El nuevo Barómetro de la Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra), el llamado CIS andaluz, dibuja un mapa político que apenas cambiaría de celebrarse hoy elecciones autonómicas. El Partido Popular liderado por Juanma Moreno ganaría holgadamente los comicios con el 41,5% de los votos y entre 52 y 53 escaños, manteniendo su hegemonía actual pero volviendo a depender de Vox (16,1% y 16-20 escaños) para gobernar Andalucía. El PP ampliaría en casi 23 puntos su ventaja con respecto al PSOE de María Jesús Montero se hundiría aún más al sacar el 18,9% de los sufragios y entre 23 y 26 escaños, frente a los 28 que obtuvo en las pasadas elecciones autonómicas del 17 de mayo, cuando firmó su peor resultado de la historia. Las 3.600 entrevistas de este sondeo concluyeron el 25 de septiembre, justo dos días después del mediático desahucio de Maricarmen Abascal, ejecutado el 23 de septiembre pasado pero después de la entrada masiva de más de 70.000 migrantes en Ceuta ocurrida los días 30 y 31 de julio. El desalojo en camilla de la anciana de 87 años del distrito madrileño de Retiro donde residía desde 1956 bajo renta antigua desató una oleada de protestas y acampadas en las plazas de las principales capitales. La encuesta, elaborada a partir de 3.600 entrevistas a residentes en Andalucía realizadas entre el 11 y el 25 de septiembre, también es anterior al posterior fallecimiento de la inquilina el 7 de octubre y al anuncio de adelanto de las elecciones generales para el 29 de noviembre por parte de Pedro Sánchez.El último barómetro que contiene una estimación de votos confirma el ascenso imparable de Vox. La formación de Manuel Gavira, que ostenta una macroconsejería con rango de vicepresidencia, no solo resiste, sino que amplía su espacio político. Los de Santiago Abascal se afianzan como la tercera fuerza en la Cámara autonómica al acaparar el 16,1% de los sufragios, lo que le otorgaría entre 16 y 20 escaños, superando los 15 representantes actuales. Este incremento consolida su rol de socio indispensable para el Partido Popular.En el espacio de la izquierda situada a la izquierda del PSOE, los movimientos son notables. Adelante Andalucía, la formación nacionalista de extrema izquierda, se alza como la cuarta fuerza política del arco parlamentario. Con el 12,5% de los votos, la formación lograría entre 9 y 10 representantes y mejora los 8 escaños con los que cuenta en la actualidad. Por Andalucía (equiparable a la actual Sumar con Podemos) se sitúa en quinto lugar, alcanzando el 6,5% de los apoyos, lo que le reportaría entre 4 y 5 escaños.El barómetro confirma que el resto de formaciones políticas extraparlamentarias no alcanzarían el umbral mínimo necesario para obtener representación en el Parlamento andaluz.El PP mantiene su hegemoníaEl Partido Popular liderado por Juanma Moreno ganó las pasadas elecciones andaluzas celebradas el 17 de mayo, pero fue una victoria agridulce. A pesar de sumar 143.000 votos más que en la anterior cita y sacar 19 puntos de ventaja al PSOE, los populares retrocedieron hasta los 53 escaños y perdieron la mayoría absoluta. Al faltarle dos escaños de los 55 necesarios para ser reelegido como presidente de la Junta de Andalucía, Moreno tuvo que llegar a un acuerdo de gobierno con Vox y cederle una macroconsejería con rango de Vicepresidencia.El partido conservador cedió terreno en provincias clave como Cádiz, Sevilla, Huelva, Málaga y Córdoba debido al ascenso de Adelante Andalucía. El partido andalucista de extrema izquierda se disparó de dos a ocho diputados y rozó el 10% de los sufragios. Con la exministra María Jesús Montero como candidata, los socialistas firman su peor resultado histórico en la que durante casi 37 años fue su plaza fuerte. El partido se desplomó hasta los 28 escaños, perdiendo dos respecto a los 30 logrados por Juan Espadas en 2022. Con un porcentaje de voto que no alcanzó el 23%, el PSOE confirmó su tendencia a la baja en un territorio que hoy ya se considera un feudo del PP.En