El último domingo de septiembre es un día especial para los granadinos, y eso es algo que se nota, por así decirlo, casi desde que despunta. Ya entonces se percibe algo distinto, un interés especial en ganar la calle cuanto antes. Granada, que ya de por sí es una ciudad bulliciosa los fines de semana, lo es todavía más cuando su patrona, la Virgen de las Angustias, sale en procesión. Este año ha sido distinto, pero también igual. La diferencia, para explicarlo, no ha sido sustancial, no ha alterado la esencia de una tradición que tiene siglos de historia. Lo habitual es que la virgen inicie y termine su itinerario en la basílica que lleva su nombre, que data del siglo XVII, pero las reglas tienen excepciones. La iglesia que guarda la imagen de la virgen ha sufrido desperfectos a causa de los terremoto s que la ciudad ha vivido durante el pasado mes de agosto. Se localizan sobre todo en la cúpula y en el tambor, y eso hizo aconsejable trasladar la talla, que se atribuye a Gaspar Becerra y es parte de Granada desde 1553, a la iglesia del Sagrario, contigua a la catedral. El último precedente a lo ocurrido este año se sitúa en 2013, cuando la Virgen también salió desde la catedral porque se conmemoraba el primer centenario de su coronación. Para encontrar otro hay que remontarse ya a 1916, cuando se produjo un incendio que afectó a la basílica y quedó inutilizable. También la catedral fue su templo de acogida entonces.Y por causa de fuerza mayor ha sido ahora también la catedral el templo donde ha comenzado y terminado la procesión este año, aunque, como se dijo al principio, todo ha empezado bastante antes, porque por la mañana se han visto en el centro decenas de puestos ambulantes vendiendo cirios y, por supuesto, las famosas tortas de la Virgen.Manto de sal dispuesto en la calle San Antón y sobre el que ha pasado la Virgen Antonio L. JuárezA eso de la una de la tarde había en las proximidades de la Plaza de las Pasiegas una verdadera multitud de gente que buscaba algún lugar para picar algo y trasladarse luego a algún punto apropiado desde donde poder observar el cortejo. Aunque en realidad el público, decenas de miles de personas, se ha distribuido a lo largo y el ancho de todo el itinerario. De un itinerario algo novedoso pero no muy distinto del habitual, porque ha pasado por los puntos que a estas alturas podrían definirse casi como obligatorios : las calles Alhóndiga y San Antón –espectacular el paso sobre la alfombra de sal junto a la iglesia-, el Puente de Castañeda, la Carrera de la Virgen, lo que implica pasar por la que es su casa pero no entrar en ella, Ganivet, Puerta Real, Reyes Católicos, Gran Vía… Vías que constituyen el armazón de la capital granadina y que, una vez más, han quedado cubiertas de fieles no sólo locales, sino también desplazados desde otros puntos de la provincia –es la patrona de toda ella- y del resto de Andalucía. La Virgen de las Angustias ha salido del templo catedralicio a las 17.30 horas y en las Pasiegas ha sido recibida por la Escolanía del Misterio de Elche, que ha cantado el Ave Mundi Spes y el Salve Regina Princesa. En la procesión ha participado la corporación municipal al completo, presidida por la alcaldesa, Marifrán Carazo, y representantes de instituciones civiles y militares. También, por supuesto, de las cofradías granadinas y del estamento eclesiástico. El calor también ha acompañado. Se lleva anunciando un cambio de tiempo desde días atrás, pero al inicio de la procesión los termómetros marcaban los 31 grados y el cielo estaba casi despejado. Justo a tiempo, podría decirse, porque para mañana se barruntan cielos nublados, lluvia y máximas de 21. La procesión se ha podido ver y también oír. Poco antes de las seis, cuando ya había abandonado todo el cortejo la catedral, se ha sentido un ruido atronador de cohetes, algo que más adelante se ha repetido en el embarcadero del Genil cuando la patrona de Granada se estaba aproximando a su basílica.La procesión ha sido acompañada por una multitud durante todo el recorrido Antonio L. JuárezEn los dos márgenes, miles de fieles de todas las edades han sido partícipes de los acontecimientos. Seguramente algunos de los más jóvenes, aún de la mano