La conocida como ‘ley de nietos’ o disposición adicional octava de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática ha permitido que 557.709 ciudadanos consigan la nacionalidad española y ensanchen así la saca del sufragio en el exterior. En esa base ampliada se repite un patrón, amén del aumento global de su peso con el paso de los años: el voto CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes) ha visto en las últimas citas con las urnas cómo se acentuaba el sesgo hacia la izquierda , principalmente la socialista. En las cuatro convocatorias autonómicas del actual ciclo (Extremadura, en diciembre de 2025; continuaron en 2026 Aragón, Castilla y León y Andalucía) el PP ha dominado el voto interior, mientras el PSOE no tenía rival fuera, ampliando la brecha de distancia en el voto exterior.Tras la reciente medida cautelar dictada por el Tribunal Supremo, que no anula nacionalidades, pero sí suspende temporalmente el voto de parte de los nuevos españoles residentes en el extranjero, muchos han sido los análisis sobre si esos miles de papeletas emitidas fuera pueden dar el vuelco al resultado en unos comicios generales. Lo cierto es que en circunscripciones donde el último diputado se decide por un margen muy estrecho sí es especialmente relevante. Esto es, en determinadas localizaciones, como las provincias más despobladas, el impacto del voto CERA puede llegar a ser decisivo. No obstante, en las cuatro convocatorias del último periodo electoral el recuento del voto extranjero no logró alterar ni la composición ni el reparto de los escaños en ninguno de los parlamentos regionales. En todas se dio otra pauta: solo uno o menos de uno de cada diez españoles llamados a las urnas fuera del país ejercieron su derecho. En las cuatro ganaron los socialistas.Aragón Cruzada de iniciativas parlamentarias a cuenta de la ‘ley de nietos’ y sus efectos Los socialistas acusan a PP y Vox de «cuestionar la legitimidad» del exiliadoUn ejemplo paradigmático de lo que sucede con el voto exterior es Aragón. En los últimos tres años largos, el censo CERA ha engordado en esta comunidad un 17,9%. El PSOE fue el más votado entre los aragoneses residentes en el exterior tanto en 2023 como en 2026. El PP ganó entre los residentes en suelo aragonés, y pese a que retrocedió entre una y otra convocatoria, esa distancia en el exterior aumentó a favor de los socialistas. La fotografía resultante del 8 de febrero de 2026 no cambió el 25 de febrero cuando el Boletín Oficial de Aragón (BOA) publicó los resultados recopilados por la Junta Electoral respecto del voto exterior. De 44.433 aragoneses fuera, el 9,8% depositaron sus papeletas, 4.355. Esa pequeña cuantía sobre un censo de más de un millón de electores solo impactó con ligeras variaciones en el recuento final de Huesca y Teruel, pero no modificó en ninguna de las provincias la correlación de fuerzas en la Cámara autonómica. Elena Allué, portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular; y Darío Villagrasa, diputado del Grupo Parlamentario Socialista, ambos en las Cortes de Aragón. Cedidas por PP y PSOE aragonésSegún los datos del BOA, el PSOE fue la fuerza más votada entre los aragoneses que residen fuera del país, con 1.565 apoyos, muy por delante del PP, que sumó 1.031. En tercer lugar se situó Vox, con 533 votos emitidos desde el exterior y Chunta Aragonesista (CHA) fue cuarta, con 303. IU llegó a 230 apoyos y Podemos, que no obtuvo escaño en las Cortes, consiguió 170. En el escrutinio final, el PP aventajó en diez puntos porcentuales al PSOE; frente a ello, los de Pilar Alegría lograron imponerse con una diferencia de 12,4 puntos sobre el PP fuera. Elección tras elección, la tendencia mantiene a los socialistas como primera fuerza en el voto emigrante. Y la estampa se repite en el resto de comunidades. El debate se traslada a las Cortes En el caso aragonés, además, recientemente el debate sobre la ‘ley de nietos’ se ha elevado a la tarima de las Cortes para plantear iniciativas cruzadas. Lejos de aceptar la decisión judicial, los socialistas han pasado a la batalla política en La Aljafería. El diputado socialista Darío Villagrasa fue el encargado de defender con ahínco el pasado 24 de septiembre una iniciativa contra la medida cautelar adoptada por el Supremo y sus efectos. Y no solo. El socialismo liderado por Alegría fue un paso más allá y señaló a PP y Vox por cuestionar -consideran- «la