El Sevilla pasa su primera semana de la temporada en puestos de descenso. El escenario es sumamente delicado en Nervión, con un equipo que no da síntomas de reacción alguna y limitadísimo en cuanto a argumentos futbolísticos para intentar escapar de una purga para la que no está preparado. Todo lo contrario que los rivales más directos que lo rodean en la clasificación, quienes, de alguna u otra manera, habían presupuestado a inicios del curso encontrarse en este punto para pelear con sus argumentos en el fango por el reto de la salvación. El Sevilla ya está en el hoyo, un punto por debajo del equipo que marca la permanencia, el Mallorca , que son dos porque los baleares le tienen ganado el goal average al conjunto hispalense. Esta vez, escapar del trompazo va a resultar muy complicado, una verdadera odisea.El Sevilla suma 34 puntos en 33 jornadas y está en descenso a tan solo cinco partidos para que finalice LaLiga. El temor a la pérdida de categoría, que ya se evitó in extremis la temporada pasada, cada vez es mayor en Nervión, con cinco finales de infarto por delante para tratar de salir del pozo como parte de un calendario que asusta al miedo. Gran parte de las esperanzas para agarrarse a la salvación, que algunos avistan ya casi como un milagro, va a pasar por los dos próximos encuentros seguidos en el Ramón Sánchez-Pizjuán , donde el equipo de Luis García Plaza recibirá el lunes a la Real Sociedad y el sábado siguiente al Espanyol en sendas citas determinantes que marcarán a buen seguro el sino de la entidad hispalense. Luego sólo quedará visitar al Villarreal, recibir al Real Madrid y cerrar la liga en Vigo ante el Celta. El mapa de la permanencia dibuja un tortuoso laberinto para el Sevilla, metido en un lío de magnas dimensiones. Las vías de escape son contadas y el margen de error no existe. Se esfumó por completo.Y cuando no queda nada a lo que sujetarse y el frío arrecia, el fútbol tiende a arroparse al calor de los suyos, a buscar ese último aliento en su estadio. El Sevilla jugará tres de los cinco partidos que le restan en el Sánchez-Pizjuán. Sin embargo, algo que debería verse como una ventaja tampoco lo avalan los terribles números de la temporada nervionense. El Sevilla es el tercer peor local de la categoría. Sólo ha sido capaz de sumar en casa 19 puntos, uno más que el colista Oviedo (18) y dos más que el Celta de Claudio Giráldez (17), el más flojo de toda la Primera división en su estadio. El factor campo suele ser un elemento diferencial para los equipos que pelean por la supervivencia, especialmente en el tramo final de la temporada. Es algo que, por ejemplo, sí están aprovechando la mayoría de los rivales directos del Sevilla.Noticia relacionada general No No Osasuna – Sevilla El Sevilla se aferra con todo al descenso a Segunda división (2-1) Fran Montes de OcaHay casos muy llamativos a este respecto. El Elche y el Mallorca , sin ir más lejos, son el sexto y el séptimo mejor equipo de LaLiga como locales, firmando 31 puntos en Son Moix y 29 en el Martínez Valero, respectivamente. El Rayo ha hecho 27 en Vallecas; el Valencia, 26 en Mestalla; el Alavés, 24 en Mendizorroza, y el Girona, 22 en Montilivi. También el Espanyol y el Levante han conseguido en sus estadios más puntos que los sevillistas. Al conjunto de García Plaza no le queda otra que espabilar en casa y aprovechar el empuje de su gente como hizo el día del Atlético de Madrid (2-1), más allá que los de Simeone anduvieran más pendientes de otras empresas capitales en su temporada. El partido había que ganarlo y el Sevilla lo ganó. Ese es el único camino a seguir, empezando por las inminentes citas con la Real Sociedad y el Espanyol.Al término del último choque en Pamplona, en el que al Sevilla se le escapó el botín en el último segundo del partido con el gol de Catena (2-1), Luis García Plaza reconocía que «es el mayor reto de mi carrera. Estoy acostumbrado a esta