de sus padres, ya sepan de la relación de Nuestra Señora de las Angustias, que tiene como primera protagonista y mediadora a la Reina Isabel la Católica . Regaló una pintura de una virgen que se guardó en una ermita junto al río Genil que tiene mucha más historia de la que su modesto emplazamiento sugiere, porque fue allí donde Boabdil entregó a los Reyes Católicos las llaves de la ciudad y se marchó para poner punto final a siglos de dominio musulmán. En Granada y en el resto de España. Ahí acabó la Reconquista, en 1492.Ya en el siglo XVI, ese cuadro fue sustituido por una escultura de cuya autoría no hay total seguridad, aunque el mencionado Gaspar Becerra es el nombre al que más aluden los especialistas. En el XVII, a la virgen, arrodillada y con los brazos cruzados sobre el pecho, se le incorporó sobre una mesa la talla de un Cristo, lo que dio al conjunto un aire aún más solemne que, con ligeras variaciones, es el que se ha mantenido hasta ahora. La tarde, llena de devoción, amor y fervor, ha dado lugar a la noche y Granada ha seguido llena de fieles que han querido acompañar a su patrona hasta su encierro en la catedral metropolitana, pasadas ya las diez de la noche. El año que viene, probablemente, la salida y la llegada volverá a estar en la Carrera de la Virgen. Pero si no es así, la brillantez será la misma, como ahora ha quedado constatado. El último domingo de septiembre es un día especial para los granadinos, y eso es algo que se nota, por así decirlo, casi desde que despunta. Ya entonces se percibe algo distinto, un interés especial en ganar la calle cuanto antes. Granada, que ya de por sí es una ciudad bulliciosa los fines de semana, lo es todavía más cuando su patrona, la Virgen de las Angustias, sale en procesión. Este año ha sido distinto, pero también igual. La diferencia, para explicarlo, no ha sido sustancial, no ha alterado la esencia de una tradición que tiene siglos de historia. Lo habitual es que la virgen inicie y termine su itinerario en la basílica que lleva su nombre, que data del siglo XVII, pero las reglas tienen excepciones. La iglesia que guarda la imagen de la virgen ha sufrido desperfectos a causa de los terremoto s que la ciudad ha vivido durante el pasado mes de agosto. Se localizan sobre todo en la cúpula y en el tambor, y eso hizo aconsejable trasladar la talla, que se atribuye a Gaspar Becerra y es parte de Granada desde 1553, a la iglesia del Sagrario, contigua a la catedral. El último precedente a lo ocurrido este año se sitúa en 2013, cuando la Virgen también salió desde la catedral porque se conmemoraba el primer centenario de su coronación. Para encontrar otro hay que remontarse ya a 1916, cuando se produjo un incendio que afectó a la basílica y quedó inutilizable. También la catedral fue su templo de acogida entonces.Y por causa de fuerza mayor ha sido ahora también la catedral el templo donde ha comenzado y terminado la procesión este año, aunque, como se dijo al principio, todo ha empezado bastante antes, porque por la mañana se han visto en el centro decenas de puestos ambulantes vendiendo cirios y, por supuesto, las famosas tortas de la Virgen.Manto de sal dispuesto en la calle San Antón y sobre el que ha pasado la Virgen Antonio L. JuárezA eso de la una de la tarde había en las proximidades de la Plaza de las Pasiegas una verdadera multitud de gente que buscaba algún lugar para picar algo y trasladarse luego a algún punto apropiado desde donde poder observar el cortejo. Aunque en realidad el público, decenas de miles de personas, se ha distribuido a lo largo y el ancho de todo el itinerario. De un itinerario algo novedoso pero no muy distinto del habitual, porque ha pasado por los puntos que a estas alturas podrían definirse casi como obligatorios : las calles Alhóndiga y San Antón –espectacular el paso sobre la alfombra de sal junto a la iglesia-, el Puente de Castañeda, la Carrera de la Virgen, lo que implica pasar por la que es su casa pero no entrar en ella, Ganivet, Puerta Real, Reyes Católicos, Gran Vía… Vías que constituyen el armazón de la capital granadina y que, una vez más, han quedado cubiertas de fieles no sólo locales, sino también desplazados desde otros puntos de la