Europa por fin lo ha entendido. La colaboración público-privada es la forma de actuar más eficiente y productiva para desarrollar con éxito grandes proyectos industriales, autónomos y soberanos en el seno de la Unión. A imagen y semejanza del modelo norteamericano. El objetivo, situarse en el centro del mapa de la geoestrategia mundial y, en concreto, al frente de la carrera aeroespacial y de satélites , hoy uno de los principales motores de crecimiento económico a nivel global. Por ello, la Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE -la española Hispasat, la francesa Eutelsat y la luxemburguesa SES– firmaron ayer el acuerdo de ejecución para desplegar IRIS2 (Infraestructura para la Resiliencia, la Interconectividad y la Seguridad por Satélite), la apuesta de Bruselas para no depender de redes externas como Starlink, de Elon Musk, cuando la seguridad de las comunicaciones está en juego. La sorpresa, entre comillas, que la española se pone al frente del proyecto.Así, Hispasat, el operador de satélites del que es accionista mayoritario Indra, con un 89,68%, ha sido designado contratista principal para las antenas, los sistemas de control y los enlaces terrestres de la red europea de satélites segura IRIS2, con un presupuesto de más de 1.600 millones de euros. El operador de satélites español, que opera bajo el paraguas de Indra Space, comprometerá además hasta 600 millones de euros de inversión propia en el proyecto. El montante conjunto público-privado supera los 15.600 millones de euros y, de acuerdo con el calendario acordado, los primeros lanzamientos se producirán en 2029. El proyecto garantizará comunicaciones resilientes y seguras para gobiernos, fuerzas armadas y empresas críticas de la UE.Soberanía digital europeaEso sí, los europeos antes han tenido que darse de bruces con la pericia norteamericana y el empujón que le proporcionó Elon Musk en el sector con SpaceX , con la que ha revolucionado la industria al abaratar drásticamente los costos de lanzamiento con cohetes reutilizables y desplegar la mayor red de internet global en órbita baja con Starlink. Tras el estallido de la guerra de Ucrania se constató que la UE carecía de una capacidad autónoma de conectividad satelital encriptada como la de los norteamericanos, por lo que el nuevo programa se antoja clave para la soberanía digital europea y no admite retrasos porque Starlink ya cuenta con más de 5.000 satélites operativos y está lanzando su propio servicio de conectividad directa a móviles.La infraestructura de Iris2 estará compuesta por un total de 348 satélites : 330 unidades situadas en órbita terrestre baja (LEO) y 18 satélites en órbita terrestre media (MEO). El sistema se convertirá en el tercer pilar de la estrategia espacial de la UE, integrándose junto a los programas de observación terrestre Copernicus y de geolocalización Galileo. La finalidad operativa de la constelación es proporcionar canales de comunicación cifrados y resilientes para usuarios gubernamentales y unidades militares de los Estados miembros, además de ofrecer servicios comerciales de banda ancha en zonas que carecen de conectividad en tierra.Desde la CE aseguran que «la red de satélites IRIS2 proporcionará una conectividad soberana, segura y fiable en toda Europa y fuera de ella. Contribuye a proteger la independencia de Europa en materia de conectividad y garantiza que los gobiernos, los servicios de emergencia y los ciudadanos puedan mantenerse conectados, incluso en zonas remotas o durante situaciones de crisis».Sistema multiórbitaEl programa IRIS2 ya había comenzado a concebirse antes de la guerra de Ucrania, pero fue a partir de entonces cuando adquirió una relevancia plena. Desde ese momento, se orientó a una doble vocación: desplegar un sistema multiórbita como ‘columna vertebral’ para las comunicaciones satelitales seguras 5G NTN para los Estados miembros de la UE y, de paso, dinamizar y transformar la industria espacial europea, fortaleciendo su posición competitiva e involucrando al tejido de pymes y startups para elevar su carácter innovador. «Este modelo de colaboración público-privada por primera vez en la UE permitirá crecer a nuestra industria más allá de las fronteras europeas, creando un equilibrio entre resiliencia y competitividad» Luis Mayo Consejero delegado de HispasatEn declaraciones a ABC, el consejero delegado de Hispasat, Luis Mayo, ensalza que «este modelo de colaboración público-privada adoptado por primera vez en Europa con IRIS2 es el que necesitamos para acelerar nuestro desarrollo, creando además un equilibrio entre resiliencia y competitividad que permita crecer a nuestra industria más allá de las fronteras europeas».Explica Mayo que con el aporte de inversión pública y privada -en este caso, 60% y 40%, respectivamente- se da la oportunidad a las empresas implicadas a reciclarse y crear una tecnología competitiva que les permita subirse a la carrera satelital de forma firme y optar a proyectos futuros de mayor calibre si cabe y lograr que Europa deje de depender de infraestructuras de terceros que no garanticen la disponibilidad y la integridad de la conectividad. Europa por fin lo