En pleno viernes de Feria, por esos vericuetos del calendario, el Betis regresa a la Cartuja. Ocho días después de ese batacazo europeo que sacudió al beticismo, los de Manuel Pellegrini reciben al Real Madrid en busca del perdón de los suyos y de una quinta plaza que eleve la temporada. Llega el Betis con la alegría de la victoria en Montilivi, que rompió la dinámica negativa liguera, pero con la necesidad de volver a ganar como local. Mucho ha llovido desde el 1 de febrero, cuando los verdiblancos se impusieron al Valencia para iniciar una racha que los aupó en la tabla y que luego se frenaría por esos siete partidos sin ganar que transcurrieron hasta Girona.El varapalo europeo abrió una herida profunda. Había muchas ilusiones depositadas en la Europa League y el Betis las tiró por la borda tras un segundo tiempo infame. Una derrota ante el Braga que generó un profundo desencanto en el aficionado, pero también provocó reuniones al más alto nivel en Heliópolis. El propio presidente, Ángel Haro, tomó la palabra antes del partido ante el Girona para recordar la importancia de lo que el Betis tiene en juego en LaLiga. La reacción en tierras catalanas, con el sentimiento bético siempre tan cercano, alivió las tensiones, pero el perdón del beticismo requiere de más gestos. Ganarle al Real Madrid sería un primer paso para esa redención de los futbolistas y el cuerpo técnico.No será fácil doblegar a este Real Madrid, por más que este año no sea tan fiero como en otras épocas. Metido también en un proceso de reflexión de cara al futuro, el equipo dirigido por Álvaro Arbeloa no quiere dimitir tan pronto de LaLiga. Fracasado en la Copa del Rey y eliminado en la Champions, al equipo de Florentino Pérez sólo le queda el honor, pero sus futbolistas necesitan hacer méritos para tener una nueva oportunidad en el equipo blanco. Tras ganarle sin brillantez al Alavés el martes, el equipo madridista se examinará nuevamente de visitante. Con posibles cambios en el once, al que podrían jugadores como Carvajal, Rudiger o Mendy, y con Vinicius y Mbappé como estiletes. También con ausencias destacadas como las de Militao y Güler, que confirmaron sus dolencias musculares para sumarse a ese parte médico que ya incluía a otros como Courtois y Rodrygo.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Pellegrini pone en valor su trabajo en el Betis: «Seis años seguidos en Europa sólo lo hacen Madrid, Barcelona y Atlético»También se prevé que Pellegrini renueve el equipo, con el regreso de Antony, tras cumplir su castigo, y con la duda del Cucho, por más que el colombiano, renqueante de una rodilla, participase en el entrenamiento de este jueves. Sí será el regreso a casa de Isco, después de esa ilusionante reaparición del martes. Aunque todavía no como titular, la idea es que el malagueño pueda sumar más minutos, con todo lo que conlleva su presencia. Magia futbolística pero también un impulso anímico para sus compañeros y para la afición, necesitada de ese referente sobre el verde que se echó en falta ante el Braga.Real Betis Valles; Bellerín, Bartra, Natan, Ricardo; Amrabat, Fornals, Lo Celso; Antony, Abde y Cucho. Real Madrid Lunin; Carvajal, Rudiger, Huijsen, Mendy; Tchouameni, Bellingham, Valverde, Brahim, Vinicius y Mbappé. Árbitro César Soto Grado (Colegio Riojano). Estadio La Cartuja (21:00, DAZN).También vuelve a la Cartuja Lo Celso, aunque en su caso sí tuvo ya minutos en los dos últimos encuentros ligueros. Descartado de la Europa League, el argentino no pudo ayudar en la competición europea, pero Pellegrini sí espera que una buena versión del argentino ayude al Betis a asegurar la quinta plaza. De Europa League o de Champions, que eso ya dependerá de Atlético de Madrid y Rayo Vallecano como representantes españoles en Europa, pero con el equipo bético de nuevo clasificado para las competiciones continentales.Cucho Hernández, en el entrenamiento previo al duelo con el Real Madrid Víctor RodríguezUna consecución de ese objetivo europeo que entraría como factor