zona, pero construyendo los equipos yo. Esta es la más difícil. El Sevilla es un grande de España y Europa, que nadie lo olvide. Nos quedan 15 puntos, vamos a por los tres primeros y después a por los otros tres. Sé que llevo poco tiempo para pedirle nada a la afición, pero es vital que el lunes la Real sienta el peso del Sánchez-Pizjuán. Estamos, no sé si en la UCI, pero estamos muy jodidos. El fútbol nos lo tiene que devolver», expresaba el entrenador del Sevilla FC.Con el foco en el campeón de CopaGarcía Plaza, por ahora, no ha sido el revulsivo que el club buscaba para su banquillo, perdiendo tres de los cuatro partidos que ha dirigido al Sevilla FC. Su tarea esta semana será la de levantar la moral de unos jugadores que quedó destrozada en El Sadar. Tiene que ejercer de líder, sí o sí, para evitar que el vestuario termine por bajar los brazos definitivamente. El técnico madrileño insiste en que se está «dejando la vida» y asegura que se siente con fuerzas para sacar al Sevilla del descenso. «Los jugadores necesitan una persona que tire de ellos; si yo agacho la cabeza… el fútbol no nos está dando. A veces el fútbol es muy cabrón», sentenciaba Luis García Plaza tras el palo de la derrota in extremis contra el Osasuna.Las miradas ya enfocan en Nervión al flamante campeón de Copa del Rey, que vuelve a la ciudad un par de semanas después de levantar el título en la Cartuja. El Sevilla recibirá a una Real Sociedad que sigue teniendo sus opciones de alcanzar la quinta plaza que puede dar derecho a disputar Champions la próxima temporada. El conjunto txuri-urdin tiene garantizada ya su participación en la Europa League por el triunfo copero, pero busca apurar sus opciones en la pelea por ese quinto puesto que tiene a siete puntos. Es decir, los de Matarazzo no tienen margen de fallo. Sólo les valen los tres puntos en Nervión en un partido que es absolutamente clave para el Sevilla en su objetivo de salir del pozo y evitar que los rivales directos se distancien más.El Sevilla es consciente de la trascendencia de este choque desde antes incluso de la visita a Pamplona. La semana pasada, el club ya activó una promoción especial con precios reducidos para intentar que el Ramón Sánchez-Pizjuán sea una caldera el 4 de mayo con los donostiarras. Se le ofrece a los abonados y a los socios rojos entradas con precios que van desde los 15 euros en Gol Norte y Gol Sur, pasando por 25 y 35 euros en Fondo Alto y Fondo Bajo, hasta los 45 y 55 euros de Preferencia Alta y Preferencia Baja. El Sevilla necesitará a su gente si quiere permanecer en Primera. El Sevilla pasa su primera semana de la temporada en puestos de descenso. El escenario es sumamente delicado en Nervión, con un equipo que no da síntomas de reacción alguna y limitadísimo en cuanto a argumentos futbolísticos para intentar escapar de una purga para la que no está preparado. Todo lo contrario que los rivales más directos que lo rodean en la clasificación, quienes, de alguna u otra manera, habían presupuestado a inicios del curso encontrarse en este punto para pelear con sus argumentos en el fango por el reto de la salvación. El Sevilla ya está en el hoyo, un punto por debajo del equipo que marca la permanencia, el Mallorca , que son dos porque los baleares le tienen ganado el goal average al conjunto hispalense. Esta vez, escapar del trompazo va a resultar muy complicado, una verdadera odisea.El Sevilla suma 34 puntos en 33 jornadas y está en descenso a tan solo cinco partidos para que finalice LaLiga. El temor a la pérdida de categoría, que ya se evitó in extremis la temporada pasada, cada vez es mayor en Nervión, con cinco finales de infarto por delante para tratar de salir del pozo como parte de un calendario que asusta al miedo. Gran parte de las esperanzas para agarrarse a la salvación, que algunos avistan ya casi como un milagro, va a pasar por los dos próximos encuentros seguidos en el Ramón