La negociación que mantiene el PSOE con el nacionalismo para reformar el Estatuto de autonomía del País Vasco seguirá oculta. PNV, EH Bildu y Partido Socialista de Euskadi (PSE) han votado hoy en Vitoria en contra de trasladar al debate público las conversaciones privadas sobre la aprobación del «nuevo estatus» para la región. Ante la petición de Sumar en el pleno celebrado este jueves, los tres partidos han vuelto a recetar «discreción y lealtad» para un proceso que parte del acuerdo de Gobierno entre PNV y PSE para hacer lendakari a Imanol Pradales en junio de 2024. Todos, sin dar detalles sobre contenidos o tiempos previstos, han vuelto a justificar el secretismo en que la actualización estatutaria ya se intentó llevar a cabo en 2018 a través de una comisión en Vitoria y que esta no salió adelante. «Esto en politica es muy habitual», han dicho los socialistas sobre negociar en privado una ley antes de llevarla a votación. «No si se trata del marco jurídico que regulará nuestra sociedad en las próximas décadas», les ha respondido Jon Hernández. Ha sido el único parlamentario de Sumar en el Parlamento vasco quien ha obligado a las partes a pronunciarse. Hernández, que tampoco participa en las conversaciones como PP y Vox, ha presentado una proposición no de ley (PNL) reclamando la reapertura de la «Ponencia de Autogobierno»: el instrumento legislativo para «abrir un espacio» donde tratar las distintas propuestas de reforma Estatutaria que se empleó sin éxito en 2018 y 2019. «PNV, Partido Socialista de Euskadi (PSE) y Bildu nos recuerdan que están negociando, que avanzan, que las conversaciones van bien, que están en una deteminada fase… pero no nos cuentan a la ciudadanía qué es lo que se está negociando. Tenemos derecho a preguntar qué hay encima de la mesa. No reclamamos una mesa a cuatro. Lo que pedimos es trasladar el debate al Parlamento vasco. Una cosa es discreción y otra opacidad», ha denunciado. La PNL presentada por Hernández no ha salido adelante, contando únicamente con su voto a favor (la mayoría en el Parlamento vasco está en los 38 escaños). El PP, que se ha abstenido (tiene siete diputados), había presentado una enmienda a la totalidad reclamando realizar un análisis previo del funcionamiento del autogobierno vasco antes de abrir la carpeta de una reforma estatutaria con la excusa de ampliar las competencias. «Más autogobierno no supone mejor autogobierno», ha vuelto a repetir el líder de los populares vascos, Javier De Andrés, como cada vez que se trata la cuestión. «Lo que ustedes pretenden es dividir. Pretenden hacer incompatible ser español y ser vasco», ha añadido sobre el reconocimiento de la nación vasca, cuyo encaje estatutario, según transmiten en declaraciones públicas los participantes, se aborda en las negocaciones. La ponencia de autogobierno «fue creada para generar una nueva configuracion legal al margen del marco constitucional», ha denunciado Amaia Martínez al anunciar su ‘no’ a la propuesta de Sumar . La única diputada de Vox ha ido más allá, señalando como «fallido» el Estado de las autonomías y su intrumentalización por parte del nacionalismo para «apuntalar un régimen político al servicio del PNV y el Estado del bienestar para sus afines». Ni PSE (doce diputados), ni PNV (27 diputados), ni Bildu (27 diputados) han respondido a los señalamientos de PP y Vox, aunque sí a los de Sumar y coincidiendo en el argumentario: el debate no se lleva al Parlamento vasco para no generar «frustraciones» en la ciudadanía, parten de posturas muy diferentes y cuando exista un acuerdo este sí se votará en Vitoria antes de enviarse al Congreso de los Diputados.«Solo faltaba», le ha espetado Jon Hernández al portavoz del PNV, Joseba Díez Antxustegi, que había afirmado esto último. «Lo que más me preocupa», ha afirmado el diputado de Sumar contestando a Arkaitz Rodríguez (EH Bildu), que había ensalzado la discreción en la negociación para combinar «sensibilidades» diversas, «es que hay otros que tambien tenemos posturas diferentes». De Andrés, por su parte, ha señalado a Ekain Rico (PSE) que lo que busca precisamente el nacionalismo es generar «frustración» con un nuevo texto estatutario que no pase el filtro de la Constitución para poder victimizarse después. «No tenemos frustración porque nunca pactaríamos con EH Bildu […]. Ha dicho que tenía una responsabilidad con su país y, ¿cuál es su país?», le ha preguntado Amaia Martínez al socialista, que no ha respondido. La negociación que mantiene