El general de división Fernando Mora Moret, que se plantó ante la cúpula del Ministerio del Interior para negarse a boicotear institucionalmente a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso , es un profesional curtido durante casi dos décadas en el mando operativo en Andalucía. La grabación exclusiva publicada por ABC, en la que el actual jefe de la Zona de Madrid rechaza tajantemente la «instrucción política» dictada por la directora general, Mercedes González, y transmitida por el teniente general Luis del Castillo para ausentarse de los actos del Dos de Mayo de 2025, ha sacudido los cimientos de la institución: «Le están pegando una patada a la presidenta de la Comunidad en mi culo; le dieron una patada al coronel Diego Pérez de los Cobos en mi culo. Eso es lo que no quiero consentir. No está mi culo para que este Gobierno, este ministro o esta directora lo utilice».Esa negativa rotunda a convertir a la Guardia Civil en un instrumento de confrontación partidista es el reflejo de una trayectoria marcada por el respeto a la escala de mando y a la neutralidad del cuerpo, que se cimentó sobre en sus largos años al frente de las unidades más sensibles del sur de España.Aunque nació en Cartagena (Murcia) en 1962, la biografía militar y personal de Fernando Mora está indisolublemente ligada a Andalucía, y en particular a Sevilla. Tras ingresar en la Academia General Militar en 1980 y pasar por años de plomo en el Grupo Antiterrorista Rural (GAR) y en el Grupo de Información de Guipúzcoa, además de mandar la Unidad de Helicópteros en Canarias y pasar por la docencia en Aranjuez, Mora desembarcó en la capital hispalense en el año 2003.Lo hizo con el empleo de comandante, asumiendo el puesto de inspector de Servicios de Andalucía Occidental del Sector de Tráfico, responsabilidad que mantendría al ascender a teniente coronel. Su capacidad técnica y su perfil metódico —es especialista en adiestramientos especiales, profesor de tiro y piloto de helicópteros— le valieron para que, en junio de 2010, asumiera la jefatura absoluta del Sector de Tráfico en Andalucía . Aquel acto de toma de posesión estuvo presidido por el entonces delegado del Gobierno socialista en la región, Juan José López Garzón.Tuvo a 1.806 agentes bajo su mando en TráficoComo máximo responsable de Tráfico en la comunidad autónoma más poblada del país, Mora tenía bajo su mando directo a 1.806 agentes desplegados en 43 acuartelamientos. Fue una etapa de intensa reorganización operativa y descenso de la siniestralidad, en la que el teniente coronel demostró una gestión de equipos que lo catapultó, tras su ascenso a coronel en 2013, a la Jefatura de la Comandancia de Sevilla.Durante seis años lideró la Comandancia sevillana , convirtiéndose en un referente de seguridad ciudadana, lucha contra el narcotráfico y control territorial. Cuando en 2019 alcanzó el generalato (general de brigada), Interior decidió mantenerlo en la capital andaluza devolviéndole la jefatura de la Agrupación de Tráfico de Andalucía, un gesto que evidenciaba su peso indiscutible en la estructura policial del sur.Apegado a las tradiciones de SevillaMás allá de los operativos y los despachos, Fernando Mora es un sevillano de adopción que ha hecho de la ciudad el hogar donde han crecido sus seis hijos. Su integración en el tejido social y cultural de la capital es absoluta. Lejos del perfil de un mando distante, durante su etapa como jefe de la Comandancia impulsó y organizó activamente el pregón de la Semana Santa de la Guardia Civil, estrechando los lazos históricos entre el Instituto Armado y las hermandades y cofradías sevillanas.Fue en julio de 2021 cuando el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska se lo llevó a Madrid. A propuesta de la entonces directora general, María Gámez —quien acabaría dimitiendo por la imputación de su marido en un caso de corrupción posteriormente archivado por un defecto de forma—, Mora fue nombrado Jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil. Venía a sustituir al general José Manuel Santiago Marín, cuya imagen había quedado muy tocada tras reconocer