Divine revisa una montaña de prendas mientras comprueba que cada una esté en condiciones de volver a un armario, Ernest cose una pequeña rotura para que una camisa pueda venderse de nuevo y Lady coloca una etiqueta con el precio antes de enviarla a una de las tiendas Moda Re-. Ellos son algunos de los rostros que dan vida a Inserta Toledo , la empresa de inserción de Cáritas Diocesana de Toledo , donde cada día cientos de kilos de ropa usada encuentran una segunda oportunidad y, al mismo tiempo, la ofrecen a las personas que trabajan en el proyecto.Su trabajo consiste en desinfectar, clasificar, reparar cuando es posible, etiquetar y preparar la ropa para su reutilización. Detrás de cada camiseta, abrigo o pantalón hay un proceso minucioso que convierte un residuo en un recurso y una donación en una oportunidad de empleo. «Me gusta mucho mi trabajo. Lo hago con mucho amor y con cariño», explica Ernest mientras desarrolla su trabajo en la nave que tiene la organización mientras clasifica las prendas que llegan a la nave.Ese es precisamente el objetivo con el que Cáritas Diocesana de Toledo creó en septiembre de 2018 Inserta Toledo, la primera empresa de inserción de la provincia. Una iniciativa que busca favorecer la inserción sociolaboral de personas en situación de exclusión social a través de una actividad empresarial vinculada a la economía circular.«La recogida de ropa genera oportunidades de empleo, esperanza y un futuro para muchas personas que han conseguido normalizar su situación», destaca la secretaria general de Cáritas Diocesana de Toledo, Mónica Moreno, quien recuerda que la empresa ha logrado consolidarse pese a las dificultades vividas desde su creación, incluida la pandemia.Los datos del balance social de 2025 confirman ese crecimiento. Inserta Toledo recogió durante el pasado año más de 1.053 toneladas de ropa usada , el equivalente a más de 3,5 millones de prendas, todas ellas destinadas a la reutilización o al reciclaje.1.053 Toneladas de ropa usada En 2025 Inserta Toledo recibió más de 1.053 toneladas de ropa usada, el equivalente a más de 3,5 millones de prendas, todas ellas destinadas a la reutilización o al reciclaje«Podemos presumir de que el 100 % de la ropa que recogemos la reciclamos, la reutilizamos y le damos un uso para el que fue confeccionada», destaca el gerente de Inserta Toledo, Francisco Villacampa.La cifra supone una media de casi 4,5 toneladas de ropa cada día laborable, depositadas por los ciudadanos en los 165 contenedores de Cáritas distribuidos por la provincia durante 2025. Un volumen que no ha dejado de crecer desde los inicios del proyecto, cuando en 2014 apenas se recogían unas 200 toneladas anuales.Pero detrás de esos números hay también un impacto social ya que la actividad permitió formalizar el pasado año 28 contratos de inserción para personas en situación de vulnerabilidad, ofreciendo empleo digno y nuevas oportunidades a quienes encuentran mayores dificultades para acceder al mercado laboral ordinario. El 50% de este personal son de Toledo mientras que el resto proviene de municipios de la provincia como Torrijos, Illescas, Añover de Tajo, Novés, Nambroca y Talavera de la Reina. 28 Contratos Cáritas formalizó en 2025 un total de 28 contratos de inserción para personas en situación de vulnerabilidadPara Villacampa, esa es la principal diferencia con otras empresas del sector. «Nuestra finalidad no es lucrativa. Cualquier beneficio se reinvierte en crear nuevos puestos de trabajo». Además, defiende el carácter local del proyecto, que genera empleo en la provincia y mantiene abiertas sus instalaciones para mostrar a la ciudadanía qué ocurre con la ropa que depositan en los contenedores.