el PSOE con el nacionalismo para reformar el Estatuto de autonomía del País Vasco seguirá oculta. PNV, EH Bildu y Partido Socialista de Euskadi (PSE) han votado hoy en Vitoria en contra de trasladar al debate público las conversaciones privadas sobre la aprobación del «nuevo estatus» para la región. Ante la petición de Sumar en el pleno celebrado este jueves, los tres partidos han vuelto a recetar «discreción y lealtad» para un proceso que parte del acuerdo de Gobierno entre PNV y PSE para hacer lendakari a Imanol Pradales en junio de 2024. Todos, sin dar detalles sobre contenidos o tiempos previstos, han vuelto a justificar el secretismo en que la actualización estatutaria ya se intentó llevar a cabo en 2018 a través de una comisión en Vitoria y que esta no salió adelante. «Esto en politica es muy habitual», han dicho los socialistas sobre negociar en privado una ley antes de llevarla a votación. «No si se trata del marco jurídico que regulará nuestra sociedad en las próximas décadas», les ha respondido Jon Hernández. Ha sido el único parlamentario de Sumar en el Parlamento vasco quien ha obligado a las partes a pronunciarse. Hernández, que tampoco participa en las conversaciones como PP y Vox, ha presentado una proposición no de ley (PNL) reclamando la reapertura de la «Ponencia de Autogobierno»: el instrumento legislativo para «abrir un espacio» donde tratar las distintas propuestas de reforma Estatutaria que se empleó sin éxito en 2018 y 2019. «PNV, Partido Socialista de Euskadi (PSE) y Bildu nos recuerdan que están negociando, que avanzan, que las conversaciones van bien, que están en una deteminada fase… pero no nos cuentan a la ciudadanía qué es lo que se está negociando. Tenemos derecho a preguntar qué hay encima de la mesa. No reclamamos una mesa a cuatro. Lo que pedimos es trasladar el debate al Parlamento vasco. Una cosa es discreción y otra opacidad», ha denunciado. La PNL presentada por Hernández no ha salido adelante, contando únicamente con su voto a favor (la mayoría en el Parlamento vasco está en los 38 escaños). El PP, que se ha abstenido (tiene siete diputados), había presentado una enmienda a la totalidad reclamando realizar un análisis previo del funcionamiento del autogobierno vasco antes de abrir la carpeta de una reforma estatutaria con la excusa de ampliar las competencias. «Más autogobierno no supone mejor autogobierno», ha vuelto a repetir el líder de los populares vascos, Javier De Andrés, como cada vez que se trata la cuestión. «Lo que ustedes pretenden es dividir. Pretenden hacer incompatible ser español y ser vasco», ha añadido sobre el reconocimiento de la nación vasca, cuyo encaje estatutario, según transmiten en declaraciones públicas los participantes, se aborda en las negocaciones. La ponencia de autogobierno «fue creada para generar una nueva configuracion legal al margen del marco constitucional», ha denunciado Amaia Martínez al anunciar su ‘no’ a la propuesta de Sumar . La única diputada de Vox ha ido más allá, señalando como «fallido» el Estado de las autonomías y su intrumentalización por parte del nacionalismo para «apuntalar un régimen político al servicio del PNV y el Estado del bienestar para sus afines». Ni PSE (doce diputados), ni PNV (27 diputados), ni Bildu (27 diputados) han respondido a los señalamientos de PP y Vox, aunque sí a los de Sumar y coincidiendo en el argumentario: el debate no se lleva al Parlamento vasco para no generar «frustraciones» en la ciudadanía, parten de posturas muy diferentes y cuando exista un acuerdo este sí se votará en Vitoria antes de enviarse al Congreso de los Diputados.«Solo faltaba», le ha espetado Jon Hernández al portavoz del PNV, Joseba Díez Antxustegi, que había afirmado esto último. «Lo que más me preocupa», ha afirmado el diputado de Sumar contestando a Arkaitz Rodríguez (EH Bildu), que había ensalzado la discreción en la negociación para combinar «sensibilidades» diversas, «es que hay otros que tambien tenemos posturas diferentes». De Andrés, por su parte, ha señalado a Ekain Rico (PSE) que lo que busca precisamente el nacionalismo es generar «frustración» con un nuevo texto estatutario que no pase el filtro de la Constitución para poder victimizarse después. «No tenemos frustración porque nunca pactaríamos con EH Bildu […]. Ha dicho que tenía una responsabilidad con su país y, ¿cuál es su país?», le ha preguntado Amaia Martínez al socialista, que no ha respondido. La negociación que mantiene el PSOE con el nacionalismo