legitimidad» que tienen los descendientes de exiliados para ejercer su derecho al voto. Villagrasa reivindicó los derechos que tienen esos parientes e indicó que lo contrario es poner en solfa todo la arquitectura democrática: «Soy español, confío en nuestro sistema electoral y confío en la Administración General del Estado», dijo. En su opinión, populares y voxistas -que tumbaron la iniciativa- votaron en contra de reconocer el derecho al voto a quienes «tuvieron que abandonar el país como consecuencia de la Guerra Civil, la dictadura y la posterior represión». Les niegan la nacionalidad a quienes están fuera y no les permiten ejercer sus derechos políticos, cargó el portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Socialista.Pero PP y Vox negaron la mayor . No se trata de eso, explicó Elena Allué, portavoz adjunta del Grupo Popular en las Cortes. «El problema no son los nietos, son ustedes», acusó sin medias tintas. «Cada día este asunto huele peor. Primero fue la política sobre el voto por correo; después llegó la regularización masiva de más de un millón de inmigrantes; ahora la ‘ley de nietos’ y luego se inventan una interpretación de la ‘ley de nietos’ a través de una instrucción que amplía los derechos sobre la Ley de Memoria Democrática y que está firmada por la hermana de Óscar Puente, [aludía a Sofía Puente]». Las dudas están más que justificadas, ultimó Allué. «Existen demasiadas anomalías y preguntas. Señores socialistas, ¿estamos ante una operación de ingeniería social?». Para despejar esas sospechas, PP y Vox pidieron al Gobierno de Pedro Sánchez que explique las incorporaciones que ha habido al CERA, que acrediten cada expediente y garanticen la limpieza del censo. Así todo aragonés que esté fuera verá respetados sus derechos, acabó la diputada, al tiempo que registraba una iniciativa en la que se insta al Ejecutivo de La Moncloa a impedir cualquier utilización partidista de la concesión de la nacionalidad. Las derechas sí sacaron adelante esta medida haciendo valer su mayoría parlamentaria. «Lo que está en juego es que ningún español pueda pensar que el Gobierno actual está intentando cambiar las reglas», dijo Allué. Andalucía Causó cierta polémica por la brecha de 19 puntos de ventaja en suelo nacional El PSOE de María Jesús Montero se impone en el voto exterior en siete provinciasNo es un caso muy lejano al que se dio en Andalucía las pasadas elecciones del 17 de mayo. El popular Juanma Moreno consiguió el triunfo ese día con una ventaja de 18,9 puntos sobre el PSOE. El PP ganó en las ocho provincias andaluzas; por el contrario, los socialistas vencieron en el voto exterior en todas las provincias menos en Sevilla.El voto CERA de Andalucía creció un 23% en menos de una década , este año con 120.000 votantes nuevos a partir de la llamada ‘ley de nietos’ y la regularización de inmigrantes. Así, en la actualidad forman parte de ese registro oficial 302.070 personas, cuando hace ocho años la cifra era de 242.963 ciudadanos: la diferencia es de 59.107 personas. El censo global en la región es de 6,8 millones.El resultado del voto CERA andaluz causó cierto revuelo las pasadas elecciones, puesto que sorprendió que, habiendo barrido de una forma tan contundente el PP en el voto interno, con 25 parlamentarios de diferencia respecto al PSOE y más de 19 puntos de ventaja, fuese por detrás en prácticamente todas las provincias fuera del país. La candidatura de María Jesús Montero se impuso en siete de las ocho provincias con 6.703 votos, 396 más que los que consiguió el PP de Moreno, con 6.307. Pero el PSOE ya ganó el voto CERA en Andalucía en las elecciones generales de 2023 pese a perder en el recuento general. En aquella ocasión, los socialistas sumaron 574 votos más que el PP procedentes de los residentes en el exterior.Castilla y León Tres veces más de papeletas fuera que en la provincia de Soria El PSOE gana el voto exterior en ocho de las nueve circunscripciones. Solo Zamora es para el PPEn Castilla y León, según los últimos datos oficiales de la Oficina del Censo Electoral, a 1 de agosto de este año, se contabilizan 186.221 personas españolas con vínculos castellano y leoneses que viven en otros países y que podrían votar en la comunidad. Esta cifra suponen casi tres veces más que los electores españoles residentes en España con derecho a depositar su papeleta de la provincia de Soria (67.725). Y también superan