Los suizos acuden este domingo a las urnas para votar una iniciativa sobre el fortalecimiento del principio de neutralidad, defendido constitucionalmente en este país centroeuropeo desde 1848, que le ha permitido no intervenir militarmente en conflictos armados y preservar su seguridad .La neutralidad es, junto con la democracia directa y el federalismo, uno de los pilares de la Constitución de este país, envidiado por su estabilidad política y su prosperidad económica, mantenidas durante décadas. En virtud del principio de neutralidad, Suiza no forma parte de alianzas militares internacionales .Esta iniciativa popular, presentada bajo el título Salvaguardar la neutralidad suiza , surgió en un momento en el que este principio es cada vez más cuestionado, al considerarse que ya no puede aplicarse de manera estricta en el contexto actual. Expertos en geopolítica estiman que la Confederación Helvética (CH) no podrá mantener esta postura durante mucho más tiempo.El principio de neutralidad suiza ha sido objeto de numerosos debates en el país durante los últimos años, y la polémica se ha recrudecido tras la invasión rusa de Ucrania en 2022 . Aunque los suizos están muy apegados a la neutralidad, este principio es a menudo objeto de divergencias entre los sectores progresistas y conservadores de la población .Las últimas encuestas realizadas en Suiza prevén que más de la mitad de la población, alrededor de un 60%, votará ‘no’. Este posible rechazo de la iniciativa supondría una victoria para el Gobierno, que no apoya una interpretación estricta de este principio que le impediría adoptar sanciones económicas contra terceros países.Presentada por la organización soberanista Pro Suiza, la iniciativa defiende la aplicación del derecho internacional. Según sus promotores, no se ha respetado de forma coherente durante los últimos años, al haberse adoptado políticas muy estrictas contra Rusia y extremadamente débiles en el caso de Israel, país que, según sostienen, también viola este derecho.Las últimas encuestas dan al ‘no’ un 60%, un rechazo que beneficia al Gobierno porque una interpretación más dura de la neutralidad le impediría sumarse a las sanciones internacionalesSus defensores pretenden dar mayor credibilidad al principio de neutralidad helvética, que consideran socavado en los últimos años por la aplicación de sanciones económicas contra Moscú, en línea con las adoptadas por los países de la Unión Europea (UE). Los opositores a la iniciativa afirman que Rusia se frotaría las manos si esta fuese aprobada.En la actual Constitución suiza, el artículo relativo a la neutralidad no la define con precisión. La iniciativa prevé introducir explícitamente un texto que especifique que la neutralidad suiza sería «perpetua y armada», con la «prohibición de adherirse a cualquier alianza militar o defensiva», como podría ser la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).Solo en caso de ataque o de preparativos de ataque contra el país podría el Ejército hacer uso de las armas. La Constitución prohibiría también la adopción de sanciones económicas contra un Estado beligerante, excepto si estas fueran decididas por Naciones Unidas. El Gobierno suizo se ha pronunciado en contra por considerar que se trata de una definición demasiado estricta en un momento de enormes tensiones geopolíticas.Según el ministro de Asuntos Exteriores, Ignazio Cassis, «neutralidad no significa indiferencia y este principio ha permitido, durante 180 años, mantenerse al margen de las guerras, a pesar de haber sido aplicado con un cierto margen de maniobra». «Suiza no vuelve la cara cuando se viola el derecho internacional», afirmó durante la campaña. «Neutralidad no significa indiferencia y este principio ha permitido, durante 180 años, mantenerse al margen de las guerras. Pero Suiza no vuelve la cara cuando se viola el derecho internacional» Ignazio Cassis Ministro de Exteriores de SuizaPor su parte, el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) señaló recientemente que la invasión rusa de Ucrania ha llevado a Berna hacia formas de cooperación «difícilmente imaginables hasta ahora», y citó la iniciativa europea de defensa aérea, la adquisición de misiles Patriot y de aviones estadounidenses F-35.En la misma línea, el Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI) observó que el nuevo paradigma de seguridad europeo «hace más difícilmente aceptable la idea de una seguridad nacional concebida independientemente de la seguridad colectiva europea». Para Kiev, la seguridad de Suiza depende en gran medida de Europa.De los principales partidos suizos, solo la Unión Democrática de Centro (UDC), de derecha radical, apoya la iniciativa. De acuerdo con los sondeos, los suizos rechazarán igualmente otra iniciativa que será sometida este domingo a votación y que pretende elevar al 70% la tasa de autosuficiencia alimentaria del país en un plazo de diez años, frente al 42% registrado en 2024. Los suizos acuden este domingo