para reformar el Estatuto de autonomía del País Vasco seguirá oculta. PNV, EH Bildu y Partido Socialista de Euskadi (PSE) han votado hoy en Vitoria en contra de trasladar al debate público las conversaciones privadas sobre la aprobación del «nuevo estatus» para la región. Ante la petición de Sumar en el pleno celebrado este jueves, los tres partidos han vuelto a recetar «discreción y lealtad» para un proceso que parte del acuerdo de Gobierno entre PNV y PSE para hacer lendakari a Imanol Pradales en junio de 2024. Todos, sin dar detalles sobre contenidos o tiempos previstos, han vuelto a justificar el secretismo en que la actualización estatutaria ya se intentó llevar a cabo en 2018 a través de una comisión en Vitoria y que esta no salió adelante. «Esto en politica es muy habitual», han dicho los socialistas sobre negociar en privado una ley antes de llevarla a votación. «No si se trata del marco jurídico que regulará nuestra sociedad en las próximas décadas», les ha respondido Jon Hernández. Ha sido el único parlamentario de Sumar en el Parlamento vasco quien ha obligado a las partes a pronunciarse. Hernández, que tampoco participa en las conversaciones como PP y Vox, ha presentado una proposición no de ley (PNL) reclamando la reapertura de la «Ponencia de Autogobierno»: el instrumento legislativo para «abrir un espacio» donde tratar las distintas propuestas de reforma Estatutaria que se empleó sin éxito en 2018 y 2019. «PNV, Partido Socialista de Euskadi (PSE) y Bildu nos recuerdan que están negociando, que avanzan, que las conversaciones van bien, que están en una deteminada fase… pero no nos cuentan a la ciudadanía qué es lo que se está negociando. Tenemos derecho a preguntar qué hay encima de la mesa. No reclamamos una mesa a cuatro. Lo que pedimos es trasladar el debate al Parlamento vasco. Una cosa es discreción y otra opacidad», ha denunciado. La PNL presentada por Hernández no ha salido adelante, contando únicamente con su voto a favor (la mayoría en el Parlamento vasco está en los 38 escaños). El PP, que se ha abstenido (tiene siete diputados), había presentado una enmienda a la totalidad reclamando realizar un análisis previo del funcionamiento del autogobierno vasco antes de abrir la carpeta de una reforma estatutaria con la excusa de ampliar las competencias. «Más autogobierno no supone mejor autogobierno», ha vuelto a repetir el líder de los populares vascos, Javier De Andrés, como cada vez que se trata la cuestión. «Lo que ustedes pretenden es dividir. Pretenden hacer incompatible ser español y ser vasco», ha añadido sobre el reconocimiento de la nación vasca, cuyo encaje estatutario, según transmiten en declaraciones públicas los participantes, se aborda en las negocaciones. La ponencia de autogobierno «fue creada para generar una nueva configuracion legal al margen del marco constitucional», ha denunciado Amaia Martínez al anunciar su ‘no’ a la propuesta de Sumar . La única diputada de Vox ha ido más allá, señalando como «fallido» el Estado de las autonomías y su intrumentalización por parte del nacionalismo para «apuntalar un régimen político al servicio del PNV y el Estado del bienestar para sus afines». Ni PSE (doce diputados), ni PNV (27 diputados), ni Bildu (27 diputados) han respondido a los señalamientos de PP y Vox, aunque sí a los de Sumar y coincidiendo en el argumentario: el debate no se lleva al Parlamento vasco para no generar «frustraciones» en la ciudadanía, parten de posturas muy diferentes y cuando exista un acuerdo este sí se votará en Vitoria antes de enviarse al Congreso de los Diputados.«Solo faltaba», le ha espetado Jon Hernández al portavoz del PNV, Joseba Díez Antxustegi, que había afirmado esto último. «Lo que más me preocupa», ha afirmado el diputado de Sumar contestando a Arkaitz Rodríguez (EH Bildu), que había ensalzado la discreción en la negociación para combinar «sensibilidades» diversas, «es que hay otros que tambien tenemos posturas diferentes». De Andrés, por su parte, ha señalado a Ekain Rico (PSE) que lo que busca precisamente el nacionalismo es generar «frustración» con un nuevo texto estatutario que no pase el filtro de la Constitución para poder victimizarse después. «No tenemos frustración porque nunca pactaríamos con EH Bildu […]. Ha dicho que tenía una responsabilidad con su país y, ¿cuál es su país?», le ha preguntado Amaia Martínez al socialista, que no ha respondido. RSS de noticias de espana
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