a los de Ávila (cerca de 126.500), Palencia (algo más de 128.000), Segovia (por encima de los 116.800) y Zamora (137.700).La última vez que abrieron las urnas en Castilla y León, el pasado 15 de marzo para las autonómicas, podían votar algo más de 180.000 residentes en el extranjero . Lo hicieron 12.071 (menos de un 7% del total), con algo más de 2.000 papeletas llegadas desde Francia y otras tantas desde Argentina, los países con más participación. Aunque sin consecuencias en el reparto final de escaños -con mayoría del PP-, el PSOE volvió a ser la formación más votada, con más de 4.300 apoyos, frente a los 3.181 de los populares, seguidos por Vox (1.965). También hubo victoria socialista en ocho de las nueve provincias. Únicamente en Zamora, y por un voto de diferencia (464 por 463) venció el Partido Popular. En las generales adelantadas a julio de 2023 la participación fue mayor. De los 161.554 integrantes del CERA entre las nueve provincias de Castilla y León, votaron 15.458, lo que sigue siendo menos del diez por ciento, con el PSOE primero (5.314 apoyos), seguido de cerca por el PP (5.095).En el Parlamento de Castilla y León, con minoría de escaños, el PSOE pasa de puntillas cada vez que surge el asunto de la ‘ley de nietos’Con este escenario, en el PSOE no quieren oír hablar de la ‘ley de nietos’ y pasan de puntillas cada vez que surge el asunto tratando de no hacer demasiado ruido. En el Parlamento autonómico actual están arrinconados (33 escaños), ya que se encuentran con un grupo mayoritario PP-Vox (47) y un Grupo Mixto integrado por los partidos territoriales de León, Ávila y Soria (cinco), que se suman a las críticas contra el Gobierno de Sánchez.Extremadura Apenas un 6% de los residentes fuera ejercitan su derecho de sufragio El voto CERA fue para el PSOE de Gallardo, que aquí se hundió frente a GuardiolaEn las elecciones extremeñas del pasado 21 de diciembre, el contraste entre el votante exterior y los residentes también se hizo muy evidente. En el interior, la participación fue baja, de un 62,7%, y el Partido Popular de María Guardiola ganó con claridad: un 43% de votos fueron para los populares por un exiguo 25% de los socialistas, que firmaron con Miguel Ángel Gallardo el peor resultado de toda su historia en tierras extremeñas. Pese a la debacle, el PSOE ganó el voto CERA de las 30.610 personas llamadas a ejercer ese derecho. Apenas se computaron unos 1.900 votos, en torno al 6,2% del censo y los socialistas se impusieron en ese recuento (629 votos frente a 482 del PP, 336 de Vox y unos 300 de Unidas por Extremadura) tanto en Cáceres como en Badajoz.Aunque la participación fuese mínima, estaba en juego un diputado por la provincia de Cáceres. El octavo del PSOE lo buscaba el PP -habría sido el 30- y la diferencia estaba en apenas 244 votos. En este caso extremeño, con el comportamiento del CERA, los socialistas pudieron retener el último escaño. La conocida como ‘ley de nietos’ o disposición adicional octava de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática ha permitido que 557.709 ciudadanos consigan la nacionalidad española y ensanchen así la saca del sufragio en el exterior. En esa base ampliada se repite un patrón, amén del aumento global de su peso con el paso de los años: el voto CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes) ha visto en las últimas citas con las urnas cómo se acentuaba el sesgo hacia la izquierda , principalmente la socialista. En las cuatro convocatorias autonómicas del actual ciclo (Extremadura, en diciembre de 2025; continuaron en 2026 Aragón, Castilla y León y Andalucía) el PP ha dominado el voto interior, mientras el PSOE no tenía rival fuera, ampliando la brecha de distancia en el voto exterior.Tras la reciente medida cautelar dictada por el Tribunal Supremo, que no anula nacionalidades, pero sí suspende temporalmente el voto de parte de los nuevos españoles residentes en el extranjero, muchos han sido los análisis sobre si esos miles de papeletas emitidas fuera pueden dar el vuelco al resultado en unos comicios generales. Lo cierto es que en circunscripciones donde el último diputado se decide por un margen muy estrecho sí es especialmente relevante. Esto es, en determinadas localizaciones, como las provincias más despobladas, el impacto del voto CERA puede llegar a ser decisivo. No obstante, en las cuatro convocatorias del último periodo electoral el recuento del