Sánchez-Pizjuán , donde el equipo de Luis García Plaza recibirá el lunes a la Real Sociedad y el sábado siguiente al Espanyol en sendas citas determinantes que marcarán a buen seguro el sino de la entidad hispalense. Luego sólo quedará visitar al Villarreal, recibir al Real Madrid y cerrar la liga en Vigo ante el Celta. El mapa de la permanencia dibuja un tortuoso laberinto para el Sevilla, metido en un lío de magnas dimensiones. Las vías de escape son contadas y el margen de error no existe. Se esfumó por completo.Y cuando no queda nada a lo que sujetarse y el frío arrecia, el fútbol tiende a arroparse al calor de los suyos, a buscar ese último aliento en su estadio. El Sevilla jugará tres de los cinco partidos que le restan en el Sánchez-Pizjuán. Sin embargo, algo que debería verse como una ventaja tampoco lo avalan los terribles números de la temporada nervionense. El Sevilla es el tercer peor local de la categoría. Sólo ha sido capaz de sumar en casa 19 puntos, uno más que el colista Oviedo (18) y dos más que el Celta de Claudio Giráldez (17), el más flojo de toda la Primera división en su estadio. El factor campo suele ser un elemento diferencial para los equipos que pelean por la supervivencia, especialmente en el tramo final de la temporada. Es algo que, por ejemplo, sí están aprovechando la mayoría de los rivales directos del Sevilla.Noticia relacionada general No No Osasuna – Sevilla El Sevilla se aferra con todo al descenso a Segunda división (2-1) Fran Montes de OcaHay casos muy llamativos a este respecto. El Elche y el Mallorca , sin ir más lejos, son el sexto y el séptimo mejor equipo de LaLiga como locales, firmando 31 puntos en Son Moix y 29 en el Martínez Valero, respectivamente. El Rayo ha hecho 27 en Vallecas; el Valencia, 26 en Mestalla; el Alavés, 24 en Mendizorroza, y el Girona, 22 en Montilivi. También el Espanyol y el Levante han conseguido en sus estadios más puntos que los sevillistas. Al conjunto de García Plaza no le queda otra que espabilar en casa y aprovechar el empuje de su gente como hizo el día del Atlético de Madrid (2-1), más allá que los de Simeone anduvieran más pendientes de otras empresas capitales en su temporada. El partido había que ganarlo y el Sevilla lo ganó. Ese es el único camino a seguir, empezando por las inminentes citas con la Real Sociedad y el Espanyol.Al término del último choque en Pamplona, en el que al Sevilla se le escapó el botín en el último segundo del partido con el gol de Catena (2-1), Luis García Plaza reconocía que «es el mayor reto de mi carrera. Estoy acostumbrado a esta zona, pero construyendo los equipos yo. Esta es la más difícil. El Sevilla es un grande de España y Europa, que nadie lo olvide. Nos quedan 15 puntos, vamos a por los tres primeros y después a por los otros tres. Sé que llevo poco tiempo para pedirle nada a la afición, pero es vital que el lunes la Real sienta el peso del Sánchez-Pizjuán. Estamos, no sé si en la UCI, pero estamos muy jodidos. El fútbol nos lo tiene que devolver», expresaba el entrenador del Sevilla FC.Con el foco en el campeón de CopaGarcía Plaza, por ahora, no ha sido el revulsivo que el club buscaba para su banquillo, perdiendo tres de los cuatro partidos que ha dirigido al Sevilla FC. Su tarea esta semana será la de levantar la moral de unos jugadores que quedó destrozada en El Sadar. Tiene que ejercer de líder, sí o sí, para evitar que el vestuario termine por bajar los brazos definitivamente. El técnico madrileño insiste en que se está «dejando la vida» y asegura que se siente con fuerzas para sacar al Sevilla del descenso. «Los jugadores necesitan una persona que tire de ellos; si yo agacho la cabeza… el fútbol no nos está dando. A veces el fútbol es muy cabrón», sentenciaba Luis García Plaza tras el palo de la derrota in extremis contra el Osasuna.Las miradas ya enfocan en Nervión al flamante campeón de Copa del Rey, que vuelve a la