ha entendido. La colaboración público-privada es la forma de actuar más eficiente y productiva para desarrollar con éxito grandes proyectos industriales, autónomos y soberanos en el seno de la Unión. A imagen y semejanza del modelo norteamericano. El objetivo, situarse en el centro del mapa de la geoestrategia mundial y, en concreto, al frente de la carrera aeroespacial y de satélites , hoy uno de los principales motores de crecimiento económico a nivel global. Por ello, la Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE -la española Hispasat, la francesa Eutelsat y la luxemburguesa SES– firmaron ayer el acuerdo de ejecución para desplegar IRIS2 (Infraestructura para la Resiliencia, la Interconectividad y la Seguridad por Satélite), la apuesta de Bruselas para no depender de redes externas como Starlink, de Elon Musk, cuando la seguridad de las comunicaciones está en juego. La sorpresa, entre comillas, que la española se pone al frente del proyecto.Así, Hispasat, el operador de satélites del que es accionista mayoritario Indra, con un 89,68%, ha sido designado contratista principal para las antenas, los sistemas de control y los enlaces terrestres de la red europea de satélites segura IRIS2, con un presupuesto de más de 1.600 millones de euros. El operador de satélites español, que opera bajo el paraguas de Indra Space, comprometerá además hasta 600 millones de euros de inversión propia en el proyecto. El montante conjunto público-privado supera los 15.600 millones de euros y, de acuerdo con el calendario acordado, los primeros lanzamientos se producirán en 2029. El proyecto garantizará comunicaciones resilientes y seguras para gobiernos, fuerzas armadas y empresas críticas de la UE.Soberanía digital europeaEso sí, los europeos antes han tenido que darse de bruces con la pericia norteamericana y el empujón que le proporcionó Elon Musk en el sector con SpaceX , con la que ha revolucionado la industria al abaratar drásticamente los costos de lanzamiento con cohetes reutilizables y desplegar la mayor red de internet global en órbita baja con Starlink. Tras el estallido de la guerra de Ucrania se constató que la UE carecía de una capacidad autónoma de conectividad satelital encriptada como la de los norteamericanos, por lo que el nuevo programa se antoja clave para la soberanía digital europea y no admite retrasos porque Starlink ya cuenta con más de 5.000 satélites operativos y está lanzando su propio servicio de conectividad directa a móviles.La infraestructura de Iris2 estará compuesta por un total de 348 satélites : 330 unidades situadas en órbita terrestre baja (LEO) y 18 satélites en órbita terrestre media (MEO). El sistema se convertirá en el tercer pilar de la estrategia espacial de la UE, integrándose junto a los programas de observación terrestre Copernicus y de geolocalización Galileo. La finalidad operativa de la constelación es proporcionar canales de comunicación cifrados y resilientes para usuarios gubernamentales y unidades militares de los Estados miembros, además de ofrecer servicios comerciales de banda ancha en zonas que carecen de conectividad en tierra.Desde la CE aseguran que «la red de satélites IRIS2 proporcionará una conectividad soberana, segura y fiable en toda Europa y fuera de ella. Contribuye a proteger la independencia de Europa en materia de conectividad y garantiza que los gobiernos, los servicios de emergencia y los ciudadanos puedan mantenerse conectados, incluso en zonas remotas o durante situaciones de crisis».Sistema multiórbitaEl programa IRIS2 ya había comenzado a concebirse antes de la guerra de Ucrania, pero fue a partir de entonces cuando adquirió una relevancia plena. Desde ese momento, se orientó a una doble vocación: desplegar un sistema multiórbita como ‘columna vertebral’ para las comunicaciones satelitales seguras 5G NTN para los Estados miembros de la UE y, de paso, dinamizar y transformar la industria espacial europea, fortaleciendo su posición competitiva e involucrando al tejido de pymes y startups para elevar su carácter innovador. «Este modelo de colaboración público-privada por primera vez en la UE permitirá crecer a nuestra industria más allá de las fronteras europeas, creando un equilibrio entre resiliencia y competitividad» Luis Mayo Consejero delegado de HispasatEn declaraciones a ABC, el consejero delegado de Hispasat, Luis Mayo, ensalza que «este modelo de colaboración público-privada adoptado por primera vez en Europa con IRIS2 es el que necesitamos para acelerar nuestro desarrollo, creando además un equilibrio entre resiliencia y competitividad que permita crecer a nuestra industria más allá de las fronteras europeas».Explica Mayo que con el aporte de inversión pública y privada -en este caso, 60% y 40%, respectivamente- se da la oportunidad a las empresas implicadas a reciclarse y crear una tecnología competitiva que les permita subirse a la carrera satelital de forma firme y optar a proyectos futuros de mayor calibre si cabe y lograr que Europa deje de depender de infraestructuras de terceros que no garanticen la disponibilidad y la integridad de la conectividad. Europa por fin lo ha entendido. La