«Hay muchas personas que se preguntan dónde termina la ropa que donan. Nosotros queremos enseñarles que el 100 % tiene una segunda vida y que cada donación contribuye también a un proyecto social», afirma.Por cada dos prendas de ropa de segunda mano que se compra en las tiendas Moda Re- de Toledo y Talavera se genera una hora de trabajo para personas en situación de vulnerablidadActualmente, entre 70 y 80 toneladas de ropa permanecen almacenadas en la nave mientras un equipo de trabajadores clasifica de forma permanente las prendas que posteriormente se distribuirán en las tiendas Moda Re- de Toledo y Talavera o se enviarán a las plantas de reciclaje textil gestionadas por Cáritas. Así por cada dos prendas de ropa de segunda mano que se compra en estas tiendas se genera una hora de trabajo para personas en situación de vulnerabilidad. Un crecimiento gracias al apoyo de la Diputación El crecimiento del proyecto continuará además durante 2026 gracias al convenio firmado con la Diputación de Toledo. Desde enero, Inserta Toledo presta el servicio de recogida selectiva de textil en todos los municipios de la provincia mediante nuevos contenedores instalados por la institución provincial, lo que ya está permitiendo incrementar el volumen de ropa recuperada.La única gran excepción sigue siendo Talavera de la Reina, donde todavía no se ha implantado un sistema municipal de recogida selectiva de residuos textiles. Villacampa confía en que el Ayuntamiento adopte «próximamente» una solución que permita a los vecinos sumarse a un proyecto que demuestra que una simple bolsa de ropa puede convertirse en empleo, inclusión social y economía circular. «Sería muy interesante que la segunda localidad más importante de la provincia tuviera una oportunidad para que la gente depositara su su ropa porque vamos a hacer el mejor uso de esa ropa que aparentemente no vale, pero que nosotros le sacamos un valor muy importante». Divine revisa una montaña de prendas mientras comprueba que cada una esté en condiciones de volver a un armario, Ernest cose una pequeña rotura para que una camisa pueda venderse de nuevo y Lady coloca una etiqueta con el precio antes de enviarla a una de las tiendas Moda Re-. Ellos son algunos de los rostros que dan vida a Inserta Toledo , la empresa de inserción de Cáritas Diocesana de Toledo , donde cada día cientos de kilos de ropa usada encuentran una segunda oportunidad y, al mismo tiempo, la ofrecen a las personas que trabajan en el proyecto.Su trabajo consiste en desinfectar, clasificar, reparar cuando es posible, etiquetar y preparar la ropa para su reutilización. Detrás de cada camiseta, abrigo o pantalón hay un proceso minucioso que convierte un residuo en un recurso y una donación en una oportunidad de empleo. «Me gusta mucho mi trabajo. Lo hago con mucho amor y con cariño», explica Ernest mientras desarrolla su trabajo en la nave que tiene la organización mientras clasifica las prendas que llegan a la nave.Ese es precisamente el objetivo con el que Cáritas Diocesana de Toledo creó en septiembre de 2018 Inserta Toledo, la primera empresa de inserción de la provincia. Una iniciativa que busca favorecer la inserción sociolaboral de personas en situación de exclusión social a través de una actividad empresarial vinculada a la economía circular.«La recogida de ropa genera oportunidades de empleo, esperanza y un futuro para muchas personas que han conseguido normalizar su situación», destaca la secretaria general de Cáritas Diocesana de Toledo, Mónica Moreno, quien recuerda que la empresa ha logrado consolidarse pese a las dificultades vividas desde su creación, incluida la pandemia.Los datos del balance social de 2025 confirman ese crecimiento. Inserta Toledo recogió durante el pasado año más de 1.053 toneladas de ropa usada , el equivalente a más de 3,5 millones de prendas, todas ellas destinadas a la reutilización o al reciclaje.1.053 Toneladas de ropa usada En 2025 Inserta Toledo recibió más de 1.053 toneladas de ropa usada, el equivalente a más de 3,5 millones de prendas, todas ellas destinadas a la reutilización o al reciclaje«Podemos presumir de que el 100 % de la ropa que recogemos la reciclamos, la reutilizamos y le damos un uso para el que fue confeccionada», destaca el gerente de Inserta Toledo, Francisco Villacampa.La cifra supone una media de casi 4,5 toneladas de ropa cada día laborable, depositadas por los ciudadanos en los 165 contenedores de Cáritas distribuidos por la provincia durante 2025. Un volumen que no ha dejado de crecer desde los inicios del proyecto, cuando en 2014 apenas se recogían unas 200 toneladas anuales.Pero detrás de esos números hay también un impacto social ya que la actividad permitió formalizar el pasado año 28 contratos de inserción para personas en situación de vulnerabilidad, ofreciendo empleo digno y nuevas oportunidades a quienes encuentran mayores dificultades para acceder al mercado laboral ordinario. El 50% de este personal son de Toledo mientras que el resto proviene de municipios de la provincia como Torrijos, Illescas, Añover de Tajo, Novés, Nambroca y Talavera de la Reina. 