El plan maestro de Iberdrola se ejecuta paso a paso. La eléctrica española trazó en su hoja de ruta un importante crecimiento en el negocio de redes, donde existen ingresos regulados fijos recurrentes; así como un plan de rotación de activos para invertir en aquellos mercados más atractivos . Eso da sus frutos hasta junio con un alza en los beneficios del 22%.En concreto, la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán ha ganado 4.336 millones en el primer semestre de 2026, lo que supone un 22% más con respecto al mismo periodo del año anterior. Aunque con el resultado ajustado, es decir, sin el impacto de las operaciones corporativas, ese crecimiento habría sido del 8%.Se trata en todo caso, de un desempeño financiero sólido que fotografía a la perfección los movimientos que está ejecutando Iberdrola en el mercado. La compañía, en la presentación de estos resultados, sigue poniendo el énfasis en que las inversiones aumentan un 25%, hasta los 7.000 millones de euros, con más de un 70% destinado al Reino Unido, Estados Unidos y Brasil.De un modo más preciso, las inversiones en redes crecen un 42%, hasta cerca de 4.400 millones y suponen dos tercios de la inversión total. Los activos de redes crecen un 11% hasta cerca de 55.000 millones, principalmente en el Reino Unido (+11%), EE.UU. (+12%) y Brasil (+18%). De ese total, 40.000 millones corresponden a distribución (+6%) y 15.000 millones a transporte, con un crecimiento del 30% en el último año.Por su parte, las inversiones en el negocio de generación y clientes alcanzan los 2.462 millones. Asimismo, durante el primer semestre se han instalado más de 1.600 MW con avances en eólica marina. Además, se ha acelerado el desarrollo de nuevos proyectos, incluyendo repotenciaciones y extensiones de vida útil en EE.UU., favorecidas por mayores precios de los contratos a largo plazo (PPA).No obstante, más allá de la producción o comercialización de energía, Iberdrola ha centrado su negocio por completo en las infraestructuras. De hecho, según consta en estos resultados, en los primeros seis meses del año el beneficio del negocio de redes fue de 1.572 millones, mientras que en generación y clientes se elevó hasta los 1.743 millones, lo que demuestra que tiene un peso similar dentro del perímetro de la compañía.A nivel financiero, la deuda neta ajusta de Iberdrola se sitúa en 53.971 millones, aumentando en 3.789 millones respecto a diciembre de 2025 debido principalmente a las inversiones y, adicionalmente, a la apreciación de las divisas (real brasileño y dólar) y a la recompra del híbrido. El plan maestro de Iberdrola se ejecuta paso a paso. La eléctrica española trazó en su hoja de ruta un importante crecimiento en el negocio de redes, donde existen ingresos regulados fijos recurrentes; así como un plan de rotación de activos para invertir en aquellos mercados más atractivos . Eso da sus frutos hasta junio con un alza en los beneficios del 22%.En concreto, la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán ha ganado 4.336 millones en el primer semestre de 2026, lo que supone un 22% más con respecto al mismo periodo del año anterior. Aunque con el resultado ajustado, es decir, sin el impacto de las operaciones corporativas, ese crecimiento habría sido del 8%.Se trata en todo caso, de un desempeño financiero sólido que fotografía a la perfección los movimientos que está ejecutando Iberdrola en el mercado. La compañía, en la presentación de estos resultados, sigue poniendo el énfasis en que las inversiones aumentan un 25%, hasta los 7.000 millones de euros, con más de un 70% destinado al Reino Unido, Estados Unidos y Brasil.De un modo más preciso, las inversiones en redes crecen un 42%, hasta cerca de 4.400 millones y suponen dos tercios de la inversión total. Los activos de redes crecen un 11% hasta cerca de 55.000 millones, principalmente en el Reino Unido (+11%), EE.UU. (+12%) y Brasil (+18%). De ese total, 40.000 millones corresponden a distribución (+6%) y 15.000 millones a transporte, con un crecimiento del 30% en el último año.Por su parte, las inversiones en el negocio de generación y clientes alcanzan los 2.462 millones. Asimismo, durante el primer semestre se han instalado más de 1.600 MW con avances en eólica marina. Además, se ha acelerado el desarrollo de nuevos proyectos, incluyendo repotenciaciones y extensiones de vida útil en EE.UU., favorecidas por mayores precios de los contratos a largo plazo (PPA).No obstante, más allá de la producción o comercialización de energía, Iberdrola ha centrado su negocio por completo en las infraestructuras. De hecho, según consta en estos resultados, en los primeros seis meses del año el beneficio del negocio de redes fue de 1.572 millones, mientras que en generación y clientes se elevó hasta los 1.743 millones, lo que demuestra que tiene un peso similar dentro del perímetro de la compañía.A nivel financiero, la deuda neta ajusta de Iberdrola se sitúa en 53.971 millones, aumentando en 3.789 millones respecto a diciembre de 2025 debido principalmente a las inversiones y, adicionalmente, a la apreciación de las divisas (real brasileño y dólar) y a la recompra del híbrido. El plan maestro de Iberdrola se ejecuta paso a paso. La eléctrica española trazó en su hoja de ruta un importante crecimiento en el negocio de redes, donde existen ingresos regulados fijos recurrentes; así como un plan de rotación de activos para invertir en aquellos mercados más atractivos . Eso da sus frutos hasta junio con un alza en los beneficios del 22%.En concreto, la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán ha ganado 4.336 millones en el primer semestre de 2026, lo que supone un 22% más con respecto al mismo periodo del año anterior. Aunque con el resultado ajustado, es decir, sin el impacto de las operaciones corporativas, ese crecimiento habría sido del 8%.Se trata en todo caso, de un desempeño financiero sólido que fotografía a la perfección los movimientos que está ejecutando Iberdrola en el mercado. La compañía, en la presentación de estos resultados, sigue poniendo el énfasis en que las inversiones aumentan un 25%, hasta los 7.000 millones de euros, con más de un 70% destinado al Reino Unido, Estados Unidos y Brasil.De un modo más preciso, las inversiones en redes crecen un 42%, hasta cerca de 4.400 millones y suponen dos tercios de la inversión total. Los activos de redes crecen un 11% hasta cerca de 55.000 millones, principalmente en el Reino Unido (+11%), EE.UU. (+12%) y Brasil (+18%). De ese total, 40.000 millones corresponden a distribución (+6%) y 15.000 millones a transporte, con un crecimiento del 30% en el último año.Por su parte, las inversiones en el negocio de generación y clientes alcanzan los 2.462 millones. Asimismo, durante el primer semestre se han instalado más de 1.600 MW con avances en eólica marina. Además, se ha acelerado el desarrollo de nuevos proyectos, incluyendo repotenciaciones y extensiones de vida útil en EE.UU., favorecidas por mayores precios de los contratos a largo plazo (PPA).No obstante, más allá de la producción o comercialización de energía, Iberdrola ha centrado su negocio por completo en las infraestructuras. De hecho, según consta en estos resultados, en los primeros seis meses del año el beneficio del negocio de redes fue de 1.572 millones, mientras que en generación y clientes se elevó hasta los 1.743 millones, lo que demuestra que tiene un peso similar dentro del perímetro de la compañía.A nivel financiero, la deuda neta ajusta de Iberdrola se sitúa en 53.971 millones, aumentando en 3.789 millones respecto a diciembre de 2025 debido principalmente a las inversiones y, adicionalmente, a la apreciación de las divisas (real brasileño y dólar) y a la recompra del híbrido. RSS de noticias de economia
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