a las urnas para votar una iniciativa sobre el fortalecimiento del principio de neutralidad, defendido constitucionalmente en este país centroeuropeo desde 1848, que le ha permitido no intervenir militarmente en conflictos armados y preservar su seguridad .La neutralidad es, junto con la democracia directa y el federalismo, uno de los pilares de la Constitución de este país, envidiado por su estabilidad política y su prosperidad económica, mantenidas durante décadas. En virtud del principio de neutralidad, Suiza no forma parte de alianzas militares internacionales .Esta iniciativa popular, presentada bajo el título Salvaguardar la neutralidad suiza , surgió en un momento en el que este principio es cada vez más cuestionado, al considerarse que ya no puede aplicarse de manera estricta en el contexto actual. Expertos en geopolítica estiman que la Confederación Helvética (CH) no podrá mantener esta postura durante mucho más tiempo.El principio de neutralidad suiza ha sido objeto de numerosos debates en el país durante los últimos años, y la polémica se ha recrudecido tras la invasión rusa de Ucrania en 2022 . Aunque los suizos están muy apegados a la neutralidad, este principio es a menudo objeto de divergencias entre los sectores progresistas y conservadores de la población .Las últimas encuestas realizadas en Suiza prevén que más de la mitad de la población, alrededor de un 60%, votará ‘no’. Este posible rechazo de la iniciativa supondría una victoria para el Gobierno, que no apoya una interpretación estricta de este principio que le impediría adoptar sanciones económicas contra terceros países.Presentada por la organización soberanista Pro Suiza, la iniciativa defiende la aplicación del derecho internacional. Según sus promotores, no se ha respetado de forma coherente durante los últimos años, al haberse adoptado políticas muy estrictas contra Rusia y extremadamente débiles en el caso de Israel, país que, según sostienen, también viola este derecho.Las últimas encuestas dan al ‘no’ un 60%, un rechazo que beneficia al Gobierno porque una interpretación más dura de la neutralidad le impediría sumarse a las sanciones internacionalesSus defensores pretenden dar mayor credibilidad al principio de neutralidad helvética, que consideran socavado en los últimos años por la aplicación de sanciones económicas contra Moscú, en línea con las adoptadas por los países de la Unión Europea (UE). Los opositores a la iniciativa afirman que Rusia se frotaría las manos si esta fuese aprobada.En la actual Constitución suiza, el artículo relativo a la neutralidad no la define con precisión. La iniciativa prevé introducir explícitamente un texto que especifique que la neutralidad suiza sería «perpetua y armada», con la «prohibición de adherirse a cualquier alianza militar o defensiva», como podría ser la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).Solo en caso de ataque o de preparativos de ataque contra el país podría el Ejército hacer uso de las armas. La Constitución prohibiría también la adopción de sanciones económicas contra un Estado beligerante, excepto si estas fueran decididas por Naciones Unidas. El Gobierno suizo se ha pronunciado en contra por considerar que se trata de una definición demasiado estricta en un momento de enormes tensiones geopolíticas.Según el ministro de Asuntos Exteriores, Ignazio Cassis, «neutralidad no significa indiferencia y este principio ha permitido, durante 180 años, mantenerse al margen de las guerras, a pesar de haber sido aplicado con un cierto margen de maniobra». «Suiza no vuelve la cara cuando se viola el derecho internacional», afirmó durante la campaña. «Neutralidad no significa indiferencia y este principio ha permitido, durante 180 años, mantenerse al margen de las guerras. Pero Suiza no vuelve la cara cuando se viola el derecho internacional» Ignazio Cassis Ministro de Exteriores de SuizaPor su parte, el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) señaló recientemente que la invasión rusa de Ucrania ha llevado a Berna hacia formas de cooperación «difícilmente imaginables hasta ahora», y citó la iniciativa europea de defensa aérea, la adquisición de misiles Patriot y de aviones estadounidenses F-35.En la misma línea, el Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI) observó que el nuevo paradigma de seguridad europeo «hace más difícilmente aceptable la idea de una seguridad nacional concebida independientemente de la seguridad colectiva europea». Para Kiev, la seguridad de Suiza depende en gran medida de Europa.De los principales partidos suizos, solo la Unión Democrática de Centro (UDC), de derecha radical, apoya la iniciativa. De acuerdo con los sondeos, los suizos rechazarán igualmente otra iniciativa que será sometida este domingo a votación y que pretende elevar al 70% la tasa de autosuficiencia alimentaria del país en un plazo de diez años, frente al 42% registrado en 2024. Los suizos acuden este domingo a las urnas para votar una