el flanco derecho, Vox consolidó su posición estratégica. El partido encabezado por Manuel Gavira experimento un crecimiento moderado, pasando de 14 a 15 escaños. Aunque su porcentaje de voto se situó por debajo del 14%, los de Santiago Abascal se alzaron con la llave de gobierno para la investidura de Moreno, replicando el patrón de otras comunidades autónomas.Finalmente, la coalición Por Andalucía —que agrupa a Izquierda Unida, Podemos y Movimiento Sumar— salvó por los pelos su grupo parlamentario al retener los cinco escaños que ya poseía, conteniendo la sangría frente al empuje de Adelante Andalucía.En la última encuesta preelectoral publicada el 5 de mayo, el PP era la fuerza política más votada con el 42,4% de los apoyos, y obtendría entre 53 y 56 diputados en la Cámara regional. El dato es ligeramente inferior al registrado en el sondeo del mismo organismo de la Junta este mes de abril, que le daba a los de Juanma Moreno entre 54 y 57 diputados; desde las elecciones de 2022 tienen 58, y la mayoría absoluta está en 55. El PSOE se mantenía como segunda fuerza política y lograría el 20,1% de los votos y entre 25 y 27 escaños; mientras que Vox se situaría como tercera fuerza, con el 14,4% de los sufragios, equivalentes a entre 17 y 19 escaños -en las elecciones de 2022 lograron 14-. El nuevo Barómetro de la Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra), el llamado CIS andaluz, dibuja un mapa político que apenas cambiaría de celebrarse hoy elecciones autonómicas. El Partido Popular liderado por Juanma Moreno ganaría holgadamente los comicios con el 41,5% de los votos y entre 52 y 53 escaños, manteniendo su hegemonía actual pero volviendo a depender de Vox (16,1% y 16-20 escaños) para gobernar Andalucía. El PP ampliaría en casi 23 puntos su ventaja con respecto al PSOE de María Jesús Montero se hundiría aún más al sacar el 18,9% de los sufragios y entre 23 y 26 escaños, frente a los 28 que obtuvo en las pasadas elecciones autonómicas del 17 de mayo, cuando firmó su peor resultado de la historia. Las 3.600 entrevistas de este sondeo concluyeron el 25 de septiembre, justo dos días después del mediático desahucio de Maricarmen Abascal, ejecutado el 23 de septiembre pasado pero después de la entrada masiva de más de 70.000 migrantes en Ceuta ocurrida los días 30 y 31 de julio. El desalojo en camilla de la anciana de 87 años del distrito madrileño de Retiro donde residía desde 1956 bajo renta antigua desató una oleada de protestas y acampadas en las plazas de las principales capitales. La encuesta, elaborada a partir de 3.600 entrevistas a residentes en Andalucía realizadas entre el 11 y el 25 de septiembre, también es anterior al posterior fallecimiento de la inquilina el 7 de octubre y al anuncio de adelanto de las elecciones generales para el 29 de noviembre por parte de Pedro Sánchez.El último barómetro que contiene una estimación de votos confirma el ascenso imparable de Vox. La formación de Manuel Gavira, que ostenta una macroconsejería con rango de vicepresidencia, no solo resiste, sino que amplía su espacio político. Los de Santiago Abascal se afianzan como la tercera fuerza en la Cámara autonómica al acaparar el 16,1% de los sufragios, lo que le otorgaría entre 16 y 20 escaños, superando los 15 representantes actuales. Este incremento consolida su rol de socio indispensable para el Partido Popular.En el espacio de la izquierda situada a la izquierda del PSOE, los movimientos son notables. Adelante Andalucía, la formación nacionalista de extrema izquierda, se alza como la cuarta fuerza política del arco parlamentario. Con el 12,5% de los votos, la formación lograría entre 9 y 10 representantes y mejora los 8 escaños con los que cuenta en la actualidad. Por Andalucía (equiparable a la actual Sumar con Podemos) se sitúa en quinto lugar, alcanzando el 6,5% de los apoyos, lo que le reportaría entre 4 y 5 escaños.El barómetro confirma que el resto de formaciones políticas extraparlamentarias no alcanzarían el umbral mínimo