siguen marcadas en el calendario tradicional de consumidores y vendedores como las de las rebajas. Y este año, las de verano llegan para el pequeño comercio de Castilla marcadas por el «optimismo». Así lo señalaba la patronal del sector, Conferco, cuyas previsiones apuntan a una «campaña mejor que la del pasado verano».«Las tiendas de Castilla y León llegan a estas rebajas con mucho género y una oferta muy variada», defiende el presidente de la Confederación, Adolfo Sainz. «Es fundamental dar salida a ese stock y recuperar liquidez para afrontar con mayor fortaleza la segunda mitad del año después de una primavera que no ha sido todo lo dinámica que esperábamos», apostilla, a la vez que asegura que esos almacenes con gran cantidad de género deben suponer «una magnífica oportunidad» para que los clientes encuentran «una gran diversidad de productos con descuentos reales».Y ahí está uno de los ‘peros’ del pequeño comercio a los periodos ya no tasados en tiempo para las rebajas. No sólo porque desde Conferco consideran que la liberalización «ha desvirtuado completamente el concepto de rebajas» hasta el extremo de vivir «prácticamente en promociones continuas durante todo el año», sino porque eso «genera confusión» en los consumidores y además, denuncia Sainz, «sitúa al pequeño comercio en una clara situación de desventaja frente a las grandes cadenas y las plataformas de venta on-line».De ahí que, pese a ese «optimismo» con el que arrancan la campaña de rebajas, desde la Confederación de Comercio de Castilla y León vuelvan a aprovechar para «reclamar a las administraciones» una regulación «clara» de los periodos de rebajas «que permita recuperar su verdadero sentido comercial y poner fin a la liberalización permanente de ofertas y descuentos».Esos precios a la baja sobre los que también llaman la atención. «El pequeño comercio hace un esfuerzo real reduciendo sus ya ajustados márgenes para ofrecer descuentos auténticos», defiende el presidente de la patronal del sector en la Comunidad. «En cambio, seguimos viendo campaña de rebajas con el 60, 70 u 80 por ciento», apostilla Sainz para llamar al consumidor a «reflexionar si responden realmente a una bajada efectiva del precio o a estrategias comerciales que desvirtúan el mercado».«Aparentar descuentos»Por eso vuelve a insistir «en la necesidad de reforzar la vigilancia sobre las falsas rebajas y las prácticas comerciales engañosas que siguen produciéndose en determinadas plataformas de venta por internet». Por contra, desde Conferco recalcan su defensa de las reducciones de precios que llevan a cabo en el pequeño comercio en este periodo, con rebajas «reales -de hasta el 30 por ciento inicialmente-, aplicadas sobre productos que ya estaban a la venta durante la temporada y cuyos precios no se incrementan previamente para aparentar descuentos posteriores».Defienden las fechas clásicas. Incluso que «los negocios de Castilla y León saben respetar y adaptarse a la realidad y tradiciones de cada provincia» por más que de nuevo la campaña vuelva a «estar marcada por el adelanto generalizado promovido por las grandes cadenas comerciales» incluso antes de acaba junio. Así, ejemplifican desde Conferco, en Soria han aguardado a que acabaran las fiestas de san Juan para colgar los carteles y en Burgos las celebraciones de san Pedro «están condicionando estos primeros días de actividad». En general, en las principales ciudades, «ya se aprecia un importante movimiento comercial», reconocen, si bien en las localidades más pequeñas esperan que un goteo «constante» y «más distribuido» en las próximas semanas.El sector estima un gasto medio por personas superior a los cien euros en este periodo, con un incremento de las operaciones cercano al cinco por cientoPese a estas dificultades, el «optimismo» de Conferco se traduce en que en el pequeño comercio de Castilla y León tienen «mejores expectativas de ventas» que en la campaña del pasado verano. Sus cálculos apuntan a un gasto medio por consumidor superior a los cien euros, sobre todo en moda, textil y calzado, así como televisores y otros productos tecnológicos en los que confían tenga también su tirón del Mundial de fútbol. Con un incremento total de las operaciones cercano al cinco por ciento en comparación con una temporada de rebajas en el verano de 2025 «que resultó especialmente discreta».Aunque cálculos de empresas cifraban en más de 55.000 las contrataciones de verano en Castilla y León este año, desde el pequeño comercio «no prevén realizar contrataciones específicas» en este periodo. «Centrarán sus esfuerzos en reorganizar las plantillas habituales para cubrir las vacaciones del personal y mantener la calidad del servicio», explican desde Conferco, por lo que señalan que en materia de empleo lo que mandará es la «estabilidad».Desde la Confederación del pequeño comercio defienden el papel «estratégico» del sector en Castilla y León, con unos 120.000 empleos y una aportación cercana al diez por ciento del PIB (Producto Interior Bruto) regional. Así como su «papel esencial» en la «cohesión social y territorial, especialmente en el medio rural». De ahí también su llamada para comprar en este periodo en estos establecimientos. «Comprar en el comercio local es apostar por el empleo, por nuestras ciudades y pueblos y por un modelo comercial que genera riqueza, mantiene vivas nuestras calles y barrios y ofrece un trato cercano y profesional», recalca Adolfo Sainz. RSS de noticias de espana
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