iniciativa sobre el fortalecimiento del principio de neutralidad, defendido constitucionalmente en este país centroeuropeo desde 1848, que le ha permitido no intervenir militarmente en conflictos armados y preservar su seguridad .La neutralidad es, junto con la democracia directa y el federalismo, uno de los pilares de la Constitución de este país, envidiado por su estabilidad política y su prosperidad económica, mantenidas durante décadas. En virtud del principio de neutralidad, Suiza no forma parte de alianzas militares internacionales .Esta iniciativa popular, presentada bajo el título Salvaguardar la neutralidad suiza , surgió en un momento en el que este principio es cada vez más cuestionado, al considerarse que ya no puede aplicarse de manera estricta en el contexto actual. Expertos en geopolítica estiman que la Confederación Helvética (CH) no podrá mantener esta postura durante mucho más tiempo.El principio de neutralidad suiza ha sido objeto de numerosos debates en el país durante los últimos años, y la polémica se ha recrudecido tras la invasión rusa de Ucrania en 2022 . Aunque los suizos están muy apegados a la neutralidad, este principio es a menudo objeto de divergencias entre los sectores progresistas y conservadores de la población .Las últimas encuestas realizadas en Suiza prevén que más de la mitad de la población, alrededor de un 60%, votará ‘no’. Este posible rechazo de la iniciativa supondría una victoria para el Gobierno, que no apoya una interpretación estricta de este principio que le impediría adoptar sanciones económicas contra terceros países.Presentada por la organización soberanista Pro Suiza, la iniciativa defiende la aplicación del derecho internacional. Según sus promotores, no se ha respetado de forma coherente durante los últimos años, al haberse adoptado políticas muy estrictas contra Rusia y extremadamente débiles en el caso de Israel, país que, según sostienen, también viola este derecho.Las últimas encuestas dan al ‘no’ un 60%, un rechazo que beneficia al Gobierno porque una interpretación más dura de la neutralidad le impediría sumarse a las sanciones internacionalesSus defensores pretenden dar mayor credibilidad al principio de neutralidad helvética, que consideran socavado en los últimos años por la aplicación de sanciones económicas contra Moscú, en línea con las adoptadas por los países de la Unión Europea (UE). Los opositores a la iniciativa afirman que Rusia se frotaría las manos si esta fuese aprobada.En la actual Constitución suiza, el artículo relativo a la neutralidad no la define con precisión. La iniciativa prevé introducir explícitamente un texto que especifique que la neutralidad suiza sería «perpetua y armada», con la «prohibición de adherirse a cualquier alianza militar o defensiva», como podría ser la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).Solo en caso de ataque o de preparativos de ataque contra el país podría el Ejército hacer uso de las armas. La Constitución prohibiría también la adopción de sanciones económicas contra un Estado beligerante, excepto si estas fueran decididas por Naciones Unidas. El Gobierno suizo se ha pronunciado en contra por considerar que se trata de una definición demasiado estricta en un momento de enormes tensiones geopolíticas.Según el ministro de Asuntos Exteriores, Ignazio Cassis, «neutralidad no significa indiferencia y este principio ha permitido, durante 180 años, mantenerse al margen de las guerras, a pesar de haber sido aplicado con un cierto margen de maniobra». «Suiza no vuelve la cara cuando se viola el derecho internacional», afirmó durante la campaña. «Neutralidad no significa indiferencia y este principio ha permitido, durante 180 años, mantenerse al margen de las guerras. Pero Suiza no vuelve la cara cuando se viola el derecho internacional» Ignazio Cassis Ministro de Exteriores de SuizaPor su parte, el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) señaló recientemente que la invasión rusa de Ucrania ha llevado a Berna hacia formas de cooperación «difícilmente imaginables hasta ahora», y citó la iniciativa europea de defensa aérea, la adquisición de misiles Patriot y de aviones estadounidenses F-35.En la misma línea, el Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI) observó que el nuevo paradigma de seguridad europeo «hace más difícilmente aceptable la idea de una seguridad nacional concebida independientemente de la seguridad colectiva europea». Para Kiev, la seguridad de Suiza depende en gran medida de Europa.De los principales partidos suizos, solo la Unión Democrática de Centro (UDC), de derecha radical, apoya la iniciativa. De acuerdo con los sondeos, los suizos rechazarán igualmente otra iniciativa que será sometida este domingo a votación y que pretende elevar al 70% la tasa de autosuficiencia alimentaria del país en un plazo de diez años, frente al 42% registrado en 2024. RSS de noticias de internacional
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