necesario para obtener representación en el Parlamento andaluz.El PP mantiene su hegemoníaEl Partido Popular liderado por Juanma Moreno ganó las pasadas elecciones andaluzas celebradas el 17 de mayo, pero fue una victoria agridulce. A pesar de sumar 143.000 votos más que en la anterior cita y sacar 19 puntos de ventaja al PSOE, los populares retrocedieron hasta los 53 escaños y perdieron la mayoría absoluta. Al faltarle dos escaños de los 55 necesarios para ser reelegido como presidente de la Junta de Andalucía, Moreno tuvo que llegar a un acuerdo de gobierno con Vox y cederle una macroconsejería con rango de Vicepresidencia.El partido conservador cedió terreno en provincias clave como Cádiz, Sevilla, Huelva, Málaga y Córdoba debido al ascenso de Adelante Andalucía. El partido andalucista de extrema izquierda se disparó de dos a ocho diputados y rozó el 10% de los sufragios. Con la exministra María Jesús Montero como candidata, los socialistas firman su peor resultado histórico en la que durante casi 37 años fue su plaza fuerte. El partido se desplomó hasta los 28 escaños, perdiendo dos respecto a los 30 logrados por Juan Espadas en 2022. Con un porcentaje de voto que no alcanzó el 23%, el PSOE confirmó su tendencia a la baja en un territorio que hoy ya se considera un feudo del PP.En el flanco derecho, Vox consolidó su posición estratégica. El partido encabezado por Manuel Gavira experimento un crecimiento moderado, pasando de 14 a 15 escaños. Aunque su porcentaje de voto se situó por debajo del 14%, los de Santiago Abascal se alzaron con la llave de gobierno para la investidura de Moreno, replicando el patrón de otras comunidades autónomas.Finalmente, la coalición Por Andalucía —que agrupa a Izquierda Unida, Podemos y Movimiento Sumar— salvó por los pelos su grupo parlamentario al retener los cinco escaños que ya poseía, conteniendo la sangría frente al empuje de Adelante Andalucía.En la última encuesta preelectoral publicada el 5 de mayo, el PP era la fuerza política más votada con el 42,4% de los apoyos, y obtendría entre 53 y 56 diputados en la Cámara regional. El dato es ligeramente inferior al registrado en el sondeo del mismo organismo de la Junta este mes de abril, que le daba a los de Juanma Moreno entre 54 y 57 diputados; desde las elecciones de 2022 tienen 58, y la mayoría absoluta está en 55. El PSOE se mantenía como segunda fuerza política y lograría el 20,1% de los votos y entre 25 y 27 escaños; mientras que Vox se situaría como tercera fuerza, con el 14,4% de los sufragios, equivalentes a entre 17 y 19 escaños -en las elecciones de 2022 lograron 14-. El nuevo Barómetro de la Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra), el llamado CIS andaluz, dibuja un mapa político que apenas cambiaría de celebrarse hoy elecciones autonómicas. El Partido Popular liderado por Juanma Moreno ganaría holgadamente los comicios con el 41,5% de los votos y entre 52 y 53 escaños, manteniendo su hegemonía actual pero volviendo a depender de Vox (16,1% y 16-20 escaños) para gobernar Andalucía. El PP ampliaría en casi 23 puntos su ventaja con respecto al PSOE de María Jesús Montero se hundiría aún más al sacar el 18,9% de los sufragios y entre 23 y 26 escaños, frente a los 28 que obtuvo en las pasadas elecciones autonómicas del 17 de mayo, cuando firmó su peor resultado de la historia. Las 3.600 entrevistas de este sondeo concluyeron el 25 de septiembre, justo dos días después del mediático desahucio de Maricarmen Abascal, ejecutado el 23 de septiembre pasado pero después de la entrada masiva de más de 70.000 migrantes en Ceuta ocurrida los días 30 y 31 de julio. El desalojo en camilla de la anciana de 87 años del distrito madrileño de Retiro donde residía desde 1956 bajo renta antigua desató una oleada de protestas y acampadas en las plazas de las principales capitales. La encuesta, elaborada a partir de 3.600 entrevistas a residentes en Andalucía realizadas entre el 11 y el 25 de septiembre, también es anterior al posterior