positivo para Pellegrini en ese debate sobre su figura, tan discutida en los últimos tiempos. Las decepciones de la temporada –la goleada en la Copa del Rey ante el Atlético (0-5), la debacle ante el Braga (2-4) y el bajón del derbi (2-2)– pesan mucho en ese análisis de la temporada, por lo que bien haría el entrenador chileno en acumular méritos ante el Real Madrid en este esprint final para volver a ganar enteros y defender ese año de contrato que los dirigentes le firmaron en noviembre.Las decisiones se tomarán a final de temporada. El balance del trabajo de la entidad en esta 25-26 necesitará de un amplio diálogo interno en el Betis para detectar anomalías y, sobre todo, para marcar de verdad una hoja de ruta ambiciosa que le dé un nuevo impulso al equipo. Un ciclo positivo pero que se quiere ampliar con horizontes más ambiciosos. Alcanzar la Champions, ese sueño de los dirigentes, pero también más rondas finales en las competiciones cortas. Un trabajo de Pellegrini al frente del Betis que sólo se puede calificar de sobresaliente en el recuento global, pero que ha dejado un sabor agridulce esta temporada. Volver a ganar en la Cartuja, y más ante todo un Real Madrid, sería un primer paso para restablecer esa comunión entre todos los estamentos que saltó por los aires hace tan sólo ocho días. En pleno viernes de Feria, por esos vericuetos del calendario, el Betis regresa a la Cartuja. Ocho días después de ese batacazo europeo que sacudió al beticismo, los de Manuel Pellegrini reciben al Real Madrid en busca del perdón de los suyos y de una quinta plaza que eleve la temporada. Llega el Betis con la alegría de la victoria en Montilivi, que rompió la dinámica negativa liguera, pero con la necesidad de volver a ganar como local. Mucho ha llovido desde el 1 de febrero, cuando los verdiblancos se impusieron al Valencia para iniciar una racha que los aupó en la tabla y que luego se frenaría por esos siete partidos sin ganar que transcurrieron hasta Girona.El varapalo europeo abrió una herida profunda. Había muchas ilusiones depositadas en la Europa League y el Betis las tiró por la borda tras un segundo tiempo infame. Una derrota ante el Braga que generó un profundo desencanto en el aficionado, pero también provocó reuniones al más alto nivel en Heliópolis. El propio presidente, Ángel Haro, tomó la palabra antes del partido ante el Girona para recordar la importancia de lo que el Betis tiene en juego en LaLiga. La reacción en tierras catalanas, con el sentimiento bético siempre tan cercano, alivió las tensiones, pero el perdón del beticismo requiere de más gestos. Ganarle al Real Madrid sería un primer paso para esa redención de los futbolistas y el cuerpo técnico.No será fácil doblegar a este Real Madrid, por más que este año no sea tan fiero como en otras épocas. Metido también en un proceso de reflexión de cara al futuro, el equipo dirigido por Álvaro Arbeloa no quiere dimitir tan pronto de LaLiga. Fracasado en la Copa del Rey y eliminado en la Champions, al equipo de Florentino Pérez sólo le queda el honor, pero sus futbolistas necesitan hacer méritos para tener una nueva oportunidad en el equipo blanco. Tras ganarle sin brillantez al Alavés el martes, el equipo madridista se examinará nuevamente de visitante. Con posibles cambios en el once, al que podrían jugadores como Carvajal, Rudiger o Mendy, y con Vinicius y Mbappé como estiletes. También con ausencias destacadas como las de Militao y Güler, que confirmaron sus dolencias musculares para sumarse a ese parte médico que ya incluía a otros como Courtois y Rodrygo.