28 Contratos Cáritas formalizó en 2025 un total de 28 contratos de inserción para personas en situación de vulnerabilidadPara Villacampa, esa es la principal diferencia con otras empresas del sector. «Nuestra finalidad no es lucrativa. Cualquier beneficio se reinvierte en crear nuevos puestos de trabajo». Además, defiende el carácter local del proyecto, que genera empleo en la provincia y mantiene abiertas sus instalaciones para mostrar a la ciudadanía qué ocurre con la ropa que depositan en los contenedores.«Hay muchas personas que se preguntan dónde termina la ropa que donan. Nosotros queremos enseñarles que el 100 % tiene una segunda vida y que cada donación contribuye también a un proyecto social», afirma.Por cada dos prendas de ropa de segunda mano que se compra en las tiendas Moda Re- de Toledo y Talavera se genera una hora de trabajo para personas en situación de vulnerablidadActualmente, entre 70 y 80 toneladas de ropa permanecen almacenadas en la nave mientras un equipo de trabajadores clasifica de forma permanente las prendas que posteriormente se distribuirán en las tiendas Moda Re- de Toledo y Talavera o se enviarán a las plantas de reciclaje textil gestionadas por Cáritas. Así por cada dos prendas de ropa de segunda mano que se compra en estas tiendas se genera una hora de trabajo para personas en situación de vulnerabilidad. Un crecimiento gracias al apoyo de la Diputación El crecimiento del proyecto continuará además durante 2026 gracias al convenio firmado con la Diputación de Toledo. Desde enero, Inserta Toledo presta el servicio de recogida selectiva de textil en todos los municipios de la provincia mediante nuevos contenedores instalados por la institución provincial, lo que ya está permitiendo incrementar el volumen de ropa recuperada.La única gran excepción sigue siendo Talavera de la Reina, donde todavía no se ha implantado un sistema municipal de recogida selectiva de residuos textiles. Villacampa confía en que el Ayuntamiento adopte «próximamente» una solución que permita a los vecinos sumarse a un proyecto que demuestra que una simple bolsa de ropa puede convertirse en empleo, inclusión social y economía circular. «Sería muy interesante que la segunda localidad más importante de la provincia tuviera una oportunidad para que la gente depositara su su ropa porque vamos a hacer el mejor uso de esa ropa que aparentemente no vale, pero que nosotros le sacamos un valor muy importante». Divine revisa una montaña de prendas mientras comprueba que cada una esté en condiciones de volver a un armario, Ernest cose una pequeña rotura para que una camisa pueda venderse de nuevo y Lady coloca una etiqueta con el precio antes de enviarla a una de las tiendas Moda Re-. Ellos son algunos de los rostros que dan vida a Inserta Toledo , la empresa de inserción de Cáritas Diocesana de Toledo , donde cada día cientos de kilos de ropa usada encuentran una segunda oportunidad y, al mismo tiempo, la ofrecen a las personas que trabajan en el proyecto.Su trabajo consiste en desinfectar, clasificar, reparar cuando es posible, etiquetar y preparar la ropa para su reutilización. Detrás de cada camiseta, abrigo o pantalón hay un proceso minucioso que convierte un residuo en un recurso y una donación en una oportunidad de empleo. «Me gusta mucho mi trabajo. Lo hago con mucho amor y con cariño», explica Ernest mientras desarrolla su trabajo en la nave que tiene la organización mientras clasifica las prendas que llegan a la nave.Ese es precisamente el objetivo con el que Cáritas Diocesana de Toledo creó en septiembre de 2018 Inserta Toledo, la primera empresa de inserción de la provincia. Una iniciativa que busca favorecer la inserción sociolaboral de personas en situación de exclusión social a través de una actividad empresarial vinculada a la economía circular.