La investigación sobre el origen del incendio de la Vall d’Uixó que calcina desde el sábado la Sierra de Espadán, en Castellón, apunta a que fue intencionado. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil cree que «no hay ninguna evidencia» de que se produjera por causas naturales ni por quemas agrícolas o imprudencias de este tipo.Tiene, de hecho, «dos focos detectados y distanciados» en la zona en la que se inicio el fuego, muy cerca de los barrios de la localidad que tuvieron que ser evacuados. Así lo ha explicado este jueves la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, tras la reunión del Cecopi que ha autorizado el regreso a casa de otras 1.800 personas desplazadas a los municipios de Suera, Alfondeguilla y Chóvar.Se suman al algo más de un millar de vecinos de Fuentes de Ayódar, Ayódar, Torralba del Pinar, Villamalur, Azuébar y Almedíjar que esta mañana también han podido regresar a sus casas, aunque no podrán beber agua del grifo y se les repartirá embotellada, una restricción que se ha levantado ya en la Vilavella. Tampoco tendrán que seguir confinados los residentes en la urbanización Nueva Onda.5.200 personas de Artana, Eslida, Aín, Alcudia de Veo, Tales, las urbanizaciones Solaig, Montserrat y Peña Negra de Betxí, y la pedanía de Artesa de Onda pasarán su sexta noche fuera de casa. Según las últimas mediciones realizadas, el incendio -sin estabilizar todavía- ha calcinado 9.598 hectáreas en un perímetro de 82 kilómetros, ha indicado el conseller de Emergencias de la Generalitat, Juan Carlos Valderrama.Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información La investigación sobre el origen del incendio de la Vall d’Uixó que calcina desde el sábado la Sierra de Espadán, en Castellón, apunta a que fue intencionado. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil cree que «no hay ninguna evidencia» de que se produjera por causas naturales ni por quemas agrícolas o imprudencias de este tipo.Tiene, de hecho, «dos focos detectados y distanciados» en la zona en la que se inicio el fuego, muy cerca de los barrios de la localidad que tuvieron que ser evacuados. Así lo ha explicado este jueves la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, tras la reunión del Cecopi que ha autorizado el regreso a casa de otras 1.800 personas desplazadas a los municipios de Suera, Alfondeguilla y Chóvar.Se suman al algo más de un millar de vecinos de Fuentes de Ayódar, Ayódar, Torralba del Pinar, Villamalur, Azuébar y Almedíjar que esta mañana también han podido regresar a sus casas, aunque no podrán beber agua del grifo y se les repartirá embotellada, una restricción que se ha levantado ya en la Vilavella. Tampoco tendrán que seguir confinados los residentes en la urbanización Nueva Onda.5.200 personas de Artana, Eslida, Aín, Alcudia de Veo, Tales, las urbanizaciones Solaig, Montserrat y Peña Negra de Betxí, y la pedanía de Artesa de Onda pasarán su sexta noche fuera de casa. Según las últimas mediciones realizadas, el incendio -sin estabilizar todavía- ha calcinado 9.598 hectáreas en un perímetro de 82 kilómetros, ha indicado el conseller de Emergencias de la Generalitat, Juan Carlos Valderrama.Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información La investigación sobre el origen del incendio de la Vall d’Uixó que calcina desde el sábado la Sierra de Espadán, en Castellón, apunta a que fue intencionado. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil cree que «no hay ninguna evidencia» de que se produjera por causas naturales ni por quemas agrícolas o imprudencias de este tipo.Tiene, de hecho, «dos focos detectados y distanciados» en la zona en la que se inicio el fuego, muy cerca de los barrios de la localidad que tuvieron que ser evacuados. Así lo ha explicado este jueves la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, tras la reunión del Cecopi que ha autorizado el regreso a casa de otras 1.800 personas desplazadas a los municipios de Suera, Alfondeguilla y Chóvar.Se suman al algo más de un millar de vecinos de Fuentes de Ayódar, Ayódar, Torralba del Pinar, Villamalur, Azuébar y Almedíjar que esta mañana también han podido regresar a sus casas, aunque no podrán beber agua del grifo y se les repartirá embotellada, una restricción que se ha levantado ya en la Vilavella. Tampoco tendrán que seguir confinados los residentes en la urbanización Nueva Onda.5.200 personas de Artana, Eslida, Aín, Alcudia de Veo, Tales, las urbanizaciones Solaig, Montserrat y Peña Negra de Betxí, y la pedanía de Artesa de Onda pasarán su sexta noche fuera de casa. Según las últimas mediciones realizadas, el incendio -sin estabilizar todavía- ha calcinado 9.598 hectáreas en un perímetro de 82 kilómetros, ha indicado el conseller de Emergencias de la Generalitat, Juan Carlos Valderrama.Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información RSS de noticias de espana
Noticias Similares