voto extranjero no logró alterar ni la composición ni el reparto de los escaños en ninguno de los parlamentos regionales. En todas se dio otra pauta: solo uno o menos de uno de cada diez españoles llamados a las urnas fuera del país ejercieron su derecho. En las cuatro ganaron los socialistas.Aragón Cruzada de iniciativas parlamentarias a cuenta de la ‘ley de nietos’ y sus efectos Los socialistas acusan a PP y Vox de «cuestionar la legitimidad» del exiliadoUn ejemplo paradigmático de lo que sucede con el voto exterior es Aragón. En los últimos tres años largos, el censo CERA ha engordado en esta comunidad un 17,9%. El PSOE fue el más votado entre los aragoneses residentes en el exterior tanto en 2023 como en 2026. El PP ganó entre los residentes en suelo aragonés, y pese a que retrocedió entre una y otra convocatoria, esa distancia en el exterior aumentó a favor de los socialistas. La fotografía resultante del 8 de febrero de 2026 no cambió el 25 de febrero cuando el Boletín Oficial de Aragón (BOA) publicó los resultados recopilados por la Junta Electoral respecto del voto exterior. De 44.433 aragoneses fuera, el 9,8% depositaron sus papeletas, 4.355. Esa pequeña cuantía sobre un censo de más de un millón de electores solo impactó con ligeras variaciones en el recuento final de Huesca y Teruel, pero no modificó en ninguna de las provincias la correlación de fuerzas en la Cámara autonómica. Elena Allué, portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular; y Darío Villagrasa, diputado del Grupo Parlamentario Socialista, ambos en las Cortes de Aragón. Cedidas por PP y PSOE aragonésSegún los datos del BOA, el PSOE fue la fuerza más votada entre los aragoneses que residen fuera del país, con 1.565 apoyos, muy por delante del PP, que sumó 1.031. En tercer lugar se situó Vox, con 533 votos emitidos desde el exterior y Chunta Aragonesista (CHA) fue cuarta, con 303. IU llegó a 230 apoyos y Podemos, que no obtuvo escaño en las Cortes, consiguió 170. En el escrutinio final, el PP aventajó en diez puntos porcentuales al PSOE; frente a ello, los de Pilar Alegría lograron imponerse con una diferencia de 12,4 puntos sobre el PP fuera. Elección tras elección, la tendencia mantiene a los socialistas como primera fuerza en el voto emigrante. Y la estampa se repite en el resto de comunidades. El debate se traslada a las Cortes En el caso aragonés, además, recientemente el debate sobre la ‘ley de nietos’ se ha elevado a la tarima de las Cortes para plantear iniciativas cruzadas. Lejos de aceptar la decisión judicial, los socialistas han pasado a la batalla política en La Aljafería. El diputado socialista Darío Villagrasa fue el encargado de defender con ahínco el pasado 24 de septiembre una iniciativa contra la medida cautelar adoptada por el Supremo y sus efectos. Y no solo. El socialismo liderado por Alegría fue un paso más allá y señaló a PP y Vox por cuestionar -consideran- «la legitimidad» que tienen los descendientes de exiliados para ejercer su derecho al voto. Villagrasa reivindicó los derechos que tienen esos parientes e indicó que lo contrario es poner en solfa todo la arquitectura democrática: «Soy español, confío en nuestro sistema electoral y confío en la Administración General del Estado», dijo. En su opinión, populares y voxistas -que tumbaron la iniciativa- votaron en contra de reconocer el derecho al voto a quienes «tuvieron que abandonar el país como consecuencia de la Guerra Civil, la dictadura y la posterior represión». Les niegan la nacionalidad a quienes están fuera y no les permiten ejercer sus derechos políticos, cargó el portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Socialista.Pero PP y Vox negaron la mayor . No se trata de eso, explicó Elena Allué, portavoz adjunta del Grupo Popular en las Cortes. «El problema no son los nietos, son ustedes», acusó sin medias tintas. «Cada día este asunto huele peor. Primero fue la política sobre el voto por correo; después llegó la regularización masiva de más de un millón de inmigrantes; ahora la ‘ley de nietos’ y luego se inventan una interpretación de la ‘ley de nietos’ a través de una instrucción que amplía los derechos sobre la Ley de Memoria Democrática y que está firmada por la hermana de Óscar Puente, [aludía a Sofía Puente]». Las dudas están más que justificadas, ultimó Allué. «Existen demasiadas anomalías y preguntas. Señores socialistas, ¿estamos ante una operación