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Pellegrini pone en valor su trabajo en el Betis: «Seis años seguidos en Europa sólo lo hacen Madrid, Barcelona y Atlético»También se prevé que Pellegrini renueve el equipo, con el regreso de Antony, tras cumplir su castigo, y con la duda del Cucho, por más que el colombiano, renqueante de una rodilla, participase en el entrenamiento de este jueves. Sí será el regreso a casa de Isco, después de esa ilusionante reaparición del martes. Aunque todavía no como titular, la idea es que el malagueño pueda sumar más minutos, con todo lo que conlleva su presencia. Magia futbolística pero también un impulso anímico para sus compañeros y para la afición, necesitada de ese referente sobre el verde que se echó en falta ante el Braga.Real Betis Valles; Bellerín, Bartra, Natan, Ricardo; Amrabat, Fornals, Lo Celso; Antony, Abde y Cucho. Real Madrid Lunin; Carvajal, Rudiger, Huijsen, Mendy; Tchouameni, Bellingham, Valverde, Brahim, Vinicius y Mbappé. Árbitro César Soto Grado (Colegio Riojano). Estadio La Cartuja (21:00, DAZN).También vuelve a la Cartuja Lo Celso, aunque en su caso sí tuvo ya minutos en los dos últimos encuentros ligueros. Descartado de la Europa League, el argentino no pudo ayudar en la competición europea, pero Pellegrini sí espera que una buena versión del argentino ayude al Betis a asegurar la quinta plaza. De Europa League o de Champions, que eso ya dependerá de Atlético de Madrid y Rayo Vallecano como representantes españoles en Europa, pero con el equipo bético de nuevo clasificado para las competiciones continentales.Cucho Hernández, en el entrenamiento previo al duelo con el Real Madrid Víctor RodríguezUna consecución de ese objetivo europeo que entraría como factor positivo para Pellegrini en ese debate sobre su figura, tan discutida en los últimos tiempos. Las decepciones de la temporada –la goleada en la Copa del Rey ante el Atlético (0-5), la debacle ante el Braga (2-4) y el bajón del derbi (2-2)– pesan mucho en ese análisis de la temporada, por lo que bien haría el entrenador chileno en acumular méritos ante el Real Madrid en este esprint final para volver a ganar enteros y defender ese año de contrato que los dirigentes le firmaron en noviembre.Las decisiones se tomarán a final de temporada. El balance del trabajo de la entidad en esta 25-26 necesitará de un amplio diálogo interno en el Betis para detectar anomalías y, sobre todo, para marcar de verdad una hoja de ruta ambiciosa que le dé un nuevo impulso al equipo. Un ciclo positivo pero que se quiere ampliar con horizontes más ambiciosos. Alcanzar la Champions, ese sueño de los dirigentes, pero también más rondas finales en las competiciones cortas. Un trabajo de Pellegrini al frente del Betis que sólo se puede calificar de sobresaliente en el recuento global, pero que ha dejado un sabor agridulce esta temporada. Volver a ganar en la Cartuja, y más ante todo un Real Madrid, sería un primer paso para restablecer esa comunión entre todos los estamentos que saltó por los aires hace tan sólo ocho días. En pleno viernes de Feria, por esos vericuetos del calendario, el Betis regresa a la Cartuja. Ocho días después de ese batacazo europeo que sacudió al beticismo, los de Manuel Pellegrini reciben al Real Madrid en busca del perdón de los suyos y de una quinta plaza que eleve la temporada. Llega el Betis con la alegría de la victoria en Montilivi, que rompió la dinámica negativa liguera, pero con la necesidad de volver a ganar como local. Mucho ha llovido desde el 1 de febrero, cuando los verdiblancos se impusieron al Valencia para iniciar una racha que los aupó en la tabla y que luego se frenaría por esos siete partidos sin ganar que transcurrieron hasta Girona.El varapalo europeo abrió una herida profunda. Había muchas ilusiones depositadas en la Europa League y el Betis las tiró por la borda tras un segundo tiempo infame. Una derrota ante el Braga que generó un profundo desencanto en el aficionado, pero también provocó reuniones al más alto nivel en Heliópolis. El propio presidente, Ángel Haro, tomó la palabra antes del partido ante el Girona para recordar la importancia de lo que el Betis tiene en juego en LaLiga. La reacción en tierras catalanas, con el sentimiento bético siempre tan cercano, alivió las tensiones, pero el perdón del beticismo requiere de más gestos. Ganarle al Real Madrid sería un primer paso para esa redención de los futbolistas y el cuerpo técnico.No