provincia –es la patrona de toda ella- y del resto de Andalucía. La Virgen de las Angustias ha salido del templo catedralicio a las 17.30 horas y en las Pasiegas ha sido recibida por la Escolanía del Misterio de Elche, que ha cantado el Ave Mundi Spes y el Salve Regina Princesa. En la procesión ha participado la corporación municipal al completo, presidida por la alcaldesa, Marifrán Carazo, y representantes de instituciones civiles y militares. También, por supuesto, de las cofradías granadinas y del estamento eclesiástico. El calor también ha acompañado. Se lleva anunciando un cambio de tiempo desde días atrás, pero al inicio de la procesión los termómetros marcaban los 31 grados y el cielo estaba casi despejado. Justo a tiempo, podría decirse, porque para mañana se barruntan cielos nublados, lluvia y máximas de 21. La procesión se ha podido ver y también oír. Poco antes de las seis, cuando ya había abandonado todo el cortejo la catedral, se ha sentido un ruido atronador de cohetes, algo que más adelante se ha repetido en el embarcadero del Genil cuando la patrona de Granada se estaba aproximando a su basílica.La procesión ha sido acompañada por una multitud durante todo el recorrido Antonio L. JuárezEn los dos márgenes, miles de fieles de todas las edades han sido partícipes de los acontecimientos. Seguramente algunos de los más jóvenes, aún de la mano de sus padres, ya sepan de la relación de Nuestra Señora de las Angustias, que tiene como primera protagonista y mediadora a la Reina Isabel la Católica . Regaló una pintura de una virgen que se guardó en una ermita junto al río Genil que tiene mucha más historia de la que su modesto emplazamiento sugiere, porque fue allí donde Boabdil entregó a los Reyes Católicos las llaves de la ciudad y se marchó para poner punto final a siglos de dominio musulmán. En Granada y en el resto de España. Ahí acabó la Reconquista, en 1492.Ya en el siglo XVI, ese cuadro fue sustituido por una escultura de cuya autoría no hay total seguridad, aunque el mencionado Gaspar Becerra es el nombre al que más aluden los especialistas. En el XVII, a la virgen, arrodillada y con los brazos cruzados sobre el pecho, se le incorporó sobre una mesa la talla de un Cristo, lo que dio al conjunto un aire aún más solemne que, con ligeras variaciones, es el que se ha mantenido hasta ahora. La tarde, llena de devoción, amor y fervor, ha dado lugar a la noche y Granada ha seguido llena de fieles que han querido acompañar a su patrona hasta su encierro en la catedral metropolitana, pasadas ya las diez de la noche. El año que viene, probablemente, la salida y la llegada volverá a estar en la Carrera de la Virgen. Pero si no es así, la brillantez será la misma, como ahora ha quedado constatado. El último domingo de septiembre es un día especial para los granadinos, y eso es algo que se nota, por así decirlo, casi desde que despunta. Ya entonces se percibe algo distinto, un interés especial en ganar la calle cuanto antes. Granada, que ya de por sí es una ciudad bulliciosa los fines de semana, lo es todavía más cuando su patrona, la Virgen de las Angustias, sale en procesión. Este año ha sido distinto, pero también igual. La diferencia, para explicarlo, no ha sido sustancial, no ha alterado la esencia de una tradición que tiene siglos de historia. Lo habitual es que la virgen inicie y termine su itinerario en la basílica que lleva su nombre, que data del siglo XVII, pero las reglas tienen excepciones. La iglesia que guarda la imagen de la virgen ha sufrido desperfectos a causa de los terremoto s que la ciudad ha vivido durante el pasado mes de agosto. Se localizan sobre todo en la cúpula y en el tambor, y eso hizo aconsejable trasladar la talla, que se atribuye a Gaspar Becerra y es parte de Granada desde 1553, a la iglesia del Sagrario, contigua a la catedral. El último precedente a lo ocurrido este año se sitúa en 2013, cuando la Virgen también salió desde la catedral porque se conmemoraba el primer centenario de su coronación. Para encontrar otro hay que remontarse ya a 1916, cuando se produjo un incendio que afectó a la basílica y quedó inutilizable. También la catedral fue su templo de acogida entonces.Y por causa de fuerza