en una rueda de prensa durante la pandemia que el cuerpo trabajaba para «minimizar el clima contrario al Gobierno».Condecoraciones frente a la presión políticaEl salto de Mora a la cúpula directiva en Madrid y su posterior designación como jefe de la Zona de Madrid lo situaron en el centro del huracán político de la capital. Su contestación a la orden de boicotear a Isabel Díaz Ayuso ha sido la línea de defensa de un general cuya hoja de servicios está blindada por el reconocimiento por instituciones de diferente signo político.A lo largo de su carrera ha acumulado un historial de méritos que incluye la Gran Cruz del Mérito Naval, la Gran Cruz y Placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, la Gran Cruz del Mérito de la Guardia Civil, dos Cruces al Mérito Militar, la Cruz al Mérito Aeronáutico y la Cruz con distintivo rojo del Instituto Armado, reservada para servicios de relevante valor. A ello se suman la Cruz al Mérito Policial, la Cruz al Mérito de la Policía Local de Sevilla, la Encomienda al Mérito Civil y diversas medallas de Seguridad Vial, Protección Civil y Mérito Penitenciario.Con 64 años y una carrera forjada en la lucha antiterrorista y consolidada en los cuarteles de Andalucía, Fernando Mora ha demostrado que su concepción del mando no admite pleitesías que vulneren la independencia del cuerpo. El general de división Fernando Mora Moret, que se plantó ante la cúpula del Ministerio del Interior para negarse a boicotear institucionalmente a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso , es un profesional curtido durante casi dos décadas en el mando operativo en Andalucía. La grabación exclusiva publicada por ABC, en la que el actual jefe de la Zona de Madrid rechaza tajantemente la «instrucción política» dictada por la directora general, Mercedes González, y transmitida por el teniente general Luis del Castillo para ausentarse de los actos del Dos de Mayo de 2025, ha sacudido los cimientos de la institución: «Le están pegando una patada a la presidenta de la Comunidad en mi culo; le dieron una patada al coronel Diego Pérez de los Cobos en mi culo. Eso es lo que no quiero consentir. No está mi culo para que este Gobierno, este ministro o esta directora lo utilice».Esa negativa rotunda a convertir a la Guardia Civil en un instrumento de confrontación partidista es el reflejo de una trayectoria marcada por el respeto a la escala de mando y a la neutralidad del cuerpo, que se cimentó sobre en sus largos años al frente de las unidades más sensibles del sur de España.Aunque nació en Cartagena (Murcia) en 1962, la biografía militar y personal de Fernando Mora está indisolublemente ligada a Andalucía, y en particular a Sevilla. Tras ingresar en la Academia General Militar en 1980 y pasar por años de plomo en el Grupo Antiterrorista Rural (GAR) y en el Grupo de Información de Guipúzcoa, además de mandar la Unidad de Helicópteros en Canarias y pasar por la docencia en Aranjuez, Mora desembarcó en la capital hispalense en el año 2003.Lo hizo con el empleo de comandante, asumiendo el puesto de inspector de Servicios de Andalucía Occidental del Sector de Tráfico, responsabilidad que mantendría al ascender a teniente coronel. Su capacidad técnica y su perfil metódico —es especialista en adiestramientos especiales, profesor de tiro y piloto de helicópteros— le valieron para que, en junio de 2010, asumiera la jefatura absoluta del Sector de Tráfico en Andalucía . Aquel acto de toma de posesión estuvo presidido por el entonces delegado del Gobierno socialista en la región, Juan José López Garzón.Tuvo a 1.806 agentes bajo su mando en TráficoComo máximo responsable de Tráfico en la comunidad autónoma más poblada del país, Mora tenía bajo su mando directo a 1.806 agentes desplegados en 43 acuartelamientos. Fue una etapa de intensa reorganización operativa y descenso de la siniestralidad, en la que el teniente coronel demostró una gestión de equipos que lo catapultó, tras su ascenso a coronel en 2013, a la Jefatura de la Comandancia de Sevilla.Durante seis años lideró la Comandancia sevillana , convirtiéndose en un referente de