«La recogida de ropa genera oportunidades de empleo, esperanza y un futuro para muchas personas que han conseguido normalizar su situación», destaca la secretaria general de Cáritas Diocesana de Toledo, Mónica Moreno, quien recuerda que la empresa ha logrado consolidarse pese a las dificultades vividas desde su creación, incluida la pandemia.Los datos del balance social de 2025 confirman ese crecimiento. Inserta Toledo recogió durante el pasado año más de 1.053 toneladas de ropa usada , el equivalente a más de 3,5 millones de prendas, todas ellas destinadas a la reutilización o al reciclaje.1.053 Toneladas de ropa usada En 2025 Inserta Toledo recibió más de 1.053 toneladas de ropa usada, el equivalente a más de 3,5 millones de prendas, todas ellas destinadas a la reutilización o al reciclaje«Podemos presumir de que el 100 % de la ropa que recogemos la reciclamos, la reutilizamos y le damos un uso para el que fue confeccionada», destaca el gerente de Inserta Toledo, Francisco Villacampa.La cifra supone una media de casi 4,5 toneladas de ropa cada día laborable, depositadas por los ciudadanos en los 165 contenedores de Cáritas distribuidos por la provincia durante 2025. Un volumen que no ha dejado de crecer desde los inicios del proyecto, cuando en 2014 apenas se recogían unas 200 toneladas anuales.Pero detrás de esos números hay también un impacto social ya que la actividad permitió formalizar el pasado año 28 contratos de inserción para personas en situación de vulnerabilidad, ofreciendo empleo digno y nuevas oportunidades a quienes encuentran mayores dificultades para acceder al mercado laboral ordinario. El 50% de este personal son de Toledo mientras que el resto proviene de municipios de la provincia como Torrijos, Illescas, Añover de Tajo, Novés, Nambroca y Talavera de la Reina. 28 Contratos Cáritas formalizó en 2025 un total de 28 contratos de inserción para personas en situación de vulnerabilidadPara Villacampa, esa es la principal diferencia con otras empresas del sector. «Nuestra finalidad no es lucrativa. Cualquier beneficio se reinvierte en crear nuevos puestos de trabajo». Además, defiende el carácter local del proyecto, que genera empleo en la provincia y mantiene abiertas sus instalaciones para mostrar a la ciudadanía qué ocurre con la ropa que depositan en los contenedores.«Hay muchas personas que se preguntan dónde termina la ropa que donan. Nosotros queremos enseñarles que el 100 % tiene una segunda vida y que cada donación contribuye también a un proyecto social», afirma.Por cada dos prendas de ropa de segunda mano que se compra en las tiendas Moda Re- de Toledo y Talavera se genera una hora de trabajo para personas en situación de vulnerablidadActualmente, entre 70 y 80 toneladas de ropa permanecen almacenadas en la nave mientras un equipo de trabajadores clasifica de forma permanente las prendas que posteriormente se distribuirán en las tiendas Moda Re- de Toledo y Talavera o se enviarán a las plantas de reciclaje textil gestionadas por Cáritas. Así por cada dos prendas de ropa de segunda mano que se compra en estas tiendas se genera una hora de trabajo para personas en situación de vulnerabilidad. Un crecimiento gracias al apoyo de la Diputación El crecimiento del proyecto continuará además durante 2026 gracias al convenio firmado con la Diputación de Toledo. Desde enero, Inserta Toledo presta el servicio de recogida selectiva de textil en todos los municipios de la provincia mediante nuevos contenedores instalados por la institución provincial, lo que ya está permitiendo incrementar el volumen de ropa recuperada.La única gran excepción sigue siendo Talavera de la Reina, donde todavía no se ha implantado un sistema municipal de recogida selectiva de residuos textiles. Villacampa confía en que el Ayuntamiento adopte «próximamente» una solución que permita a los vecinos sumarse a un proyecto que demuestra que una simple bolsa de ropa puede convertirse en empleo, inclusión social y economía circular. «Sería muy interesante que la segunda localidad más importante de la provincia tuviera una oportunidad para que la gente depositara su su ropa porque vamos a hacer el mejor uso de esa ropa que aparentemente no vale, pero que nosotros le sacamos un valor muy importante». RSS de noticias de espana
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