Para Gracie Abrams (Los Ángeles, 1990), la etiqueta de artista emergente se le ha ido quedando cada vez más y más pequeña. Lo que comenzó con garabatos en un cuaderno usado y canciones improvisadas a los ocho años, ya se ha transformado en estudios de grabación equipados a todo lujo y giras mundiales con aforo completo. Un cambio que resume años de trabajo, mucha –demasiada– voluntad y una cantidad imposible de talento. Este viernes, que estrenó su nuevo álbum Daughter From Hell, esa transformación pareció volverse mucho más evidente.
Tras su rotundo éxito en The Secret of us (2024), la estadounidense Gracie Abrams lanza Daughter From Hell, su tercer disco de estudio y su proyecto más introspectivo sobre la familia y la salud mental
Para Gracie Abrams (Los Ángeles, 1990), la etiqueta de artista emergente se le ha ido quedando cada vez más y más pequeña. Lo que comenzó con garabatos en un cuaderno usado y canciones improvisadas a los ocho años, ya se ha transformado en estudios de grabación equipados a todo lujo y giras mundiales con aforo completo. Un cambio que resume años de trabajo, mucha –demasiada– voluntad y una cantidad imposible de talento. Este viernes, que estrenó su nuevo álbum Daughter From Hell, esa transformación pareció volverse mucho más evidente.
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