ciudad un par de semanas después de levantar el título en la Cartuja. El Sevilla recibirá a una Real Sociedad que sigue teniendo sus opciones de alcanzar la quinta plaza que puede dar derecho a disputar Champions la próxima temporada. El conjunto txuri-urdin tiene garantizada ya su participación en la Europa League por el triunfo copero, pero busca apurar sus opciones en la pelea por ese quinto puesto que tiene a siete puntos. Es decir, los de Matarazzo no tienen margen de fallo. Sólo les valen los tres puntos en Nervión en un partido que es absolutamente clave para el Sevilla en su objetivo de salir del pozo y evitar que los rivales directos se distancien más.El Sevilla es consciente de la trascendencia de este choque desde antes incluso de la visita a Pamplona. La semana pasada, el club ya activó una promoción especial con precios reducidos para intentar que el Ramón Sánchez-Pizjuán sea una caldera el 4 de mayo con los donostiarras. Se le ofrece a los abonados y a los socios rojos entradas con precios que van desde los 15 euros en Gol Norte y Gol Sur, pasando por 25 y 35 euros en Fondo Alto y Fondo Bajo, hasta los 45 y 55 euros de Preferencia Alta y Preferencia Baja. El Sevilla necesitará a su gente si quiere permanecer en Primera. El Sevilla pasa su primera semana de la temporada en puestos de descenso. El escenario es sumamente delicado en Nervión, con un equipo que no da síntomas de reacción alguna y limitadísimo en cuanto a argumentos futbolísticos para intentar escapar de una purga para la que no está preparado. Todo lo contrario que los rivales más directos que lo rodean en la clasificación, quienes, de alguna u otra manera, habían presupuestado a inicios del curso encontrarse en este punto para pelear con sus argumentos en el fango por el reto de la salvación. El Sevilla ya está en el hoyo, un punto por debajo del equipo que marca la permanencia, el Mallorca , que son dos porque los baleares le tienen ganado el goal average al conjunto hispalense. Esta vez, escapar del trompazo va a resultar muy complicado, una verdadera odisea.El Sevilla suma 34 puntos en 33 jornadas y está en descenso a tan solo cinco partidos para que finalice LaLiga. El temor a la pérdida de categoría, que ya se evitó in extremis la temporada pasada, cada vez es mayor en Nervión, con cinco finales de infarto por delante para tratar de salir del pozo como parte de un calendario que asusta al miedo. Gran parte de las esperanzas para agarrarse a la salvación, que algunos avistan ya casi como un milagro, va a pasar por los dos próximos encuentros seguidos en el Ramón Sánchez-Pizjuán , donde el equipo de Luis García Plaza recibirá el lunes a la Real Sociedad y el sábado siguiente al Espanyol en sendas citas determinantes que marcarán a buen seguro el sino de la entidad hispalense. Luego sólo quedará visitar al Villarreal, recibir al Real Madrid y cerrar la liga en Vigo ante el Celta. El mapa de la permanencia dibuja un tortuoso laberinto para el Sevilla, metido en un lío de magnas dimensiones. Las vías de escape son contadas y el margen de error no existe. Se esfumó por completo.Y cuando no queda nada a lo que sujetarse y el frío arrecia, el fútbol tiende a arroparse al calor de los suyos, a buscar ese último aliento en su estadio. El Sevilla jugará tres de los cinco partidos que le restan en el Sánchez-Pizjuán. Sin embargo, algo que debería verse como una ventaja tampoco lo avalan los terribles números de la temporada nervionense. El Sevilla es el tercer peor local de la categoría. Sólo ha sido capaz de sumar en casa 19 puntos, uno más que el colista Oviedo (18) y dos más que el Celta de Claudio Giráldez (17), el más flojo de toda la Primera división en su estadio. El factor campo suele ser un elemento diferencial para los equipos que pelean por la supervivencia, especialmente en el tramo final de la temporada. Es algo que, por ejemplo, sí están aprovechando la mayoría de