La madrugada del domingo 16 de agosto terminó en Valdeverdeja con un hombre de 43 años herido por arma blanca y una localidad conmocionada. El parte del Servicio de Atención y Coordinación a Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha situó el suceso a las 6:39 horas en la plaza Alcalde Cástor González y lo describió como una agresión con arma blanca durante una reyerta, con un herido leve trasladado en ambulancia al Centro de Salud de El Puente del Arzobispo.La familia del herido ofrece ahora una versión diferente de lo ocurrido. Rubén Sánchez, hermano de la víctima, asegura que no se trató simplemente de una pelea espontánea, sino de una agresión que, según su relato, estuvo precedida por un primer enfrentamiento y por el regreso del presunto autor al lugar armado con un cuchillo.«La historia fue que estábamos a las seis de la mañana mi hermano y yo con las peñas», explica Rubén. Ambos se habrían percatado de que otro joven estaba discutiendo con un hombre. En las fiestas de Valdeverdeja , relata, cuando se produce una pelea «se corta la música» y se interviene para tratar de evitar que el conflicto vaya a más.Según su testimonio, los hermanos se acercaron al hombre para pedirle que abandonara el lugar. «Le digo: «Oye, tío, parar, parar»», recuerda. Asegura que, después de insistirle varias veces en que se marchara, finalmente abandonó la zona.Fue aproximadamente veinte minutos después cuando, siempre según el relato de Rubén, el hombre regresó. «Le vemos aparecer por una esquina sin camiseta, como un loco corriendo », cuenta. El hermano de la víctima sostiene que el individuo habría regresado buscando a ambos.El encuentro terminó entonces en una agresión. Rubén afirma que, cuando su hermano vio que el hombre se abalanzaba sobre él, colocó una mano en su pecho. «Le lanza como dos puñetazos que no son dos puñetazos, que eran dos puñaladas », relata. Una de las heridas, según su versión, se produjo en el hombro y otra en el costado.El hermano asegura que la víctima inicialmente ni siquiera se percató de la gravedad de lo ocurrido. La intervención de varias personas que se encontraban en las peñas habría evitado que el ataque continuara. «Toda la plaza, las peñas de alrededor, se tiran encima del chaval este», recuerda Rubén.«Le vemos aparecer por una esquina sin camiseta, como un loco corriendo cuando lanzó como dos puñetazos a mi hermano que eran dos puñaladas» Rubén Sánchez Testigo y hermano del heridoSegún su relato, el presunto agresor consiguió zafarse, cayó por unas escaleras y salió corriendo. Fue entonces cuando Rubén vio sangre en el cuerpo de su hermano. «Empieza a salirle sangre por el hombro y por el costado. Digo: «No puede ser, no puede ser»», rememora.La asistencia sanitaria se produjo primero en el propio lugar de los hechos. Rubén explica que dos chicas que se encontraban en las peñas y que eran sanitarias atendieron inicialmente al herido. La familia se alarmó especialmente por la cantidad de sangre , aunque estas profesionales apreciaron, según su relato, que las heridas no parecían muy profundas.Después llegó la ambulancia. El herido fue trasladado al Centro de Salud de El Puente del Arzobispo y, de allí, derivado a Talavera de la Reina, donde permaneció varias horas. «En Talavera le hicieron todas las pruebas pertinentes y hasta las siete de la tarde nos tuvieron allí», explica Rubén.Detenido media hora despuésDetenido media hora despuésLa huida del presunto agresor duró, según Rubén, alrededor de media hora. El hermano del herido asegura que fueron los propios vecinos y jóvenes presentes en las fiestas quienes facilitaron su localización.«El pueblo la verdad que se volcó» , afirma. Algunos menores no querían regresar solos a sus casas después de lo ocurrido. Uno de ellos, acompañado por otro joven, habría localizado al sospechoso escondido en una vivienda abandonada y avisado a la Guardia Civil.La familia temió inicialmente que el arrestado pudiera quedar en libertad al día siguiente, pero finalmente, sostiene, ingresó en prisión. «Por fortuna está en Ocaña», señala Rubén. «Ese era el temor que teníamos, que volviera al pueblo».Rubén va más allá y considera que lo ocurrido debe interpretarse como un ataque deliberado. «Fue un intento de asesinato, porque el tío fue a su casa a por el cuchillo», afirma.También sostiene que el presunto agresor habría estado anunciando previamente que