de ingeniería social?». Para despejar esas sospechas, PP y Vox pidieron al Gobierno de Pedro Sánchez que explique las incorporaciones que ha habido al CERA, que acrediten cada expediente y garanticen la limpieza del censo. Así todo aragonés que esté fuera verá respetados sus derechos, acabó la diputada, al tiempo que registraba una iniciativa en la que se insta al Ejecutivo de La Moncloa a impedir cualquier utilización partidista de la concesión de la nacionalidad. Las derechas sí sacaron adelante esta medida haciendo valer su mayoría parlamentaria. «Lo que está en juego es que ningún español pueda pensar que el Gobierno actual está intentando cambiar las reglas», dijo Allué. Andalucía Causó cierta polémica por la brecha de 19 puntos de ventaja en suelo nacional El PSOE de María Jesús Montero se impone en el voto exterior en siete provinciasNo es un caso muy lejano al que se dio en Andalucía las pasadas elecciones del 17 de mayo. El popular Juanma Moreno consiguió el triunfo ese día con una ventaja de 18,9 puntos sobre el PSOE. El PP ganó en las ocho provincias andaluzas; por el contrario, los socialistas vencieron en el voto exterior en todas las provincias menos en Sevilla.El voto CERA de Andalucía creció un 23% en menos de una década , este año con 120.000 votantes nuevos a partir de la llamada ‘ley de nietos’ y la regularización de inmigrantes. Así, en la actualidad forman parte de ese registro oficial 302.070 personas, cuando hace ocho años la cifra era de 242.963 ciudadanos: la diferencia es de 59.107 personas. El censo global en la región es de 6,8 millones.El resultado del voto CERA andaluz causó cierto revuelo las pasadas elecciones, puesto que sorprendió que, habiendo barrido de una forma tan contundente el PP en el voto interno, con 25 parlamentarios de diferencia respecto al PSOE y más de 19 puntos de ventaja, fuese por detrás en prácticamente todas las provincias fuera del país. La candidatura de María Jesús Montero se impuso en siete de las ocho provincias con 6.703 votos, 396 más que los que consiguió el PP de Moreno, con 6.307. Pero el PSOE ya ganó el voto CERA en Andalucía en las elecciones generales de 2023 pese a perder en el recuento general. En aquella ocasión, los socialistas sumaron 574 votos más que el PP procedentes de los residentes en el exterior.Castilla y León Tres veces más de papeletas fuera que en la provincia de Soria El PSOE gana el voto exterior en ocho de las nueve circunscripciones. Solo Zamora es para el PPEn Castilla y León, según los últimos datos oficiales de la Oficina del Censo Electoral, a 1 de agosto de este año, se contabilizan 186.221 personas españolas con vínculos castellano y leoneses que viven en otros países y que podrían votar en la comunidad. Esta cifra suponen casi tres veces más que los electores españoles residentes en España con derecho a depositar su papeleta de la provincia de Soria (67.725). Y también superan a los de Ávila (cerca de 126.500), Palencia (algo más de 128.000), Segovia (por encima de los 116.800) y Zamora (137.700).La última vez que abrieron las urnas en Castilla y León, el pasado 15 de marzo para las autonómicas, podían votar algo más de 180.000 residentes en el extranjero . Lo hicieron 12.071 (menos de un 7% del total), con algo más de 2.000 papeletas llegadas desde Francia y otras tantas desde Argentina, los países con más participación. Aunque sin consecuencias en el reparto final de escaños -con mayoría del PP-, el PSOE volvió a ser la formación más votada, con más de 4.300 apoyos, frente a los 3.181 de los populares, seguidos por Vox (1.965). También hubo victoria socialista en ocho de las nueve provincias. Únicamente en Zamora, y por un voto de diferencia (464 por 463) venció el Partido Popular. En las generales adelantadas a julio de 2023 la participación fue mayor. De los 161.554 integrantes del CERA entre las nueve provincias de Castilla y León, votaron 15.458, lo que sigue siendo menos del diez por ciento, con el PSOE primero (5.314 apoyos), seguido de cerca por el PP (5.095).En el Parlamento de Castilla y León, con minoría de escaños, el PSOE pasa de puntillas cada vez que surge el asunto de la ‘ley de nietos’Con este escenario, en el PSOE no quieren oír hablar de la ‘ley de nietos’ y pasan de puntillas cada vez que surge el asunto tratando de no hacer demasiado ruido. En el Parlamento autonómico actual están arrinconados (33 escaños), ya que se encuentran