seguridad ciudadana, lucha contra el narcotráfico y control territorial. Cuando en 2019 alcanzó el generalato (general de brigada), Interior decidió mantenerlo en la capital andaluza devolviéndole la jefatura de la Agrupación de Tráfico de Andalucía, un gesto que evidenciaba su peso indiscutible en la estructura policial del sur.Apegado a las tradiciones de SevillaMás allá de los operativos y los despachos, Fernando Mora es un sevillano de adopción que ha hecho de la ciudad el hogar donde han crecido sus seis hijos. Su integración en el tejido social y cultural de la capital es absoluta. Lejos del perfil de un mando distante, durante su etapa como jefe de la Comandancia impulsó y organizó activamente el pregón de la Semana Santa de la Guardia Civil, estrechando los lazos históricos entre el Instituto Armado y las hermandades y cofradías sevillanas.Fue en julio de 2021 cuando el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska se lo llevó a Madrid. A propuesta de la entonces directora general, María Gámez —quien acabaría dimitiendo por la imputación de su marido en un caso de corrupción posteriormente archivado por un defecto de forma—, Mora fue nombrado Jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil. Venía a sustituir al general José Manuel Santiago Marín, cuya imagen había quedado muy tocada tras reconocer en una rueda de prensa durante la pandemia que el cuerpo trabajaba para «minimizar el clima contrario al Gobierno».Condecoraciones frente a la presión políticaEl salto de Mora a la cúpula directiva en Madrid y su posterior designación como jefe de la Zona de Madrid lo situaron en el centro del huracán político de la capital. Su contestación a la orden de boicotear a Isabel Díaz Ayuso ha sido la línea de defensa de un general cuya hoja de servicios está blindada por el reconocimiento por instituciones de diferente signo político.A lo largo de su carrera ha acumulado un historial de méritos que incluye la Gran Cruz del Mérito Naval, la Gran Cruz y Placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, la Gran Cruz del Mérito de la Guardia Civil, dos Cruces al Mérito Militar, la Cruz al Mérito Aeronáutico y la Cruz con distintivo rojo del Instituto Armado, reservada para servicios de relevante valor. A ello se suman la Cruz al Mérito Policial, la Cruz al Mérito de la Policía Local de Sevilla, la Encomienda al Mérito Civil y diversas medallas de Seguridad Vial, Protección Civil y Mérito Penitenciario.Con 64 años y una carrera forjada en la lucha antiterrorista y consolidada en los cuarteles de Andalucía, Fernando Mora ha demostrado que su concepción del mando no admite pleitesías que vulneren la independencia del cuerpo. El general de división Fernando Mora Moret, que se plantó ante la cúpula del Ministerio del Interior para negarse a boicotear institucionalmente a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso , es un profesional curtido durante casi dos décadas en el mando operativo en Andalucía. La grabación exclusiva publicada por ABC, en la que el actual jefe de la Zona de Madrid rechaza tajantemente la «instrucción política» dictada por la directora general, Mercedes González, y transmitida por el teniente general Luis del Castillo para ausentarse de los actos del Dos de Mayo de 2025, ha sacudido los cimientos de la institución: «Le están pegando una patada a la presidenta de la Comunidad en mi culo; le dieron una patada al coronel Diego Pérez de los Cobos en mi culo. Eso es lo que no quiero consentir. No está mi culo para que este Gobierno, este ministro o esta directora lo utilice».Esa negativa rotunda a convertir a la Guardia Civil en un instrumento de confrontación partidista es el reflejo de una trayectoria marcada por el respeto a la escala de mando y a la neutralidad del cuerpo, que se cimentó sobre en sus largos años al frente de las unidades más sensibles del sur de España.Aunque nació en Cartagena (Murcia) en 1962, la biografía militar y personal de Fernando Mora está indisolublemente ligada a Andalucía, y en particular a Sevilla. Tras ingresar en la Academia General Militar en 1980 y pasar por años de