Francisco de la Torre, Paco, como le llaman todos los malagueños, parece no tener demasiada prisa por jubilarse. El regidor atiende a este suplemento en vísperas de la feria de Málaga que se celebra en estos días y, después de casi tres décadas al frente del Ayuntamiento de esta ciudad, el popular -que también fue teniente alcalde con Celia Villalobos-, reconoce que no se imagina la vida sin una agenda. No porque crea que un cargo público deba convertirse en vitalicio, sino porque, sencillamente, todavía tiene ganas de trabajar. «No me lo puedo imaginar. Sé que echaría muchísimo de menos el trabajo y el poder ser útil».
Es el alcalde más longevo de una gran ciudad, Málaga. Hace natación, gimnasia y reconoce que, aunque en su familia le animan a retirarse, no lo piensa.
Francisco de la Torre, Paco, como le llaman todos los malagueños, parece no tener demasiada prisa por jubilarse. El regidor atiende a este suplemento en vísperas de la feria de Málaga que se celebra en estos días y, después de casi tres décadas al frente del Ayuntamiento de esta ciudad, el popular -que también fue teniente alcalde con Celia Villalobos-, reconoce que no se imagina la vida sin una agenda. No porque crea que un cargo público deba convertirse en vitalicio, sino porque, sencillamente, todavía tiene ganas de trabajar. «No me lo puedo imaginar. Sé que echaría muchísimo de menos el trabajo y el poder ser útil».
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
