La futura red de protonterapia en hospitales públicos situará a España en una posición de liderazgo en Europa en el tratamiento contra el cáncer. «El 25 por ciento de todos los equipos de protones que habrá en Europa estarán en España», celebra Antonio Conde, jefe de Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital La Fe de Valencia y coordinador de la plataforma multidisciplinar de protonterapia de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (Seor). Fuera de nuestras fronteras, asegura, se mira con expectación e interés el «avance histórico» que nuestro país está a punto de experimentar con la puesta en marcha de estos equipos . Cuando el Ministerio de Sanidad firmó con siete comunidades autónomas y la Fundación Amancio Ortega el convenio por el que esta última donaba 280 millones de euros para financiar diez máquinas de protonterapia, señalan fuentes del departamento de Mónica García, se buscaba alcanzar un nivel comparable al de Alemania, hasta ahora referencia europea. Cuando España tenga en funcionamiento estos diez equipos, al que se sumará el que Cantabria ultima y los dos de centros privados (el Centro de Protonterapia de Quirónsalud y la Unidad de Protonterapia del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra), nuestro país contará con trece máquinas, lo que lo convertirá en el líder de la región este tipo de tecnología. «Alemania tenía alrededor de ocho centros operativos al cierre de 2024. Por tanto, cuando la red española esté completamente desplegada, España tendrá una capacidad excepcional en términos europeos», celebran las mismas fuentes. Se trata, apunta por su parte Javier Serrano, presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), de una «oportunidad histórica» en la que ningún otro país europeo se ha visto. Coincide en que España tendrá la red de acceso público más importante de Europa, pero hace hincapié en que lo que cura el cáncer no son las máquinas, sino los profesionales que hay detrás, por lo que ve imprescindible invertir en recursos humanos y, por supuesto, en su formación. Y en esta línea, el acuerdo suscrito contemplaba también la formación de los profesionales que trabajarán con esta tecnología, para lo que se constituyó una comisión encargada de coordinarla. Se está formando, asegura Antonio Conde, también coordinador de esta comisión, a todos los profesionales que estarán en contacto con las máquinas, empezando por los que trabajan en los lugares en los que la llegada de la tecnología está más cerca , como Santiago de Compostela o Fuenlabrada.En Alemania o Estados UnidosPara ello, continúa Conde, se ha planteado una formación tanto teórica como práctica. Además de a nivel nacional, donde los profesionales han podido aprender de la experiencia que tienen ya los dos centros privados que utilizan esta tecnología, hay ayudas para asistir a cursos y congresos internacionales sobre protonterapia, así como estancias que van desde el mes y hasta los seis meses en países donde esta tecnología ya lleva años usándose, como Alemania, Bélgica, Italia, Dinamarca o Estados Unidos. El presidente de la Seor cree «indispensable» la inversión en recursos humanos y en su formación en protonterapiaY se plantea además ampliar un año la formación del MIR en Oncología radioterápica para que todos los especialistas españoles se familiaricen con la protonterapia. «Las sociedades científicas y las comisiones de especialidad estamos trabajando y en contacto con el ministerio para abordar que se prolongue un año la formación tanto de los médicos como de los físicos. Así garantizaríamos que todos los especialistas estén formados en esta tecnología», afirma el jefe de servicio de La Fe. Concluye por su parte el presidente de la SEOR incidiendo en la importancia de la formación para que el tratamiento contra el cáncer en España se base en la calidad y excelencia: «Es indispensable que la administración sepa que se requiere inversión en recursos profesionales, formación y aprendizaje». La futura red de protonterapia en hospitales públicos situará a España en una posición de liderazgo en Europa en el tratamiento contra el cáncer. «El 25 por ciento de todos los equipos de protones que habrá en Europa estarán en España», celebra Antonio Conde, jefe de Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital La Fe de Valencia y coordinador de la plataforma multidisciplinar de protonterapia de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (Seor). Fuera de nuestras fronteras, asegura, se mira con expectación e interés el «avance histórico» que nuestro país está a punto de experimentar con la puesta en marcha de estos equipos . Cuando el Ministerio de Sanidad firmó con siete comunidades autónomas y la Fundación Amancio Ortega el convenio por el que esta última donaba 280 millones de euros para financiar diez máquinas de protonterapia, señalan fuentes del departamento de Mónica García, se buscaba alcanzar un nivel comparable al de Alemania, hasta ahora referencia europea. Cuando España tenga en funcionamiento estos diez equipos, al que se sumará el que Cantabria ultima y los dos de centros privados (el Centro de Protonterapia de Quirónsalud y la Unidad de Protonterapia del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra), nuestro país contará con trece máquinas, lo que lo convertirá en el líder de la región este tipo de tecnología. «Alemania tenía alrededor de ocho centros operativos al cierre de 2024. Por tanto, cuando la red española esté completamente desplegada, España tendrá una capacidad excepcional en términos europeos», celebran las mismas fuentes. Se trata, apunta por su parte Javier Serrano, presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), de una «oportunidad histórica» en la que ningún otro país europeo se ha visto. Coincide en que España tendrá la red de acceso público más importante de Europa, pero hace hincapié en que lo que cura el cáncer no son las máquinas, sino los profesionales que hay detrás, por lo que ve imprescindible invertir en recursos humanos