plomo en el Grupo Antiterrorista Rural (GAR) y en el Grupo de Información de Guipúzcoa, además de mandar la Unidad de Helicópteros en Canarias y pasar por la docencia en Aranjuez, Mora desembarcó en la capital hispalense en el año 2003.Lo hizo con el empleo de comandante, asumiendo el puesto de inspector de Servicios de Andalucía Occidental del Sector de Tráfico, responsabilidad que mantendría al ascender a teniente coronel. Su capacidad técnica y su perfil metódico —es especialista en adiestramientos especiales, profesor de tiro y piloto de helicópteros— le valieron para que, en junio de 2010, asumiera la jefatura absoluta del Sector de Tráfico en Andalucía . Aquel acto de toma de posesión estuvo presidido por el entonces delegado del Gobierno socialista en la región, Juan José López Garzón.Tuvo a 1.806 agentes bajo su mando en TráficoComo máximo responsable de Tráfico en la comunidad autónoma más poblada del país, Mora tenía bajo su mando directo a 1.806 agentes desplegados en 43 acuartelamientos. Fue una etapa de intensa reorganización operativa y descenso de la siniestralidad, en la que el teniente coronel demostró una gestión de equipos que lo catapultó, tras su ascenso a coronel en 2013, a la Jefatura de la Comandancia de Sevilla.Durante seis años lideró la Comandancia sevillana , convirtiéndose en un referente de seguridad ciudadana, lucha contra el narcotráfico y control territorial. Cuando en 2019 alcanzó el generalato (general de brigada), Interior decidió mantenerlo en la capital andaluza devolviéndole la jefatura de la Agrupación de Tráfico de Andalucía, un gesto que evidenciaba su peso indiscutible en la estructura policial del sur.Apegado a las tradiciones de SevillaMás allá de los operativos y los despachos, Fernando Mora es un sevillano de adopción que ha hecho de la ciudad el hogar donde han crecido sus seis hijos. Su integración en el tejido social y cultural de la capital es absoluta. Lejos del perfil de un mando distante, durante su etapa como jefe de la Comandancia impulsó y organizó activamente el pregón de la Semana Santa de la Guardia Civil, estrechando los lazos históricos entre el Instituto Armado y las hermandades y cofradías sevillanas.Fue en julio de 2021 cuando el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska se lo llevó a Madrid. A propuesta de la entonces directora general, María Gámez —quien acabaría dimitiendo por la imputación de su marido en un caso de corrupción posteriormente archivado por un defecto de forma—, Mora fue nombrado Jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil. Venía a sustituir al general José Manuel Santiago Marín, cuya imagen había quedado muy tocada tras reconocer en una rueda de prensa durante la pandemia que el cuerpo trabajaba para «minimizar el clima contrario al Gobierno».Condecoraciones frente a la presión políticaEl salto de Mora a la cúpula directiva en Madrid y su posterior designación como jefe de la Zona de Madrid lo situaron en el centro del huracán político de la capital. Su contestación a la orden de boicotear a Isabel Díaz Ayuso ha sido la línea de defensa de un general cuya hoja de servicios está blindada por el reconocimiento por instituciones de diferente signo político.A lo largo de su carrera ha acumulado un historial de méritos que incluye la Gran Cruz del Mérito Naval, la Gran Cruz y Placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, la Gran Cruz del Mérito de la Guardia Civil, dos Cruces al Mérito Militar, la Cruz al Mérito Aeronáutico y la Cruz con distintivo rojo del Instituto Armado, reservada para servicios de relevante valor. A ello se suman la Cruz al Mérito Policial, la Cruz al Mérito de la Policía Local de Sevilla, la Encomienda al Mérito Civil y diversas medallas de Seguridad Vial, Protección Civil y Mérito Penitenciario.Con 64 años y una carrera forjada en la lucha antiterrorista y consolidada en los cuarteles de Andalucía, Fernando Mora ha demostrado que su concepción del mando no admite pleitesías que vulneren la independencia del cuerpo. RSS de noticias de espana/andalucia
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