fallecimiento de la inquilina el 7 de octubre y al anuncio de adelanto de las elecciones generales para el 29 de noviembre por parte de Pedro Sánchez.El último barómetro que contiene una estimación de votos confirma el ascenso imparable de Vox. La formación de Manuel Gavira, que ostenta una macroconsejería con rango de vicepresidencia, no solo resiste, sino que amplía su espacio político. Los de Santiago Abascal se afianzan como la tercera fuerza en la Cámara autonómica al acaparar el 16,1% de los sufragios, lo que le otorgaría entre 16 y 20 escaños, superando los 15 representantes actuales. Este incremento consolida su rol de socio indispensable para el Partido Popular.En el espacio de la izquierda situada a la izquierda del PSOE, los movimientos son notables. Adelante Andalucía, la formación nacionalista de extrema izquierda, se alza como la cuarta fuerza política del arco parlamentario. Con el 12,5% de los votos, la formación lograría entre 9 y 10 representantes y mejora los 8 escaños con los que cuenta en la actualidad. Por Andalucía (equiparable a la actual Sumar con Podemos) se sitúa en quinto lugar, alcanzando el 6,5% de los apoyos, lo que le reportaría entre 4 y 5 escaños.El barómetro confirma que el resto de formaciones políticas extraparlamentarias no alcanzarían el umbral mínimo necesario para obtener representación en el Parlamento andaluz.El PP mantiene su hegemoníaEl Partido Popular liderado por Juanma Moreno ganó las pasadas elecciones andaluzas celebradas el 17 de mayo, pero fue una victoria agridulce. A pesar de sumar 143.000 votos más que en la anterior cita y sacar 19 puntos de ventaja al PSOE, los populares retrocedieron hasta los 53 escaños y perdieron la mayoría absoluta. Al faltarle dos escaños de los 55 necesarios para ser reelegido como presidente de la Junta de Andalucía, Moreno tuvo que llegar a un acuerdo de gobierno con Vox y cederle una macroconsejería con rango de Vicepresidencia.El partido conservador cedió terreno en provincias clave como Cádiz, Sevilla, Huelva, Málaga y Córdoba debido al ascenso de Adelante Andalucía. El partido andalucista de extrema izquierda se disparó de dos a ocho diputados y rozó el 10% de los sufragios. Con la exministra María Jesús Montero como candidata, los socialistas firman su peor resultado histórico en la que durante casi 37 años fue su plaza fuerte. El partido se desplomó hasta los 28 escaños, perdiendo dos respecto a los 30 logrados por Juan Espadas en 2022. Con un porcentaje de voto que no alcanzó el 23%, el PSOE confirmó su tendencia a la baja en un territorio que hoy ya se considera un feudo del PP.En el flanco derecho, Vox consolidó su posición estratégica. El partido encabezado por Manuel Gavira experimento un crecimiento moderado, pasando de 14 a 15 escaños. Aunque su porcentaje de voto se situó por debajo del 14%, los de Santiago Abascal se alzaron con la llave de gobierno para la investidura de Moreno, replicando el patrón de otras comunidades autónomas.Finalmente, la coalición Por Andalucía —que agrupa a Izquierda Unida, Podemos y Movimiento Sumar— salvó por los pelos su grupo parlamentario al retener los cinco escaños que ya poseía, conteniendo la sangría frente al empuje de Adelante Andalucía.En la última encuesta preelectoral publicada el 5 de mayo, el PP era la fuerza política más votada con el 42,4% de los apoyos, y obtendría entre 53 y 56 diputados en la Cámara regional. El dato es ligeramente inferior al registrado en el sondeo del mismo organismo de la Junta este mes de abril, que le daba a los de Juanma Moreno entre 54 y 57 diputados; desde las elecciones de 2022 tienen 58, y la mayoría absoluta está en 55. El PSOE se mantenía como segunda fuerza política y lograría el 20,1% de los votos y entre 25 y 27 escaños; mientras que Vox se situaría como tercera fuerza, con el 14,4% de los sufragios, equivalentes a entre 17 y 19 escaños -en las elecciones de 2022 lograron 14-. RSS de noticias de espana/andalucia
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