será fácil doblegar a este Real Madrid, por más que este año no sea tan fiero como en otras épocas. Metido también en un proceso de reflexión de cara al futuro, el equipo dirigido por Álvaro Arbeloa no quiere dimitir tan pronto de LaLiga. Fracasado en la Copa del Rey y eliminado en la Champions, al equipo de Florentino Pérez sólo le queda el honor, pero sus futbolistas necesitan hacer méritos para tener una nueva oportunidad en el equipo blanco. Tras ganarle sin brillantez al Alavés el martes, el equipo madridista se examinará nuevamente de visitante. Con posibles cambios en el once, al que podrían jugadores como Carvajal, Rudiger o Mendy, y con Vinicius y Mbappé como estiletes. También con ausencias destacadas como las de Militao y Güler, que confirmaron sus dolencias musculares para sumarse a ese parte médico que ya incluía a otros como Courtois y Rodrygo.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Pellegrini pone en valor su trabajo en el Betis: «Seis años seguidos en Europa sólo lo hacen Madrid, Barcelona y Atlético»También se prevé que Pellegrini renueve el equipo, con el regreso de Antony, tras cumplir su castigo, y con la duda del Cucho, por más que el colombiano, renqueante de una rodilla, participase en el entrenamiento de este jueves. Sí será el regreso a casa de Isco, después de esa ilusionante reaparición del martes. Aunque todavía no como titular, la idea es que el malagueño pueda sumar más minutos, con todo lo que conlleva su presencia. Magia futbolística pero también un impulso anímico para sus compañeros y para la afición, necesitada de ese referente sobre el verde que se echó en falta ante el Braga.Real Betis Valles; Bellerín, Bartra, Natan, Ricardo; Amrabat, Fornals, Lo Celso; Antony, Abde y Cucho. Real Madrid Lunin; Carvajal, Rudiger, Huijsen, Mendy; Tchouameni, Bellingham, Valverde, Brahim, Vinicius y Mbappé. Árbitro César Soto Grado (Colegio Riojano). Estadio La Cartuja (21:00, DAZN).También vuelve a la Cartuja Lo Celso, aunque en su caso sí tuvo ya minutos en los dos últimos encuentros ligueros. Descartado de la Europa League, el argentino no pudo ayudar en la competición europea, pero Pellegrini sí espera que una buena versión del argentino ayude al Betis a asegurar la quinta plaza. De Europa League o de Champions, que eso ya dependerá de Atlético de Madrid y Rayo Vallecano como representantes españoles en Europa, pero con el equipo bético de nuevo clasificado para las competiciones continentales.Cucho Hernández, en el entrenamiento previo al duelo con el Real Madrid Víctor RodríguezUna consecución de ese objetivo europeo que entraría como factor positivo para Pellegrini en ese debate sobre su figura, tan discutida en los últimos tiempos. Las decepciones de la temporada –la goleada en la Copa del Rey ante el Atlético (0-5), la debacle ante el Braga (2-4) y el bajón del derbi (2-2)– pesan mucho en ese análisis de la temporada, por lo que bien haría el entrenador chileno en acumular méritos ante el Real Madrid en este esprint final para volver a ganar enteros y defender ese año de contrato que los dirigentes le firmaron en noviembre.Las decisiones se tomarán a final de temporada. El balance del trabajo de la entidad en esta 25-26 necesitará de un amplio diálogo interno en el Betis para detectar anomalías y, sobre todo, para marcar de verdad una hoja de ruta ambiciosa que le dé un nuevo impulso al equipo. Un ciclo positivo pero que se quiere ampliar con horizontes más ambiciosos. Alcanzar la Champions, ese sueño de los dirigentes, pero también más rondas finales en las competiciones cortas. Un trabajo de Pellegrini al frente del Betis que sólo se puede calificar de sobresaliente en el recuento global, pero que ha dejado un sabor agridulce esta temporada. Volver a ganar en la Cartuja, y más ante todo un Real Madrid, sería un primer paso para restablecer esa comunión entre todos los estamentos que saltó por los aires hace tan sólo ocho días. RSS de noticias de deportes
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