con un grupo mayoritario PP-Vox (47) y un Grupo Mixto integrado por los partidos territoriales de León, Ávila y Soria (cinco), que se suman a las críticas contra el Gobierno de Sánchez.Extremadura Apenas un 6% de los residentes fuera ejercitan su derecho de sufragio El voto CERA fue para el PSOE de Gallardo, que aquí se hundió frente a GuardiolaEn las elecciones extremeñas del pasado 21 de diciembre, el contraste entre el votante exterior y los residentes también se hizo muy evidente. En el interior, la participación fue baja, de un 62,7%, y el Partido Popular de María Guardiola ganó con claridad: un 43% de votos fueron para los populares por un exiguo 25% de los socialistas, que firmaron con Miguel Ángel Gallardo el peor resultado de toda su historia en tierras extremeñas. Pese a la debacle, el PSOE ganó el voto CERA de las 30.610 personas llamadas a ejercer ese derecho. Apenas se computaron unos 1.900 votos, en torno al 6,2% del censo y los socialistas se impusieron en ese recuento (629 votos frente a 482 del PP, 336 de Vox y unos 300 de Unidas por Extremadura) tanto en Cáceres como en Badajoz.Aunque la participación fuese mínima, estaba en juego un diputado por la provincia de Cáceres. El octavo del PSOE lo buscaba el PP -habría sido el 30- y la diferencia estaba en apenas 244 votos. En este caso extremeño, con el comportamiento del CERA, los socialistas pudieron retener el último escaño. La conocida como ‘ley de nietos’ o disposición adicional octava de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática ha permitido que 557.709 ciudadanos consigan la nacionalidad española y ensanchen así la saca del sufragio en el exterior. En esa base ampliada se repite un patrón, amén del aumento global de su peso con el paso de los años: el voto CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes) ha visto en las últimas citas con las urnas cómo se acentuaba el sesgo hacia la izquierda , principalmente la socialista. En las cuatro convocatorias autonómicas del actual ciclo (Extremadura, en diciembre de 2025; continuaron en 2026 Aragón, Castilla y León y Andalucía) el PP ha dominado el voto interior, mientras el PSOE no tenía rival fuera, ampliando la brecha de distancia en el voto exterior.Tras la reciente medida cautelar dictada por el Tribunal Supremo, que no anula nacionalidades, pero sí suspende temporalmente el voto de parte de los nuevos españoles residentes en el extranjero, muchos han sido los análisis sobre si esos miles de papeletas emitidas fuera pueden dar el vuelco al resultado en unos comicios generales. Lo cierto es que en circunscripciones donde el último diputado se decide por un margen muy estrecho sí es especialmente relevante. Esto es, en determinadas localizaciones, como las provincias más despobladas, el impacto del voto CERA puede llegar a ser decisivo. No obstante, en las cuatro convocatorias del último periodo electoral el recuento del voto extranjero no logró alterar ni la composición ni el reparto de los escaños en ninguno de los parlamentos regionales. En todas se dio otra pauta: solo uno o menos de uno de cada diez españoles llamados a las urnas fuera del país ejercieron su derecho. En las cuatro ganaron los socialistas.Aragón Cruzada de iniciativas parlamentarias a cuenta de la ‘ley de nietos’ y sus efectos Los socialistas acusan a PP y Vox de «cuestionar la legitimidad» del exiliadoUn ejemplo paradigmático de lo que sucede con el voto exterior es Aragón. En los últimos tres años largos, el censo CERA ha engordado en esta comunidad un 17,9%. El PSOE fue el más votado entre los aragoneses residentes en el exterior tanto en 2023 como en 2026. El PP ganó entre los residentes en suelo aragonés, y pese a que retrocedió entre una y otra convocatoria, esa distancia en el exterior aumentó a favor de los socialistas. La fotografía resultante del 8 de febrero de 2026 no cambió el 25 de febrero cuando el Boletín Oficial de Aragón (BOA) publicó los resultados recopilados por la Junta Electoral respecto del voto exterior. De 44.433 aragoneses fuera, el 9,8% depositaron sus papeletas, 4.355. Esa pequeña cuantía sobre un censo de más de un millón de electores solo impactó con ligeras variaciones en el recuento final de Huesca y Teruel, pero no modificó en ninguna de las provincias la correlación de fuerzas en la Cámara autonómica. Elena Allué, portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular; y Darío