y, por supuesto, en su formación. Y en esta línea, el acuerdo suscrito contemplaba también la formación de los profesionales que trabajarán con esta tecnología, para lo que se constituyó una comisión encargada de coordinarla. Se está formando, asegura Antonio Conde, también coordinador de esta comisión, a todos los profesionales que estarán en contacto con las máquinas, empezando por los que trabajan en los lugares en los que la llegada de la tecnología está más cerca , como Santiago de Compostela o Fuenlabrada.En Alemania o Estados UnidosPara ello, continúa Conde, se ha planteado una formación tanto teórica como práctica. Además de a nivel nacional, donde los profesionales han podido aprender de la experiencia que tienen ya los dos centros privados que utilizan esta tecnología, hay ayudas para asistir a cursos y congresos internacionales sobre protonterapia, así como estancias que van desde el mes y hasta los seis meses en países donde esta tecnología ya lleva años usándose, como Alemania, Bélgica, Italia, Dinamarca o Estados Unidos. El presidente de la Seor cree «indispensable» la inversión en recursos humanos y en su formación en protonterapiaY se plantea además ampliar un año la formación del MIR en Oncología radioterápica para que todos los especialistas españoles se familiaricen con la protonterapia. «Las sociedades científicas y las comisiones de especialidad estamos trabajando y en contacto con el ministerio para abordar que se prolongue un año la formación tanto de los médicos como de los físicos. Así garantizaríamos que todos los especialistas estén formados en esta tecnología», afirma el jefe de servicio de La Fe. Concluye por su parte el presidente de la SEOR incidiendo en la importancia de la formación para que el tratamiento contra el cáncer en España se base en la calidad y excelencia: «Es indispensable que la administración sepa que se requiere inversión en recursos profesionales, formación y aprendizaje». La futura red de protonterapia en hospitales públicos situará a España en una posición de liderazgo en Europa en el tratamiento contra el cáncer. «El 25 por ciento de todos los equipos de protones que habrá en Europa estarán en España», celebra Antonio Conde, jefe de Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital La Fe de Valencia y coordinador de la plataforma multidisciplinar de protonterapia de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (Seor). Fuera de nuestras fronteras, asegura, se mira con expectación e interés el «avance histórico» que nuestro país está a punto de experimentar con la puesta en marcha de estos equipos . Cuando el Ministerio de Sanidad firmó con siete comunidades autónomas y la Fundación Amancio Ortega el convenio por el que esta última donaba 280 millones de euros para financiar diez máquinas de protonterapia, señalan fuentes del departamento de Mónica García, se buscaba alcanzar un nivel comparable al de Alemania, hasta ahora referencia europea. Cuando España tenga en funcionamiento estos diez equipos, al que se sumará el que Cantabria ultima y los dos de centros privados (el Centro de Protonterapia de Quirónsalud y la Unidad de Protonterapia del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra), nuestro país contará con trece máquinas, lo que lo convertirá en el líder de la región este tipo de tecnología. «Alemania tenía alrededor de ocho centros operativos al cierre de 2024. Por tanto, cuando la red española esté completamente desplegada, España tendrá una capacidad excepcional en términos europeos», celebran las mismas fuentes. Se trata, apunta por su parte Javier Serrano, presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), de una «oportunidad histórica» en la que ningún otro país europeo se ha visto. Coincide en que España tendrá la red de acceso público más importante de Europa, pero hace hincapié en que lo que cura el cáncer no son las máquinas, sino los profesionales que hay detrás, por lo que ve imprescindible invertir en recursos humanos y, por supuesto, en su formación. Y en esta línea, el acuerdo suscrito contemplaba también la formación de los profesionales que trabajarán con esta tecnología, para lo que se constituyó una comisión encargada de coordinarla. Se está formando, asegura Antonio Conde, también coordinador de esta comisión, a todos los profesionales que estarán en contacto con las máquinas, empezando por los que trabajan en los lugares en los que la llegada de la tecnología está más cerca , como Santiago de Compostela o Fuenlabrada.En Alemania o Estados UnidosPara ello, continúa Conde, se ha planteado una formación tanto teórica como práctica. Además de a nivel nacional, donde los profesionales han podido aprender de la experiencia que tienen ya los dos centros privados que utilizan esta tecnología, hay ayudas para asistir a cursos y congresos internacionales sobre protonterapia, así como estancias que van desde el mes y hasta los seis meses en países donde esta tecnología ya lleva años usándose, como Alemania, Bélgica, Italia, Dinamarca o Estados Unidos. El presidente de la Seor cree «indispensable» la inversión en recursos humanos y en su formación en protonterapiaY se plantea además ampliar un año la formación del MIR en Oncología radioterápica para que todos los especialistas españoles se familiaricen con la protonterapia. «Las sociedades científicas y las comisiones de especialidad estamos trabajando y en contacto con el ministerio para abordar que se prolongue un año la formación tanto de los médicos como de los físicos. Así garantizaríamos que todos los especialistas estén formados en esta tecnología», afirma el jefe de servicio de La Fe. Concluye por su parte el presidente de la SEOR incidiendo en la importancia de la formación para que el tratamiento contra el cáncer en España se base en la calidad y excelencia: «Es indispensable que la administración sepa que se requiere inversión en recursos profesionales, formación y aprendizaje». RSS de noticias de sociedad
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