El aguacate y mango españoles viven un momento dulce . Su consumo, asociado a una dieta saludable, no deja de crecer y su producción tampoco, y España, que lidera la de ambas frutas en Europa, quiere dar un paso más y convertirse en el distribuidor principal frente a la gran compencia de países terceros. Nuestro país cuenta con 24.758 hectáreas dedicadas al aguacate y 6.148 al mango, según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos Cultivos (ESYRCE) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Los campos andaluces donde antaño había cañas de azúcar están ahora llenos de árboles tropicales cuyos frutos, que ya se plantaba en la década de los 60, son superalimentos de moda con cada vez más demanda en todo el mundo.Málaga, Granada y Canarias son las principales áreas donde se concentra el mapa productivo del aguacate, que ya se va expandiendo a la Comunidad Valenciana y mira hacia Cádiz y Huelva. El mango, por sus mayores exigencias climáticas, mantiene una producción mucho más concentrada en la Axarquía malagueña y la Costa Tropical de Granada.Sin embargo, pese a liderar la producción, la competencia global y los menores costes del campo de terceros países complica que nuestros vecinos europeos sean fieles al producto español, pese a gozar de ventajas que no tienen los países más lejanos como la frescura, maduración y calidad que no consiguen las frutas que se ven obligadas a viajar durante semanas y madurar en contenedores refrigerados.Son precisamente estos aspectos los que quieren promocionar los productores para consolidarse como «el gran suministrador europeo» , en palabras del recién nombrado presidente de la Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango de España (Intertropic), Juan Antonio Reyes Gutiérrez.Los competidores, a miles de kilómetrosEspaña es el principal mercado de consumo para el mango nacional, seguido de Francia y Portugal, donde su consumo está bastante consolidad, y Reino Unido e Italia son países con un buen margen de implantación y sobre los que se dirige la campaña de Intertropic «Frutas con corazón», financiada por la Unión Europea. Pero el sector español compite con grandes productores internacionales. En aguacate, los principales orígenes competidores incluyen Marruecos, Colombia e Israel. En mango, Brasil ejerce una presión especialmente relevante sobre el mercado europeo.Para Intertropic, la batalla está en conseguir que el mercado europeo reconozca el valor diferencial de producir estas frutas a pocos días de sus principales destinos de consumo. Sigfrido Molina, productor de ambas frutas, ve necesario plantear bien las estrategias para no cometer errores que den alas a los competidores. «Este año se dijo que la producción de mango iba a ser menor, otros países vieron la oportunidad para vender en Europa y finalmente no va a ser tan mala», lamenta.En España se consumen 2 kilos de aguacate al añoEl mercado mundial del aguacate se ha duplicado durante la última década, con un crecimiento medio aproximado del 7% anual, lo que convierte a esta fruta en una de las categorías más dinámicas dentro del mercado internacional de frutas.En España, más del 80% de los hogares compra aguacate al menos una vez al año, con un consumo doméstico de 2,03 kilos per cápita, según datos del Panel de Consumo Alimentario en los Hogares Españoles del MAPA. El mango supera ya el 50% de penetración y alcanza los 0,80 kilos por persona en los hogares.La previsión es que sobre todo el mango crezca, pero la producción también dependerá de las reservas de agua. «Levamos dos años muy buenos pero no hay que confiarse», advierte Antonio Carpintero, director general de Intertropic.El estigma del aguaLos productores de estas frutas, envueltos en numerosas ocasiones por las cantidades de agua necesarias para las cosechas, quieren también el estigma. «Somos agricultores, plantamos árboles estamos luchando contra el cambio climático» , señala Sigfrido Molina, que defiende que producir un kilo de aguacate demanda mucha menos agua que un kilo carne de ternera, por ejemplo.En este sentido, desde Intertropic plantean soluciones que pasan por el aprovechamiento de aguas regeneradas y desaladas hasta la mejora de conducciones y el almacenamiento de agua de lluvia.Las lluvias de la última campaña han mejorado la situación respecto a los años más duros de sequía, pero desde la organización advierte de que una recuperación puntual de las reservas no resuelve un problema estructural. «Es imprescindible no bajar la guardia en infraestructuras hidráulicas. El aprovechamiento de aguas desaladas y regeneradas es indispensable para garantizar el crecimiento futuro del sector», defiende Juan Antonio Reyes. El aguacate y mango españoles