Villagrasa, diputado del Grupo Parlamentario Socialista, ambos en las Cortes de Aragón. Cedidas por PP y PSOE aragonésSegún los datos del BOA, el PSOE fue la fuerza más votada entre los aragoneses que residen fuera del país, con 1.565 apoyos, muy por delante del PP, que sumó 1.031. En tercer lugar se situó Vox, con 533 votos emitidos desde el exterior y Chunta Aragonesista (CHA) fue cuarta, con 303. IU llegó a 230 apoyos y Podemos, que no obtuvo escaño en las Cortes, consiguió 170. En el escrutinio final, el PP aventajó en diez puntos porcentuales al PSOE; frente a ello, los de Pilar Alegría lograron imponerse con una diferencia de 12,4 puntos sobre el PP fuera. Elección tras elección, la tendencia mantiene a los socialistas como primera fuerza en el voto emigrante. Y la estampa se repite en el resto de comunidades. El debate se traslada a las Cortes En el caso aragonés, además, recientemente el debate sobre la ‘ley de nietos’ se ha elevado a la tarima de las Cortes para plantear iniciativas cruzadas. Lejos de aceptar la decisión judicial, los socialistas han pasado a la batalla política en La Aljafería. El diputado socialista Darío Villagrasa fue el encargado de defender con ahínco el pasado 24 de septiembre una iniciativa contra la medida cautelar adoptada por el Supremo y sus efectos. Y no solo. El socialismo liderado por Alegría fue un paso más allá y señaló a PP y Vox por cuestionar -consideran- «la legitimidad» que tienen los descendientes de exiliados para ejercer su derecho al voto. Villagrasa reivindicó los derechos que tienen esos parientes e indicó que lo contrario es poner en solfa todo la arquitectura democrática: «Soy español, confío en nuestro sistema electoral y confío en la Administración General del Estado», dijo. En su opinión, populares y voxistas -que tumbaron la iniciativa- votaron en contra de reconocer el derecho al voto a quienes «tuvieron que abandonar el país como consecuencia de la Guerra Civil, la dictadura y la posterior represión». Les niegan la nacionalidad a quienes están fuera y no les permiten ejercer sus derechos políticos, cargó el portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Socialista.Pero PP y Vox negaron la mayor . No se trata de eso, explicó Elena Allué, portavoz adjunta del Grupo Popular en las Cortes. «El problema no son los nietos, son ustedes», acusó sin medias tintas. «Cada día este asunto huele peor. Primero fue la política sobre el voto por correo; después llegó la regularización masiva de más de un millón de inmigrantes; ahora la ‘ley de nietos’ y luego se inventan una interpretación de la ‘ley de nietos’ a través de una instrucción que amplía los derechos sobre la Ley de Memoria Democrática y que está firmada por la hermana de Óscar Puente, [aludía a Sofía Puente]». Las dudas están más que justificadas, ultimó Allué. «Existen demasiadas anomalías y preguntas. Señores socialistas, ¿estamos ante una operación de ingeniería social?». Para despejar esas sospechas, PP y Vox pidieron al Gobierno de Pedro Sánchez que explique las incorporaciones que ha habido al CERA, que acrediten cada expediente y garanticen la limpieza del censo. Así todo aragonés que esté fuera verá respetados sus derechos, acabó la diputada, al tiempo que registraba una iniciativa en la que se insta al Ejecutivo de La Moncloa a impedir cualquier utilización partidista de la concesión de la nacionalidad. Las derechas sí sacaron adelante esta medida haciendo valer su mayoría parlamentaria. «Lo que está en juego es que ningún español pueda pensar que el Gobierno actual está intentando cambiar las reglas», dijo Allué. Andalucía Causó cierta polémica por la brecha de 19 puntos de ventaja en suelo nacional El PSOE de María Jesús Montero se impone en el voto exterior en siete provinciasNo es un caso muy lejano al que se dio en Andalucía las pasadas elecciones del 17 de mayo. El popular Juanma Moreno consiguió el triunfo ese día con una ventaja de 18,9 puntos sobre el PSOE. El PP ganó en las ocho provincias andaluzas; por el contrario, los socialistas vencieron en el voto exterior en todas las provincias menos en Sevilla.El voto CERA de Andalucía creció un 23% en menos de una década , este año con 120.000 votantes nuevos a partir de la llamada ‘ley de nietos’ y la regularización de inmigrantes. Así, en la actualidad forman parte de ese registro oficial 302.070 personas, cuando hace ocho años la cifra era de 242.963 