los rivales directos del Sevilla.Noticia relacionada general No No Osasuna – Sevilla El Sevilla se aferra con todo al descenso a Segunda división (2-1) Fran Montes de OcaHay casos muy llamativos a este respecto. El Elche y el Mallorca , sin ir más lejos, son el sexto y el séptimo mejor equipo de LaLiga como locales, firmando 31 puntos en Son Moix y 29 en el Martínez Valero, respectivamente. El Rayo ha hecho 27 en Vallecas; el Valencia, 26 en Mestalla; el Alavés, 24 en Mendizorroza, y el Girona, 22 en Montilivi. También el Espanyol y el Levante han conseguido en sus estadios más puntos que los sevillistas. Al conjunto de García Plaza no le queda otra que espabilar en casa y aprovechar el empuje de su gente como hizo el día del Atlético de Madrid (2-1), más allá que los de Simeone anduvieran más pendientes de otras empresas capitales en su temporada. El partido había que ganarlo y el Sevilla lo ganó. Ese es el único camino a seguir, empezando por las inminentes citas con la Real Sociedad y el Espanyol.Al término del último choque en Pamplona, en el que al Sevilla se le escapó el botín en el último segundo del partido con el gol de Catena (2-1), Luis García Plaza reconocía que «es el mayor reto de mi carrera. Estoy acostumbrado a esta zona, pero construyendo los equipos yo. Esta es la más difícil. El Sevilla es un grande de España y Europa, que nadie lo olvide. Nos quedan 15 puntos, vamos a por los tres primeros y después a por los otros tres. Sé que llevo poco tiempo para pedirle nada a la afición, pero es vital que el lunes la Real sienta el peso del Sánchez-Pizjuán. Estamos, no sé si en la UCI, pero estamos muy jodidos. El fútbol nos lo tiene que devolver», expresaba el entrenador del Sevilla FC.Con el foco en el campeón de CopaGarcía Plaza, por ahora, no ha sido el revulsivo que el club buscaba para su banquillo, perdiendo tres de los cuatro partidos que ha dirigido al Sevilla FC. Su tarea esta semana será la de levantar la moral de unos jugadores que quedó destrozada en El Sadar. Tiene que ejercer de líder, sí o sí, para evitar que el vestuario termine por bajar los brazos definitivamente. El técnico madrileño insiste en que se está «dejando la vida» y asegura que se siente con fuerzas para sacar al Sevilla del descenso. «Los jugadores necesitan una persona que tire de ellos; si yo agacho la cabeza… el fútbol no nos está dando. A veces el fútbol es muy cabrón», sentenciaba Luis García Plaza tras el palo de la derrota in extremis contra el Osasuna.Las miradas ya enfocan en Nervión al flamante campeón de Copa del Rey, que vuelve a la ciudad un par de semanas después de levantar el título en la Cartuja. El Sevilla recibirá a una Real Sociedad que sigue teniendo sus opciones de alcanzar la quinta plaza que puede dar derecho a disputar Champions la próxima temporada. El conjunto txuri-urdin tiene garantizada ya su participación en la Europa League por el triunfo copero, pero busca apurar sus opciones en la pelea por ese quinto puesto que tiene a siete puntos. Es decir, los de Matarazzo no tienen margen de fallo. Sólo les valen los tres puntos en Nervión en un partido que es absolutamente clave para el Sevilla en su objetivo de salir del pozo y evitar que los rivales directos se distancien más.El Sevilla es consciente de la trascendencia de este choque desde antes incluso de la visita a Pamplona. La semana pasada, el club ya activó una promoción especial con precios reducidos para intentar que el Ramón Sánchez-Pizjuán sea una caldera el 4 de mayo con los donostiarras. Se le ofrece a los abonados y a los socios rojos entradas con precios que van desde los 15 euros en Gol Norte y Gol Sur, pasando por 25 y 35 euros en Fondo Alto y Fondo Bajo, hasta los 45 y 55 euros de Preferencia Alta y Preferencia Baja. El Sevilla necesitará a su gente si quiere permanecer en Primera. RSS de noticias de deportes
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