mayor ha sido ahora también la catedral el templo donde ha comenzado y terminado la procesión este año, aunque, como se dijo al principio, todo ha empezado bastante antes, porque por la mañana se han visto en el centro decenas de puestos ambulantes vendiendo cirios y, por supuesto, las famosas tortas de la Virgen.Manto de sal dispuesto en la calle San Antón y sobre el que ha pasado la Virgen Antonio L. JuárezA eso de la una de la tarde había en las proximidades de la Plaza de las Pasiegas una verdadera multitud de gente que buscaba algún lugar para picar algo y trasladarse luego a algún punto apropiado desde donde poder observar el cortejo. Aunque en realidad el público, decenas de miles de personas, se ha distribuido a lo largo y el ancho de todo el itinerario. De un itinerario algo novedoso pero no muy distinto del habitual, porque ha pasado por los puntos que a estas alturas podrían definirse casi como obligatorios : las calles Alhóndiga y San Antón –espectacular el paso sobre la alfombra de sal junto a la iglesia-, el Puente de Castañeda, la Carrera de la Virgen, lo que implica pasar por la que es su casa pero no entrar en ella, Ganivet, Puerta Real, Reyes Católicos, Gran Vía… Vías que constituyen el armazón de la capital granadina y que, una vez más, han quedado cubiertas de fieles no sólo locales, sino también desplazados desde otros puntos de la provincia –es la patrona de toda ella- y del resto de Andalucía. La Virgen de las Angustias ha salido del templo catedralicio a las 17.30 horas y en las Pasiegas ha sido recibida por la Escolanía del Misterio de Elche, que ha cantado el Ave Mundi Spes y el Salve Regina Princesa. En la procesión ha participado la corporación municipal al completo, presidida por la alcaldesa, Marifrán Carazo, y representantes de instituciones civiles y militares. También, por supuesto, de las cofradías granadinas y del estamento eclesiástico. El calor también ha acompañado. Se lleva anunciando un cambio de tiempo desde días atrás, pero al inicio de la procesión los termómetros marcaban los 31 grados y el cielo estaba casi despejado. Justo a tiempo, podría decirse, porque para mañana se barruntan cielos nublados, lluvia y máximas de 21. La procesión se ha podido ver y también oír. Poco antes de las seis, cuando ya había abandonado todo el cortejo la catedral, se ha sentido un ruido atronador de cohetes, algo que más adelante se ha repetido en el embarcadero del Genil cuando la patrona de Granada se estaba aproximando a su basílica.La procesión ha sido acompañada por una multitud durante todo el recorrido Antonio L. JuárezEn los dos márgenes, miles de fieles de todas las edades han sido partícipes de los acontecimientos. Seguramente algunos de los más jóvenes, aún de la mano de sus padres, ya sepan de la relación de Nuestra Señora de las Angustias, que tiene como primera protagonista y mediadora a la Reina Isabel la Católica . Regaló una pintura de una virgen que se guardó en una ermita junto al río Genil que tiene mucha más historia de la que su modesto emplazamiento sugiere, porque fue allí donde Boabdil entregó a los Reyes Católicos las llaves de la ciudad y se marchó para poner punto final a siglos de dominio musulmán. En Granada y en el resto de España. Ahí acabó la Reconquista, en 1492.Ya en el siglo XVI, ese cuadro fue sustituido por una escultura de cuya autoría no hay total seguridad, aunque el mencionado Gaspar Becerra es el nombre al que más aluden los especialistas. En el XVII, a la virgen, arrodillada y con los brazos cruzados sobre el pecho, se le incorporó sobre una mesa la talla de un Cristo, lo que dio al conjunto un aire aún más solemne que, con ligeras variaciones, es el que se ha mantenido hasta ahora. La tarde, llena de devoción, amor y fervor, ha dado lugar a la noche y Granada ha seguido llena de fieles que han querido acompañar a su patrona hasta su encierro en la catedral metropolitana, pasadas ya las diez de la noche. El año que viene, probablemente, la salida y la llegada volverá a estar en la Carrera de la Virgen. Pero si no es así, la brillantez será la misma, como ahora ha quedado constatado. RSS de noticias de espana/andalucia
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