iba a buscar a los dos hermanos. «Subía dicienso: «Los voy a coger, voy a por ellos»», asegura, aunque reconoce que en aquel momento quienes escucharon esas expresiones no sabían exactamente a quién se refería.Supuestas causas judiciales anterioresRubén afirma además que el hombre llevaba aproximadamente un año viviendo en Valdeverdeja después de trasladarse desde Madrid junto a su padre. Añade que la familia ha tenido conocimiento de supuestas causas judiciales anteriores , extremo que deberá ser acreditado en el procedimiento.El hermano del herido también asegura que existe una denuncia relacionada con un supuesto abuso de menores que se atribuye al mismo individuo. Se trata igualmente de una acusación que, en ausencia de una resolución judicial, debe considerarse como tal y que forma parte de la versión que la familia sostiene sobre el contexto previo al enfrentamiento.Por el momento, la investigación judicial deberá determinar qué ocurrió exactamente aquella madrugada, cuál fue la secuencia de los hechos y la naturaleza jurídica de la agresión. Mientras tanto, la familia del herido reclama que se tenga en cuenta una versión que, según Rubén, se aleja de la primera descripción pública del suceso.Para Rubén, aquella madrugada no fue simplemente una reyerta. «El tío fue a su casa a por el cuchillo», insiste. Una afirmación que tendrá que ser contrastada y, en su caso, acreditada durante la investigación judicial. La madrugada del domingo 16 de agosto terminó en Valdeverdeja con un hombre de 43 años herido por arma blanca y una localidad conmocionada. El parte del Servicio de Atención y Coordinación a Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha situó el suceso a las 6:39 horas en la plaza Alcalde Cástor González y lo describió como una agresión con arma blanca durante una reyerta, con un herido leve trasladado en ambulancia al Centro de Salud de El Puente del Arzobispo.La familia del herido ofrece ahora una versión diferente de lo ocurrido. Rubén Sánchez, hermano de la víctima, asegura que no se trató simplemente de una pelea espontánea, sino de una agresión que, según su relato, estuvo precedida por un primer enfrentamiento y por el regreso del presunto autor al lugar armado con un cuchillo.«La historia fue que estábamos a las seis de la mañana mi hermano y yo con las peñas», explica Rubén. Ambos se habrían percatado de que otro joven estaba discutiendo con un hombre. En las fiestas de Valdeverdeja , relata, cuando se produce una pelea «se corta la música» y se interviene para tratar de evitar que el conflicto vaya a más.Según su testimonio, los hermanos se acercaron al hombre para pedirle que abandonara el lugar. «Le digo: «Oye, tío, parar, parar»», recuerda. Asegura que, después de insistirle varias veces en que se marchara, finalmente abandonó la zona.Fue aproximadamente veinte minutos después cuando, siempre según el relato de Rubén, el hombre regresó. «Le vemos aparecer por una esquina sin camiseta, como un loco corriendo », cuenta. El hermano de la víctima sostiene que el individuo habría regresado buscando a ambos.El encuentro terminó entonces en una agresión. Rubén afirma que, cuando su hermano vio que el hombre se abalanzaba sobre él, colocó una mano en su pecho. «Le lanza como dos puñetazos que no son dos puñetazos, que eran dos puñaladas », relata. Una de las heridas, según su versión, se produjo en el hombro y otra en el costado.El hermano asegura que la víctima inicialmente ni siquiera se percató de la gravedad de lo ocurrido. La intervención de varias personas que se encontraban en las peñas habría evitado que el ataque continuara. «Toda la plaza, las peñas de alrededor, se tiran encima del chaval este», recuerda Rubén.«Le vemos aparecer por una esquina sin camiseta, como un loco corriendo cuando lanzó como dos puñetazos a mi hermano que eran dos puñaladas» Rubén Sánchez Testigo y hermano del heridoSegún su relato, el presunto agresor consiguió zafarse, cayó por unas escaleras y salió corriendo. Fue entonces cuando Rubén vio sangre en el cuerpo de su hermano. «Empieza a salirle sangre por el hombro y por el costado. Digo: «No puede ser, no puede ser»», rememora.La asistencia sanitaria se produjo primero en el propio lugar de los hechos. Rubén explica que dos chicas que se encontraban en las peñas y que eran sanitarias atendieron inicialmente al herido. La familia se alarmó especialmente