colaboración público-privada es la forma de actuar más eficiente y productiva para desarrollar con éxito grandes proyectos industriales, autónomos y soberanos en el seno de la Unión. A imagen y semejanza del modelo norteamericano. El objetivo, situarse en el centro del mapa de la geoestrategia mundial y, en concreto, al frente de la carrera aeroespacial y de satélites , hoy uno de los principales motores de crecimiento económico a nivel global. Por ello, la Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE -la española Hispasat, la francesa Eutelsat y la luxemburguesa SES– firmaron ayer el acuerdo de ejecución para desplegar IRIS2 (Infraestructura para la Resiliencia, la Interconectividad y la Seguridad por Satélite), la apuesta de Bruselas para no depender de redes externas como Starlink, de Elon Musk, cuando la seguridad de las comunicaciones está en juego. La sorpresa, entre comillas, que la española se pone al frente del proyecto.Así, Hispasat, el operador de satélites del que es accionista mayoritario Indra, con un 89,68%, ha sido designado contratista principal para las antenas, los sistemas de control y los enlaces terrestres de la red europea de satélites segura IRIS2, con un presupuesto de más de 1.600 millones de euros. El operador de satélites español, que opera bajo el paraguas de Indra Space, comprometerá además hasta 600 millones de euros de inversión propia en el proyecto. El montante conjunto público-privado supera los 15.600 millones de euros y, de acuerdo con el calendario acordado, los primeros lanzamientos se producirán en 2029. El proyecto garantizará comunicaciones resilientes y seguras para gobiernos, fuerzas armadas y empresas críticas de la UE.Soberanía digital europeaEso sí, los europeos antes han tenido que darse de bruces con la pericia norteamericana y el empujón que le proporcionó Elon Musk en el sector con SpaceX , con la que ha revolucionado la industria al abaratar drásticamente los costos de lanzamiento con cohetes reutilizables y desplegar la mayor red de internet global en órbita baja con Starlink. Tras el estallido de la guerra de Ucrania se constató que la UE carecía de una capacidad autónoma de conectividad satelital encriptada como la de los norteamericanos, por lo que el nuevo programa se antoja clave para la soberanía digital europea y no admite retrasos porque Starlink ya cuenta con más de 5.000 satélites operativos y está lanzando su propio servicio de conectividad directa a móviles.La infraestructura de Iris2 estará compuesta por un total de 348 satélites : 330 unidades situadas en órbita terrestre baja (LEO) y 18 satélites en órbita terrestre media (MEO). El sistema se convertirá en el tercer pilar de la estrategia espacial de la UE, integrándose junto a los programas de observación terrestre Copernicus y de geolocalización Galileo. La finalidad operativa de la constelación es proporcionar canales de comunicación cifrados y resilientes para usuarios gubernamentales y unidades militares de los Estados miembros, además de ofrecer servicios comerciales de banda ancha en zonas que carecen de conectividad en tierra.Desde la CE aseguran que «la red de satélites IRIS2 proporcionará una conectividad soberana, segura y fiable en toda Europa y fuera de ella. Contribuye a proteger la independencia de Europa en materia de conectividad y garantiza que los gobiernos, los servicios de emergencia y los ciudadanos puedan mantenerse conectados, incluso en zonas remotas o durante situaciones de crisis».Sistema multiórbitaEl programa IRIS2 ya había comenzado a concebirse antes de la guerra de Ucrania, pero fue a partir de entonces cuando adquirió una relevancia plena. Desde ese momento, se orientó a una doble vocación: desplegar un sistema multiórbita como ‘columna vertebral’ para las comunicaciones satelitales seguras 5G NTN para los Estados miembros de la UE y, de paso, dinamizar y transformar la industria espacial europea, fortaleciendo su posición competitiva e involucrando al tejido de pymes y startups para elevar su carácter innovador. «Este modelo de colaboración público-privada por primera vez en la UE permitirá crecer a nuestra industria más allá de las fronteras europeas, creando un equilibrio entre resiliencia y competitividad» Luis Mayo Consejero delegado de HispasatEn declaraciones a ABC, el consejero delegado de Hispasat, Luis Mayo, ensalza que «este modelo de colaboración público-privada adoptado por primera vez en Europa con IRIS2 es el que necesitamos para acelerar nuestro desarrollo, creando además un equilibrio entre resiliencia y competitividad que permita crecer a nuestra industria más allá de las fronteras europeas».Explica Mayo que con el aporte de inversión pública y privada -en este caso, 60% y 40%, respectivamente- se da la oportunidad a las empresas implicadas a reciclarse y crear una tecnología competitiva que les permita subirse a la carrera satelital de forma firme y optar a proyectos futuros de mayor calibre si cabe y lograr que Europa deje de depender de infraestructuras de terceros que no garanticen la disponibilidad y la integridad de la conectividad. 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