viven un momento dulce . Su consumo, asociado a una dieta saludable, no deja de crecer y su producción tampoco, y España, que lidera la de ambas frutas en Europa, quiere dar un paso más y convertirse en el distribuidor principal frente a la gran compencia de países terceros. Nuestro país cuenta con 24.758 hectáreas dedicadas al aguacate y 6.148 al mango, según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos Cultivos (ESYRCE) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Los campos andaluces donde antaño había cañas de azúcar están ahora llenos de árboles tropicales cuyos frutos, que ya se plantaba en la década de los 60, son superalimentos de moda con cada vez más demanda en todo el mundo.Málaga, Granada y Canarias son las principales áreas donde se concentra el mapa productivo del aguacate, que ya se va expandiendo a la Comunidad Valenciana y mira hacia Cádiz y Huelva. El mango, por sus mayores exigencias climáticas, mantiene una producción mucho más concentrada en la Axarquía malagueña y la Costa Tropical de Granada.Sin embargo, pese a liderar la producción, la competencia global y los menores costes del campo de terceros países complica que nuestros vecinos europeos sean fieles al producto español, pese a gozar de ventajas que no tienen los países más lejanos como la frescura, maduración y calidad que no consiguen las frutas que se ven obligadas a viajar durante semanas y madurar en contenedores refrigerados.Son precisamente estos aspectos los que quieren promocionar los productores para consolidarse como «el gran suministrador europeo» , en palabras del recién nombrado presidente de la Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango de España (Intertropic), Juan Antonio Reyes Gutiérrez.Los competidores, a miles de kilómetrosEspaña es el principal mercado de consumo para el mango nacional, seguido de Francia y Portugal, donde su consumo está bastante consolidad, y Reino Unido e Italia son países con un buen margen de implantación y sobre los que se dirige la campaña de Intertropic «Frutas con corazón», financiada por la Unión Europea. Pero el sector español compite con grandes productores internacionales. En aguacate, los principales orígenes competidores incluyen Marruecos, Colombia e Israel. En mango, Brasil ejerce una presión especialmente relevante sobre el mercado europeo.Para Intertropic, la batalla está en conseguir que el mercado europeo reconozca el valor diferencial de producir estas frutas a pocos días de sus principales destinos de consumo. Sigfrido Molina, productor de ambas frutas, ve necesario plantear bien las estrategias para no cometer errores que den alas a los competidores. «Este año se dijo que la producción de mango iba a ser menor, otros países vieron la oportunidad para vender en Europa y finalmente no va a ser tan mala», lamenta.En España se consumen 2 kilos de aguacate al añoEl mercado mundial del aguacate se ha duplicado durante la última década, con un crecimiento medio aproximado del 7% anual, lo que convierte a esta fruta en una de las categorías más dinámicas dentro del mercado internacional de frutas.En España, más del 80% de los hogares compra aguacate al menos una vez al año, con un consumo doméstico de 2,03 kilos per cápita, según datos del Panel de Consumo Alimentario en los Hogares Españoles del MAPA. El mango supera ya el 50% de penetración y alcanza los 0,80 kilos por persona en los hogares.La previsión es que sobre todo el mango crezca, pero la producción también dependerá de las reservas de agua. «Levamos dos años muy buenos pero no hay que confiarse», advierte Antonio Carpintero, director general de Intertropic.El estigma del aguaLos productores de estas frutas, envueltos en numerosas ocasiones por las cantidades de agua necesarias para las cosechas, quieren también el estigma. «Somos agricultores, plantamos árboles estamos luchando contra el cambio climático» , señala Sigfrido Molina, que defiende que producir un kilo de aguacate demanda mucha menos agua que un kilo carne de ternera, por ejemplo.En este sentido, desde Intertropic plantean soluciones que pasan por el aprovechamiento de aguas regeneradas y desaladas hasta la mejora de conducciones y el almacenamiento de agua de lluvia.Las lluvias de la última campaña han mejorado la situación respecto a los años más duros de sequía, pero desde la organización advierte de que una recuperación puntual de las reservas no resuelve un problema estructural. «Es imprescindible no bajar la guardia en infraestructuras hidráulicas. El aprovechamiento de aguas desaladas y regeneradas es indispensable para garantizar el crecimiento futuro del sector», defiende Juan Antonio Reyes. El aguacate y mango españoles viven un momento dulce . Su consumo, asociado a una dieta saludable, no deja de crecer y su producción tampoco, y España, que lidera la de ambas frutas en Europa, quiere dar un paso más y convertirse en el distribuidor principal frente a la gran compencia de países terceros. Nuestro país cuenta con 24.758 hectáreas dedicadas al aguacate y 6.148 al mango, según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos Cultivos (ESYRCE) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Los campos andaluces donde antaño había cañas de azúcar están ahora llenos de árboles tropicales cuyos frutos, que ya se plantaba en la década de los 60, son superalimentos de moda con cada vez más demanda en todo el mundo.Málaga, Granada y Canarias son las principales áreas donde se concentra el mapa productivo del aguacate, que ya se va expandiendo a la Comunidad Valenciana y mira hacia Cádiz y Huelva. El mango, por sus mayores exigencias climáticas, mantiene una producción mucho más concentrada en la Axarquía malagueña y la Costa Tropical de Granada.Sin embargo, pese a liderar la producción, la competencia global y los menores costes del campo de terceros países complica que nuestros vecinos europeos sean fieles al producto español, pese a gozar de ventajas que no tienen los países más lejanos como la frescura, maduración y calidad que no consiguen las frutas que se ven obligadas a viajar durante semanas y madurar en contenedores refrigerados.Son precisamente estos aspectos los que quieren promocionar los productores para consolidarse como «el gran suministrador europeo» , en palabras del recién nombrado presidente de la Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango de España (Intertropic), Juan Antonio Reyes Gutiérrez.Los competidores, a miles de kilómetrosEspaña es el principal mercado de consumo para el mango nacional, seguido de Francia y Portugal, donde su consumo está bastante consolidad, y Reino Unido e Italia son países con un buen margen de implantación y sobre los que se dirige la campaña de Intertropic «Frutas con corazón», financiada por la Unión Europea. Pero el sector español compite con grandes productores internacionales. En aguacate, los principales orígenes competidores incluyen Marruecos, Colombia e Israel. En mango, Brasil ejerce una presión especialmente relevante sobre el mercado europeo.Para Intertropic, la batalla está en conseguir que el mercado europeo reconozca el valor diferencial de producir estas frutas a pocos días de sus principales destinos de consumo. Sigfrido Molina, productor de ambas frutas, ve necesario plantear bien las estrategias para no cometer errores que den alas a los competidores. «Este año se dijo que la producción de mango iba a ser menor, otros países vieron la oportunidad para vender en Europa y finalmente no va a ser tan mala», lamenta.En España se consumen 2 kilos de aguacate al añoEl mercado mundial del aguacate se ha duplicado durante la última década, con un crecimiento medio aproximado del 7% anual, lo que convierte a esta fruta en una de las categorías más dinámicas dentro del mercado internacional de frutas.En España, más del 80% de los hogares compra aguacate al menos una vez al año, con un consumo doméstico de 2,03 kilos per cápita, según datos del Panel de Consumo Alimentario en los Hogares Españoles del MAPA. El mango supera ya el 50% de penetración y alcanza los 0,80 kilos por persona en los hogares.La previsión es que sobre todo el mango crezca, pero la producción también dependerá de las reservas de agua. «Levamos dos años muy buenos pero no hay que confiarse», advierte Antonio Carpintero, director general de Intertropic.El estigma del aguaLos productores de estas frutas, envueltos en numerosas ocasiones por las cantidades de agua necesarias para las cosechas, quieren también el estigma. «Somos agricultores, plantamos árboles estamos luchando contra el cambio climático» , señala Sigfrido Molina, que defiende que producir un kilo de aguacate demanda mucha menos agua que un kilo carne de ternera, por ejemplo.En este sentido, desde Intertropic plantean soluciones que pasan por el aprovechamiento de aguas regeneradas y desaladas hasta la mejora de conducciones y el almacenamiento de agua de lluvia.Las lluvias de la última campaña han mejorado la situación respecto a los años más duros de sequía, pero desde la organización advierte de que una recuperación puntual de las reservas no resuelve un problema estructural. «Es imprescindible no bajar la guardia en infraestructuras hidráulicas. El aprovechamiento de aguas desaladas y regeneradas es indispensable para garantizar el crecimiento futuro del sector», defiende Juan Antonio Reyes. RSS de noticias de economia
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