por la cantidad de sangre , aunque estas profesionales apreciaron, según su relato, que las heridas no parecían muy profundas.Después llegó la ambulancia. El herido fue trasladado al Centro de Salud de El Puente del Arzobispo y, de allí, derivado a Talavera de la Reina, donde permaneció varias horas. «En Talavera le hicieron todas las pruebas pertinentes y hasta las siete de la tarde nos tuvieron allí», explica Rubén.Detenido media hora despuésDetenido media hora despuésLa huida del presunto agresor duró, según Rubén, alrededor de media hora. El hermano del herido asegura que fueron los propios vecinos y jóvenes presentes en las fiestas quienes facilitaron su localización.«El pueblo la verdad que se volcó» , afirma. Algunos menores no querían regresar solos a sus casas después de lo ocurrido. Uno de ellos, acompañado por otro joven, habría localizado al sospechoso escondido en una vivienda abandonada y avisado a la Guardia Civil.La familia temió inicialmente que el arrestado pudiera quedar en libertad al día siguiente, pero finalmente, sostiene, ingresó en prisión. «Por fortuna está en Ocaña», señala Rubén. «Ese era el temor que teníamos, que volviera al pueblo».Rubén va más allá y considera que lo ocurrido debe interpretarse como un ataque deliberado. «Fue un intento de asesinato, porque el tío fue a su casa a por el cuchillo», afirma.También sostiene que el presunto agresor habría estado anunciando previamente que iba a buscar a los dos hermanos. «Subía dicienso: «Los voy a coger, voy a por ellos»», asegura, aunque reconoce que en aquel momento quienes escucharon esas expresiones no sabían exactamente a quién se refería.Supuestas causas judiciales anterioresRubén afirma además que el hombre llevaba aproximadamente un año viviendo en Valdeverdeja después de trasladarse desde Madrid junto a su padre. Añade que la familia ha tenido conocimiento de supuestas causas judiciales anteriores , extremo que deberá ser acreditado en el procedimiento.El hermano del herido también asegura que existe una denuncia relacionada con un supuesto abuso de menores que se atribuye al mismo individuo. Se trata igualmente de una acusación que, en ausencia de una resolución judicial, debe considerarse como tal y que forma parte de la versión que la familia sostiene sobre el contexto previo al enfrentamiento.Por el momento, la investigación judicial deberá determinar qué ocurrió exactamente aquella madrugada, cuál fue la secuencia de los hechos y la naturaleza jurídica de la agresión. Mientras tanto, la familia del herido reclama que se tenga en cuenta una versión que, según Rubén, se aleja de la primera descripción pública del suceso.Para Rubén, aquella madrugada no fue simplemente una reyerta. «El tío fue a su casa a por el cuchillo», insiste. Una afirmación que tendrá que ser contrastada y, en su caso, acreditada durante la investigación judicial. La madrugada del domingo 16 de agosto terminó en Valdeverdeja con un hombre de 43 años herido por arma blanca y una localidad conmocionada. El parte del Servicio de Atención y Coordinación a Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha situó el suceso a las 6:39 horas en la plaza Alcalde Cástor González y lo describió como una agresión con arma blanca durante una reyerta, con un herido leve trasladado en ambulancia al Centro de Salud de El Puente del Arzobispo.La familia del herido ofrece ahora una versión diferente de lo ocurrido. Rubén Sánchez, hermano de la víctima, asegura que no se trató simplemente de una pelea espontánea, sino de una agresión que, según su relato, estuvo precedida por un primer enfrentamiento y por el regreso del presunto autor al lugar armado con un cuchillo.«La historia fue que estábamos a las seis de la mañana mi hermano y yo con las peñas», explica Rubén. Ambos se habrían percatado de que otro joven estaba discutiendo con un hombre. En las fiestas de Valdeverdeja , relata, cuando se produce una pelea «se corta la música» y se interviene para tratar de evitar que el conflicto vaya a más.Según su testimonio, los hermanos se acercaron al hombre para pedirle que abandonara el lugar. «Le digo: «Oye, tío, parar, parar»», recuerda. Asegura que, después de insistirle varias veces en que se marchara, finalmente abandonó la zona.Fue aproximadamente veinte minutos después cuando, siempre según el relato de Rubén, el hombre regresó. «Le vemos aparecer por una esquina