ciudadanos: la diferencia es de 59.107 personas. El censo global en la región es de 6,8 millones.El resultado del voto CERA andaluz causó cierto revuelo las pasadas elecciones, puesto que sorprendió que, habiendo barrido de una forma tan contundente el PP en el voto interno, con 25 parlamentarios de diferencia respecto al PSOE y más de 19 puntos de ventaja, fuese por detrás en prácticamente todas las provincias fuera del país. La candidatura de María Jesús Montero se impuso en siete de las ocho provincias con 6.703 votos, 396 más que los que consiguió el PP de Moreno, con 6.307. Pero el PSOE ya ganó el voto CERA en Andalucía en las elecciones generales de 2023 pese a perder en el recuento general. En aquella ocasión, los socialistas sumaron 574 votos más que el PP procedentes de los residentes en el exterior.Castilla y León Tres veces más de papeletas fuera que en la provincia de Soria El PSOE gana el voto exterior en ocho de las nueve circunscripciones. Solo Zamora es para el PPEn Castilla y León, según los últimos datos oficiales de la Oficina del Censo Electoral, a 1 de agosto de este año, se contabilizan 186.221 personas españolas con vínculos castellano y leoneses que viven en otros países y que podrían votar en la comunidad. Esta cifra suponen casi tres veces más que los electores españoles residentes en España con derecho a depositar su papeleta de la provincia de Soria (67.725). Y también superan a los de Ávila (cerca de 126.500), Palencia (algo más de 128.000), Segovia (por encima de los 116.800) y Zamora (137.700).La última vez que abrieron las urnas en Castilla y León, el pasado 15 de marzo para las autonómicas, podían votar algo más de 180.000 residentes en el extranjero . Lo hicieron 12.071 (menos de un 7% del total), con algo más de 2.000 papeletas llegadas desde Francia y otras tantas desde Argentina, los países con más participación. Aunque sin consecuencias en el reparto final de escaños -con mayoría del PP-, el PSOE volvió a ser la formación más votada, con más de 4.300 apoyos, frente a los 3.181 de los populares, seguidos por Vox (1.965). También hubo victoria socialista en ocho de las nueve provincias. Únicamente en Zamora, y por un voto de diferencia (464 por 463) venció el Partido Popular. En las generales adelantadas a julio de 2023 la participación fue mayor. De los 161.554 integrantes del CERA entre las nueve provincias de Castilla y León, votaron 15.458, lo que sigue siendo menos del diez por ciento, con el PSOE primero (5.314 apoyos), seguido de cerca por el PP (5.095).En el Parlamento de Castilla y León, con minoría de escaños, el PSOE pasa de puntillas cada vez que surge el asunto de la ‘ley de nietos’Con este escenario, en el PSOE no quieren oír hablar de la ‘ley de nietos’ y pasan de puntillas cada vez que surge el asunto tratando de no hacer demasiado ruido. En el Parlamento autonómico actual están arrinconados (33 escaños), ya que se encuentran con un grupo mayoritario PP-Vox (47) y un Grupo Mixto integrado por los partidos territoriales de León, Ávila y Soria (cinco), que se suman a las críticas contra el Gobierno de Sánchez.Extremadura Apenas un 6% de los residentes fuera ejercitan su derecho de sufragio El voto CERA fue para el PSOE de Gallardo, que aquí se hundió frente a GuardiolaEn las elecciones extremeñas del pasado 21 de diciembre, el contraste entre el votante exterior y los residentes también se hizo muy evidente. En el interior, la participación fue baja, de un 62,7%, y el Partido Popular de María Guardiola ganó con claridad: un 43% de votos fueron para los populares por un exiguo 25% de los socialistas, que firmaron con Miguel Ángel Gallardo el peor resultado de toda su historia en tierras extremeñas. Pese a la debacle, el PSOE ganó el voto CERA de las 30.610 personas llamadas a ejercer ese derecho. Apenas se computaron unos 1.900 votos, en torno al 6,2% del censo y los socialistas se impusieron en ese recuento (629 votos frente a 482 del PP, 336 de Vox y unos 300 de Unidas por Extremadura) tanto en Cáceres como en Badajoz.Aunque la participación fuese mínima, estaba en juego un diputado por la provincia de Cáceres. El octavo del PSOE lo buscaba el PP -habría sido el 30- y la diferencia estaba en apenas 244 votos. En este caso extremeño, con el comportamiento del CERA, los socialistas pudieron retener el último escaño. RSS de noticias de espana
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