sin camiseta, como un loco corriendo », cuenta. El hermano de la víctima sostiene que el individuo habría regresado buscando a ambos.El encuentro terminó entonces en una agresión. Rubén afirma que, cuando su hermano vio que el hombre se abalanzaba sobre él, colocó una mano en su pecho. «Le lanza como dos puñetazos que no son dos puñetazos, que eran dos puñaladas », relata. Una de las heridas, según su versión, se produjo en el hombro y otra en el costado.El hermano asegura que la víctima inicialmente ni siquiera se percató de la gravedad de lo ocurrido. La intervención de varias personas que se encontraban en las peñas habría evitado que el ataque continuara. «Toda la plaza, las peñas de alrededor, se tiran encima del chaval este», recuerda Rubén.«Le vemos aparecer por una esquina sin camiseta, como un loco corriendo cuando lanzó como dos puñetazos a mi hermano que eran dos puñaladas» Rubén Sánchez Testigo y hermano del heridoSegún su relato, el presunto agresor consiguió zafarse, cayó por unas escaleras y salió corriendo. Fue entonces cuando Rubén vio sangre en el cuerpo de su hermano. «Empieza a salirle sangre por el hombro y por el costado. Digo: «No puede ser, no puede ser»», rememora.La asistencia sanitaria se produjo primero en el propio lugar de los hechos. Rubén explica que dos chicas que se encontraban en las peñas y que eran sanitarias atendieron inicialmente al herido. La familia se alarmó especialmente por la cantidad de sangre , aunque estas profesionales apreciaron, según su relato, que las heridas no parecían muy profundas.Después llegó la ambulancia. El herido fue trasladado al Centro de Salud de El Puente del Arzobispo y, de allí, derivado a Talavera de la Reina, donde permaneció varias horas. «En Talavera le hicieron todas las pruebas pertinentes y hasta las siete de la tarde nos tuvieron allí», explica Rubén.Detenido media hora despuésDetenido media hora despuésLa huida del presunto agresor duró, según Rubén, alrededor de media hora. El hermano del herido asegura que fueron los propios vecinos y jóvenes presentes en las fiestas quienes facilitaron su localización.«El pueblo la verdad que se volcó» , afirma. Algunos menores no querían regresar solos a sus casas después de lo ocurrido. Uno de ellos, acompañado por otro joven, habría localizado al sospechoso escondido en una vivienda abandonada y avisado a la Guardia Civil.La familia temió inicialmente que el arrestado pudiera quedar en libertad al día siguiente, pero finalmente, sostiene, ingresó en prisión. «Por fortuna está en Ocaña», señala Rubén. «Ese era el temor que teníamos, que volviera al pueblo».Rubén va más allá y considera que lo ocurrido debe interpretarse como un ataque deliberado. «Fue un intento de asesinato, porque el tío fue a su casa a por el cuchillo», afirma.También sostiene que el presunto agresor habría estado anunciando previamente que iba a buscar a los dos hermanos. «Subía dicienso: «Los voy a coger, voy a por ellos»», asegura, aunque reconoce que en aquel momento quienes escucharon esas expresiones no sabían exactamente a quién se refería.Supuestas causas judiciales anterioresRubén afirma además que el hombre llevaba aproximadamente un año viviendo en Valdeverdeja después de trasladarse desde Madrid junto a su padre. Añade que la familia ha tenido conocimiento de supuestas causas judiciales anteriores , extremo que deberá ser acreditado en el procedimiento.El hermano del herido también asegura que existe una denuncia relacionada con un supuesto abuso de menores que se atribuye al mismo individuo. Se trata igualmente de una acusación que, en ausencia de una resolución judicial, debe considerarse como tal y que forma parte de la versión que la familia sostiene sobre el contexto previo al enfrentamiento.Por el momento, la investigación judicial deberá determinar qué ocurrió exactamente aquella madrugada, cuál fue la secuencia de los hechos y la naturaleza jurídica de la agresión. Mientras tanto, la familia del herido reclama que se tenga en cuenta una versión que, según Rubén, se aleja de la primera descripción pública del suceso.Para Rubén, aquella madrugada no fue simplemente una reyerta. «El tío fue a su casa a por el cuchillo», insiste. Una afirmación que tendrá que ser contrastada y, en su caso, acreditada durante la investigación judicial. RSS de noticias de espana
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